Apocalipsis 16–18
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Capitulo 16
Las siete copas de la ira de Dios
Y oí una gran voz que desde el templo1a decía a los siete ángelesb: Id y derramad en la tierra las siete copas2 del furor de Diosc.
2El primer ángel fue y derramó su copa1 en la tierraa; y se produjo2 una llagab repugnante y maligna en los hombres que tenían la marca de la bestiac y que adoraban su imagen.
3El segundo ángel derramó su copa en el mara, y se convirtió en sangre como de muerto; y murió todo ser viviente que había en1 el mar.
4El tercer ángel derramó su copa en los ríos y en las fuentes de las aguasa, y se convirtieron en1 sangreb.
5Y oí al ángel de las aguas, que decía: Justo eres túa, el que eres, y el que erasb, oh Santoc, porque has juzgadod estas cosas;
6pues ellos derramaron sangre de santos y profetasa y tú les has dado a beber sangreb; lo merecen.
7Y oí al altara, que decía: Sí, oh Señor Diosb Todopoderoso, verdaderos y justos son tus juiciosc.
8El cuarto ángel derramó su copa sobre el sola; y al sol le fue dado quemar a los hombres con fuegob.
9Y los hombres fueron quemados con el intenso1 calor; y blasfemaron el nombre de Diosa que tiene poder sobre estas plagas, y no se arrepintieronb para darle gloriac.
10El quinto ángel derramó su copa sobre el trono de la bestiaa; y su reino se quedó en tinieblasb, y se mordían la lengua de dolor.
11Y blasfemarona contra el Dios del cielob por causa de sus dolores y de sus llagasc, y no se arrepintieron de sus obrasd.
12El sexto ángel derramó su copa sobre el gran río Eufratesa; y sus aguas se secaronb para que fuera preparado el caminoc para los reyes del oriente1d.
13Y vi salir de la boca del dragóna, de la boca de la bestiab y de la boca del falso profetac, a tres espíritus inmundosd semejantes a ranase;
14pues son espíritus de demoniosa que hacen señalesb, los cuales van a los reyes de todo el mundo1c, a reunirlosd para la batalla del gran día del Dios Todopoderosoe.
15(He aquí, vengo como ladróna. Bienaventurado el que vela y guarda sus ropasb, no sea que ande desnudo y vean su vergüenzac.)
16Y los reunierona en el lugar que en hebreob se llama Armagedón1c.
17Y el séptimo ángel derramó su copa en el airea; y una gran voz saliób del templo1c, del trono, que decía: Hecho estád.
18Entonces hubo relámpagos, voces1 y truenosa; y hubo un gran terremotob tal como no lo había habido desde que el hombre está sobre la tierrac; fue tan grande y poderoso terremoto.
19La gran ciudada quedó dividida en tres partes, y las ciudades de las naciones1 cayeron. Y la gran Babiloniab fue recordada delante de Diosc para darle el cáliz del vino del furor de su irad.
20Y toda isla huyóa, y los montes no fueron hallados.
21Y enormes granizosa, como de un talento1 cada uno, cayeron*2 sobre los hombres; y los hombres blasfemaron contra Diosb por la plaga del granizoc, porque su plaga fue* sumamente grande.
Capitulo 17
La condenación de la gran ramera
Y unoa de los siete ángelesb que tenían las siete copas1c, vino y habló conmigo, diciendo: Ven; te mostraré el juiciod de la gran ramerae que está sentada sobre muchas aguasf;
2con ella los reyes de la tierraa cometieron actos inmorales, y los moradores de la tierrab fueron embriagadosc con el vino de su inmoralidad.
3Y me llevóa en el Espíritu1b a un desiertoc; y vi a una mujer sentada sobre una bestia escarlatad, llena de nombres blasfemose, y que tenía siete cabezas y diez cuernosf.
4La mujer estaba vestida de púrpura y escarlataa, y adornada con oro, piedras preciosas1 y perlas, y tenía en la mano una copa de oro llena de abominacionesb y de las inmundicias de su inmoralidad,
5y sobre su frente había un nombre escrito, un misterioa: BABILONIA LA GRANDEb, LA MADRE DE LAS RAMERAS Y DE LAS ABOMINACIONES DE LA TIERRAc.
