Proverbios 3:21–35
La Palabra: El Mensaje de Dios para míOtras versiones
Español
Alemán
Árabe
Checo
Chino simplificado
Chino tradicional
Coreano
Francés
Hebreo
Húngaro
Inglés
- DARBY 1890 Darby Bible
- ASV American Standard Version
- AV 1873 The Cambridge Paragraph Bible of the Authorized English Version
- CSB Christian Standard Bible
- D-R Douay-Rheims Bible
- ESV English Standard Version
- GW GOD’S WORD Translation
- GNB Good News Translation
- HCSB The Holman Christian Standard Bible
- KJV 1900 King James Version
- LSB Legacy Standard Bible
- LEB The Lexham English Bible
- MSG The Message: The Bible in Contemporary Language
- NET The NET Bible
- NASB95 New American Standard Bible (1995)
- NCV New Century Version
- NIrV New International Reader’s Version (1998)
- NIV New International Version (2011)
- NKJV The New King James Version
- NLT New Living Translation
- NRSVue New Revised Standard Version: Updated Edition
- RSV The Revised Standard Version
- RSVCE The Revised Standard Version, Catholic Edition
- YLT Young’s Literal Translation
Italiano
Latín
Portugués
Ruso
VIRTUDES SAPIENCIALES
Hijo mío, mantén la discreción y el buen juicio
y jamás los pierdas de vista,
pues serán fuente de vida para ti
y te adornarán como un collar.
Así caminarás tranquilo
y tus pies no tropezarán.
Cuando te acuestes no tendrás miedo
y, acostado, tendrás dulces sueños.
No temerás el terror imprevisto
ni la ruina que sobreviene a los malvados,
porque el Señor estará a tu lado
y pondrá tus pies a salvo de las trampas.
No niegues un favor a quien lo necesita,
si está en tu mano el concederlo.
Si ahora tienes, no digas a tu prójimo:
“Vete y vuelve, mañana te daré”.
No planees daños contra tu prójimo
mientras vive confiado junto a ti.
No pleitees contra cualquiera sin motivo,
si no te ha hecho ningún daño.
No envidies a la persona violenta,
ni trates de imitar su proceder;
porque el Señor aborrece al desalmado
y brinda su confianza a los honrados.
El Señor maldice la casa del malvado
y bendice el hogar de los justos;
se burla de los burlones
y concede su favor a los humildes.
Los sabios heredan honores,
los necios cargan con la deshonra.
Copyright 2011 Sociedad Bíblica de España