Jeremías 46–51
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Capitulo 46
Profecía sobre Egipto
Palabra del Señor que vino al profeta Jeremías acerca de las nacionesa.
2aA Egipto, acerca del ejército de Faraón Necao, rey de Egipto, que estaba junto al río Eufrates en Carquemis, al cual derrotó Nabucodonosor, rey de Babilonia, en el año cuarto de Joacimb, hijo de Josíasc, rey de Judád:
3Preparad escudo y broquel,
y avanzad hacia la batallaa.
4Aparejad los caballos,
montad los corceles1
y presentaos con los yelmos puestos.
Bruñid las lanzasa,
vestíos las corazasb.
5¿Pero qué es lo que veo?
Están aterrados,
retrocedena,
y sus valientes están deshechosb;
en la huida buscan refugio
sin mirar atrás.
—declara el Señor.
6Que no huya el ligeroa,
ni escape el poderoso;
en el norte, junto al río Eufrates,
han tropezado y caídob.
7¿Quién es este que sube como el Nilo,
cuyas aguas se agitan como ríosa?
8Egipto sube como el Nilo,
cuyas aguas se agitan como ríos,
pero Él ha dicho: Subiré y cubriré esa tierraa;
ciertamente destruiré la ciudad y sus habitantesb.
9Subid, caballos, y corred furiosos1, carros,
para que avancena los poderosos:
Etiopía2b y Put3, que manejan escudo,
y los de Lud4, que manejan y entesan el arcoc.
10Porque aquel día es para el Señor, Dios1a de los ejércitos,
día de venganzab, para vengarse de sus enemigos;
la espada devorará y se saciará
y se empapará con su sangrec;
pues habrá una matanza2 para el Señor, Dios1d de los ejércitos,
en la tierra del norte, junto al río Eufrates.
11Sube a Galaad y consigue bálsamoa,
virgenb, hija de Egipto.
En vano has multiplicado los remedios1;
no hay curación para tic.
12Han oído las naciones de tu afrentaa,
y tu clamorb llena la tierra;
porque guerrero con guerrero ha tropezadoc,
y a una han caído ambos.
13Palabra que el Señor habló al profeta Jeremías acerca de la venida de Nabucodonosor, rey de Babilonia, para herir la tierra de Egiptoa:
14Anunciad en Egipto y hacedlo oír en Migdol,
hacedlo oír también en Menfis1 y en Tafnesa;
decid: «Ponte en pie y prepárate,
porque la espada ha devorado a los que te rodeanb».
15¿Por qué han quedado postrados tus valientesa?
No se mantienen en pie porque el Señor los ha derribadob.
16Han tropezado muchas veces;
en verdad, han caído uno sobre otroa.
Entonces dijeron: «Levántate y volvamos
a nuestro pueblo y a nuestra tierrab natal,
17Allí gritaron: «Faraón, rey de Egiptoa, es solo un gran ruido1;
ha dejado pasar el tiempo señalado».
18Vivo yo—declara el Rey
cuyo nombre es el Señor de los ejércitosa—
que ciertamente como se destaca el Taborb entre los montes,
o el Carmeloc junto al mar, uno ha de venir.
19Prepara tu equipaje para el destierroa,
hijab que moras en Egipto,
porque Menfis1 será convertida en desolaciónc,
incendiada y despoblada.
20Novillaa hermosa es Egipto,
mas un tábano1 del norte vieneb; ya viene.
21Sus mercenarios también son en medio de ella
porque también ellos se han vuelto atrásb,
y a una han huido, no resistieron;
porque el día de su ruina ha venido sobre ellos,
la hora de su castigoc.
22Se oye1 su sonido como el de una serpiente,
pues el enemigo avanza como un ejército2;
con hachas, como leñadores, vienen contra ella.
23Talan su bosque—declara el Señora—
aunque sea impenetrable,
aunque sean1 más numerosos que las langostas,
innumerablesb.
24Es avergonzada la hija de Egipto,
es entregada al poder1 del pueblo del nortea.
25Dice el Señor de los ejércitos, el Dios de Israel: He aquí, castigaré a Amón de Tebasa, a Faraónb y a Egiptoc junto con sus diosesd y sus reyes; a Faraón y a los que en él confían.
