Logos Bible Study

Salmo 113–118

La Palabra: El Mensaje de Dios para míOther versions

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SALMO 113

ALABEN EL NOMBRE DEL SEÑOR

¡Aleluya!

¡Alaben, servidores del Señor,

alaben el nombre del Señor!

Que el nombre del Señor sea bendecido

desde ahora y para siempre;

desde que sale el sol hasta su ocaso,

sea alabado el nombre del Señor.

El Señor se alza sobre todas las naciones,

sobre los cielos está su gloria.

¿Quién como el Señor, Dios nuestro,

que en las alturas tiene su trono,

que se inclina para contemplar

los cielos y la tierra?

Él levanta del polvo al pobre,

saca al desvalido del estiércol,

para sentarlo con los príncipes,

con los príncipes de su pueblo;

él da un hogar a la estéril,

feliz al ser madre de hijos.

¡Aleluya*!

SALMO 114 (113A)

CUANDO ISRAEL SALIÓ DE EGIPTO

Cuando Israel salió de Egipto,

la casa de Jacob de un pueblo extranjero,

Judá se convirtió en su santuario,

Israel en sus dominios.

Lo vio el mar y salió huyendo,

el Jordán retrocedió.

Como carneros saltaron los montes,

como corderillos las colinas.

¿Qué tienes tú, mar, que huyes

y tú, Jordán, que retrocedes?

Montes, ¿por qué saltan como carneros

y ustedes, colinas, como corderillos?

Tiembla, oh tierra, ante el Señor,

delante del Dios de Jacob,

que la roca torna en estanque,

la peña en un manantial.

SALMO 115 (113B)

CONFÍEN TODOS EN EL SEÑOR

No a nosotros, Señor, no a nosotros,

que sea a tu nombre al que des gloria,

por tu amor y tu bondad.

¿Por qué las naciones preguntan:

“Dónde se halla su Dios?”.

¡Nuestro Dios está en el cielo,

todo cuanto quiere hace!

Los ídolos paganos son plata y oro,

obra de manos humanas.

Tienen boca y no hablan,

ojos pero no ven,

oídos pero no oyen,

nariz y no pueden oler;

tienen manos y no palpan,

tienen pies y no caminan,

con su garganta no emiten sonidos.

Sean como ellos quienes los hacen,

todo el que en ellos confía.

Israel, confía en el Señor:

él es tu ayuda y tu escudo;

casa de Aarón, confía en el Señor:

él es tu ayuda y tu escudo;

los que veneran al Señor, confíen en él:

él es la ayuda y el escudo de ustedes.

El Señor nos recuerda y nos bendice,

bendecirá a la casa de Israel,

bendecirá a la casa de Aarón;

bendecirá a quienes lo veneran,

a los pequeños y grandes.

Que el Señor los multiplique,

a ustedes y a sus hijos,

que sean bendecidos por el Señor,

creador del cielo y de la tierra.

El cielo es del Señor,

la tierra se la dio a los humanos.

Los muertos no alaban al Señor,

ni tampoco quienes bajan al silencio,

pero nosotros bendecimos al Señor

desde ahora y para siempre.

¡Aleluya!

SALMO 116 (114–115)

EL SEÑOR HA SIDO BUENO CONMIGO

Amo al Señor porque escucha

mi voz suplicante.

Lo invocaré de por vida,

porque es todo oídos para mí.

Las cadenas de la muerte me cercaban,

me alcanzaba la tristeza del abismo,

era presa de la angustia y el dolor.

Pero invoqué el nombre del Señor:

“Te ruego, Señor, que me salves”.

El Señor es clemente y justo,

es compasivo nuestro Dios.

El Señor protege a los sencillos:

estaba yo abatido y me salvó.

¡A ver si recobro la calma,

pues el Señor ha sido bueno conmigo!

Me ha librado de la muerte,

ha preservado mis ojos de las lágrimas,

mis pies de la caída.

