Isaías 49:7–20
La Palabra: El Mensaje de Dios para míOther versions
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Así dice el Señor,
redentor y Santo de Israel,
al que ha sido despreciado
y aborrecido de las naciones,
al esclavo de los opresores:
Los reyes lo verán y se pondrán de pie,
los príncipes se postrarán humillados,
a causa del Señor, que es fiel,
del Santo de Israel, que te ha elegido.
Así dice el Señor:
Te he respondido en el momento adecuado,
te he auxiliado el día de la victoria;
te formo, te convierto
en alianza del pueblo,
para que restaures el país
y repartas heredades devastadas;
para que digas a los prisioneros: “Salgan”,
y a los que están en tinieblas: “Aparezcan”.
Pastarán por todos los caminos,
tendrán pasto en todas las dunas.
No pasarán hambre ni sed,
no los herirá el calor del sol;
pues los guía el compasivo,
los conduce junto a manantiales.
Convertiré los montes en camino,
elevaré el nivel de los senderos.
Miren, ya llegan de lejos:
unos del norte y del oeste,
otros del país de Siene.
HIMNO DE ALABANZA
Festéjalo, cielo; alégrate, tierra.
Estallen, montes, en aclamaciones,
que el Señor consuela a su pueblo,
tiene compasión de sus pobres.
EL SEÑOR, MADRE Y DEFENSA DE SIÓN
Decía Sión: “Me ha dejado el Señor,
mi Dios se ha olvidado de mí”.
¿Se olvida una madre de su criatura,
deja de amar al hijo de sus entrañas?
Pues aunque una madre se olvidara,
yo jamás me olvidaré.
Aquí estás, tatuada en mis palmas,
tengo siempre a la vista tus murallas;
quienes te reconstruyen se dan más prisa
que aquellos que te destruyeron;
los que te asolaban se alejan de ti.
Alza en torno tus ojos y mira,
todos se reúnen y vienen a ti.
Juro por mi vida —oráculo del Señor—
que todos serán adorno de tus vestidos,
te ceñirás con ellos como una esposa.
Cuando se alejen de ti los que te devoraban,
tus ruinas, tus escombros y tu tierra devastada
resultarán estrechos para sus moradores.
Oirás decir de nuevo
a los hijos que dabas por perdidos:
“Este sitio es estrecho para mí,
dame más espacio para vivir”.
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