Ezequiel 30–32
Nueva Biblia de las AméricasOther versions
Spanish
Arabic
Czech
English
- DARBY 1890 Darby Bible
- ASV American Standard Version
- AV 1873 The Cambridge Paragraph Bible of the Authorized English Version
- CSB Christian Standard Bible
- D-R Douay-Rheims Bible
- ESV English Standard Version
- GW GOD’S WORD Translation
- GNB Good News Translation
- HCSB The Holman Christian Standard Bible
- KJV 1900 King James Version
- LSB Legacy Standard Bible
- LEB The Lexham English Bible
- MSG The Message: The Bible in Contemporary Language
- NET The NET Bible
- NASB95 New American Standard Bible (1995)
- NCV New Century Version
- NIrV New International Reader’s Version (1998)
- NIV New International Version (2011)
- NKJV The New King James Version
- NLT New Living Translation
- NRSVue New Revised Standard Version: Updated Edition
- RSV The Revised Standard Version
- RSVCE The Revised Standard Version, Catholic Edition
- YLT Young’s Literal Translation
French
German
Hebrew
Hungarian
Italian
Korean
Latin
Portuguese
Russian
Simplified Chinese
Traditional Chinese
Egipto caerá en manos de Babilonia
De nuevo vino a mí la palabra del Señor:
«Hijo de hombre, profetiza y di: “Así dice el Señor Dios:
‘Giman: “¡Ay de aquel día!a”.
-’Porque cerca está el día,
Sí, está cerca el día del Señora;
Día de nubarronesb,
La hora de las naciones.
-’La espada vendrá sobre Egiptoa
Y habrá angustia en Etiopía,
Cuando caigan traspasados en Egipto,
Se lleven sus riquezas
Y sean derribados sus cimientos.
’Etiopía, Put, Lud, toda Arabiaa, Libia, y el pueblo de la tierra en alianza caerán a espada con ellos’.
”Así dice el Señor:
‘Ciertamente caerán los que apoyan a Egiptoa,
Y se vendrá abajo el orgullo de su poder.
Desde Migdol hasta Sevene
Caerán a espada con él’,
Declara el Señor Dios.
‘Estarán desolados
En medio de las tierras desoladasa,
Y sus ciudades, en medio de las ciudades estarán devastadas.
-’Y sabrán que Yo soy el Señora,
Cuando ponga fuego a Egiptob
Y sean destrozados todos los que le ayudan.
’Aquel día saldrán de Mi presencia mensajeros en naves para aterrorizar a la confiada Etiopíaa; y vendrá angustia sobre ellosb como en el día de Egiptoc. Ciertamente, ese día viene’
”Así dice el Señor Dios:
“Voy a acabar con la multitud de Egipto
Por mano de Nabucodonosor, rey de Babiloniaa.
-’Nabucodonosor, y su pueblo con él,
La más cruel de las naciones,
Será traída para destruir la tierra;
Sacarán sus espadas contra Egiptoa
Y llenarán de traspasados la tierra.
-’Convertiré en sequedal los canales del Nilo
Y venderé la tierra en manos de malvados.
Desolaré la tierra
Y cuanto hay en ella por mano de extraños.
Yo, el Señor, he habladoa’.
”Así dice el Señor Dios:
‘Destruiré también los ídolosa
Y haré cesar las imágenes de Menfis.
Ya no habrá príncipe en la tierra de Egipto,
Y pondré temor en la tierra de Egiptob.
-’Asolaré a Patrosa,
Pondré fuego en Zoánb,
Y ejecutaré juicios contra Tebasc.
-’Derramaré Mi furor sobre Sin,
La fortaleza de Egipto;
También exterminaré a la multitud de Tebas.
-’Y pondré fuego en Egipto;
Sin se retorcerá de dolor,
Tebas será destruida,
Y Menfis tendrá angustias cada día.
-’Los jóvenes de Ona y de Pi Beset
Caerán a espada,
Y las mujeres irán al cautiverio.
-’En Tafnesa el día se oscureceráb
Cuando Yo quiebre allí los yugos de Egiptoc,
Y cesará en ella la soberbia de su poderío;
Una nube la cubrirá,
Y sus hijas irán al cautiverio.
-’Así ejecutaré juicios en Egipto,
Y sabrán que Yo soy el Señora’ ”».
En el año undécimo, el mes primero, el día séptimo del mes, vino a mí la palabra del Señora:
«Hijo de hombre, he quebrado el brazo de Faraóna, rey de Egipto, y no ha sido vendado para curarlo, ni ligado con vendasb de modo que cobre fuerzas para empuñar la espada.
»Por tanto, así dice el Señor Dios: “Yo estoy en contra de Faraón, rey de Egiptoa. Quebraré sus brazos, tanto el fuerte como el fracturado, y haré que la espada caiga de su manob.
