Logos Bible Study

Zacarías 1–2

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Exhortación al arrepentimiento

En el octavo mes del segundo año de Darío, vino la palabra del Señor al profeta Zacarías, hijo de Berequías, hijo de Iddoa, diciendob:

«El Señor se enojó mucho contra sus padresa.

»Diles, pues: “Así dice el Señor de los ejércitosa: ‘Vuélvanse a Mí’, declara el Señor de los ejércitos, ‘y Yo me volveré a ustedes’, dice el Señor de los ejércitos.

‘No sean como sus padresa, a quienes los antiguos profetas proclamaronb, diciendo: “Así dice el Señor de los ejércitos: ‘Vuélvanse ahora de sus malos caminosc y de sus malas obras’ ”. Pero no me escucharon ni Me hicieron casod’, declara el Señor.

‘Sus padresa, ¿dónde están? Y los profetasb, ¿viven para siempre?

’¿Acaso no alcanzaron a sus padres Mis palabras y Mis estatutos que Yo ordené a Mis siervos los profetas? Por eso se arrepintieron y dijeron: “Como el Señor de los ejércitos se propuso hacer con nosotros conforme a nuestros caminos y conforme a nuestras obrasa, así ha hecho con nosotrosb” ’ ”».

Visiones de los caballos, de los cuernos y de los artesanos

El día veinticuatro del mes undécimo, que es el mes de Sebat, en el segundo año de Darío, vino la palabra del Señor al profeta Zacarías, hijo de Berequías, hijo de Iddo, de esta manera:

En una visión nocturna vi un hombre que iba montado en un caballoa rojo. El hombre estaba entre los mirtosb que había en la quebrada, y detrás de él, caballos rojos, castaños y blancosc.

Entonces dije: «¿Quiénes son estos, señor mío?». Y el ángel que hablaba conmigoa me dijo: «Te mostraré quienes son estosb»

Y el hombre que estaba entre los mirtos respondió: «Estos son los que el Señor ha enviado a recorrer la tierraa».

Y ellos respondieron al ángel del Señor que estaba entre los mirtos y dijeron: «Hemos recorrido la tierraa, y toda la tierra está en paz y tranquilab».

Entonces el ángel del Señor respondió: «Oh Señor de los ejércitos, ¿hasta cuándoa seguirás sin compadecerteb de Jerusalén y de las ciudades de Judá, contra las cuales has estado indignadoc estos setenta añosd?».

Y el Señor respondió al ángel que hablaba conmigoa palabras buenas, palabras consoladorasb.

Y el ángel que hablaba conmigo me dijo: «Proclama, diciendo: “Así dice el Señor de los ejércitos: ‘Estoy celoso en gran manera por Jerusalén y por Sióna.

’Pero Yo estoy muy enojadoa contra las naciones que están confiadasb; porque cuando Yo estaba un poco enojadoc, ellas contribuyeron al mal’.

”Por tanto, así dice el Señor: ‘Me volveré a Jerusalén con compasióna. En ella será reedificada Mi casa’, declara el Señor de los ejércitosb, ‘y el cordel será tendido sobre Jerusalénc’ ”.

»Proclama de nuevo: “Así dice el Señor de los ejércitos: ‘Otra vez rebosarán Mis ciudades de bienesa, otra vez el Señor consolará a Siónb y de nuevo escogerá a Jerusalénc’ ”».

1Después alcé mis ojos y miré cuatro cuernos.

Y dije al ángel que hablaba conmigo: «¿Qué son estos?». «Estos son los cuernosa que dispersaron a Judá, a Israel y a Jerusalén», me respondió.

Entonces el Señor me mostró cuatro artesanosa.

Y dije: «¿Qué vienen a hacer estos?». Y él respondió: «Aquellos son los cuernos que dispersaron a Judáa, de modo que nadie ha podido levantar la cabeza; pero estos artesanos han venido para aterrorizarlos, para derribar los cuernos de las naciones que alzaron sus cuernos contra la tierra de Judá para dispersarlab»

1Futura gloria de Jerusalén

1Entonces alcé los ojos y miré a un hombre con un cordel de medir en la manoa.

Y le dije: «¿Adónde vas?». «A medir a Jerusalén, para ver cuánta es su anchura y cuánta su longituda», me respondió.

Cuando el ángel que hablaba conmigoa se iba, otro ángel le salió al encuentro,

y le dijo: «Corre, habla a ese jovena, y dile: “Sin muros será habitadab Jerusalénc, a causa de la multitud de hombresd y de ganados dentro de ella.

”Porque Yo seré para ella”, declara el Señor, “una murallaa de fuego en derredor, y gloria seré en medio de ellab”».

«¡Escúchenme! Huyan de la tierra del nortea», declara el Señorb, «pues Yo los dispersé por los cuatro vientos del cielo», declara el Señor.

