Estudio bíblico Logos

Mateo 4–12

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Capitulo 4

Jesús es tentado

aEntonces Jesús fue llevado por el Espíritu al desierto para ser tentado por el diablo.

2Y después de haber ayunado cuarenta días y cuarenta nochesa, entonces1 tuvo hambre.

3Y acercándose el tentadora, le dijo: Si eres Hijo de Diosb, di que estas piedras se conviertan en pan1.

4Pero Él respondiendo, dijo: Escrito está: «No solo de pan vivirá el hombre, sino de toda palabra que sale de la boca de Diosa».

5Entonces el diablo le llevó* a la ciudad santaa, y le puso sobre el pináculo del templo,

6y le dijo*: Si eres Hijo de Dios, lánzate abajo, pues escrito está:

«A sus ángeles te encomendará»,

y:

«En las manos te llevarán,

no sea que tu pie tropiece en piedraa».

7Jesús le dijo: También está escrito: «No tentarás1 al Señor tu Diosa».

8Otra vez el diablo le llevó* a un monte muy alto, y le mostró* todos los reinos del mundoa y la gloria de ellos,

9y le dijo: Todo esto te daré, si postrándote me adorasa.

10Entonces Jesús le dijo*: ¡Vete, Satanás! Porque escrito está: «Al Señor tu Dios adorarás, y solo a Él servirás1a».

11El diablo entonces le dejó*; y he aquí, ángeles vinieron y le servíana.

Jesús va a Galilea

12Cuando Él oyó que Juan había sido encarcelado1a, se retiró a Galileab;

13y saliendo de Nazaret, fue y se estableció en Capernaúma, que está junto al mar, en la región de Zabulón y de Neftalí;

14para que se cumpliera lo dicho por medio del profeta Isaías, cuando dijo:

15¡Tierra de Zabulón y tierra de Neftalí,

camino del mar1, al otro lado del Jordán, Galilea de los gentiles2a!

16El pueblo asentado en tinieblas vio una gran luz,

y a los que vivian1 en región y sombra de muerte,

una luz les resplandeció2a.

17Desde entonces Jesús comenzó a predicar1a y a decir: Arrepentíos, porque el reino de los cielos se ha acercadob.

Llamamiento de los primeros discípulos

18aY andando junto al mar de Galileab, vio a dos hermanos, Simón, llamado Pedroc, y Andrés su hermano, echando una red al mar, porque eran pescadores.

19Y les dijo*: Seguidme1, y yo os haré pescadores de hombres.

20Entonces ellos, dejando al instante las redes, le siguieron.

21Y pasando de allí, vio a otros dos hermanos, Jacobo1a, hijo de Zebedeo, y Juan2 su hermano, en la barca con su padre Zebedeo, remendando sus redes, y los llamó.

22Y ellos, dejando al instante la barca y a su padre, le siguieron.

La fama de Jesús se extiende

23Y Jesús iba por toda Galileaa, enseñandob en sus sinagogas y proclamandoc el evangelio del reino, y sanandod toda enfermedad y toda dolencia en el pueblo.

24Y se extendió su fama por toda Siriaa; y traían a Él todos los que estaban enfermos, afectados con diversas enfermedades y dolores, endemoniadosb, epilépticos1c y paralíticosd; y El los sanaba.

25Y le siguieron grandes multitudesa de Galilea, Decápolisb, Jerusalén y Judea, y del otro lado del Jordánc.

Capitulo 5

El Sermón del monte

aY cuando vio las multitudes, subió al monteb; y después de sentarse, sus discípulos se acercaron a Él.

2Y abriendo su bocaa, les enseñaba, diciendo:

Las bienaventuranzas

3Bienaventurados1 los pobres en espíritua, pues de ellos es el reino de los cielosb.

4Bienaventurados los que llorana, pues ellos serán consolados.

5Bienaventurados los humildes1a, pues ellos heredarán la tierra.

6Bienaventurados los que tienen hambre y sed de justiciaa, pues ellos serán saciados.

7Bienaventurados los misericordiosos, pues ellos recibirán misericordiaa.

8Bienaventurados los de limpio corazóna, pues ellos verán a Diosb.

9Bienaventurados los que procuran la paz, pues ellos serán llamados hijos de Diosa.