”Dispersaré a los egipcios entre las naciones y los esparciré por las tierrasa.
”Fortaleceré los brazos del rey de Babilonia y pondré Mi espada en su mano; y quebraré los brazos de Faraóna, que delante de Nabucodonosor gemirá con gemidos de un mal herido.
”Fortaleceré, pues, los brazos del rey de Babilonia, pero los brazos de Faraón caerán. Entonces sabrán que Yo soy el Señora, cuando ponga Mi espada en la mano del rey de Babilonia y él la esgrima contra la tierra de Egipto.
”Cuando Yo disperse a los egipcios entre las naciones y los esparza por las tierras, entonces sabrán que Yo soy el Señor”».
Destino de Asiria
En el año undécimo, el mes tercero, el día primero del mes, vino a mí la palabra del Señora:
«Hijo de hombre, dile a Faraón, rey de Egiptoa, y a su multitud:
“¿A quién te pareces en tu grandeza?
-”Recuerda que Asiria era un cedro en el Líbano
De hermosas ramas y frondoso, de sombra abundante
Y de elevada alturaa,
Y su copa estaba entre las nubesb.
-”Las aguas lo hicieron crecer y las corrientes profundas lo encumbraron;
Con sus ríos se extendía alrededor del lugar donde estaba plantado,
Y enviaba sus corrientes a todos los árboles del campoa.
-”Por eso su altura era mayor que la de todos los árboles del campo.
Se multiplicaban sus ramas y se alargaba su ramajea,
Extendiéndose a causa de las muchas aguasb.
-”En sus ramas anidaban todas las aves del cielo,
Bajo su ramaje parían todas las bestias del campoa,
Y a su sombra habitaban todas las grandes naciones.
-”Era, pues, hermoso en su grandeza, por la extensión de sus ramas;
Porque sus raíces estaban junto a muchas aguas.
-”Los cedrosa no lo igualaban en el huerto de Diosb;
Los cipreses no se podían comparar con su ramaje,
Y los plátanos no igualaban sus ramas.
Ningún árbol en el huerto de Diosb podía compararse a él en su hermosura.
-”Hermoso lo hice por la multitud de sus ramas,
Y lo envidiaban todos los árboles del Edén que estaban en el huerto de Diosa.
”Por tanto, así dice el Señor Dios: ‘Porque es de elevada altura, y ha puesto su copa entre las nubes, y su corazón es altivo por su alturaa,
lo entregaré, pues, en manos de un déspota de las naciones que lo tratará con durezaa. Conforme a su maldad lo he echado fuerab.
’Y extranjeros, los más crueles de entre las naciones, lo han derribado y abandonadoa. Sus ramas han caído sobre los montes y en todos los vallesb, y su ramaje ha sido quebrado en todas las barrancas de la tierrac. Todos los pueblos de la tierra se han retirado de su sombra y lo han abandonadod.
’Sobre sus ruinas habitarán todas las aves del cielo, y sobre su ramaje derribado estarán todas las bestias del campoa,
para que no se exalten en su altura ninguno de los árboles junto a las aguas, ni alcen su copa entre las nubes, ni confíen en su altura sus poderosos bien regados. Porque todos han sido entregados a la muerte, a las profundidades de la tierra, entre los hijos de los hombres con los que descienden a la fosaa’.
”Así dice el Señor Dios: ‘El día en que el cedro descendió al Seol1 causé lamentacionesa, le cerré las corrientes profundas y detuve sus ríos. Sus muchas aguas cesaron, e hice que el Líbano se lamentara por él y por él todos los árboles del campo se marchitaron.
’Al estruendo de su caídaa hice temblar a las naciones, cuando lo hice descender al Seol con los que descienden a la fosab. Entonces todos los árboles bien regados del Edén, los escogidos y los mejores del Líbanoc, se consolaron en las profundidades de la tierrad.
’También ellos descendieron con él al Seola, con los que murieron a espadab; y los que eran su fuerza habitaban bajo su sombra en medio de las nacionesc.
’¿A quién, pues, eres semejante en gloria y grandezaa entre los árboles del Edén? Sin embargo, serás derribado con los árboles del Edén a las profundidades de la tierra. Yacerás en medio de los incircuncisos, con los que fueron muertos a espada. Así es Faraón y toda su multitud’ ”, declara el Señor Diosb».
Lamentación por Faraón
En el año duodécimo, el mes duodécimo, el día primero del mes, vino a mí la palabra del Señora:
«Hijo de hombre, eleva una elegíaa por Faraón, rey de Egipto, y dile:
“Parecías un leoncillo de las nacionesb
Pero eras como el monstruo de los maresc;
Prorrumpías en tus ríosd,
Enturbiabas las aguas con tus pies
Y ensuciabas sus ríos”».