¡Sión, tú que moras con la hija de Babilonia, escápatea!

Porque así dice el Señor de los ejércitos, cuya gloria me ha enviado contra las naciones que los despojarona, porque el que los toca, toca la niña de Su ojob:

«Yo alzaré Mi mano contra ellasa, y serán despojo para sus esclavosb. Entonces sabrán que el Señor de los ejércitos me ha enviado.

»Canta de júbilo y alégrate, oh hija de Sión; porque voy a venir, y habitaré en medio de tia», declara el Señorb.

«Y muchas naciones se unirán al Señora aquel día, y serán Mi pueblo. Entonces habitaré en medio de tib, y sabrás que el Señor de los ejércitos me ha enviado a tic.

»El Señor poseerá a Judá, Su porción en la tierra santaa, y escogerá de nuevo a Jerusalénb.

»Guarde silencio toda carne delante del Señora, porque Él se ha levantado de Su santa moradab».

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Cross references

  1. aEsd. 5:1; 6:14; Neh. 12:4, 6; Zac. 7:1; Mat. 23:35; Luc. 11:51
  2. bEsd. 4:24; 6:15; Hag. 1:15; 2:10; Zac. 1:7; 7:1
  3. a2 Crón. 36:16; Jer. 44:6; Ezq. 8:18; Zac. 1:5
  4. aIsa. 31:6; 44:22; Mal. 3:7
  5. aSal. 78:8; 106:6, 7
  6. b2 Crón. 24:19; 36:15
  7. cIsa. 1:16–19; Jer. 4:1; Ezq. 33:11
  8. dJer. 6:17; 11:7, 8
  9. aLam. 5:7
  10. bJuan 8:52
  11. aJer. 12:16, 17; 44:28, 29; Amós 9:10
  12. bLam. 2:17
  13. aZac. 6:2; Apoc. 6:4
  14. bNeh. 8:15; Isa. 41:19; 55:13; Zac. 1:10, 11
  15. cZac. 6:3; Apoc. 6:2
  16. aZac. 1:19; 4:4, 5, 13; 6:4
  17. bZac. 2:3; 5:5
  18. aJob 1:7; Zac. 1:11; 4:10; 6:5–8
  19. aZac. 1:8, 10
  20. bIsa. 14:7
  21. aSal. 74:10; Jer. 12:4; Hab. 1:2
  22. bSal. 102:13; Jer. 30:18
  23. cSal. 102:10; Jer. 15:17
  24. dJer. 25:11; 29:10; Dan. 9:2; Zac. 7:5
  25. aZac. 1:9; 4:1
  26. bIsa. 40:1, 2; 57:18
  27. aIsa. 40:2, 6; Zac. 1:17; 8:2
  28. aZac. 1:2
  29. bSal. 123:4; Jer. 48:11
  30. cAmós 1:11
  31. aIsa. 54:8–10; Zac. 2:10, 11
  32. bEsd. 6:14, 15; Zac. 4:9
  33. cJer. 31:39; Zac. 2:2, 4
  34. aIsa. 44:26; 61:4
  35. bIsa. 51:3
  36. cZac. 2:12
  37. 1En el texto 2:1.
  38. a1 Rey. 22:11; Sal. 75:4, 5; Amós 6:13
  39. aIsa. 44:12; 54:16
  40. aZac. 1:19
  41. bSal. 75:10
  42. 1En el texto 2:5.
  43. 1Jer. 31:39; Ezq. 40:3; 47:3; Zac. 1:16
  44. aJer. 31:39; Ezq. 40:3; Apoc. 21:15–17
  45. aZac. 1:9
  46. aJer. 1:6; Dan. 1:4; 1 Tim. 4:12
  47. aZac. 1:17; 8:4
  48. bEzq. 38:11
  49. cIsa. 49:20; Jer. 30:19; 33:22
  50. dIsa. 4:5; 26:1; 60:18
  51. aHag. 2:9; Zac. 2:10, 11
  52. bJer. 3:18
  53. aJer. 31:10; Ezq. 11:16
  54. bIsa. 48:20; Jer. 51:6
  55. aIsa. 60:7–9
  56. aDt. 32:10; Sal. 17:8
  57. bIsa. 19:16
  58. aIsa. 14:2
  59. bIsa. 65:18, 19; Zac. 9:9
  60. aZac. 2:5; 8:3
  61. bMiq. 4:2
  62. aZac. 2:5, 10
  63. bZac. 2:9
  64. cDt. 32:9; Sal. 33:12; Jer. 10:16
  65. a2 Crón. 6:6; Sal. 132:13, 14; Zac. 1:17
  66. bHab. 2:20; Sof. 1:7
  67. aSal. 78:65; Isa. 51:9
  68. bEsd. 5:2; Hag. 1:1; Zac. 6:11