Logos Bible Study

1 Corintios 1–4

La Biblia de las AméricasOther versions

Spanish

Arabic

Czech

English

French

German

Greek

Hungarian

Italian

Korean

Latin

Portuguese

Russian

Simplified Chinese

Traditional Chinese

Capitulo 1

Saludo

Pablo, llamado a ser apóstol de Jesucristoa por1 la voluntad de Diosb, y Sóstenesc, nuestro2 hermanod,

2a la iglesia de Diosa que está en Corintob, a los que han sido santificados en Cristo Jesús, llamados a ser santosc, con todos los que en cualquier parte invocan el nombre de nuestro Señor Jesucristod, Señor de ellos y nuestro:

3Gracia a vosotros y paz de parte de Dios nuestro Padre y del Señor Jesucristoa.

Acción de gracias

4Siempre doy gracias a mi1 Dios por vosotrosa, por la gracia de Dios que os fue dada en Cristo Jesús,

5porque en todo fuisteis enriquecidos en Éla, en toda palabra y en todo conocimientob,

6así como el testimonio acerca de Cristoa fue confirmado en1 vosotros;

7de manera que nada os falta en ningún don, esperando ansiosamente la revelación de nuestro Señor Jesucristoa;

8el cual también os confirmará hasta el fin, para que seáis irreprensiblesa en el día de nuestro Señor Jesucristob.

9Fiel es Diosa, por medio de quien fuisteis llamadosb a la comunión con su Hijo Jesucristoc, Señor nuestro.

Exhortación a la unidad

10Os ruego, hermanosa, por el nombre de nuestro Señor Jesucristo, que todos os pongáis de acuerdo1, y que no haya divisiones2b entre vosotros, sino que estéis enteramente unidos en un mismo sentir3c y en un mismo parecer.

11Porque he sido informado acerca de vosotros, hermanos míos, por los de Cloé, que hay contiendas entre vosotros.

12Me refiero a que cada uno de vosotros dice: Yo soy de Pablo, yo de Apolosa, yo de Cefasb, yo de Cristo.

13¿Está dividido Cristo?1 ¿Acaso fue Pablo crucificado por vosotros? ¿O fuisteis bautizadosa en el nombre de Pablo?

14Doy gracias a Dios1 que no bauticé a ninguno de vosotrosa, excepto a Crispoa y a Gayob,

15para que nadie diga que fuisteis bautizados en mi nombre.

16También bauticé a los de la casa de Estéfanasa; por lo demás, no sé si bauticé a algún otro.

17Pues Cristo no me envió a bautizara, sino a predicar1 el evangelio, no con palabras elocuentes2b, para que no se haga vana la cruz de Cristo.

Cristo, poder de Dios

18Porque la palabra de la cruz es necedada para los que se pierden1b, pero para nosotros los salvos2 es poder de Diosc.

19Porque está escrito:

Destruiré la sabiduría de los sabios,

y el entendimiento de los inteligentes desecharéa.

20¿Dónde está el sabioa? ¿Dónde el escriba? ¿Dónde el polemista de este siglo1? ¿No ha hecho Dios que la sabiduría de este mundo sea necedadb?

21Porque ya que en la sabiduría de Dios el mundo no conoció a Diosa por medio de su propia sabiduría, agradó a Diosb, mediante la necedadc de la predicación, salvar a los que creend.

22Porque en verdad los judíos piden señales1a y los griegos buscan sabiduría;

23pero nosotros predicamos a Cristo1 crucificadoa, piedra de tropiezo para los judíosb, y necedadc para los gentiles;

24mas para los llamadosa, tanto judíos como griegos, Cristo es poder de Diosb y sabiduría de Diosc.

25Porque la necedad de Diosa es más sabia que los hombres, y la debilidad de Diosb es más fuerte que los hombres.

Cristo, sabiduría de Dios

26Pues considerad1, hermanos, vuestro llamamientoa; no hubo muchos sabios conforme a la carne2b, ni muchos poderosos, ni muchos nobles;

27sino que Dios ha escogidoa lo necio del mundob, para avergonzar a los sabios; y Dios ha escogido lo débil del mundo, para avergonzar a lo que es fuerte;

28y lo vil y despreciado del mundoa ha escogido Dios; lo que no esb, para anular lo que esc;

29para que nadie1 se jactea delante de Dios.

30Mas por obra suya1 estáis vosotros en Cristo Jesúsa, el cual se hizo para nosotros sabiduría de Diosb, y justificaciónc, y santificaciónd, y redencióne,

31para que, tal como está escrito: El que se gloría, que se gloríe en el Señora.