Así dice el Señor Dios:
«Mi red tenderé sobre tia
En compañía de muchos pueblos,
Y ellos te alzarán en Mi red.
»Te dejaré en tierra,
Te echaré en campo abierto,
Y haré que habiten sobre ti todas las aves del cielo,
Y saciaré de ti a las bestias de toda la tierraa.
»Pondré tu carne sobre los montes,
Y llenaré los valles de tu carroñaa.
»También haré que la tierra se empape con el derramamiento de tu sangre
Hasta los montesa,
Y las barrancas se llenarán de ti.
»Cuando te hayas extinguido, cubriré los cielosa
Y oscureceré sus estrellasb;
Cubriré el sol de nubes,
Y la luna no dará su luzc.
»Todos los astros brillantes del cielo
Oscureceré por causa tuya,
Y pondré tinieblas sobre tu tierra»,
Declara el Señor Diosa.
«También turbaré el corazón de muchos pueblosa, cuando haga llegar la noticia de tu destrucción entre las nacionesb, hasta tierras que no has conocido.
»Y haré que muchos pueblos se queden pasmados por causa tuya, y sus reyes en gran manera se aterrorizarán de tia cuando Yo blanda Mi espada ante ellos. Temblarán constantementeb, cada uno por su vida, el día de tu caída»
Pues así dice el Señor Dios: «La espada del rey de Babilonia vendrá sobre tia.
»Con las espadas de los poderosos haré caer tu multitud, tiranos todos ellos de las naciones,
Que asolarán el orgullo de Egiptoa,
Y toda su multitud será destruidab.
»También destruiré todo su ganado junto a aguas abundantes;
No las enturbiará más pie de hombre,
Ni pezuñas de animales las enturbiarána.
»Entonces haré asentarse sus aguas,
Y haré correr sus ríos como el aceite»,
Declara el Señor Dios.
«Cuando Yo haga de la tierra de Egipto una desolación,
Y la tierra quede despojada de lo que la llenabaa,
Cuando Yo hiera a todos los que en ella viven,
Entonces sabrán que Yo soy el Señorb.
»Esta es la lamentación y la cantarán; las hijas de las naciones la cantarán. Sobre Egipto y sobre toda su multitud la cantarán», declara el Señor Diosa.
En el año duodécimo, el día quince del mes, vino a mí de nuevo la palabra del Señora:
«Hijo de hombre, laméntate por la multitud de Egipto, hazla descender, con las hijas de las nacionesa poderosas, a las profundidades de la tierrab, con los que descienden a la fosac;
“¿A quién superas en hermosura?
Desciende y yace con los incircuncisosa”.
»En medio de los muertos a espada ellos caerán. Egipto es entregado a la espada; lo han arrastrado con toda su multituda.
»Los fuertes entre los poderosos hablarán de Egipto y de sus auxiliares de en medio del Seol1: “Han descendido, yacen los incircuncisos muertos a espadaa”
»Allí está Asiria con toda su multituda, sus tumbas la rodean; todos ellos muertos, caídos a espada.
»Sus tumbas están en las partes más profundas de la fosaa, y su multitud está alrededor de su tumba; todos ellos muertos, caídos a espada, los cuales infundían terror en la tierra de los vivientes.
»Allí está Elama y toda su multitud…
This passage has been shortened. Keep reading Ezequiel 30–32 in Logos
Footnotes
Cross references
- aIsa. 13:6; 15:2; Ezq. 21:12; Joel 1:5, 11, 13
- aEzq. 7:19; 13:5; Joel 1:15; 2:1; Abd. 15