10Bienaventurados aquellos que han sido perseguidos por causa de la justiciaa, pues de ellos es el reino de los cielosb.

11Bienaventurados seréis1 cuando os insultena y persigan, y digan todo género de mal contra vosotros falsamente, por causa de mí.

12Regocijaos y alegraos, porque vuestra recompensa en los cielos es grande, porque así persiguieron a los profetasa que fueron antes que vosotros.

13Vosotros sois la sal de la tierra; pero si la sal se ha vuelto insípidaa, ¿con qué se hará salada otra vez? Ya para nada sirve, sino para ser echada fuera y pisoteada por los hombres.

14Vosotros sois la luz del mundoa. Una ciudad situada sobre un monte no se puede ocultar;

15ni se enciende una lámpara y se pone debajo de un almud1, sino sobre el candelero, y alumbra a todos los que están en la casaa.

16Así brille vuestra luz delante de los hombres, para que vean vuestras buenas accionesa y glorifiquen a vuestro Padre que está en los cielosb.

Jesús cumple la ley y los profetas

17No penséis que he venido para abolir la ley o los profetasa; no he venido para abolir, sino para cumplir.

18Porque en verdad os digo que hasta que pasen el cielo y la tierraa, no se perderá ni la letra más pequeña1 ni una tilde de la ley hasta que toda se cumpla.

19Cualquiera, pues, que anule uno solo de estos mandamientos, aun de los más pequeños, y así lo enseñe a otros1, será llamado muy pequeño en el reino de los cielos; pero cualquiera que los guarde2 y los enseñe, este será llamado grande en el reino de los cielosa.

20Porque os digo que si vuestra justicia no supera la de los escribas y fariseosa, no entraréis en el reino de los cielos.

Enseñanza de Jesús sobre el odio

21Habéis oído que se dijo a los antepasadosa: «No matarásb» y: «Cualquiera que cometa homicidio será culpable1 ante la cortec».

22Pero yo os digo que todo aquel que esté enojado con su hermano1 será culpable ante la corte; y cualquiera que diga: «Raca2a» a su hermano, será culpable delante de la corte suprema3b; y cualquiera que diga: «Idiota», será reo del infierno4 de fuegoc.

23Por tanto, si estás presentando tu ofrenda1a en el altar, y allí te acuerdas que tu hermano tiene algo contra ti,

24deja tu ofrenda1 allí delante del altar, y ve, reconcíliate primero con tu hermanoa, y entonces ven y presenta tu ofrenda1.

25Reconcíliate pronto con tu adversario mientras vas1 con él por el camino, no sea que tu adversario te entregue al juez, y el juez al alguacil2, y seas echado en la cárcela.

26En verdad te digo que no saldrás de allí hasta que hayas pagado el último centavo1a.

Enseñanza de Jesús sobre el adulterio

27Habéis oído que se dijoa: «No cometerás adulteriob».

28Pero yo os digo que todo el que mire a una mujer para codiciarla ya cometió adulterio con ella en su corazóna.

29Y si tu ojo derecho te es ocasión de pecar1, arráncalo y échalo de ti; porque te es mejor que se pierda uno de tus miembros, y no que todo tu cuerpo sea arrojado al infierno2a.

30Y si tu mano derecha te es ocasión de pecar, córtala y échala de ti; porque te es mejor que se pierda uno de tus miembros, y no que todo tu cuerpo vaya al infierno1a.

31También se dijo: «Cualquiera que repudie a su mujer, que le de carta de divorcioa».

32Pero yo os digo que todo el que repudia a su mujer, a no ser por causa de infidelidad, la hace cometer adulterio; y cualquiera que se casa con una mujer repudiada, comete adulterioa.

Enseñanza de Jesús sobre el juramento falso

33También habéis oído que se dijo a los antepasadosa: «No jurarás falsamente1, sino que cumplirás tus juramentos2 al Señorb».

34Pero yo os digo: no juréis de ninguna maneraa; ni por el cielo, porque es el trono de Diosb;

35ni por la tierra, porque es el estrado de sus piesa; ni por1 Jerusalén, porque es la ciudad del gran Reyb.

36Ni jurarás por tu cabeza, porque no puedes hacer blanco o negro ni un solo cabello.

