Estudio bíblico Logos

Salmo 119:49–64

Reina Valera Revisada (1960)Otras versiones

Español

Alemán

Árabe

Checo

Chino simplificado

Chino tradicional

Coreano

Francés

Hebreo

Húngaro

Inglés

Italiano

Latín

Portugués

Ruso

Zain

Acuérdate de la palabra dada a tu siervo,

En la cual me has hecho esperar.

50Ella es mi consuelo en mi aflicción,

Porque tu dicho me ha vivificado.

51Los soberbios se burlaron mucho de mí,

Mas no me he apartado de tu ley.

52Me acordé, oh Jehová, de tus juicios antiguos,

Y me consolé.

53Horror se apoderó de mí a causa de los inicuos

Que dejan tu ley.

54Cánticos fueron para mí tus estatutos

En la casa en donde fui extranjero.

55Me acordé en la noche de tu nombre, oh Jehová,

Y guardé tu ley.

56Estas bendiciones tuve

Porque guardé tus mandamientos.

Chet

Mi porción es Jehová;

He dicho que guardaré tus palabras.

58Tu presencia supliqué de todo corazón;

Ten misericordia de mí según tu palabra.

59Consideré mis caminos,

Y volví mis pies a tus testimonios.

60Me apresuré y no me retardé

En guardar tus mandamientos.

61Compañías de impíos me han rodeado,

Mas no me he olvidado de tu ley.

62A medianoche me levanto para alabarte

Por tus justos juicios.

63Compañero soy yo de todos los que te temen

Y guardan tus mandamientos.

64De tu misericordia, oh Jehová, está llena la tierra;

Enséñame tus estatutos.

Leer en Logos