Sofonías 1–3
Nueva Biblia de las AméricasOtras versiones
Español
Alemán
Árabe
Checo
Chino simplificado
Chino tradicional
Coreano
Francés
Hebreo
Húngaro
Inglés
- DARBY 1890 Darby Bible
- ASV American Standard Version
- AV 1873 The Cambridge Paragraph Bible of the Authorized English Version
- CSB Christian Standard Bible
- D-R Douay-Rheims Bible
- ESV English Standard Version
- GW GOD’S WORD Translation
- GNB Good News Translation
- HCSB The Holman Christian Standard Bible
- KJV 1900 King James Version
- LSB Legacy Standard Bible
- LEB The Lexham English Bible
- MSG The Message: The Bible in Contemporary Language
- NET The NET Bible
- NASB95 New American Standard Bible (1995)
- NCV New Century Version
- NIrV New International Reader’s Version (1998)
- NIV New International Version (2011)
- NKJV The New King James Version
- NLT New Living Translation
- NRSVue New Revised Standard Version: Updated Edition
- RSV The Revised Standard Version
- RSVCE The Revised Standard Version, Catholic Edition
- YLT Young’s Literal Translation
Italiano
Latín
Portugués
Ruso
La Ira del Señor sobre judá
Palabra del Señor que vino a Sofonías, hijo de Cusi, hijo de Gedalías, hijo de Amarías, hijo de Ezequías, en los días de Josíasa, hijo de Amónb, rey de Judá:
«Eliminaré por completo todo
De la superficie de la tierra», declara el Señora.
«Eliminaré hombres y animalesa,
Eliminaré las aves del cielob
Y los peces del mar,
Y haré tropezar a los impíos.
Exterminaré al hombre de la superficie de la tierra», declara el Señorc.
«Extenderé mi manoa contra Judá
Y contra todos los habitantes de Jerusalén.
Exterminaré de este lugar al remanente de Baalb
Y los nombres de los ministros idólatras junto con sus sacerdotesc.
»Exterminaré a los que se postran en las terrazas
Ante el ejército del cieloa,
A los que se postran y juran por el Señorb
Y juran también por Milcomc,
A los que han dejado de seguir al Señora,
Y a los que no han buscado al Señor ni le han consultadob».
¡Calla delante del Señor Diosa!
Porque el día del Señor está cercab,
Porque el Señor ha preparado un sacrificioc,
Ha consagrado a Sus invitadosd.
“Sucederá que en el día del sacrificio del Señor
Castigaré a los príncipes,
A los hijos del reya
Y a todos los que visten ropa extranjerab.
Aquel día castigaré
A todos los que saltan sobre el umbral,
A los que llenan la casa de su señor
De violencia y de engañoa.
»En aquel día», declara el Señor,
«Habrá gritos de auxilio desde la puerta del Pescadoa,
Y gemidos desde el segundo distrito1b,
Y gran estruendo desde las colinasc.
»Giman, habitantes del Mortero1,
Porque será silenciado todo el pueblo de Canaána,
Exterminados todos los que pesan platab.
»Y sucederá en aquel tiempo
Que Yo escudriñaré a Jerusalén con lámparasa,
Y castigaré a los hombres
Que reposan como el vino en su sedimentob,
Que dicen en su corazón:
‘Ni bien ni mal hará el Señorc”.
»Sus riquezas se convertirán en despojosa,
Y sus casas en desolación;
Edificarán casas, pero no las habitarán,
Plantarán viñas, pero no beberán su vinob».
Cercano está el gran día del Señor,
Cercano y muy próximo.
El clamor del día del Señor es amargoa;
Allí gritará el guerrerob.
Día de ira aquel día,
Día de congoja y de angustiaa,
Día de destrucción y desolación,
Día de tinieblas y densas sombras,
Día nublado y de densa oscuridadb,
Día de trompeta y grito de guerraa
Contra las ciudades fortificadas
Y contra los torreones de las esquinasb.
Traeré angustia sobre los hombresa,
Y andarán como ciegosb,
Porque han pecado contra el Señor.
Su sangre será derramada como polvoc,
Y su carne como estiércold.
Ni su plata ni su oro
Podrán librarlos
En el día de la ira del Señora,
Cuando por el fuego de Su celo
Toda la tierra sea consumidab;
Porque Él hará una destrucción
Total y terrible
De todos los habitantes de la tierrac.