Capitulo 2

Predicando a Cristo crucificado

Cuando fui a vosotros, hermanos, proclamándoos el testimonio1 de Diosa, no fui con superioridad de palabra o de sabiduríab,

2pues nada me propuse saber entre vosotros, excepto a Jesucristo, y este crucificadoa.

3Y estuve entre vosotros con debilidada, y con temor y mucho temblorb.

4Y ni mi mensaje1 ni mi predicación fueron con palabras persuasivas de sabiduríaa, sino con demostración del Espíritu y de poderb,

5para que vuestra fe no descanse1 en la sabiduría de los hombres, sino en el poder de Diosa.

La revelación por el Espíritu de Dios

6Sin embargo, hablamos sabiduría entre los que han alcanzado madureza; pero una sabiduría no de este siglob, ni de los gobernantes de este siglob, que van desapareciendo1c,

7sino que hablamos sabiduría de Dios en misterio, la sabiduría ocultaa que, desde antes de los siglosb, Dios predestinóc para nuestra gloria;

8la sabiduría que ninguno de los gobernantes de este siglo ha entendidoa, porque si la hubieran entendido no habrían crucificado al Señor de gloriab;

9sino como está escrito:

Cosas que ojo no vio, ni oído oyó,

Ni han entrado al corazón del hombre,

son las cosas que Dios ha preparado para los que le amana.

10Pero Dios nos las revelóa por medio del Espíritu, porque el Espíritu todo lo escudriñab, aun las profundidades de Diosc.

11Porque entre los hombres, ¿quién conoce los pensamientos de un hombre, sino el espíritu del hombrea que está en él? Asimismo, nadie conoce los pensamientos de Dios, sino el Espíritu de Dios.

12Y nosotros hemos recibido, no el espíritu del mundo, sino el Espíritu que viene de Diosa, para que conozcamos lo que Dios nos ha dado gratuitamente,

13de lo cual también hablamos, no con palabras enseñadas por sabiduría humana, sino con las enseñadas por el Espíritua, combinando pensamientos espirituales con palabras espirituales1.

14Pero el hombre natural1a no acepta las cosas del Espíritu de Diosb, porque para él son necedadc; y no las puede entender, porque se disciernen2 espiritualmented.

15En cambio, el que es espirituala juzga todas las cosas; pero él no es juzgado por nadie.

16Porque ¿quién ha conocido la mente del Señor, para que le instruyaa? Mas nosotros tenemos la mente de Cristob.

Capitulo 3

Divisiones de la iglesia de Corinto

Así que yo, hermanos, no pude hablaros como a espiritualesa, sino como a carnalesb, como a niñosc en Cristo.

2Os di a beber leche, no alimento sólidoa, porque todavía no podíais recibirlob. En verdad, ni aun ahora podéis,

3porque todavía sois carnales. Pues habiendo celos y contiendasa entre vosotros, ¿no sois carnales y andáis como hombres1b?

4Porque cuando uno dice: Yo soy de Pablo, y otro: Yo soy de Apolosa, ¿no sois simplemente hombresb?

5¿Qué es, pues, Apolos? Y ¿qué es Pablo? Servidoresa mediante los cuales vosotros habéis creído, según el Señor dio oportunidad a cada unob.

6Yo plantéa, Apolosb regó, pero Dios ha dado el crecimientoc.

7Así que ni el que planta ni el que riega es algo, sino Dios que da el crecimiento.

8Ahora bien, el que planta y el que riega son una misma cosa, pero cada uno recibirá su propia recompensa1 conforme a su propia labora.

9Porque nosotros somos colaboradoresa de Dios, y vosotros sois labranzab de Dios, edificio de Diosc.

Jesucristo, único cimiento

10Conforme a la gracia de Dios que me fue dadaa, yo, como sabio arquitecto, puse el fundamentob, y otro edifica sobre élc. Pero cada uno tenga cuidado cómo edifica encima.

11Pues nadie puede poner otro fundamento que el que ya está puesto, el cual es Jesucristoa.

12Ahora bien, si sobre el fundamento alguno edifica con oro, plata, piedras preciosas1, madera, heno, paja,

13la obra de cada uno se hará evidentea; porque el día la dará a conocer, pues con fuego será revelada; el fuego mismo probará la calidad de la obra de cada uno1b.

14Si permanece la obra de alguno que ha edificado sobre el fundamento, recibirá recompensaa.

