Estudio bíblico Logos

Sofonías 1–3

Nueva Biblia de las AméricasOtras versiones

Español

Alemán

Árabe

Checo

Chino simplificado

Chino tradicional

Coreano

Francés

Hebreo

Húngaro

Inglés

Italiano

Latín

Portugués

Ruso

La Ira del Señor sobre judá

Palabra del Señor que vino a Sofonías, hijo de Cusi, hijo de Gedalías, hijo de Amarías, hijo de Ezequías, en los días de Josíasa, hijo de Amónb, rey de Judá:

«Eliminaré por completo todo

De la superficie de la tierra», declara el Señora.

«Eliminaré hombres y animalesa,

Eliminaré las aves del cielob

Y los peces del mar,

Y haré tropezar a los impíos.

Exterminaré al hombre de la superficie de la tierra», declara el Señorc.

«Extenderé mi manoa contra Judá

Y contra todos los habitantes de Jerusalén.

Exterminaré de este lugar al remanente de Baalb

Y los nombres de los ministros idólatras junto con sus sacerdotesc.

»Exterminaré a los que se postran en las terrazas

Ante el ejército del cieloa,

A los que se postran y juran por el Señorb

Y juran también por Milcomc,

A los que han dejado de seguir al Señora,

Y a los que no han buscado al Señor ni le han consultadob».

¡Calla delante del Señor Diosa!

Porque el día del Señor está cercab,

Porque el Señor ha preparado un sacrificioc,

Ha consagrado a Sus invitadosd.

“Sucederá que en el día del sacrificio del Señor

Castigaré a los príncipes,

A los hijos del reya

Y a todos los que visten ropa extranjerab.

Aquel día castigaré

A todos los que saltan sobre el umbral,

A los que llenan la casa de su señor

De violencia y de engañoa.

»En aquel día», declara el Señor,

«Habrá gritos de auxilio desde la puerta del Pescadoa,

Y gemidos desde el segundo distrito1b,

Y gran estruendo desde las colinasc.

»Giman, habitantes del Mortero1,

Porque será silenciado todo el pueblo de Canaána,

Exterminados todos los que pesan platab.

»Y sucederá en aquel tiempo

Que Yo escudriñaré a Jerusalén con lámparasa,

Y castigaré a los hombres

Que reposan como el vino en su sedimentob,

Que dicen en su corazón:

‘Ni bien ni mal hará el Señorc”.

»Sus riquezas se convertirán en despojosa,

Y sus casas en desolación;

Edificarán casas, pero no las habitarán,

Plantarán viñas, pero no beberán su vinob».

Cercano está el gran día del Señor,

Cercano y muy próximo.

El clamor del día del Señor es amargoa;

Allí gritará el guerrerob.

Día de ira aquel día,

Día de congoja y de angustiaa,

Día de destrucción y desolación,

Día de tinieblas y densas sombras,

Día nublado y de densa oscuridadb,

Día de trompeta y grito de guerraa

Contra las ciudades fortificadas

Y contra los torreones de las esquinasb.

Traeré angustia sobre los hombresa,

Y andarán como ciegosb,

Porque han pecado contra el Señor.

Su sangre será derramada como polvoc,

Y su carne como estiércold.

Ni su plata ni su oro

Podrán librarlos

En el día de la ira del Señora,

Cuando por el fuego de Su celo

Toda la tierra sea consumidab;

Porque Él hará una destrucción

Total y terrible

De todos los habitantes de la tierrac.

Castigo de los enemigos de Judá

Congréguense, congréguensea,

Oh nación sin pudorb,

Antes que entre en vigencia el decreto

(Como tamo pasa el díaa),

Antes que venga sobre ustedes

El ardor de la ira del Señorb,

Antes que venga sobre ustedes

El día de la ira del Señorc.

Busquen al Señora,

Todos ustedes, humildes de la tierrab

Que han cumplido Sus preceptos;

Busquen la justicia, busquen la humildadc.

Quizá serán protegidos

El día de la ira del Señord.

Porque Gazaa será abandonada,

Y Ascalóna desolada;

Asdoda será expulsada al mediodía,

Y Ecróna será desarraigada.

¡Ay de los habitantes de la costa del mar,

La nación de los cereteosa!

La palabra del Señor está contra ustedesb:

Canaán, tierra de los filisteosc,

Yo te destruiré hasta que no quede habitante algunod.