Castigo de los enemigos de Judá
Congréguense, congréguensea,
Oh nación sin pudorb,
Antes que entre en vigencia el decreto
(Como tamo pasa el díaa),
Antes que venga sobre ustedes
El ardor de la ira del Señorb,
Antes que venga sobre ustedes
El día de la ira del Señorc.
Busquen al Señora,
Todos ustedes, humildes de la tierrab
Que han cumplido Sus preceptos;
Busquen la justicia, busquen la humildadc.
Quizá serán protegidos
El día de la ira del Señord.
Porque Gazaa será abandonada,
Y Ascalóna desolada;
Asdoda será expulsada al mediodía,
Y Ecróna será desarraigada.
¡Ay de los habitantes de la costa del mar,
La nación de los cereteosa!
La palabra del Señor está contra ustedesb:
Canaán, tierra de los filisteosc,
Yo te destruiré hasta que no quede habitante algunod.
Y la costa del mar se convertirá en pastizales,
En campos para pastores y rediles para ovejasa.
La costa será
Para el remanentea de la casa de Judá;
Allí apacentaránb
Y en las casas de Ascalón reposarán al atardecer;
Porque el Señor su Dios los cuidarác
Y los hará volver de su cautiveriod.
«He oído las afrentas de Moaba
Y los ultrajes de los amonitasb,
Con los cuales afrentaron a Mi pueblo
Y se engrandecieron sobre su territorioc.
»Por tanto, vivo Yo,” declara el Señor de los ejércitos,
Dios de Israel,
Campo de ortigas y mina de sal,
Una desolación perpetua.
El remanente de Mi pueblo los saquearáe,
Y el resto de Mi nación los heredará.”
Esto tendrán ellos como pago por su orgulloa, porque han afrentadob y se han engrandecido sobre el pueblo del Señor de los ejércitos.
Terrible será el Señor contra ellosa, porque debilitará a todos los dioses de la tierrab; y se inclinarán a Élc todas las costas de las naciones cada una desde su lugar.
«También ustedes, etíopes, serán muertos por Mi espadaa».
Él extenderá Su mano contra el nortea
Y destruirá a Asiriab,
Y hará de Nínive una desolaciónc,
árida como el desierto.
Los rebaños se echarán en medio de ella,
Toda clase de animales.
Tanto el pelícano como el erizoa
Pasarán la noche en los capiteles;
El ave cantará en la ventana,
Habrá desolación en el umbral,
Porque Él ha dejado al descubierto el entablado de cedro.
Esta es la ciudad divertidaa
Que vivía confiadab,
Que decía en su corazón:
“Yo soy, y no hay otra más que yoc».
¡Cómo ha sido hecha una desolaciónd,
Una guarida de fieras!
Todo el que pase por ella silbará
Y agitará su manoe.
Reproches a Jerusalén y a las naciones
¡Ay de la rebeldea y contaminadab,
La ciudad opresorac!
No escuchó la voza,
Ni aceptó la correcciónb.
No confió en el Señorc,
Ni se acercó a su Diosd.
Sus príncipes en medio de ella son leones rugientesa,
Sus jueces, lobos al anochecerb;
No dejan nada para la mañana.
Sus profetas son temerarios, hombres deslealesa.
Sus sacerdotes han profanado el santuario,
Han violado la leyb.
El Señor es justoa en medio de ellab;
No cometerá injusticiac.
Cada mañanad saca a luz Su juicio,
Nunca falta;
Pero el injusto no conoce la vergüenzae.
«Yo he exterminado naciones;
Sus torreones están en ruinas,
Hice desiertas sus callesa,
Sin que nadie pase por ellas.
Sus ciudades están desoladasb,
Sin hombre alguno, sin ningún habitantec.
»Dije: “Ciertamente me temerás1,
Aceptarás correccióna”.
Entonces no será destruida su moradab
A pesar de todo lo que Yo había determinado sobre ella;
Pero ellos se apresuraron a corromper todas sus accionesc.
»Por tanto, espérenmea», declara el Señor,
«Hasta el día en que me levante como testigo,
Porque Mi decisión es reunir a las nacionesb,
Juntar a los reinos,
Para derramar sobre ellos Mi indignación,
Todo el ardor de Mi ira.
Porque por el fuego de Mi celo
Toda la tierra será consumidac.