6Y vi a la mujer ebria de la sangre de los santosa, y de la sangre de los testigos de Jesús. Y al verla, me asombré grandemente1.
7Y el ángel me dijo: ¿Por qué te has asombrado? Yo te diré el misterio de la mujer y de la bestiaa que la lleva, la que tiene las siete cabezas y los diez cuernosb.
8La bestia que viste, era y no esa, y está para subirb del abismoc e ir a la destrucción1d. Y los moradores de la tierrae, cuyos nombres no se han escrito en el libro de la vidaf desde la fundación del mundog, se asombraránh al ver la bestia que era y no esa, y que vendrá.
9Aquí está la mente que tiene sabiduría1a. Las siete cabezas son siete montesb sobre los que se sienta la mujer;
10y son siete reyesa; cinco han caído, uno es y el otro aún no ha venido; y cuando venga, es necesario que permanezca un poco de tiempo.
11Y la bestia que era y no esa, es el octavo rey, y es uno de los siete y va a la destrucción1b.
12Y los diez cuernos que viste son diez reyesa que todavía no han recibido reino, pero que por una horab reciben autoridad como reyes con la bestia.
13Estos tienen un mismo propósitoa, y entregarán su poder y autoridad a la bestia.
14Estos pelearán contra el Corderoa, y el Cordero los venceráb, porque Él es Señor de señoresc y Rey de reyesc, y los que están con Éld son llamados, escogidos y fielese.
15Y me dijo*: Las aguas que vistea donde se sienta la ramera, son pueblos, multitudes, naciones y lenguasb.
16Y los diez cuernos que vistea y la bestia, estos odiarán a la ramera y la dejarán1 desoladab y desnudac, y comerán sus carnesd y la quemarán con fuegoe;
17porque Dios ha puesto en sus corazonesa el ejecutar su propósito: que tengan ellos1 un propósito unánimeb, y den2 su reino a la bestia hasta que las palabras de Dios se cumplanc.
18Y la mujer que viste es la gran ciudada, que reina1 sobre los reyes de la tierra.
Capitulo 18
La caída de Babilonia
Después de esto vi a otro ángela descender del cielob, que tenía gran poder, y la tierra fue iluminada con su gloriac.
2Y clamó con potente voz, diciendo: ¡Cayó, cayó la gran Babiloniaa! Se ha convertido en habitación de demoniosb, en guarida1 de todo espíritu inmundoc y en guarida1 de toda ave inmunda y aborrecible.
3Porque todas las naciones han bebido del1 vino de la pasión2 de su inmoralidada, y los reyes de la tierrab han cometido actos inmorales con ella, y los mercaderes de la tierrac se han enriquecido con la riqueza3 de su sensualidad4d.
4Y oí otra voz del cielo que decía: Salid de ella, pueblo míoa, para que no participéis de sus pecados y para que no recibáis de sus plagas;
5porque sus pecados se han amontonado1 hasta el cieloa, y Dios se ha acordado de sus iniquidadesb.
6Pagadle tal como ella ha pagadoa, y devolvedle1 doble según sus obras; en la copa que ella ha preparadob, preparad2 el doble para ella.
7Cuanto ella se glorificó a sí mismaa y vivió sensualmente1b, así2 dadle tormento y duelo3, porque dice en su corazón: «Yo estoy sentada como reinac, y no soy viuda y nunca veré duelo3».
8Por eso, en un solo díaa, vendrán sus plagas: muerte, duelo1 y hambre, y será quemada con fuegob; porque el Señor Dios que la juzga es poderoso2c.
9Y los reyes de la tierraa que cometieron actos de inmoralidad y vivieron sensualmente1b con ella, llorarán y se lamentaránc por ella cuando vean el humo de su incendiod,
10mirando de pie desde lejosa por causa del temor de su tormento, y diciendo: «¡Ay, ayb, la gran ciudad, Babiloniac, la ciudad fuerte!, porque en una horad ha llegado tu juicio».