Y la costa del mar se convertirá en pastizales,

En campos para pastores y rediles para ovejasa.

La costa será

Para el remanentea de la casa de Judá;

Allí apacentaránb

Y en las casas de Ascalón reposarán al atardecer;

Porque el Señor su Dios los cuidarác

Y los hará volver de su cautiveriod.

«He oído las afrentas de Moaba

Y los ultrajes de los amonitasb,

Con los cuales afrentaron a Mi pueblo

Y se engrandecieron sobre su territorioc.

»Por tanto, vivo Yo,” declara el Señor de los ejércitos,

Dios de Israel,

«Que Moaba será como Sodomab,

Y Amónc como Gomorrad:

Campo de ortigas y mina de sal,

Una desolación perpetua.

El remanente de Mi pueblo los saquearáe,

Y el resto de Mi nación los heredará.”

Esto tendrán ellos como pago por su orgulloa, porque han afrentadob y se han engrandecido sobre el pueblo del Señor de los ejércitos.

Terrible será el Señor contra ellosa, porque debilitará a todos los dioses de la tierrab; y se inclinarán a Élc todas las costas de las naciones cada una desde su lugar.

«También ustedes, etíopes, serán muertos por Mi espadaa».

Él extenderá Su mano contra el nortea

Y destruirá a Asiriab,

Y hará de Nínive una desolaciónc,

árida como el desierto.

Los rebaños se echarán en medio de ella,

Toda clase de animales.

Tanto el pelícano como el erizoa

Pasarán la noche en los capiteles;

El ave cantará en la ventana,

Habrá desolación en el umbral,

Porque Él ha dejado al descubierto el entablado de cedro.

Esta es la ciudad divertidaa

Que vivía confiadab,

Que decía en su corazón:

“Yo soy, y no hay otra más que yoc».

¡Cómo ha sido hecha una desolaciónd,

Una guarida de fieras!

Todo el que pase por ella silbará

Y agitará su manoe.

Reproches a Jerusalén y a las naciones

¡Ay de la rebeldea y contaminadab,

La ciudad opresorac!

No escuchó la voza,

Ni aceptó la correcciónb.

No confió en el Señorc,

Ni se acercó a su Diosd.

Sus príncipes en medio de ella son leones rugientesa,

Sus jueces, lobos al anochecerb;

No dejan nada para la mañana.

Sus profetas son temerarios, hombres deslealesa.

Sus sacerdotes han profanado el santuario,

Han violado la leyb.

El Señor es justoa en medio de ellab;

No cometerá injusticiac.

Cada mañanad saca a luz Su juicio,

Nunca falta;

Pero el injusto no conoce la vergüenzae.

«Yo he exterminado naciones;

Sus torreones están en ruinas,

Hice desiertas sus callesa,

Sin que nadie pase por ellas.

Sus ciudades están desoladasb,

Sin hombre alguno, sin ningún habitantec.

»Dije: “Ciertamente me temerás1,

Aceptarás correccióna”.

Entonces no será destruida su moradab

A pesar de todo lo que Yo había determinado sobre ella;

Pero ellos se apresuraron a corromper todas sus accionesc.

»Por tanto, espérenmea», declara el Señor,

«Hasta el día en que me levante como testigo,

Porque Mi decisión es reunir a las nacionesb,

Juntar a los reinos,

Para derramar sobre ellos Mi indignación,

Todo el ardor de Mi ira.

Porque por el fuego de Mi celo

Toda la tierra será consumidac.

»En ese tiempo daré a los pueblos labios purosa,

Para que todos ellos invoquen el nombre del Señorb,

Para que le sirvan de común acuerdo.

»Desde más allá de los ríos de Etiopíaa

Mis adoradores, Mis dispersos,

Traerán Mi ofrendab.

»Aquel día no te avergonzarása

De ninguna de tus acciones

Con que te rebelaste contra Mí.

Porque entonces Yo quitaré de en medio de ti

A los que se regocijan en tu orgullob,

Y nunca más te envanecerás

En Mi santo montec.

»Y dejaré en medio de ti

Un pueblo humilde y pobrea,

Que se refugiará en el nombre del Señorb.

»El remanente de Israela no hará injusticiab

Ni dirá mentirac,

Ni se hallará en su boca

Lengua engañosa,

Porque ellos se alimentarán y reposaránd

Sin que nadie los atemorice».

