Estudio bíblico Logos

Salmo 132–134

La Palabra: El Mensaje de Dios para míOtras versiones

Español

Alemán

Árabe

Checo

Chino simplificado

Chino tradicional

Coreano

Francés

Hebreo

Húngaro

Inglés

Italiano

Latín

Portugués

Ruso

SALMO 132

SEÑOR, ACUÉRDATE DE DAVID

Cántico de peregrinación.

Señor, acuérdate de David,

de todos sus afanes.

Él hizo un juramento al Señor,

una promesa al protector de Jacob:

“No me aposentaré en mi mansión,

no me acostaré en mi lecho,

no dejaré que se cierren mis ojos,

que mis párpados se adormezcan,

hasta que halle un lugar para el Señor,

una morada para el protector de Jacob”.

Oímos que el Arca estaba en Efrata,

la encontramos en los campos de Jaar.

¡Vayamos a su santuario,

postrémonos ante el estrado de sus pies!

¡Ponte, Señor, en acción!

Acude a tu morada,

tú y el Arca de tu poder.

Que tus sacerdotes se vistan de fiesta,

que tus fieles griten de alborozo.

Por tu siervo David,

no rechaces a tu ungido.

El Señor se lo juró a David,

en verdad no va a retractarse:

“A uno de tus descendientes

yo pondré sobre tu trono.

Si respetan tus hijos mi alianza,

los mandatos que voy a enseñarles,

también sus hijos se sentarán

en tu trono para siempre”.

Porque el Señor ha escogido a Sión,

la ha querido por morada suya:

“Sión será mi morada para siempre,

aquí residiré porque ella me complace.

Bendeciré sus provisiones,

colmaré de pan a los hambrientos,

a sus sacerdotes vestiré de fiesta

y sus fieles gritarán de alegría.

Allí haré renacer el poder de David,

prepararé una lámpara a mi ungido.

A sus enemigos cubriré de vergüenza,

a él lo coronaré de esplendor”.

SALMO 133

QUE LOS HERMANOS VIVAN JUNTOS

Cántico de peregrinación. De David.

¡Qué bueno, qué agradable es

que los hermanos vivan juntos!

Es como aceite que perfuma la cabeza,

que desciende por la barba,

por la barba de Aarón

hasta la orla de su vestido;

es como rocío del Hermón

que baja por los montes de Sión.

Allí derrama el Señor su bendición,

la vida para siempre.

SALMO 134

BENDIGAN AL SEÑOR DESDE SIÓN

Cántico de peregrinación.

Bendigan al Señor los que al Señor sirven,

los que en la casa del Señor pasan las noches.

Alcen sus manos hacia el santuario

y bendigan al Señor.

Desde Sión te bendiga el Señor,

que hizo el cielo y la tierra.

Leer en Logos