37Antes bien, sea vuestro hablar1: «Sí, sí» o «No, no»; y lo que es más de esto, procede del mal2a.

Enseñanza de Jesús sobre la venganza

38Habéis oído que se dijoa: «Ojo por ojo y diente por dienteb».

39aPero yo os digo: no resistáis al que es malo; antes, a cualquiera que te abofetee en la mejilla derecha, vuélvele también la otra.

40Y al que quiera ponerte pleito y quitarte la túnica1, déjale también la capa2.

41Y cualquiera que te obligue a ir una milla, ve con él dos.

42Al que te pida, dale; y al que desee pedirte prestado no le vuelvas la espaldaa.

El amor verdadero y su recompensa

43Habéis oído que se dijoa: «Amarás a tu prójimob y odiarás a tu enemigoc».

44Pero yo os digo: amad a vuestros enemigos y orad por los que os persiguena,

45para que seáis1 hijos de vuestro Padre que está en los cielosa; porque Él hace salir su sol sobre malos y buenos, y llover sobre justos e injustos.

46Porque si amáis a los que os aman, ¿qué recompensa tenéisa? ¿No hacen también lo mismo los recaudadores de impuestos1?

47Y si saludáis solamente a vuestros hermanos, ¿qué hacéis más que otros? ¿No hacen también lo mismo los gentiles?

48Por tanto, sed vosotros perfectos como vuestro Padre celestial es perfectoa.

Capitulo 6

La verdadera observancia de la religión

Cuidad de no practicar vuestra justicia delante de los hombres para ser vistos por ellosa; de otra manera no tendréis recompensa de vuestro Padre que está en los cielos.

Las ofrendas

2Por eso, cuando des limosna1, no toques trompeta delante de ti, como hacen los hipócritas en las sinagogas y en las calles, para ser alabados por los hombresa. En verdad os digo que ya han recibido su recompensab.

3Pero tú, cuando des limosna, que no sepa tu mano izquierda lo que hace tu derecha,

4para que tu limosna1 sea en secreto; y tu Padre, que ve en lo secreto, te recompensará2a.

La oración

5Y cuando oréis, no seáis como los hipócritas; porque a ellos les gusta ponerse en pie y orar en las sinagogas y en las esquinas de las callesa, para ser vistos por los hombres1b. En verdad os digo que ya han recibido su recompensac.

6Pero tú, cuando ores, entra en tu aposento, y cuando hayas cerrado la puertaa, ora a tu Padre que está en secreto, y tu Padre, que ve en lo secreto, te recompensaráb.

7Y al orar, no uséis repeticiones sin sentido, como los gentiles, porque ellos se imaginan que serán oídos por su palabreríaa.

8Por tanto, no os hagáis semejantes a ellos; porque vuestro Padre sabe lo que necesitáis antes que vosotros le pidáisa.

El Padre nuestro

9aVosotros, pues, orad de esta manera:

«Padre…

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Notas al pie

  1. 1, más tarde, o, después
  2. 1, panes
  3. 1O, No pondrás a prueba
  4. 1O, rendirás culto
  5. 1, había sido entregado
  6. 1O, rumbo al mar
  7. 2O, de las naciones
  8. 1, sentados
  9. 2, amaneció
  10. 1O, proclamar
  11. 1, Venid en pos de mí
  12. 1O, Santiago
  13. 2Gr., Ioannes; heb., Johanan
  14. 1, lunáticos
  15. 1O, Felices
  16. 1O, mansos
  17. 1, sois
  18. 1Medida de capacidad de 8.75 litros
  19. 1, una iota
  20. 1, los hombres
  21. 2, haga
  22. 1O, responsable
  23. 1Algunos agregan: sin causa
  24. 2I.e., insensato, o, inútil (en arameo)
  25. 3, del Sanedrín
  26. 4Gr., guéenna
  27. 1O, donativo
  28. 1O, donativo
  29. 1, estás
  30. 2O, sirviente
  31. 1, cuadrante (equivalente a dos blancas); i.e., 1/64 de un denario
  32. 1, te escandaliza o te hace tropezar, y así en el vers. 30
  33. 2Gr., guéenna
  34. 1Gr., guéenna
  35. 1O, No quebrantarás tus votos
  36. 2, tus votos
  37. 1O, hacia
  38. 1O, vuestra palabra
  39. 2O, del maligno
  40. 1I.e., ropa interior
  41. 2I.e., vestido exterior
  42. 1O, mostréis que sois
  43. 1O, publicanos; i.e., los que explotaban la recaudación de los impuestos romanos
  44. 1O, hagas una obra de caridad
  45. 1U, obra de caridad
  46. 2Algunos posteriores agregan: en público, y así en los vers. 6 y 18
  47. 1, para ser evidentes a los hombres