Caminaré en presencia del Señor

en la tierra de los vivos.

Tenía yo confianza aunque decía:

“¡Qué desgraciado soy!”.

En mi turbación exclamaba:

“Todos los humanos mienten”.

¿Cómo pagaré al Señor

todos los beneficios que me ha hecho?

Alzaré la copa de la salvación,

invocaré el nombre del Señor.

Cumpliré al Señor mis promesas

delante de todo su pueblo.

Mucho le importa al Señor

la muerte de sus fieles.

Yo soy tu siervo, Señor;

soy tu siervo, el hijo de tu esclava;

tú desataste mis ataduras.

Te ofreceré un sacrificio de alabanza,

invocaré el nombre del Señor.

Cumpliré al Señor mis promesas

delante de todo su pueblo,

en los atrios de la casa del Señor,

en medio de ti, Jerusalén.

¡Aleluya*!

SALMO 117

ACLAMEN AL SEÑOR

Aclamen al Señor todas las naciones,

alábenlo todos los pueblos,

pues su amor nos sobrepasa,

la verdad del Señor es eterna.

¡Aleluya*!

SALMO 118

EL AMOR DEL SEÑOR ES ETERNO

Den gracias al Señor por su bondad,

porque es eterno su amor.

Que lo diga Israel:

es eterno su amor.

Que lo diga la casa de Aarón:

es eterno su amor.

Que lo digan quienes lo veneran:

es eterno su amor.

En la angustia invoqué al Señor

y el Señor me respondió dándome alivio.

El Señor está conmigo, nada temo,

¿qué podrá hacerme el mortal?

El Señor está conmigo, es mi ayuda,

prevaleceré sobre mis enemigos.

Es mejor refugiarse en el Señor

que confiar en los mortales,

mejor refugiarse en el Señor

que confiar en los príncipes.

Todas las naciones me cercaban,

mas en nombre del Señor yo las destruyo;

me rodeaban, me cercaban todas ellas,

mas en nombre del Señor yo las destruyo;

todas me cercaban como avispas

y como fuego de zarzas se extinguieron,

pues en nombre del Señor yo las destruyo.

Me empujaban intentando derribarme,

pero el Señor me ayudó.

Dios es mi fuerza y mi potencia,

él fue para mí la salvación.

Gritos de gozo y victoria

hay en las tiendas de los justos:

“La diestra del Señor realiza hazañas,

la diestra del Señor es poderosa,

la diestra del Señor realiza hazañas”.

No he de morir, viviré

para contar las proezas del Señor.

Dios me ha castigado con dureza,

pero no me ha entregado a la muerte.

¡Ábranme las puertas de la justicia!

Entraré por ellas dando gracias a Dios.

Esta es la puerta del Señor,

por ella entrarán los justos.

Te doy gracias pues me has escuchado,

tu fuiste para mí la salvación.

La piedra que desecharon los constructores,

es ahora la piedra angular.

Del Señor viene todo esto

y nos parece admirable.

Este es el día en que actuó el Señor,

alegrémonos, gocémonos en él.

Te lo ruego, Señor, sálvanos,

te lo ruego, Señor, haznos triunfar.

Bendito el que viene en nombre del Señor,

desde la casa del Señor los bendecimos.

Dios es el Señor, él nos alumbra,

¡aten con ramas la víctima festiva

a los salientes del altar!

Tú eres mi Dios y te doy gracias,

eres mi Dios a quien ensalzo.

Den gracias al Señor por su bondad,

porque es eterno su amor.

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Footnotes

  1. *Signo indicativo de nota
  2. *Aleluya: La versión griega de los elimina este aleluya del salmo 113 y lo sitúa al inicio del 114.
  3. *Aleluya: La versión griega de los traslada este aleluya al inicio del salmo 117.
  4. *Aleluya: La versión griega de los traslada este aleluya al inicio del 118.