15Si la obra de alguno es consumida por el fuego, sufrirá pérdida; sin embargo, él será salvo, aunque así como por fuegoa.

Vosotros sois templo de Dios

16¿No sabéis que sois templo1 de Dios y que el Espíritu de Dios habita en vosotrosa?

17Si alguno destruye el templo1 de Dios, Dios lo destruirá a él, porque el templo1 de Dios es santo, y eso es lo que vosotros sois2.

Vosotros sois de Cristo

18Nadie se engañe a sí mismoa. Si alguno de vosotros se cree sabio según este mundo1b, hágase necio a fin de llegar a ser sabioc.

19Porque la sabiduría de este mundo es necedad ante Diosa. Pues escrito está: Él es el que prende a los sabios en su propia astuciab.

20Y también: El Señor conoce los razonamientos de los sabios, los cuales son inútilesa.

21Así que nadie se jacte en los hombresa, porque todo es vuestrob:

22ya sea Pablo, o Apolos, o Cefasa, o el mundo, o la vida, o la muerteb, o lo presente, o lo por venir, todo es vuestro,

23y vosotros de Cristoa, y Cristo de Diosb.

Capitulo 4

Solo Dios es juez

Que todo hombre nos considere de esta manera: como servidores de Cristoa y administradoresb de los misterios de Diosc.

2Ahora bien, además se requiere de1 los administradores que cada uno sea hallado fiel.

3En cuanto a mí, es de poca importancia que yo sea juzgado por vosotros, o por cualquier tribunal1 humano; de hecho, ni aun yo me juzgo a mí mismo.

4Porque no estoy conscientea de nada en contra mía; mas no por eso estoy sin culpab, pues el que me juzga es el Señor.

5Por tanto, no juzguéisa antes de tiempo1, sino esperad hasta que el Señor vengab, el cual sacará a la luz las cosas ocultas en las tinieblas y también pondrá de manifiesto los designios de los corazonesc; y entonces cada uno recibirá su alabanza de parte de Diosd.

6Esto, hermanos, lo he aplicado en sentido figurado a mí mismo y a Apolos por amor a vosotros, para que en nosotros aprendáis a no sobrepasar lo que está escritoa, para que ninguno de vosotros se vuelva arrogante1b a favor del uno contra el otroc.

7Porque ¿quién te distingue? ¿Qué tienes que no recibiste? Y si lo recibiste, ¿por qué te jactas como si no lo hubieras recibidoa?

8Ya estáis saciados, ya os habéis hecho ricosa, ya habéis llegado a reinar sin necesidad de nosotros; y ojalá hubierais llegado a reinar, para que nosotros reinásemos también con vosotros.

9Porque pienso que Dios nos…

Read in Logos

This passage has been shortened. Keep reading 1 Corintios 1–4 in Logos

Footnotes

  1. 1, mediante
  2. 2, el
  3. 1Algunos antiguos no incluyen: mi
  4. 1O, entre
  5. 1, que habléis lo mismo
  6. 2, cismas
  7. 3, una misma mente
  8. 1O, ¡Cristo ha sido dividido! o, ¡Cristo está dividido!
  9. 1Algunos antiguos no incluyen: a Dios
  10. 1O, anunciar
  11. 2, sabias
  12. 1O, se están perdiendo
  13. 2O, los que nos estamos salvando
  14. 1O, mundo
  15. 1O, milagros
  16. 1I.e., el Mesías
  17. 1, ved
  18. 2O, las normas humanas
  19. 1, ninguna carne
  20. 1, Mas de Él
  21. 1Algunos antiguos dicen: misterio
  22. 1, palabra
  23. 1, sea
  24. 1O, van pasando
  25. 1O, interpretando cosas espirituales a hombres espirituales
  26. 1O, no espiritual
  27. 2O, se examinan
  28. 1, conforme al hombre
  29. 1O, propio salario
  30. 1O, costosas
  31. 1, probará de qué clase es la obra de cada uno
  32. 1O, santuario
  33. 1O, santuario
  34. 2, el cual sois vosotros
  35. 1O, siglo
  36. 1, en
  37. 1, día
  38. 1, no sigáis juzgando nada
  39. 1, hinchado o inflado