Referencias cruzadas

  1. aMat. 4:1–11; Mar. 1:12, 13; Luc. 4:1–13; Heb. 4:15; Sant. 1:14
  2. aEx. 34:28; 1 Rey. 19:8
  3. a1 Tes. 3:5
  4. bMat. 14:33; 26:63; Mar. 3:11; 5:7; Luc. 1:35; 4:41; Juan 1:34, 49; Hech. 9:20
  5. aDeut. 8:3
  6. aNeh. 11:1, 18; Dan. 9:24; Mat. 27:53
  7. aSal. 91:11, 12
  8. aDeut. 6:16
  9. aMat. 16:26; 1 Jn. 2:15–17
  10. a1 Cor. 10:20, 21
  11. aDeut. 6:13; 10:20
  12. aMat. 26:53; Luc. 22:43; Heb. 1:14
  13. aMat. 14:3; Mar. 1:14; Luc. 3:20; Juan 3:24
  14. bMar. 1:14; Luc. 4:14; Juan 1:43; 2:11
  15. aMat. 11:23; Mar. 1:21; 2:1; Luc. 4:23, 31; Juan 2:12; 4:46, 47
  16. aIsa. 9:1
  17. aIsa. 9:2; 60:1–3; Luc. 2:32
  18. aMar. 1:14, 15
  19. bMat. 3:2
  20. aMat. 4:18–22; Mar. 1:16–20; Luc. 5:2–11; Juan 1:40–42
  21. bMat. 15:29; Mar. 7:31; Luc. 5:1; Juan 6:1
  22. cMat. 10:2; 16:18; Juan 1:40–42
  23. aMat. 10:2; 20:20
  24. aMar. 1:39; Luc. 4:14, 44
  25. bMat. 9:35; 13:54; Mar. 1:21; 6:2; 10:1; Luc. 4:15; 6:6; 13:10; Juan 6:59; 18:20
  26. cMat. 3:2; 9:35; 24:14; Mar. 1:14; Luc. 4:43; 8:1; 16:16; Hech. 20:25; 28:31
  27. dMat. 8:16; 9:35; 14:14; 15:30; 19:2; 21:14; Mar. 1:34; 3:10; Luc. 4:40; 7:21; Hech. 10:38
  28. aMar. 7:26; Luc. 2:2; Hech. 15:23; 18:18; 20:3; 21:3; Gál. 1:21
  29. bMat. 8:16, 28, 33; 9:32; 12:22; 15:22; Mar. 1:32; 5:15, 16, 18; Luc. 8:36; Juan 10:21
  30. cMat. 17:15
  31. dMat. 8:6; 9:2, 6; Mar. 2:3–5, 9; Luc. 5:24
  32. aMar. 3:7, 8; Luc. 6:17
  33. bMar. 5:20; 7:31
  34. cMat. 4:15
  35. aMat. cap. 5–7; Luc. 6:20–49
  36. bMar. 3:13; Luc. 6:17; 9:28; Juan 6:3, 15
  37. aMat. 13:35; Hech. 8:35; 10:34; 18:14
  38. aMat. 5:3–12; Luc. 6:20–23
  39. bMat. 5:10; 19:14; 25:34; Mar. 10:14; Luc. 6:20; 22:29, 30
  40. aIsa. 61:2; Juan 16:20; Apoc. 7:17
  41. aSal. 37:11
  42. aIsa. 55:1, 2; Juan 4:14; 6:48 y sig.; 7:37
  43. aProv. 11:17; Mat. 6:14, 15; 18:33–35
  44. aSal. 24:4
  45. bHeb. 12:14; 1 Jn. 3:2; Apoc. 22:4
  46. aMat. 5:45; Luc. 6:35; Rom. 8:14
  47. a1 Ped. 3:14
  48. bMat. 5:3; 19:14; 25:34; Mar. 10:14; Luc. 6:20; 22:29, 30
  49. a1 Ped. 4:14
