Lucas 6:12–38
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Jesús escoge a los doce apóstoles
En1 esos días Jesús se fue al montea a orarb, y pasó toda la noche en oración a Dios.
Cuando se hizo de día, a llamó a Sus discípulos y escogió doce de ellos, a los que también dio el nombre de apóstolesb:
Simón, a quien también llamó Pedro, y Andrés su hermano; Jacobo1 y Juan; Felipe y Bartolomé;
Mateoa y Tomás; Jacobo1, hijo de Alfeo, y Simón, al que llamaban el Zelote;
Judas, hijo de Jacobo1, y Judas Iscariote, que llegó a ser traidor.
Descendióa con ellos y se detuvo en un lugar llano. Había una gran multitudb de Sus discípulos y una gran muchedumbre del pueblo, de toda Judea, de Jerusalén y de la región costera de Tiro y Sidónc,
que habían ido para oír a Jesús y para ser sanados de sus enfermedades; y los que eran atormentados por espíritus inmundos eran curados.
Y toda la multitud procuraba tocar a Jesúsa, porque de Él salía un poderb que a todos sanaba.
Las bienaventuranzas
Volviendo su vista hacia Sus discípulos, decía: «Bienaventuradosa ustedes los pobres, porque de ustedes es el reino de Diosb.
»Bienaventurados ustedes los que ahora tienen hambre, porque serán saciados. Bienaventurados ustedes los que ahora lloran, porque reirán.
»Bienaventurados son ustedes cuando los hombres los aborrecen, cuando los apartan de sía, los colman de insultosb y desechan su nombre como malo, por causa del Hijo del Hombre.
»Alégrense en ese día y saltena de gozo, porque su recompensa es grande en el cielo, pues sus padres trataban de la misma manera a los profetasb.
»Pero ¡ay de ustedes los ricosa! Porque ya están recibiendo todo su consuelob.
»¡Ay de ustedes, los que ahora están saciados1! Porque tendrán hambre. ¡Ay de ustedes, los que ahora ríen! Porque se lamentarán y llorarán.
»¡Ay de ustedes, cuando todos los hombres hablen bien de ustedes! Porque de la misma manera trataban sus padres a los falsos profetasa.
El amor verdadero y su recompensa
»Pero a ustedes los que oyen, les digo: amen a sus enemigos; hagan bien a los que los aborrecena;
bendigan a los que los maldicen; oren por los que los insultana.
»aAl que te hiera en la mejilla, preséntale también la otra; y al que te quite la capa1, no le niegues tampoco la túnica.
»A todo el que te pida, dale, y al que te quite lo que es tuyo, no se lo reclames.
»Y así como quieran que los hombres les hagan a ustedes, hagan con ellos de la misma maneraa.
»Si aman a los que los aman, ¿qué mérito tienen? Porque también los pecadores aman a los que los amana.
»Si hacen bien a los que les hacen bien, ¿qué mérito tienen? Porque también los pecadores hacen lo mismo.
»Si prestana a aquellos de quienes esperan recibir, ¿qué mérito tienen? También los pecadores prestan a los pecadores para recibir de ellos la misma cantidad.
»Antes bien, amen a sus enemigos, y hagan biena, y presten no esperando nada a cambio1, y su recompensa será grande, y serán hijos del Altísimob; porque Él es bondadoso para con los ingratos y perversos.
»Sean ustedes misericordiosos, así como su Padre es misericordioso.
El juicio hacia los demás
»aNo juzguen, y no serán juzgados; no condenen, y no serán condenados; perdonen1, y serán perdonadosb.
»Den, y les será dado; medida buena, apretada, remecida y rebosante, vaciarán en sus regazosa. Porque con la medida con que midan, se les volverá a medirb».
Footnotes
Cross references
- aMat. 5:1
- bMat. 14:23; Luc. 5:16; 9:18, 28
- aLuc. 6:13–16: Mat. 10:2–4; Mar. 3:16–19; Hech. 1:13
- bMar. 6:30
- aMat. 9:9
- aLuc. 6:12
- bMat. 4:25; Mar. 3:7, 8
- cMat. 11:21
- aMat. 9:21; 14:36; Mar. 3:10
- bLuc. 5:17
- aMat. 5:3–12; Luc. 6:20–23
- bMat. 5:3
- aJuan 9:22; 16:2
- b1Ped. 4:14
- aMal. 4
- b2Crón. 36:16; Hech. 7:52
- aLuc. 16:25; Sant. 5:1
- bMat. 6:2
- aMat. 7:15
- aMat. 5:44; Luc. 6:35
- aMat. 5:44; Luc. 6:35
- aLuc. 6:29, 30: Mat. 5:39–42
- aMat. 7:12
- aMat. 5:46
- aMat. 5:42
- aLuc. 6:27
- bMat. 5:9; Luc. 1:32
- aLuc. 6:37–42: Mat. 7:1–5
- bMat. 6:14; Luc. 23:16; Hech. 3:13
- aSal. 79:12; Isa. 65:6, 7; Jer. 32:18
- bMar. 4:24
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