11Y los mercaderes de la tierraa lloran y se lamentanb por ella, porque ya nadie compra sus mercaderías1:
12cargamentos de oro, plata, piedras preciosas1, perlas, lino fino, púrpura, seda y escarlataa; toda clase de maderas olorosas2 y todo objeto de marfil y todo objeto hecho de maderas preciosas, bronce, hierro y mármol;
13y canela, especias aromáticas1, incienso, perfume, mirra, vino, aceite de oliva; y flor de harina, trigo, bestias, ovejas, caballos, carros, esclavos2 y vidas humanas3a.
14Y el fruto que tanto has anhelado1 se ha apartado de ti, y todas las cosas que eran lujosas y espléndidas se han alejado2 de ti, y nunca más las hallarán.
15Los mercaderesa de estas cosasb que se enriquecieron a costa de ella, se pararán lejosc a causa del temor de su tormento, llorando y lamentándose,
16diciendo: «¡Ay, aya, la gran ciudadb, que estaba vestida de lino fino, púrpura y escarlatac, y adornada de oro, piedras preciosas y perlas1!,
17porque en una horaa ha sido arrasadab tanta riqueza». Y todos los capitanes, pasajeros1 y marineros, y todos los que viven del marc, se pararon a lo lejosa,
18y al ver el humo de su incendioa gritabanb, diciendo: «¿Qué ciudad es semejantec a la gran ciudadd?».
19Y echaron polvo sobre sus cabezasa, y gritaban, llorando y lamentándose, diciendo: «¡Ay, ayb, la gran ciudad en la cual todos los que tenían naves en el mar se enriquecieron a costa de sus riquezasc!, porque en una horab ha sido asoladad».
20Regocíjate sobre ellaa, cielo, y también vosotros, santos, apóstoles y profetasb, porque Dios ha pronunciado juicioc por vosotros contra ella1.
21Entonces un ángel poderoso1a tomó una piedra, como una gran piedra de molinob, y la arrojó al mar, diciendo: Así será derribada con violencia Babilonia, la gran ciudadc, y nunca más será halladad.
22Y el sonido de arpistas, de músicos, de flautistas y de trompeterosa no se oirá más en ti; artífice de oficio alguno no se hallará más en ti; ruido de molinob no se oirá más en ti;
23luz de lámpara no alumbrará más en ti; y la voz del novio1 y de la novia2a no se oirá más en ti; porque tus mercaderesb eran los grandes de la tierra, pues todas las naciones fueron engañadas por tus hechiceríasc.
24Y en ella fue hallada la sangre de los profetas, de los santosa y de todos los que habían sido muertos sobre la tierrab.
Footnotes
- 1O, santuario
- 2O, los siete tazones
- 1O, tazón y así en el resto del cap.
- 2O, se convirtió en
- 1Algunos antiguos dicen: viviente, las cosas en
- 1Algunos antiguos dicen: se convirtió en
- 1, gran
- 1, del nacimiento del sol
- 1, toda la tierra habitada
- 1O, Ar-Magedon
- 1O, santuario
- 1O, ruidos
- 1O, los gentiles
- 1El peso de un talento era de unos 34 kg.
- 2, enorme granizo … cae
- 1O, los siete tazones
- 1O, en espíritu
- 1O, piedra preciosa
- 1, con gran asombro
- 1O, perdición
- 1Algunas versiones traducen: Esto, para la mente que tenga sabiduría:
- 1O, perdición
- 1, la harán
- 1, y ejecutar
- 2, y dar
- 1, que tiene un reino
- 1O, prisión
- 1Algunos antiguos dicen: caído por el
- 2, furor
- 3, el poder
- 4O, lujo
- 1, juntado
- 1, dobladle el
- 2, mezclado, mezclad
- 1O, lujosamente
- 2, de la misma manera
- 3O, llanto
- 1O, llanto
- 2O, fuerte
- 1O, lujosamente
- 1O, su cargamento
- 1, piedra preciosa
- 2O, cidros
- 1, amomo
- 2, cuerpos
- 3, almas de hombres
- 1, del deseo de tu alma
- 2O, perecido
- 1, piedra preciosa y perla
- 1, los que navegan a cualquier parte
- 1, juzgado vuestro juicio de ella
- 1O, fuerte
- 1O, desposado
- 2O, desposada
Cross references
- aApoc. 11:19
- bApoc. 15:1
- cSal. 79:6; Jer. 10:25; Ezeq. 22:31; Sof. 3:8; Apoc. 16:2 y sig.