  50. a2 Crón. 36:16; Mat. 23:37; Hech. 7:52; 1 Tes. 2:15; Heb. 11:33 y sig.; Sant. 5:10
  51. aMar. 9:50; Luc. 14:34, 35
  52. aProv. 4:18; Juan 8:12; 9:5; 12:36
  53. aMar. 4:21; Luc. 8:16; 11:33; Fil. 2:15
  54. a1 Ped. 2:12
  55. bMat. 9:8
  56. aMat. 7:12
  57. aMat. 24:35; Luc. 16:17
  58. aMat. 11:11
  59. aLuc. 18:11, 12
  60. aMat. 5:27, 33, 38, 43
  61. bEx. 20:13; Deut. 5:17
  62. cDeut. 16:18; 2 Crón. 19:5, 6
  63. aDeut. 16:18; 2 Crón. 19:5, 6
  64. bMat. 10:17; 26:59; Mar. 13:9; 14:55; 15:1; Luc. 22:66; Juan 11:47; Hech. 4:15; 5:21; 6:12; 22:30; 23:1; 24:20
  65. cMat. 5:29, 30; 10:28; 18:9; 23:15, 33; Mar. 9:43 y sig.; Luc. 12:5; Sant. 3:6
  66. aMat. 5:24
  67. aRom. 12:17, 18
  68. aProv. 25:8, 9; Luc. 12:58
  69. aLuc. 12:59
  70. aMat. 5:21, 33, 38, 43
  71. bEx. 20:14; Deut. 5:18
  72. a2 Sam. 11:2–5; Job 31:1; Mat. 15:19; Sant. 1:14, 15
  73. aMat. 5:22; 18:9; Mar. 9:47
  74. aMat. 5:22; 18:8; Mar. 9:43
  75. aDeut. 24:1, 3; Jer. 3:1; Mat. 19:7; Mar. 10:4 O, repudia O, repudiada
  76. aMat. 19:9; Mar. 10:11, 12; Luc. 16:18; 1 Cor. 7:11, 12
  77. aMat. 5:21, 27, 38, 43; 23:16 y sig.
  78. bLev. 19:12; Núm. 30:2; Deut. 23:21, 23
  79. aSant. 5:12
  80. bIsa. 66:1; Mat. 23:22
  81. aIsa. 66:1; Hech. 7:49
  82. bSal. 48:2
  83. aMat. 6:13; 13:19, 38; Juan 17:15; 2 Tes. 3:3; 1 Jn. 2:13, 14; 3:12; 5:18, 19
  84. aMat. 5:21, 27, 33, 43
  85. bEx. 21:24; Lev. 24:20; Deut. 19:21
  86. aMat. 5:39–42; Luc. 6:29, 30; 1 Cor. 6:7
  87. aDeut. 15:7–11; Luc. 6:34, 35; 1 Tim. 6:18
  88. aMat. 5:21, 27, 33, 38
  89. bLev. 19:18
  90. cDeut. 23:3–6
  91. aLuc. 6:27, 28; 23:34; Hech. 7:60; Rom. 12:20
  92. aMat. 5:9; Luc. 6:35; Hech. 14:17
  93. aLuc. 6:32
  94. aLev. 19:2; Deut. 18:13; 2 Cor. 7:1; Fil. 3:12–15
  95. aMat. 6:5, 16; 23:5
  96. aMat. 6:5, 16; 23:5
  97. bMat. 6:5, 16; Luc. 6:24
  98. aJer. 17:10; Mat. 6:6, 18; Heb. 4:13
  99. aMar. 11:25; Luc. 18:11, 13
  100. bMat. 6:1, 16
  101. cMat. 6:2, 16; Luc. 6:24
  102. aIsa. 26:20; Mat. 26:36–39; Hech. 9:40
  103. bMat. 6:4, 18
  104. a1 Rey. 18:26, 27
  105. aSal. 38:9; 69:17–19; Mat. 6:32; Luc. 12:30
  106. aMat. 6:9–13; Luc. 11:2–4