26Y los entregaré en manos de los que buscan su vida, en manos de Nabucodonosor, rey de Babiloniaa, y en manos de su siervob. Mas después será habitado como en los días de antaño—declara el Señor.
aPero tú no temas, siervo mío Jacob,
ni te atemorices, Israel;
porque he aquí, te salvaré de lugar remoto,
y a tu descendencia1 de la tierra de su cautiverio.
Y volverá Jacob, y estará tranquilob
y seguroc, y nadie lo atemorizarád.
28Tú no temas, siervo mío Jacob—declara el Señor—
porque yo estoy contigoa;
pues acabaré con todas las naciones
adonde te he expulsado,
pero no acabaré contigob,
sino que te castigaré con justicia;
de ninguna manera te dejaré sin castigoc.
Capitulo 47
Profecía sobre los filisteos
Palabra del Señor que vino al profeta Jeremías acerca de los filisteos, antes que Faraón conquistara1 Gazaa.
2Así dice el Señor:
He aquí que suben aguas del nortea
y se convierten en torrente desbordante,
que inunda la tierra y su plenitudb,
la ciudad y los que en ella habitan;
clamarán los hombres,
y gemirá todo habitante de la tierrac
3a causa del sonido de los1 cascos de sus corceles2,
del estruendo de sus carros y del estrépito de sus ruedasa.
No se vuelven los padres para cuidar a sus hijos,
por la debilidad de sus brazos3,
4a causa del día que viene
para destruir a todos los filisteosa,
para exterminar de Tiro y de Sidónb
a todo aliado que quede;
porque el Señor destruirá a los filisteos,
al remanente de la costa de Caftorc.
5Le ha sobrevenido la calviciea a Gaza,
desolada ha sido Ascalónb.
Remanente de su valle,
¿hasta cuándo te sajarásc?
6¡Ay, espada del Señor!
¿Hasta cuándo estarás inquieta1?
Vuélvete a tu vainaa,
reposa y cálmate.
7¿Cómo puede1 estar quieta,
cuando el Señor le ha dado órdenesa?
Contra Ascalón y contra la costa del mar,
allí la ha asignado.
Capitulo 48
Profecía sobre Moab
aAcerca de Moab.
Así dice el Señor de los ejércitos, el Dios de Israel:
¡Ay de Nebob, porque ha sido destruida!
Quiriataimc ha sido avergonzada, ha sido tomada;
la altiva fortaleza1 ha sido avergonzada y destrozada2.
2Ya no hay alabanza para Moab,
en Hesbóna han tramado mal contra ella:
«Venid y quitémosla de entre las naciones».
También tú, Madmena1, serás silenciada,
la espada te seguirá.
3Voz de clamor desde Horonaim:
«Devastación y gran destruccióna».
4Moab está quebrantada,
sus pequeños dejan oír gritos de angustia.
5Porque la cuesta de Luhit
con llanto continuo la suben;
porque a la bajada de Horonaim
se oyen gritos angustiosos1 de destruccióna.
6Huid, salvad vuestras vidasa,
sed como un enebro1 en el desierto.
7Por cuanto pusiste tu confianza en tus ganancias y en tus tesorosa,
también tú serás conquistadab,
y Quemos saldrá al destierro
junto con sus sacerdotes y sus príncipes.
8Vendrá el destructor de cada ciudad,
y ninguna ciudad escapará;
también el valle será devastadoa,
y la meseta será destruida,
como ha dicho el Señor.
9Dad alas1 a Moab,
sus ciudades serán una desolaciónb,
sin que nadie habite en ellas.
10Malditoa el que hace la obra del Señor con engaño;
maldito el que retrae su espadab de la sangrec.
11Reposado ha estado Moab desde su juventuda,
ha estado tranquilo sobre su sedimentob;
no ha sido vaciado de vasija en vasijac,
ni ha ido al destierro;
por eso retiene su sabor1,
y su aroma no ha cambiado.
12Por tanto, he aquí, vienen días—declara el Señor—cuando le enviaré a trasvasadores que lo trasvasarán; vaciarán sus vasijas y harán pedazos sus cántaros.