- aApoc. 8:7
- bEx. 9:9–11; Deut. 28:35; Apoc. 16:11
- cApoc. 13:15–17; 14:9
- aEx. 7:17–21; Apoc. 8:8, 9; 11:6
- aApoc. 8:10
- bEx. 7:17–20; Sal. 78:44; Apoc. 11:6
- aJuan 17:25
- bApoc. 11:17
- cApoc. 15:4
- dApoc. 6:10
- aApoc. 17:6; 18:24
- bIsa. 49:26; Luc. 11:49–51
- aApoc. 6:9; 14:18
- bApoc. 1:8
- cApoc. 15:3; 19:2
- aApoc. 6:12
- bApoc. 14:18
- aApoc. 16:11, 21
- bApoc. 2:21
- cApoc. 11:13
- aApoc. 13:2
- bEx. 10:21, 22; Isa. 8:22; Apoc. 8:12; 9:2
- aApoc. 16:9, 21
- bApoc. 11:13
- cApoc. 16:2
- dApoc. 2:21
- aApoc. 9:14
- bIsa. 11:15, 16; 44:27; Jer. 51:36
- cIsa. 41:2, 25; 46:11
- dApoc. 7:2
- aApoc. 12:3
- bApoc. 13:1
- cApoc. 13:11, 14; 19:20; 20:10
- dApoc. 18:2
- eEx. 8:6
- a1 Tim. 4:1
- bApoc. 13:13
- cApoc. 3:10
- d1 Rey. 22:21–23; Apoc. 17:14; 19:19; 20:8
- eApoc. 6:17
- aMat. 24:43, 44; Luc. 12:39, 40; Apoc. 3:3, 11
- bLuc. 12:37
- cApoc. 3:18
- aApoc. 19:19
- bApoc. 9:11
- cJue. 5:19; 2 Rey. 23:29, 30; 2 Crón. 35:22; Zac. 12:11
- aEf. 2:2
- bApoc. 11:15
- cApoc. 14:15
- dApoc. 10:6; 21:6
- aApoc. 4:5
- bApoc. 6:12
- cDan. 12:1; Mat. 24:21
- aApoc. 11:8; 17:18; 18:10, 18, 19, 21
- bApoc. 14:8
- cApoc. 18:5
- dApoc. 14:10
- aApoc. 6:14; 20:11
- aApoc. 8:7; 11:19
- bApoc. 16:9, 11
- cEx. 9:18–25
- aApoc. 1:1; 21:9
- bApoc. 15:1
- cApoc. 15:7
- dApoc. 16:19
- eIsa. 1:21; Jer. 2:20; Nah. 3:4; Apoc. 17:5, 15, 16; 19:2
- fJer. 51:13; Apoc. 17:15
- aApoc. 2:22; 18:3, 9
- bApoc. 3:10; 17:8
- cApoc. 14:8
- aApoc. 21:10
- bApoc. 1:10
- cApoc. 12:6, 14; 21:10
- dMat. 27:28; Apoc. 18:12, 16
- eApoc. 13:1
- fApoc. 12:3; 17:7, 9, 12, 16
- aEzeq. 28:13; Apoc. 18:12, 16
- bJer. 51:7; Apoc. 18:6
- a2 Tes. 2:7; Apoc. 1:20; 17:7
- bApoc. 14:8; 16:19
- cApoc. 17:2
- aApoc. 16:6
- a2 Tes. 2:7; Apoc. 1:20; 17:5
- bApoc. 17:3
- aDan. 7:7; Apoc. 13:3, 12, 14; 17:11
- bApoc. 11:7; 13:1
- cApoc. 9:1; 13:1
- dApoc. 13:10; 17:11
- eApoc. 3:10
- fSal. 69:28; Apoc. 3:5
- gMat. 25:34; Apoc. 13:8
- hApoc. 13:3
- aApoc. 13:18
- bApoc. 17:3
- aApoc. 10:11
