Mateo 10:21–38
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- NCV New Century Version
- NIrV New International Reader’s Version (1998)
- NIV New International Version (2011)
- NKJV The New King James Version
- NLT New Living Translation
- NRSVue New Revised Standard Version: Updated Edition
- RSV The Revised Standard Version
- RSVCE The Revised Standard Version, Catholic Edition
- YLT Young’s Literal Translation
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21Y el hermano entregará a la muerte al hermano, y el padre al hijoa; y los hijos se levantarán contra los padresb, y les causarán la muerte1.
22Y seréis odiados de todos por causa de mi nombrea, pero el que persevere hasta el fin, ese será salvob.
23Pero cuando os persigan en esta ciudad, huid a la otraa; porque en verdad os digo: no terminaréis de recorrer las ciudades de Israel antes que venga el Hijo del Hombreb.
Palabras de aliento a los doce
24Un discípulo1 no está por encima del maestro, ni un siervo por encima de su señora.
25Le basta al discípulo llegar a ser como su maestro, y al siervo como su señor. Si al dueño de la casaa lo han llamado Beelzebúb, ¡cuánto más a los de su casa!
26aAsí que no les temáis, porque nada hay encubierto que no haya de ser revelado, ni oculto que no haya de saberseb.
27Lo que os digo en la oscuridad, habladlo en la luza; y lo que oís al oído, proclamadlo desde las azoteasb.
28Y no temáis a los que matan el cuerpo, pero no pueden matar el alma; más bien temed a aquela que puede hacer perecer1 tanto el alma como el cuerpo en el infierno2b.
29¿No se venden dos pajarillos1 por un cuarto2a? Y sin embargo, ni uno de ellos caerá a tierra sin permitirlo vuestro Padre.
30Y hasta los cabellos de vuestra cabeza están todos contadosa.
31Así que no temáis; vosotros valéis más que muchos pajarillos1a.
32Por tanto, todo el que me1 confiese delante de los hombres, yo también le2 confesaré delante de mi Padre que está en los cielosa.
33Pero cualquiera que me niegue delante de los hombresa, yo también lo negaré delante de mi Padre que está en los cielos.
El costo del discipulado
34aNo penséis que vine a traer1 paz a la tierra; no vine a traer1 paz, sino espada.
35Porque vine a poner al hombre contra su padre, a la hija contra su madre, y a la nuera contra su suegraa;
36y los enemigos del hombre serán los de su misma casaa.
37El que ama al padre o a la madre más que a mí, no es digno de mí; y el que ama al hijo o a la hija más que a mí, no es digno de mía.
38Y el que no toma su cruz y sigue en pos de mí, no es digno de mía.
Notas al pie
Referencias cruzadas
- aMat. 10:35, 36
- bMiq. 7:6
- aMat. 24:9; Juan 15:18 y sig.
- bMat. 24:13; Mar. 13:13
- aMat. 23:34
- bMat. 16:27, 28
- aLuc. 6:40; Juan 13:16; 15:20
- aMat. 9:34
- b2 Rey. 1:2; Mat. 12:24, 27; Mar. 3:22; Luc. 11:15, 18, 19
- aMat. 10:26–33; Luc. 12:2–9
- bMar. 4:22; Luc. 8:17; 12:2; 1 Cor. 4:5
- aLuc. 12:3
- bMat. 24:17; Hech. 5:20
- aHeb. 10:31
- bMat. 5:22; Luc. 12:5
- aLuc. 12:6
- a1 Sam. 14:45; 2 Sam. 14:11; 1 Rey. 1:52; Luc. 21:18; Hech. 27:34
- aMat. 12:12
- aLuc. 12:8; Apoc. 3:5
- aMar. 8:38; Luc. 9:26; 2 Tim. 2:12
- aMat. 10:34, 35; Luc. 12:51–53
- aMiq. 7:6; Mat. 20:21; Luc. 12:53
- aMiq. 7:6; Mat. 10:21
- aDeut. 33:9; Luc. 14:26
- aMat. 16:24; Mar. 8:34; Luc. 9:23; 14:27
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