13Y Moab se avergonzaráa de Quemosb, como la casa de Israel se avergonzó de Betel, su confianzac.
14¿Cómo podéis decir: «Somos poderosos guerreros,
y hombres valientesa para la guerra»?
15Es destruido Moab, el devastador ha subido a sus ciudades;
la flor de sus jóvenes1 desciende a la matanzaa,
—declara el Rey, cuyo nombre es el Señor de los ejércitosb.
16La ruina de Moab pronto vendrá,
y su calamidad se ha apresurado muchoa.
17Llorad por él, todos los que habitáis a su alrededor,
y todos los que sabéis su nombre.
Decid: «¡Cómo se ha roto el poderoso cetro1a,
el báculo glorioso!».
18Desciende de tu gloria,
moradorab hija de Dibón,
porque el destructor de Moabc ha subido contra ti,
para destruir tus fortalezas.
19Párate junto al camino y vela,
moradora de Aroera;
pregunta al que huye y a la que escapa,
y di: «¿Qué ha sucedidob?».
20Avergonzado está Moab porque ha sido destrozado1.
Gemid y clamad;
anunciad junto al Arnón
que Moaba ha sido destruido.
21También ha venido juicio sobre la llanura, sobre Holón, sobre Jahazaa y contra Mefaatb,
22contra Dibón, contra Nebo y contra Bet-deblataim,
23contra Quiriataim, contra Bet-gamul y contra Bet-meóna,
24contra Queriot, contra Bosra y contra todas las ciudades de la tierra de Moaba, las lejanas y las cercanas.
25El cuernoa de Moab ha sido cortado y quebrado su brazob—declara el Señor.
26Embriagadlea, porque se ha vuelto arrogante con1 el Señor; Moabb se revolcará en su vómito, y será también objeto de burla.
27¿Y no fue Israel objeto de burla para tia? ¿O fue sorprendido1 entre ladronesb? Porque cada vez que hablas de él, te burlas2c.
28Abandonad las ciudades y morad en las peñas,
moradores de Moab,
sed como palomaa que anida
más allá de la boca de la caverna1b.
29Hemos oído del orgullo de Moab (es muy orgulloso),
de su soberbia, de su orgullo, de su arrogancia y de su altivez1a.
30Yo conozco su cóleraa—declara el Señor—
pero es inútil1;
sus vanas jactancias nada2 consiguen.
31Por tanto, gemiré por Moab,
sí, por todo Moab clamaré;
sollozaré1 por los hombres de Kir-haresa.
32Más que el llanto por Jazer
lloraré por ti, viña de Sibma.
Tus sarmientos pasaron el mara,
llegaron hasta el mar de Jazerb;
sobre tus frutos de verano y sobre tu vendimia
ha caído el destructor,
33y fueron quitados la alegría y el regocijo
del campo fértil, de la tierra de Moab.
He hecho que se acabe el vino de los lagaresa;
nadie con gritos los pisaráb,
y si hay gritos no serán gritos de júbilo.
34El clamor de Hesbón llega hasta Eleale y hasta Jahaza; levantaron1 su voz, desde Zoar hasta Horonaima y hasta Eglat-selisiya; porque también las aguas de Nimrimb se secarán2c.
35Y haré desaparecer de Moab—declara el Señor—al que ofrece sacrificios en lugar altoa y al que quema incienso a sus diosesb.