Júbilo por la restauración de Israel

Canta jubilosa, hija de Sion.

Lanza gritos de alegría, Israel.

Alégrate y regocíjate de todo corazón,

Hija de Jerusaléna.

El Señor ha retirado Sus juicios contra tia,

Ha expulsado a tus enemigos.

El Rey de Israel, el Señor, está en medio de tib;

Ya no temerás mal algunoc.

Aquel díaa le dirán a Jerusalén:

«No temasb, Sión;

No desfallezcan tus manosc.

»El Señor tu Dios está en medio de tia,

Guerrero victoriosob;

Se gozará en ti con alegríac,

En Su amor guardará silencio,

Se regocijará por ti con cantos de júbilo.

»Reuniré a los que se afligen por las fiestas señaladasa,

Tuyos son, oh Sión,

El oprobio del destierro es una carga para ellos.

»En aquel tiempo me ocuparé

De todos tus opresoresa.

Salvaré a la coja

Y recogeré a la desterradab,

Y convertiré su vergüenzac en alabanza y renombre

En toda la tierrad.

»En aquel tiempo los traeréa,

En aquel tiempo los reuniré.

Ciertamente, les daré renombre y alabanzab

Entre todos los pueblos de la tierra,

Cuando Yo haga volver a sus cautivos ante sus ojosc»,

Dice el Señor.

Leer en Logos

Notas al pie

  1. 1 un distrito de Jerusalén.
  2. 1O Pueblo Mercader.
  3. 1O reverenciarás.