»En ese tiempo daré a los pueblos labios purosa,
Para que todos ellos invoquen el nombre del Señorb,
Para que le sirvan de común acuerdo.
»Desde más allá de los ríos de Etiopíaa
Mis adoradores, Mis dispersos,
Traerán Mi ofrendab.
»Aquel día no te avergonzarása
De ninguna de tus acciones
Con que te rebelaste contra Mí.
Porque entonces Yo quitaré de en medio de ti
A los que se regocijan en tu orgullob,
Y nunca más te envanecerás
En Mi santo montec.
»Y dejaré en medio de ti
Un pueblo humilde y pobrea,
Que se refugiará en el nombre del Señorb.
»El remanente de Israela no hará injusticiab
Ni dirá mentirac,
Ni se hallará en su boca
Lengua engañosa,
Porque ellos se alimentarán y reposaránd
Sin que nadie los atemorice».
Júbilo por la restauración de Israel
Canta jubilosa, hija de Sion.
Lanza gritos de alegría, Israel.
Alégrate y regocíjate de todo corazón,
Hija de Jerusaléna.
El Señor ha retirado Sus juicios contra tia,
Ha expulsado a tus enemigos.
El Rey de Israel, el Señor, está en medio de tib;
Ya no temerás mal algunoc.
Aquel díaa le dirán a Jerusalén:
«No temasb, Sión;
No desfallezcan tus manosc.
»El Señor tu Dios está en medio de tia,
Guerrero victoriosob;
Se gozará en ti con alegríac,
En Su amor guardará silencio,
Se regocijará por ti con cantos de júbilo.
»Reuniré a los que se afligen por las fiestas señaladasa,
Tuyos son, oh Sión,
El oprobio del destierro es una carga para ellos.
»En aquel tiempo me ocuparé
De todos tus opresoresa.
Salvaré a la coja
Y recogeré a la desterradab,
Y convertiré su vergüenzac en alabanza y renombre
En toda la tierrad.
»En aquel tiempo los traeréa,
En aquel tiempo los reuniré.
Ciertamente, les daré renombre y alabanzab
Entre todos los pueblos de la tierra,
Cuando Yo haga volver a sus cautivos ante sus ojosc»,
Dice el Señor.
Notas al pie
Referencias cruzadas
- a2 Rey. 22:1, 2; 2 Crón. 34:1–33; Jer. 1:2; 22:11
- b2 Rey. 21:18–26; 2 Crón. 33:20–25
- aGn. 6:7; Jer. 7:20; Ezq. 33:27, 28
- aIsa. 6:11, 12
- bJer. 4:25; 9:10
- cEzq. 7:19; 14:3, 4, 8
- aJer. 6:12; Ezq. 6:14
- bMiq. 5:13
- c2 Rey. 23:5; Os. 10:5
- a2 Rey. 23:12; Jer. 19:13
- bJer. 5:2, 7; 7:9, 10
- c1 Rey. 11:5, 33; Jer. 49:1
- aIsa. 1:4; Os. 7:10
- bIsa. 9:13
- aHab. 2:20; Zac. 2:13
- bSof. 1:14
- cIsa. 34:6; Jer. 46:10
- d1 Sam. 16:5; Isa. 13:3
- aIsa. 24:21; Hab. 1:10
- bIsa. 2:6
- aJer. 5:27; Amós 3:10
- a2 Crón. 33:14; Neh. 3:3; 12:39
- b2 Crón. 34:22
- cEzq. 6:13
- aSof. 2:5; Zac. 14:21
- bJob 27:16, 17; Os. 9:6
- aJer. 16:16, 17; Ezq. 9:4–11; Amós 9:1–3