36Por tanto, mi corazón gime1 por Moab como una flauta2; mi corazóna gime1 también como una flauta2 por los hombres de Kir-hares, ya que perdieron la abundancia que se había…
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Footnotes
- 1O, subid, jinetes
- 1Heb., Magor-missabib
- 1, andad como locos
- 2Heb., Cush
- 3I.e., Libia (o, Somalia)
- 4Heb., Ludim
- 1Heb., YHWH, generalmente traducido Señor
- 2O, un sacrificio
- 1, las curaciones
- 1O, Nof
- 1O, del opresor
- 1Algunas versiones antiguas dicen: Llamad el nombre de Faraón un gran ruido
- 1O, Nof
- 1O posiblemente, mosquito
- 1, del establo
- 1, camina
- 2O, con fuerza
- 1I.e., los árboles del bosque, los egipcios
- 1, en mano
- 1, simiente
- 1, hiriera
- 1, las pisadas de los
- 2, poderosos
- 3, manos
- 1, no estarás quieta
- 1, puedes
- 1O, Misgab
- 2O, y anonadada
- 1I.e., una ciudad de Moab
- 1, las angustias del clamor
- 1O, Aroer; la versión gr. (sept.) dice: asno montés
- 1O, sal
- 2O, porque ella caerá en ruinas
- 1, su sabor ha quedado en él
- 1I.e., guerreros
- 1O, la poderosa vara
- 1, siéntate sedienta
- 1O, anonadado
- 1O, se ha engrandecido contra
- 1O, encontrado
- 2, meneas la cabeza
- 1, del foso
- 1, la altivez de su corazón
- 1, pero no es así
- 2, así no
- 1Así en un ; en el texto heb., sollozará
- 1, dieron
- 2, serán una desolación
- 1, suena
- 2, flautas
Cross references
- aJer. 1:10; 25:15–38
- aIsa. 19:1–25; Jer. 46:14; Ezeq. 29:1–32:2
- b2 Rey. 18:21; 23:29, 33–35; Jer. 25:19
- c2 Crón. 35:20; Isa. 10:9
- dJer. 45:1
- aIsa. 21:5; Jer. 51:11; Joel 3:9; Nah. 2:1; 3:14
- aEzeq. 21:9–11
- b1 Sam. 17:5, 38; 2 Crón. 26:14; Neh. 4:16; Jer. 51:3
- aIsa. 42:17; Jer. 46:21
- bIsa. 5:25; Ezeq. 39:18
- cJer. 6:25; 20:3; 49:29
- aIsa. 30:16
- bJer. 46:12, 16; Dan. 11:19
- aJer. 47:2
- aIsa. 37:24
- bIsa. 10:13
- aJer. 47:3; Nah. 2:4
- bNah. 3:9
- cIsa. 66:19
- aJoel 1:15
- bJer. 50:15, 18
- cDeut. 32:42; Isa. 31:8; Jer. 12:12
- dIsa. 34:6; Sof. 1:7
- aJer. 8:22
- bIsa. 47:1; Jer. 31:4, 21
- cJer. 30:13; Miq. 1:9; Nah. 3:19
- aJer. 2:36; Nah. 3:8–10
- bJer. 14:2
- cIsa. 19:2
- aIsa. 19:1; Jer. 43:10–13
- aJer. 43:8; 44:1
- bIsa. 1:20; Jer. 2:30; 46:10; Nah. 2:13
- aIsa. 66:15, 16; Jer. 46:5
- bSal. 18:14, 39; 68:1, 2
- aLev. 26:36, 37; Jer. 46:6
- bJer. 51:9
- cJer. 50:16
- aEx. 15:9, 10; 1 Rey. 20:10, 11; Isa. 19:11–16
- aJer. 48:15; Mal. 1:14
- bJos. 19:22; Jue. 4:6; Sal. 89:12
- cJos. 12:22; 1 Rey. 18:42
- aIsa. 20:4
- bJer. 48:18
- cJer. 46:14; Ezeq. 30:13
- aOs. 10:11
- bJer. 1:14; 47:2