- aApoc. 13:3, 12, 14; 17:8
- bApoc. 13:10; 17:8
- aDan. 7:24; Apoc. 12:3; 13:1; 17:16
- bApoc. 18:10, 17, 19
- aApoc. 17:17
- aApoc. 16:14
- bApoc. 3:21
- c1 Tim. 6:15; Apoc. 19:16
- dApoc. 2:10, 11
- eMat. 22:14
- aIsa. 8:7; Jer. 47:2; Ap. 17:1
- bApoc. 5:9
- aApoc. 17:12
- bApoc. 18:17, 19
- cEzeq. 16:37, 39
- dApoc. 19:18
- eApoc. 18:8
- a2 Cor. 8:16
- bApoc. 17:13
- cApoc. 10:7
- aApoc. 11:8; 16:19
- aApoc. 17:1, 7
- bApoc. 10:1
- cEzeq. 43:2
- aIsa. 21:9; Jer. 51:8; Apoc. 14:8
- bIsa. 13:21, 22; 34:11, 13–15; Jer. 50:39; 51:37; Sof. 2:14, 15
- cApoc. 16:13
- aJer. 51:7; Apoc. 14:8
- bApoc. 17:2; 18:9
- cEzeq. 27:9–25; Apoc. 18:11, 15, 19, 23
- d1 Tim. 5:11; Apoc. 18:7, 9
- aIsa. 52:11; Jer. 50:8; 51:6, 9, 45; 2 Cor. 6:17
- aJer. 51:9
- bApoc. 16:19
- aSal. 137:8; Jer. 50:15, 29
- bApoc. 17:4
- aEzeq. 28:2–8
- b1 Tim. 5:11; Apoc. 18:3, 9
- cIsa. 47:7, 8; Sof. 2:15
- aIsa. 47:9; Jer. 50:31, 32; Apoc. 18:10
- bApoc. 17:16
- cJer. 50:34; Apoc. 11:17, 18
- aApoc. 17:2; 18:3
- b1 Tim. 5:11; Apoc. 18:3, 7
- cEzeq. 26:16, 17; 27:35
- dApoc. 14:11; 18:18; 19:3
- aApoc. 18:15, 17
- bApoc. 18:16, 19
- cApoc. 11:8; 16:19; 18:16, 18, 19, 21
- dApoc. 17:12; 18:8, 17, 19
- aEzeq. 27:9–25; Apoc. 18:3, 15, 19, 23
- bEzeq. 27:27–34
- aEzeq. 27:12–22; Apoc. 17:4
- a1 Crón. 5:21; Ezeq. 27:13; 1 Tim. 1:10
- aApoc. 18:3
- bApoc. 18:12, 13
- cApoc. 18:10
- aApoc. 18:10, 19
- bApoc. 18:10, 18, 19, 21
- cApoc. 17:4
- aApoc. 18:10
- bApoc. 17:16; 18:19
- cEzeq. 27:28, 29
- aApoc. 18:9
- bEzeq. 27:30
- cEzeq. 27:32; Apoc. 13:4
- dApoc. 18:10
- aJos. 7:6; Job 2:12; Lam. 2:10
- bApoc. 18:10
- cApoc. 18:3, 15
- dApoc. 17:16; 18:17
- aJer. 51:48; Apoc. 12:12
- bLuc. 12:49, 50
- cApoc. 6:10; 18:6 y sig.; 19:2
- aApoc. 5:2; 10:1
- bJer. 51:63, 64
- cApoc. 18:10
- dEzeq. 26:21
- aIsa. 24:8; Ezeq. 26:13; Mat. 9:23
- bEcl. 12:4; Jer. 25:10
- aJer. 7:34; 16:9
- bIsa. 23:8; Apoc. 6:15; 18:3
- cNah. 3:4; Apoc. 9:21
- aApoc. 16:6; 17:6
- bMat. 23:35
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