Números 23–24
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Capitulo 23
Primera profecía de Balaam
Entonces Balaam dijo a Balac: Constrúyeme aquí siete altares y prepárame aquí siete novillos y siete carneros.
2Y Balac hizo tal como Balaam le había dicho, y Balac y Balaam ofrecieron un novillo y un carnero en cada altar.
3Entonces Balaam dijo a Balac: Ponte junto a tu holocausto, y yo iré; quizá el Señor venga a mi encuentro, y lo que me manifieste te lo haré saber. Y se fue a un cerro pelado.
4Dios salió al encuentro de Balaam, y este le dijo: He preparado los siete altares y he ofrecido un novillo y un carnero sobre cada altar.
5Y el Señor puso palabra en la boca de Balaama, y le dijo: Vuelve a Balac y así hablarás.
6Él entonces volvió a Balac1, y he aquí que estaba junto a su holocausto, él y todos los jefes de Moab.
7Y comenzó su profecía1, y dijo:
Desde Aram me ha traído Balaca,
rey de Moab, desde los montes del oriente:
«Ven, y maldíceme a Jacob;
ven, y condena a Israelb».
8¿Cómo maldeciré a quien Dios no ha maldecido?
¿Cómo condenaré a quien el Señor no ha condenadoa?
9Porque desde la cumbre de las peñas lo veo,
y desde los montes lo observo.
He aquí, es un pueblo que mora apartea,
y que no será contado entre las naciones.
10¿Quién puede contar el polvo de Jacob,
o numerar la cuarta parte de Israela?
Muera yo1 la muerte de los rectosb,
y sea mi fin como el suyoc.
Segunda profecía
11Entonces Balac dijo a Balaam: ¿Qué me has hecho? Te tomé para maldecir a mis enemigos, pero mira, ¡los has llenado de bendicionesa!
12Y él respondió y dijo: ¿No debo tener cuidado de hablar lo que el Señor pone en mi bocaa?
13Balac le dijo entonces: Te ruego que vengas conmigo a otro sitio desde donde podrás verlos, aunque solo verás el extremo de ellos, y no los verás a todos; y desde allí maldícemelos.
14Lo llevó al campo de Zofim, sobre la cumbre del Pisga, y edificó siete altares y ofreció un novillo y un carnero en cada altar.
15Y él dijo a Balac: Ponte aquí junto a tu holocausto, mientras voy allá a encontrarme con el Señor.
16El Señor salió al encuentro de Balaam y puso palabra en su bocaa y le dijo: Vuelve a Balac y así hablarás.
17Y él volvió a Balac1, y he aquí, estaba de pie junto a su holocausto, y los jefes de Moab con él. Y Balac le dijo: ¿Qué ha dicho el Señor?
18Y comenzó su profecía, y dijo:
Levántate, Balac, y escucha;
dame oídos, hijo de Zipor.
19Dios no es hombre, para que mientaa,
ni hijo de hombre, para que se arrepienta.
¿Lo ha dicho Él, y no lo haráb?,
¿ha hablado, y no lo cumplirá?
20Mira, he recibido orden de bendecira;
si Él ha bendecido, yo no lo puedo anularb.
21Él no ha observado iniquidad en Jacoba,
ni ha visto malicia en Israelb;
está en él el Señor su Diosc,
y el júbilo1 de un rey está en éld.
es para él como los cuernos del búfalob.
23Porque no hay agüero contra Jacob,
ni hay adivinación contra Israela.
A su tiempo se le dirá a Jacob
y a Israel: ¡Ved lo que ha hecho Dios!
24He aquí, un pueblo se levanta como leona,
y se yergue como leóna;
no se echará hasta que devore la presa
y beba la sangre de los que ha matado.
25Entonces Balac dijo a Balaam: ¡De ninguna manera los maldigas ni los bendigas!
26Pero Balaam respondió y dijo a Balac: ¿No te dije1 que todo lo que el Señor habla, eso debo hacera?
27Y Balac dijo a Balaam: Ven, te ruego, te llevaré a otro lugar; quizá le plazca a1 Dios que me los maldigas desde allí.
28Entonces Balac llevó a Balaam a la cumbre del Peor, que da hacia el desierto1.
29Y Balaam dijo a Balac: Constrúyeme aquí siete altares y prepárame aquí siete novillos y siete carneros.
30Balac hizo tal como Balaam le había dicho y ofreció un novillo y un carnero en cada altar.
Capitulo 24
Tercera profecía de Balaam
Cuando Balaam vio que agradaba al1 Señor bendecir a Israel, no fue como otras veces a buscar2 agüerosa, sino que puso su rostro hacia el desiertob.
2Y levantó Balaam sus ojos y vio a Israel acampado1 por tribus; y vino sobre él el Espíritu de Diosa.
3Y comenzando su profecía1, dijo:
aOráculo de Balaam, hijo de Beor,
y oráculo del hombre de ojos abiertos;
4oráculo del que escucha las palabras1 de Diosa,
del que ve la visión del Todopoderoso2b;
caído, pero con los ojos descubiertos.
5¡Cuán hermosas son tus tiendas, oh Jacob;
tus moradas, oh Israel!
6Como valles1 que se extienden,
como jardines junto al río,
como áloesa plantados por el Señor,
como cedros junto a las aguasb.
7Agua correrá de sus baldes,
y su simiente estará junto a muchas aguas;
más grande que Agaga será su rey,
y su reino será exaltadob.
8Dios lo saca de Egiptoa;
es para él como los cuernos del búfalo.
Devorará a las naciones que son sus adversariosb,
y desmenuzará sus huesos,
y los traspasará con sus saetasc.
9Se agazapa, se echa como león,
o como leona ¿quién se atreverá a despertarlo1a?
