Logos Bible Study

Juan 19:26–35

La Palabra: El Mensaje de Dios para míOther versions

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Jesús, al ver a su madre y, junto a ella, al discípulo a quien tanto quería, dijo a su madre:

— Mujer, ahí tienes a tu hijo.

Después dijo al discípulo:

— Ahí tienes a tu madre.

Y desde aquel momento, el discípulo la acogió en su casa.

MUERTE DE JESÚS

Después de esto, plenamente consciente de que todo había llegado a su fin, para que se cumpliese la Escritura, Jesús exclamó:

— Tengo sed.

Empaparon una esponja en vinagre, la colocaron en la punta de una caña de hisopo y se la acercaron a la boca. Jesús probó el vinagre y dijo:

— Todo está cumplido.

Inclino, entonces, la cabeza y expiró.

LA LANZADA EN EL COSTADO

Era el día de preparación y los judíos no querían que los cuerpos de los ajusticiados quedaran en la cruz aquel sábado, porque en él se celebraba una fiesta muy solemne. Por eso, pidieron a Pilato que ordenase quebrar las piernas de los crucificados y retirarlos de allí. Fueron los soldados y quebraron las piernas de los dos que habían sido crucificados con Jesús. Pero cuando se acercaron a Jesús, al comprobar que ya había muerto, no le quebraron las piernas, sino que uno de los soldados le abrió el costado de una lanzada, y al punto brotó de él sangre y agua. El que lo vio da testimonio de ello y su testimonio es verdadero y está seguro de que habla con verdad para que también ustedes crean.

Read in Logos
John 19:26–27: When Jesus saw his mother and the disciple whom he loved standing nearby, he said to his mother, “Woman, behold, your son!” Then he said to the disciple, “Behold, your mother!” And from that hour the disciple took her to his own home.