- bJer. 48:11; Amós 6:1
- cEzq. 8:12; 9:9
- aJer. 15:13; 17:3
- bAmós 5:11; Miq. 6:15
- aJer. 30:7; Ezq. 7:7, 12; 30:3; Joel 1:15; 2:11; 3:14; Sof. 1:7; Mal. 4:5
- bEzq. 7:16–18
- aIsa. 22:5
- bJoel 2:2, 31; Amós 5:18–20
- aIsa. 27:13; Jer. 4:19
- bIsa. 2:12–15
- aJer. 10:18
- bDt. 28:29
- cEzq. 24:7, 8
- dJer. 8:2; 9:22
- aEzq. 7:19
- bSof. 3:8
- cGn. 6:7; Ezq. 7:5–7
- a2 Crón. 20:4; Joel 1:14
- bJer. 3:3; 6:15
- aIsa. 17:13; Os. 13:3
- bLam. 4:11; Nah. 1:6
- cSof. 1:18
- aSal. 105:4; Amós 5:6
- bSal. 22:26; Isa. 11:4
- cAmós 5:14, 15
- dSal. 57:1; Isa. 26:20
- aAmós 1:7, 8; Zac. 9:5–7
- aEzq. 25:16
- bAmós 3:1
- cIsa. 14:29, 30
- dSof. 1:11; 3:6
- aIsa. 5:17; 7:25
- aIsa. 11:16
- bIsa. 32:14
- cEx. 4:31; Sal. 80:14
- dJer. 32:44; Sof. 3:20
- aEzq. 25:8
- bEzq. 25:3
- cAmós 1:13
- aIsa. 15:1–9; Jer. 48:1–47; Amós 2:1–3
- bGn. 19:24
- cJer. 49:1–6; Ezq. 25:1–10
- dDt. 29:23
- eIsa. 11:14
- aIsa. 16:6
- bSof. 2:8
- aJoel 2:11
- bSof. 1:4
- cSal. 72:8–11; Isa. 24:15; Sof. 3:9
- aIsa. 18:1–7; 20:4, 5; Ezq. 30:4–9
- aIsa. 14:26; Sof. 1:4
- bIsa. 10:16; Miq. 5:6
- cNah. 3:7
- aIsa. 14:23; 34:11
- aIsa. 22:2
- bIsa. 32:9, 11; 47:8
- cIsa. 47:8; Ezq. 28:2, 9
- dIsa. 32:14
- eJer. 18:16; 19:8
- aJer. 5:23
- bEzq. 23:30
- cJer. 6:6
- aJer. 7:23–28
- bJer. 2:30; 5:3; 2 Tim. 3:16
- cSal. 78:22; Jer. 13:25
- dSal. 73:28
- aJer. 5:6
- bEzq. 22:27; Hab. 1:8
- aJue. 9:4
- bEzq. 22:26; Mal. 2:7, 8
- aDt. 32:4
- bSof. 3:15, 17
- cSal. 92:15
- dJob 7:18
- eSof. 2:1
- aJer. 9:12; Zac. 7:14; Mat. 23:28
- bLev. 26:31; Isa. 6:11
- cSof. 2:5
- aJob 36:10; Sal. 32:8; 1 Tim. 1:5
- bJer. 7:7
- cOs. 9:9
- aSal. 27:14; Isa. 30:18; Hab. 2:3
- bEzq. 38:14–23; Joel 3:2
- cSof. 1:18
- aIsa. 19:18; 57:19
- bSal. 22:27; 86:9; Hab. 2:14; Sof. 2:11
- aSal. 68:31; Isa. 18:1
- bIsa. 60:6, 7
- aIsa. 45:17; 54:4; Joel 2:26, 27
- bIsa. 2:12; 5:15
- cIsa. 11:9; 56:7; Ezq. 20:40
- aIsa. 14:30
- bIsa. 14:32; 50:10; Nah. 1:7; Zac. 13:8, 9
- aIsa. 10:20–22; Miq. 4:7; Sof. 2:7
- bSal. 119:3; Jer. 31:33; Sof. 3:5
- cZac. 8:3, 16; Apoc. 14:5
- dEzq. 34:13–15
- aZac. 9:9
- aSal. 19:9; Juan 5:30; Apoc. 18:20
- bEzq. 37:26–28; Sof. 3:5
- cIsa. 54:14
- aIsa. 25:9
- bIsa. 35:3, 4
- cJob 4:3; Heb. 12:12
- aSof. 3:5, 15
- bIsa. 63:1
- cIsa. 62:5
- aSal. 42:2–4; Ezq. 9:4
- aIsa. 60:14
- bEzq. 34:16; Miq. 4:6
- cEzq. 16:27, 57
- dIsa. 60:18; 62:7; Zac. 8:23
- aEzq. 37:12, 21
- bDt. 26:18, 19; Isa. 56:5; 66:22
- cJer. 29:14; Joel 3:1; Sof. 2:7
Copyright 2005 por The Lockman Foundation