Cross references

  1. aRom. 1:1
  2. bRom. 1:10; 15:32; 2 Cor. 1:1; 8:5; Ef. 1:1; Col. 1:1; 2 Tim. 1:1
  3. cHech. 18:17
  4. dHech. 1:15
  5. a1 Cor. 10:32
  6. bHech. 18:1
  7. cRom. 1:7; 8:28
  8. dHech. 7:59
  9. aRom. 1:7
  10. aRom. 1:8
  11. a2 Cor. 9:11
  12. bRom. 15:14; 2 Cor. 8:7
  13. a2 Tes. 1:10; 1 Tim. 2:6; 2 Tim. 1:8; Apoc. 1:2
  14. aLuc. 17:30; Rom. 8:19, 23; Fil. 3:20; 2 Ped. 3:12
  15. aCol. 2:7
  16. bLuc. 17:24, 30; Rom. 8:19; 1 Cor. 5:5; 2 Cor. 1:14; Fil. 1:6, 10; 2:16; 1 Tes. 3:13; 5:2, 23; 2 Tes. 2:2
  17. aDeut. 7:9; Isa. 49:7; 1 Cor. 10:13; 2 Cor. 1:18; 1 Tes. 5:24; 2 Tes. 3:3
  18. bRom. 8:28
  19. c1 Jn. 1:3
  20. aRom. 1:13; 12:1
  21. b1 Cor. 11:18
  22. cRom. 12:16; Fil. 1:27
  23. aMat. 23:8–10; Hech. 18:24; 1 Cor. 3:4, 22
  24. bJuan 1:42; 1 Cor. 3:22; 9:5; 15:5
  25. aMat. 28:19; Hech. 2:38
  26. aHech. 18:8
  27. bRom. 16:23
  28. a1 Cor. 16:15, 17
  29. aJuan 4:2; Hech. 10:48
  30. b1 Cor. 2:1, 4, 13; 2 Cor. 10:10; 11:6
  31. a1 Cor. 1:21, 23, 25; 2:14; 4:10
  32. bHech. 2:47; 2 Cor. 2:15; 4:3; 2 Tes. 2:10
  33. cRom. 1:16; 1 Cor. 1:24
  34. aIsa. 29:14
  35. aMat. 13:22; 1 Cor. 2:6, 8; 3:18, 19
  36. bJob 12:17; Isa. 19:11, 12; 33:18; Juan 12:31; Rom. 1:20 y sig.; 1 Cor. 1:27, 28; 6:2; 11:32; Sant. 4:4
  37. aJuan 12:31; 1 Cor. 1:27, 28; 6:2; 11:32; Sant. 4:4
  38. bLuc. 12:32; Gál. 1:15; Col. 1:19
  39. c1 Cor. 1:18, 23, 25; 2:14; 4:10
  40. dRom. 11:14; 1 Tim. 4:16; 2 Tim. 2:10; 3:15; 4:18; Heb. 7:25; Sant. 5:20
  41. aMat. 12:38
  42. a1 Cor. 2:2; Gál. 3:1; 5:11
  43. bLuc. 2:34; 1 Ped. 2:8
  44. c1 Cor. 1:18, 21, 25; 2:14; 4:10
  45. aRom. 8:28
  46. bRom. 1:16; 1 Cor. 1:18
  47. cLuc. 11:49; 1 Cor. 1:30
  48. a1 Cor. 1:18, 21, 23; 2:14; 4:10
  49. b2 Cor. 13:4
  50. aRom. 11:29
  51. bMat. 11:25; 1 Cor. 1:20; 2:8
  52. aSant. 2:5
  53. b1 Cor. 1:20
  54. a1 Cor. 1:20
  55. bRom. 4:17
  56. cJob 34:19; 1 Cor. 2:6; 2 Tes. 2:8; Heb. 2:14
  57. aEf. 2:9
  58. aRom. 8:1; 1 Cor. 4:15
  59. b1 Cor. 1:24
  60. cJer. 23:5, 6; 33:16; 2 Cor. 5:21; Fil. 3:9
  61. d1 Cor. 1:2; 6:11; 1 Tes. 5:23
  62. eRom. 3:24; Ef. 1:7, 14; Col. 1:14
  63. aJer. 9:23, 24; 2 Cor. 10:17
  64. a1 Cor. 2:7
  65. b1 Cor. 1:17; 2:4, 13
  66. a1 Cor. 1:23; Gál. 6:14
  67. a1 Cor. 4:10; 2 Cor. 11:30; 12:5, 9, 10; 13:9
  68. bIsa. 19:16; 2 Cor. 7:15; Ef. 6:5
  69. a1 Cor. 1:17; 2:1, 13
  70. bRom. 15:19; 1 Cor. 4:20