Referencias cruzadas

  1. a2 Rey. 22:1, 2; 2 Crón. 34:1–33; Jer. 1:2; 22:11
  2. b2 Rey. 21:18–26; 2 Crón. 33:20–25
  3. aGn. 6:7; Jer. 7:20; Ezq. 33:27, 28
  4. aIsa. 6:11, 12
  5. bJer. 4:25; 9:10
  6. cEzq. 7:19; 14:3, 4, 8
  7. aJer. 6:12; Ezq. 6:14
  8. bMiq. 5:13
  9. c2 Rey. 23:5; Os. 10:5
  10. a2 Rey. 23:12; Jer. 19:13
  11. bJer. 5:2, 7; 7:9, 10
  12. c1 Rey. 11:5, 33; Jer. 49:1
  13. aIsa. 1:4; Os. 7:10
  14. bIsa. 9:13
  15. aHab. 2:20; Zac. 2:13
  16. bSof. 1:14
  17. cIsa. 34:6; Jer. 46:10
  18. d1 Sam. 16:5; Isa. 13:3
  19. aIsa. 24:21; Hab. 1:10
  20. bIsa. 2:6
  21. aJer. 5:27; Amós 3:10
  22. a2 Crón. 33:14; Neh. 3:3; 12:39
  23. b2 Crón. 34:22
  24. cEzq. 6:13
  25. aSof. 2:5; Zac. 14:21
  26. bJob 27:16, 17; Os. 9:6
  27. aJer. 16:16, 17; Ezq. 9:4–11; Amós 9:1–3
  28. bJer. 48:11; Amós 6:1
  29. cEzq. 8:12; 9:9
  30. aJer. 15:13; 17:3
  31. bAmós 5:11; Miq. 6:15
  32. aJer. 30:7; Ezq. 7:7, 12; 30:3; Joel 1:15; 2:11; 3:14; Sof. 1:7; Mal. 4:5
  33. bEzq. 7:16–18
  34. aIsa. 22:5
  35. bJoel 2:2, 31; Amós 5:18–20
  36. aIsa. 27:13; Jer. 4:19
  37. bIsa. 2:12–15
  38. aJer. 10:18
  39. bDt. 28:29
  40. cEzq. 24:7, 8
  41. dJer. 8:2; 9:22
  42. aEzq. 7:19
  43. bSof. 3:8
  44. cGn. 6:7; Ezq. 7:5–7
  45. a2 Crón. 20:4; Joel 1:14
  46. bJer. 3:3; 6:15
  47. aIsa. 17:13; Os. 13:3
  48. bLam. 4:11; Nah. 1:6
  49. cSof. 1:18
  50. aSal. 105:4; Amós 5:6
  51. bSal. 22:26; Isa. 11:4
  52. cAmós 5:14, 15
  53. dSal. 57:1; Isa. 26:20
  54. aAmós 1:7, 8; Zac. 9:5–7
  55. aEzq. 25:16
  56. bAmós 3:1
  57. cIsa. 14:29, 30
  58. dSof. 1:11; 3:6
  59. aIsa. 5:17; 7:25
  60. aIsa. 11:16
  61. bIsa. 32:14
  62. cEx. 4:31; Sal. 80:14
  63. dJer. 32:44; Sof. 3:20
  64. aEzq. 25:8
  65. bEzq. 25:3
  66. cAmós 1:13
  67. aIsa. 15:1–9; Jer. 48:1–47; Amós 2:1–3
  68. bGn. 19:24
  69. cJer. 49:1–6; Ezq. 25:1–10
  70. dDt. 29:23
  71. eIsa. 11:14
  72. aIsa. 16:6
  73. bSof. 2:8
  74. aJoel 2:11
  75. bSof. 1:4
  76. cSal. 72:8–11; Isa. 24:15; Sof. 3:9
  77. aIsa. 18:1–7; 20:4, 5; Ezq. 30:4–9
  78. aIsa. 14:26; Sof. 1:4
  79. bIsa. 10:16; Miq. 5:6
  80. cNah. 3:7
  81. aIsa. 14:23; 34:11
  82. aIsa. 22:2
  83. bIsa. 32:9, 11; 47:8
  84. cIsa. 47:8; Ezq. 28:2, 9
  85. dIsa. 32:14
  86. eJer. 18:16; 19:8
  87. aJer. 5:23
  88. bEzq. 23:30
  89. cJer. 6:6
  90. aJer. 7:23–28
  91. bJer. 2:30; 5:3; 2 Tim. 3:16
  92. cSal. 78:22; Jer. 13:25
  93. dSal. 73:28
  94. aJer. 5:6
  95. bEzq. 22:27; Hab. 1:8
  96. aJue. 9:4
  97. bEzq. 22:26; Mal. 2:7, 8
  98. aDt. 32:4
  99. bSof. 3:15, 17
  100. cSal. 92:15
  101. dJob 7:18
  102. eSof. 2:1
  103. aJer. 9:12; Zac. 7:14; Mat. 23:28
  104. bLev. 26:31; Isa. 6:11
  105. cSof. 2:5
  106. aJob 36:10; Sal. 32:8; 1 Tim. 1:5
  107. bJer. 7:7
  108. cOs. 9:9
  109. aSal. 27:14; Isa. 30:18; Hab. 2:3
  110. bEzq. 38:14–23; Joel 3:2
  111. cSof. 1:18
  112. aIsa. 19:18; 57:19
  113. bSal. 22:27; 86:9; Hab. 2:14; Sof. 2:11
  114. aSal. 68:31; Isa. 18:1
  115. bIsa. 60:6, 7
  116. aIsa. 45:17; 54:4; Joel 2:26, 27
  117. bIsa. 2:12; 5:15
  118. cIsa. 11:9; 56:7; Ezq. 20:40
  119. aIsa. 14:30
  120. bIsa. 14:32; 50:10; Nah. 1:7; Zac. 13:8, 9
  121. aIsa. 10:20–22; Miq. 4:7; Sof. 2:7
  122. bSal. 119:3; Jer. 31:33; Sof. 3:5
  123. cZac. 8:3, 16; Apoc. 14:5
  124. dEzq. 34:13–15
  125. aZac. 9:9
  126. aSal. 19:9; Juan 5:30; Apoc. 18:20
  127. bEzq. 37:26–28; Sof. 3:5
  128. cIsa. 54:14
  129. aIsa. 25:9
  130. bIsa. 35:3, 4
  131. cJob 4:3; Heb. 12:12
  132. aSof. 3:5, 15
  133. bIsa. 63:1
  134. cIsa. 62:5
  135. aSal. 42:2–4; Ezq. 9:4
  136. aIsa. 60:14
  137. bEzq. 34:16; Miq. 4:6
  138. cEzq. 16:27, 57
  139. dIsa. 60:18; 62:7; Zac. 8:23
  140. aEzq. 37:12, 21
  141. bDt. 26:18, 19; Isa. 56:5; 66:22
  142. cJer. 29:14; Joel 3:1; Sof. 2:7