Estudio bíblico Logos

Salmo 93–95

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Salmo 93

La majestad del Señor

El Señor reinaa, vestido está de majestadb;

El Señor se ha vestido y ceñido de poderc;

Ciertamente el mundo está bien afirmadod, será inconmovible.

Desde la antigüedad está establecido Tu tronoa;

Tú eres desde la eternidadb.

Los torrentes han alzado, oh Señor,

Los torrentes han alzado su voz;

Los torrentes alzan sus batientes olasa.

Más que el fragor de muchas aguas,

Más que las poderosas olas del mar,

Es poderoso el Señor en las alturasa.

Tus testimoniosa son muy fidedignos;

La santidad conviene a Tu casab,

Eternamente, oh Señor.

Salmo 94

Oración pidiendo justicia

Oh Señor, Dios de las venganzasa,

Oh Dios de las venganzas, ¡resplandeceb!

Levántatea, Juez de la tierrab;

Da su merecido a los soberbiosc.

¿Hasta cuándo los impíos, Señor,

Hasta cuándo los impíos se regocijarána?

Charlan, hablan con arroganciaa;

Todos los que hacen iniquidad se vanagloríanb.

Aplastan a Tu puebloa, Señor,

Y afligen a Tu heredadb.

Matan a la viuda y al extranjero,

Y asesinan a los huérfanosa.

Y dicen: «El Señor no ve nada

Ni hace casoa el Dios de Jacob».

Hagan caso, torpes del pueblo;

Necios, ¿cuándo entenderána?

El que hizo el oídoa, ¿acaso no oye?

El que dio forma al ojo, ¿acaso no ve?

¿No reprenderá el que castiga a las nacionesa,

El que enseña conocimiento al hombreb?

El Señor conoce los pensamientos del hombrea,

Sabe que son solo un soplo.

Bienaventurado el hombre a quien reprendesa, Señor,

Y lo instruyes en Tu leyb;

Para darle descansoa en los días de aflicciónb,

Hasta que se cave una fosac para el impío.

Porque el Señor no abandonará a Su puebloa,

Ni desamparará a Su heredadb.

Porque el juicioa volverá a ser justo,

Y todos los rectos de corazón lo seguirán.

¿Quién se levantará por mía contra los malhechores?

¿Quién me defenderá de los que hacen iniquidadb?

Si el Señor no hubiera sido mi ayudaa,

Pronto habría habitado mi alma en el lugar del silencio.

Si digo: «Mi pie ha resbaladoa»,

Tu misericordia, oh Señor, me sostendrá.

Cuando mis inquietudes se multiplican dentro de mí,

Tus consuelosa deleitan mi alma.

¿Puede ser aliado Tuyo un trono de destruccióna,

Que planea el mal por decretob?

Se unena contra la vida del justo,

Y condenan a muerte al inocenteb.

Pero el Señor ha sido mi baluartea,

Y mi Dios la roca de mi refugiob.

Él ha hecho volver sobre ellos su propia iniquidada,

Y los destruirá en su maldadb;

El Señor, nuestro Dios, los destruirá.

Salmo 95

Alabanza al Señor y advertencia contra la incredulidad

Vengan, cantemos con gozo al Señora,

Aclamemos con júbilo a la roca de nuestra salvaciónb.

Vengamos ante Su presenciaa con acción de graciasb;

Aclamemos a Él con salmosc.

Porque Dios grandea es el Señor,

Y Rey grande sobre todos los diosesb,

En cuya mano están las profundidades de la tierraa;

Suyas son también las cumbres de los montes.

Suyo es el mar, pues Él lo hizoa,

Y Sus manos formaron la tierra firme.

Vengan, adoremos y postrémonosa;

Doblemos la rodillab ante el Señor nuestro Hacedorc.

Porque Él es nuestro Dios,

Y nosotros el pueblo de Su pradoa y las ovejas de Su mano.