  71. a2 Cor. 4:7; 6:7; 12:9
  72. aEf. 4:13; Fil. 3:15; Heb. 5:14; 6:1
  73. bMat. 13:22; 1 Cor. 1:20
  74. c1 Cor. 1:28
  75. aRom. 11:25; 16:25, 26; 1 Cor. 2:1
  76. bHeb. 1:2; 11:3
  77. cRom. 8:29, 30
  78. aMat. 13:22; 1 Cor. 1:20, 26; 2:6
  79. bHech. 7:2; Sant. 2:1
  80. aIsa. 64:4; 65:17
  81. aMat. 11:25; 13:11; 16:17; Gál. 1:12; Ef. 3:3, 5
  82. bJuan 14:26
  83. cRom. 11:33 y sig.
  84. aProv. 20:27
  85. aRom. 8:15; 1 Cor. 1:27
  86. a1 Cor. 1:17; 2:1, 4
  87. aJud. 19
  88. bJuan 14:17
  89. c1 Cor. 1:18
  90. d1 Cor. 15:44, 46; Sant. 3:15
  91. a1 Cor. 3:1; 14:37; Gál. 6:1
  92. aIsa. 40:13; Rom. 11:34
  93. bJuan 15:15
  94. a1 Cor. 2:15; 14:37; Gál. 6:1
  95. bRom. 7:14; 1 Cor. 2:14
  96. c1 Cor. 2:6; Ef. 4:14; Heb. 5:13
  97. aHeb. 5:12, 13; 1 Ped. 2:2
  98. bJuan 16:12
  99. aRom. 13:13; 1 Cor. 1:10, 11; 11:18
  100. b1 Cor. 3:4
  101. a1 Cor. 1:12
  102. b1 Cor. 3:3
  103. aRom. 15:16; 2 Cor. 3:3, 6; 4:1; 5:18; 6:4; Ef. 3:7; Col. 1:25; 1 Tim. 1:12
  104. bRom. 12:6; 1 Cor. 3:10
  105. a1 Cor. 4:15; 9:1; 15:1; 2 Cor. 10:14, 15
  106. bHech. 18:24–27; 1 Cor. 1:12
  107. c1 Cor. 15:10
  108. a1 Cor. 3:14; 4:5; 9:17; Gál. 6:4
  109. aMar. 16:20; 2 Cor. 6:1
  110. bIsa. 61:3; Mat. 15:13
  111. c1 Cor. 3:16; Ef. 2:20–22; Col. 2:7; 1 Ped. 2:5
  112. aRom. 12:3; 1 Cor. 15:10
  113. bRom. 15:20; 1 Cor. 3:11, 12
  114. c1 Tes. 3:2
  115. aIsa. 28:16; 1 Ped. 2:4 y sig.
  116. aMat. 10:15; 1 Cor. 1:8; 2 Tes. 1:7–10; 2 Tim. 1:12, 18; 4:8
  117. b1 Cor. 4:5
  118. a1 Cor. 3:8; 4:5; 9:17; Gál. 6:4
  119. aJob 23:10; Sal. 66:10, 12; Jud. 23
  120. aRom. 6:16; 8:9; 1 Cor. 6:19; 2 Cor. 6:16; Ef. 2:21, 22
  121. aIsa. 5:21
  122. b1 Cor. 1:20
  123. c1 Cor. 8:2; Gál. 6:3
  124. a1 Cor. 1:20
  125. bJob 5:13
  126. aSal. 94:11
  127. a1 Cor. 4:6
  128. bRom. 8:32
  129. a1 Cor. 1:12; 3:5, 6
  130. bRom. 8:38
  131. a1 Cor. 15:23; 2 Cor. 10:7; Gál. 3:29
  132. b1 Cor. 11:3; 15:28
  133. aLuc. 1:2
  134. b1 Cor. 9:17; Tito 1:7; 1 Ped. 4:10
  135. cRom. 11:25; 16:25
  136. aHech. 23:1; 2 Cor. 1:12
  137. bSal. 143:2; Rom. 2:13
  138. aMat. 7:1; Rom. 2:1
  139. bJuan 21:22; Rom. 2:16
  140. c1 Cor. 3:13
  141. dRom. 2:29; 1 Cor. 3:8; 2 Cor. 10:18
  142. a1 Cor. 1:19, 31; 3:19, 20
  143. b1 Cor. 4:18, 19; 8:1; 13:4
  144. c1 Cor. 1:12; 3:4
  145. aJuan 3:27; Rom. 12:3, 6; 1 Ped. 4:10
  146. aApoc. 3:17, 18