Benditos los que te bendigan,
y malditos los que te maldiganb.
Cuarta profecía
10Entonces se encendió la ira de Balac contra Balaam, y palmoteando1, dijo Balac a Balaam: Te llamé para maldecir a mis enemigos, pero he aquí, los has llenado de bendiciones estas tres veces.
11Ahora pues, huye a tu lugar. Yo dije que te colmaría de honores, pero mira, el Señor te ha privado de honores.
12Y Balaam dijo a Balac: ¿No les hablé yo también a los mensajeros que me enviastea, diciendo:
13«Aunque Balac me diera su casa llena de plata y oro, no podría yo traspasar el mandamiento1 del Señor para hacer lo bueno o lo malo de mi propia iniciativa2a. Lo que hable el Señor, eso hablaréb»?
14Ahora, mira, me voy a mi pueblo; pero ven, y te advertiré lo que este pueblo haráa a tu pueblo en los días venideros1.
15Y comenzando su profecía, dijo:
aOráculo de Balaam, hijo de Beor,
y oráculo del hombre de ojos abiertos.
16Oráculo del que escucha las palabras1 de Dios,
y conoce la sabiduría del Altísimo2;
del que ve la visión del Todopoderoso3,
caído, pero con los ojos descubiertos.
17Lo veo, pero no ahora;
lo contemplo, pero no cerca;
una estrella saldrá de Jacob,
y un cetro se levantará de Israela
que aplastará la frente1 de Moab
y derrumbará a2 todos los hijos de Set3b.
18Edom será una posesióna,
también será una posesión Seirb, su enemigo;
mientras que Israel se conducirá con valor.
19De Jacob saldrá el que tendrá dominio,
y destruirá al remanente de la ciudada.
20Al ver a Amalec, continuó su profecía1, y dijo:
Amalec fue la primera de las naciones,
pero su fin será destrucción2a.
21Después vio al ceneoa, y continuó su profecía, y dijo:
Perdurable es tu morada,
y en la peña está puesto tu nido.
22No obstante, el ceneo será consumido;
¿hasta cuándo te tendrá1 cautivo Asiriaa?
23Y continuando su profecía1, dijo:
¡Ay! ¿Quién puede vivir, si Dios no lo ha ordenado?
24Pero las naves vendrán de la costa de Quitima,
y afligirán a Asiria y afligirán a Heberb;
pero él también perecerá para siemprec.
25Entonces se levantó Balaam y se marchó, y volvió a su lugara; también Balac se fue por su camino.
Footnotes
- 1, él
- 1, Y tomó su parábola, y así en el vers. 18
- 1, mi alma
- 1, él
- 1, grito
- 1Así en un y en algunas versiones antiguas; en el , los
- 1, dije, diciendo
- 1, sea recto a los ojos de
- 1O, Jesimón
- 1, era bueno en los ojos del
- 2, al encuentro de
- 1, habitando
- 1, Y tomó su parábola, y así en el vers. 15
- 1, los dichos
- 2Heb., Shaddai
- 1O posiblemente, palmeras
- 1O, lo despertará
- 1, batiendo sus palmas
- 1, la boca
- 2, de mi corazón
- 1, al final de los días
- 1, los dichos
- 2Heb., Elyon
- 3Heb., Shaddai
- 1, las esquinas
- 2Otra posible lectura es: y la coronilla de
- 3I.e., tumulto
- 1, tomó su parábola, y así en el vers. 21
- 2, hasta destruir
- 1, tomará
- 1, Y tomó su parábola y
Cross references
- aNúm. 22:20; Deut. 18:18; Jer. 1:9
- aNúm. 22:5; Deut. 23:4
- bNúm. 22:6
- aNúm. 22:12
- aDeut. 32:8; 33:28
- aGén. 13:16; 28:14
- bIsa. 57:1
- cSal. 37:37
- aNeh. 13:2
- aNúm. 22:20
- aNúm. 22:20
- a1 Sam. 15:29
- bIsa. 40:8; 55:11
- aGén. 12:2; 22:17; Núm. 22:12
- bIsa. 43:13
- aNúm. 14:18, 19, 34; Sal. 32:2, 5
- bDeut. 9:24; 32:5; Jer. 50:20
- cEx. 3:12; Deut. 31:23
- dDeut. 33:5; Sal. 89:15–18
- aNúm. 24:8
- bDeut. 33:17
- aNúm. 22:7; 24:1; Jos. 13:22
- aGén. 49:9; Nah. 2:11, 12
- aNúm. 22:18
- aNúm. 22:7; 23:23
- bNúm. 23:28
- aNúm. 11:26; 1 Sam. 19:20; Apoc. 1:10
- aNúm. 24:15, 16
- aNúm. 22:20
- bGén. 15:1; Núm. 12:6
- aSal. 45:8
- bSal. 1:3
- aNúm. 24:20; 1 Sam. 15:8
- bSal. 145:11–13
- aNúm. 23:22
- bNúm. 23:24; Sal. 2:9
- cSal. 45:5
- aGén. 49:9; Núm. 23:24
- bGén. 12:3; 27:29
- aNúm. 22:18
- aNúm. 16:28
- bNúm. 22:20
- aNúm. 31:8, 16; Jos. 13:22
- aNúm. 24:3, 4
- aGén. 49:10
- bNúm. 21:29; Isa. 15:1–16:14
- aGén. 27:29
- bGén. 32:3
- aAmós 9:11, 12
- aNúm. 24:24
- aGén. 15:19
- aGén. 10:21, 22
- aGén. 10:4; Ezeq. 27:6
- bGén. 10:21
- cNúm. 24:20
- aNúm. 24:14
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