Si ustedes oyen hoy Su vozb,

No endurezcan su corazón como en Meribaa,

Como en el día de Masahb en el desierto,

Cuando sus padres me tentarona,

Me pusieron a prueba, aunque habían visto Mi obra.

Por cuarenta añosa me repugnó aquella generación,

Y dije: «Es un pueblo que se desvía en su corazónb

Y no conocen Mis caminos.

»Por tanto, juré en Mi iraa:

Ciertamente no entrarán en Mi reposob».

Leer en Logos

Referencias cruzadas

  1. aSal. 96:10; 97:1; 99:1
  2. bSal. 104:1
  3. cSal. 65:6; Isa. 51:9
  4. dSal. 96:10
  5. aSal. 45:6; Lam. 5:19
  6. bSal. 90:2
  7. aSal. 96:11; 98:7, 8
  8. aSal. 65:7; 89:6, 9; 92:8
  9. aSal. 19:7
  10. bSal. 29:2; 96:9; 1 Cor. 3:17
  11. aDt. 32:35; Isa. 35:4; Nah. 1:2; Rom. 12:19
  12. bSal. 50:2; 80:1
  13. aSal. 7:6
  14. bGn. 18:25
  15. cSal. 31:23
  16. aJob 20:5
  17. aSal. 31:18; 75:5
  18. bSal. 10:3; 52:1
  19. aIsa. 3:15
  20. bSal. 79:1
  21. aIsa. 10:2
  22. aJob 22:13; Sal. 10:11
  23. aSal. 92:6
  24. aEx. 4:11; Prv. 20:12
  25. aSal. 44:2
  26. bJob 35:11; Isa. 28:26
  27. aJob 11:11; 1 Cor. 3:20
  28. aDt. 8:5; Job 5:17; Sal. 119:71; Prv. 3:11, 12; Heb. 12:5, 6
  29. bSal. 119:171
  30. aJob 34:29; Hab. 3:16
  31. bSal. 49:5
  32. cSal. 9:15; 55:23
  33. a1 Sam. 12:22; Lam. 3:31; Rom. 11:2
  34. bSal. 37:28
  35. aSal. 97:2; Isa. 42:3; Miq. 7:9
  36. aNúm. 10:35; Isa. 28:21; 33:10
  37. bSal. 17:13; 59:2
  38. aSal. 124:1, 2
  39. aSal. 38:16; 73:2
  40. aIsa. 57:18; 66:13
  41. aAmós 6:3
  42. bSal. 50:16; 58:2
  43. aSal. 56:6; 59:3
  44. bEx. 23:7; Sal. 106:38; Prv. 17:15; Mat. 27:4
  45. aSal. 9:9; 59:9
  46. bSal. 18:2; 71:7
  47. aSal. 7:16; 140:9, 11
  48. bGn. 19:15
  49. aSal. 66:1; 81:1
  50. bSal. 89:26
  51. aMiq. 6:6
  52. bSal. 100:4; 147:7; Jon. 2:9
  53. cSal. 81:2; Ef. 5:19; Sant. 5:13
  54. aSal. 48:1; 135:5; 145:3
  55. bSal. 96:4; 97:9
  56. aSal. 135:6
  57. aGn. 1:9, 10; Sal. 146:6; Jon. 1:9
  58. aSal. 96:9; 99:5, 9
  59. b2 Crón. 6:13; Dan. 6:10; Fil. 2:10
  60. cSal. 100:3; 149:2; Isa. 17:7; Os. 8:14
  61. aSal. 74:1; 79:13
  62. bHeb. 3:7–11, 15; 4:7
  63. aEx. 17:2–7; Núm. 20:13
  64. bEx. 17:7; Dt. 6:16
  65. aNúm. 14:22; Sal. 78:18; 1 Cor. 10:9
  66. aHech. 7:36; 13:18; Heb. 3:17
  67. bHeb. 3:10
  68. aNúm. 14:23; 28–30; Dt. 1:35; Heb. 4:3, 5
  69. bDt. 12:9