- aIsa. 34:7
- b2 Sam. 10:6; 2 Rey. 7:6; Jer. 46:5
- cJer. 48:44; Os. 9:7; Abd. 13; Miq. 7:4
- aJer. 21:14
- bJue. 6:5; 7:12; Joel 2:25
- aJer. 1:15
- aEzeq. 30:14–16; Nah. 3:8
- bJer. 44:30
- cIsa. 20:5
- dEx. 12:12; Jer. 43:12, 13; Ezeq. 30:13; Sof. 2:11
- aJer. 44:30; Ezeq. 32:11
- bEzeq. 29:8–14
- aJer. 46:27, 28; Jer. 30:10, 11
- bIsa. 11:11; Jer. 23:3, 4; 29:14; Miq. 7:12
- cJer. 23:6; 50:19
- dIsa. 41:13, 14
- aSal. 46:7, 11; Isa. 8:10; 43:2; Jer. 1:19
- bJer. 4:27; Amós 9:8, 9
- cJer. 10:24; Hab. 3:2
- aGén. 10:19; 1 Rey. 4:24; Jer. 25:20; Amós 1:6; Sof. 2:4; Zac. 9:6
- aIsa. 14:31; Jer. 1:14; 6:22; 46:20, 24
- bIsa. 8:7, 8
- cIsa. 15:2–5; Jer. 46:12
- aJue. 5:22; Jer. 8:16; Nah. 3:2
- aIsa. 14:31
- bIsa. 23:5; Jer. 25:22; Joel 3:4; Amós 1:9, 10; Zac. 9:2–4
- cGén. 10:14; Deut. 2:23; Amós 9:7
- aJer. 48:37; Miq. 1:16
- bJue. 1:18; Jer. 25:20; Amós 1:7, 8; Sof. 2:4, 7; Zac. 9:5
- cJer. 16:6; 41:5
- aJue. 7:20; Jer. 12:12; Ezeq. 21:3–5
- aIsa. 10:6; Ezeq. 14:17; Miq. 6:9
- aJer. 48:1–47; Isa. 15:1–16:14
- bNúm. 32:3, 38; Jer. 48:22
- cNúm. 32:37; Isa. 15:1; Jer. 48:23; Ezeq. 25:9
- aNúm. 21:25; Jer. 48:34, 45; 49:3
- aIsa. 15:5; Jer. 48:5, 34
- aIsa. 15:5
- aJer. 51:6
- aSal. 52:7; Isa. 59:4; Jer. 9:23
- bNúm. 21:29; 1 Rey. 11:33; Jer. 48:13, 46
- aJos. 13:9, 17, 21
- aSal. 11:1; Isa. 16:2; Jer. 48:28
- bJer. 44:22
- aJer. 11:3
- bJer. 47:6, 7
- c1 Rey. 20:39, 40, 42; 2 Rey. 13:19
- aJer. 22:21; Ezeq. 16:49; Zac. 1:15
- bSof. 1:12
- cNah. 2:2
- aIsa. 45:16; Jer. 48:39
- bJue. 11:24
- c1 Rey. 12:29; Os. 8:5, 6
- aSal. 33:16; Isa. 10:13–16
- aIsa. 40:30, 31; Jer. 50:27
- bJer. 46:18; 51:57; Mal. 1:14
- aIsa. 13:22
- aIsa. 9:4; 14:5
- aIsa. 47:1
- bJer. 46:19
- cNúm. 21:30; Jos. 13:9, 17; Isa. 15:2; Jer. 48:22
- aDeut. 2:36; Jos. 12:2
- b1 Sam. 4:13, 14, 16
- aNúm. 21:13
- aNúm. 21:23; Isa. 15:4; Jer. 48:34
- bJos. 13:18
- aJos. 13:17
- aJer. 48:41; Amós 2:2
- aSal. 75:10; Zac. 1:19–21
- bJob 22:9; Sal. 10:15
- aJer. 25:15
- bEx. 5:2; Jer. 48:42; Dan. 5:23
- aLam. 2:15–17; Miq. 7:8–10
- bJer. 2:26
- cJob 16:4; Jer. 18:16
- aSal. 55:6; Cant. 2:14
- bJue. 6:2; Isa. 2:19; Jer. 49:16; Abd. 3
- aJob 40:11, 12; Sal. 138:6; Isa. 16:6; Sof. 2:8
- aIsa. 37:28
- a2 Rey. 3:25; Isa. 15:5; 16:7, 11; Jer. 48:36
- aIsa. 16:8, 9
- bNúm. 21:32
- aIsa. 5:10; Hag. 2:16
- bIsa. 16:10; Jer. 25:10; Joel 1:12
- aIsa. 15:4–6
- bNúm. 32:3, 37
- cGén. 13:10; 14:2; Isa. 15:5, 6
- aIsa. 15:2; 16:12
- bJer. 7:9; 11:13
- aIsa. 15:5; 16:11
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