- bEzq. 30:18; 32:7; 34:12
- aEzq. 29:19
- aJer. 25:20, 24
- aIsa. 20:3–6
- aJer. 25:18–26; Ezq. 29:12
- aSal. 58:11; Ezq. 29:6, 9, 16
- bEzq. 22:31; 30:14, 16; Amós 1:4, 7, 10, 12, 14
- aIsa. 18:1, 2
- bIsa. 47:8; Ezq. 38:11; 39:6
- cIsa. 19:17; 23:5; Ezq. 32:9, 10
- aEzq. 29:19
- aEzq. 28:7
- aIsa. 19:4; Ezq. 29:3, 9
- aIsa. 2:18
- bIsa. 19:13; Jer. 2:16; 44:1; 46:14; Ezq. 30:16
- aIsa. 11:11; Jer. 44:1, 15; Ezq. 29:14
- bSal. 78:12, 43; Isa. 19:11, 13
- cJer. 46:25; Ezq. 30:15, 16; Nah. 3:8
- aGn. 41:45; 46:20
- aJer. 43:8–13
- bEzq. 30:3
- cLev. 26:13; Isa. 10:27; Jer. 27:2; 28:10, 13; 30:8; Ezq. 34:27
- aSal. 9:16; Ezq. 5:8, 15; 25:11; 30:14
- aEzq. 26:1; 29:1, 17; 31:1
- aSal. 10:15; 37:17; Ezq. 30:24
- bJer. 30:13; 46:11
- a2 Rey. 24:7; Jer. 37:7; 46:25; Ezq. 29:3
- bJer. 46:21
- aEzq. 29:12; 30:17, 18, 26
- aNeh. 6:9; Isa. 45:1, 5; Ezq. 30:10, 11, 25; Sof. 2:12; Zac. 10:12
- aJos. 8:18; 1 Crón. 21:16; Isa. 5:25
- aJer. 52:5, 6; Ezq. 30:20; 32:1
- aEzq. 29:19; 30:10; Nah. 3:9
- aIsa. 10:33; Ezq. 31:5, 10
- bIsa. 10:33, 34; Ezq. 17:3, 4, 22; 31:16; Dan. 4:10, 20–23
- aEzq. 17:5, 8; Apoc. 17:1, 15
- aDan. 4:11
- bSal. 1:3; Ezq. 17:5
- aEzq. 17:23; 31:13; Dan. 4:12, 21; Mat. 13:32
- aSal. 80:10; Ezq. 31:3
- bGn. 2:8, 9; 13:10; Isa. 51:3; Ezq. 28:13; 31:16, 18
- aGn. 2:8, 9; 13:10; Isa. 51:3; Ezq. 28:13; 31:16, 18
- a2 Crón. 32:25; Isa. 10:12; 14:13, 14; Ezq. 28:17; Dan. 5:20
- aEzq. 30:10, 11; 32:11, 12; Dan. 5:18, 19
- bDt. 18:12; Nah. 3:18
- aEzq. 7:21; 28:7; 30:12; Hab. 1:6
- bEzq. 28:7; 30:11; 32:12
- cEzq. 32:5; 35:8
- dEzq. 31:17; Dan. 4:14; Nah. 3:17, 18
- aIsa. 18:6; Ezq. 29:5; 31:6; 32:4
- aNúm. 16:30, 33; Sal. 63:9; Ezq. 26:20; 31:18; 32:24; Amós 9:2; Jon. 2:2, 6; Ef. 4:9
- aEzq. 32:7; Nah. 2:10
- aEzq. 26:15; 27:28; Hag. 2:7
- bIsa. 14:15; Ezq. 32:18
- cIsa. 14:8; Hab. 2:17
- dEzq. 14:22, 23; 32:31
- aSal. 9:17
- bEzq. 32:20, 21
- cEzq. 31:3, 6; Dan. 4:12
- aSal. 52:7; Mat. 13:19
- bJer. 9:25, 26; Ezq. 28:10; 32:19, 21
- aEzq. 30:20; 31:1; 32:17; 33:21
- aEzq. 19:1; 27:2; 28:12; 32:16
- bJer. 4:7; Ezq. 19:2–6; Nah. 2:11–13
- cIsa. 27:1; Ezq. 29:3
- dJer. 46:7, 8
- aEzq. 12:13
- aIsa. 18:6
- aEzq. 31:12
- aEx. 7:17; Isa. 34:3, 7; Ezq. 35:6; Apoc. 14:20
- aEx. 10:21–23; Isa. 34:4; Ezq. 30:3, 18; 34:12
- bJob 18:5, 6; Prv. 13:9
- cIsa. 13:10; Joel 2:2, 31; 3:15; Amós 8:9; Mat. 24:29; Mar. 13:24, 25; Luc. 21:25; Apoc. 6:12; 8:12
- aGn. 1:14
- aEzq. 27:29–32; 28:19; Apoc. 18:10–15
- bEx. 15:14–16
- aEzq. 27:35
- bEzq. 26:16
- aJer. 46:26
- aEzq. 28:7
- bEzq. 28:19
- aEzq. 29:11
- aSal. 107:33, 34; Ezq. 29:12, 19, 20
- bEx. 7:5; 14:4, 18; Sal. 9:16; 83:17, 18; Ezq. 6:7; 30:19, 26
- a2 Sam. 1:17; 3:33, 34; 2 Crón. 35:25; Jer. 9:17; Ezq. 26:17; 32:2
- aEzq. 31:1; 32:1; 33:21
- aIsa. 16:9; Ezq. 21:6; 32:2, 16; Miq. 1:8
- bJer. 1:10; Ezq. 43:3; Os. 6:5
- cEzq. 31:14, 16, 18; 32:24
- aJer. 9:25, 26; Ezq. 31:18; 32:21, 24, 29, 30
- aSal. 28:3
- aIsa. 14:9–12; Ezq. 32:27
- aEzq. 27:23; 31:3, 16
- aIsa. 14:15
- aGn. 10:22; 14:1; Isa. 11:11; Jer. 25:25; 49:34–39
Copyright 2005 por The Lockman Foundation