Oseas 9–12
Nueva Biblia de las AméricasOther versions
Spanish
Arabic
Czech
English
- DARBY 1890 Darby Bible
- ASV American Standard Version
- AV 1873 The Cambridge Paragraph Bible of the Authorized English Version
- CSB Christian Standard Bible
- D-R Douay-Rheims Bible
- ESV English Standard Version
- GW GOD’S WORD Translation
- GNB Good News Translation
- HCSB The Holman Christian Standard Bible
- KJV 1900 King James Version
- LSB Legacy Standard Bible
- LEB The Lexham English Bible
- MSG The Message: The Bible in Contemporary Language
- NET The NET Bible
- NASB95 New American Standard Bible (1995)
- NCV New Century Version
- NIrV New International Reader’s Version (1998)
- NIV New International Version (2011)
- NKJV The New King James Version
- NLT New Living Translation
- NRSVue New Revised Standard Version: Updated Edition
- RSV The Revised Standard Version
- RSVCE The Revised Standard Version, Catholic Edition
- YLT Young’s Literal Translation
French
German
Hebrew
Hungarian
Italian
Korean
Latin
Portuguese
Russian
Simplified Chinese
Traditional Chinese
Castigo por la infidelidad de Israel
No te alegres, Israel, con gran júbiloa como las naciones,
Porque te has prostituido, abandonando a tu Diosb;
Has amado el salario de ramera sobre todas las eras de trigo.
Ni la era ni el lagar los alimentarána,
Y el vino nuevo les faltará.
No permanecerán en la tierra del Señora,
Sino que Efraín volverá a Egiptob,
Y en Asiriac comerán cosas inmundasd.
No harán libaciones de vino al Señora,
Ni le serán gratos sus sacrificiosb.
Su pan les será como pan de duelo,
Todos los que lo coman se contaminaránc,
Porque su pan será solo para ellos,
No entrará en la casa del Señor.
¿Qué harán el día de la fiesta señaladaa
Y el día de la fiesta del Señorb?
Pues se irán a causa de la destrucción;
Egipto los recogerá, Menfis los sepultaráa.
La ortiga poseerá sus tesoros de plata;
Cardos crecerán en sus tiendasb.
Han llegado los días del castigoa,
Han llegado los días de la retribuciónb;
¡Que lo sepa Israel!
Un insensato es el profetac,
Un loco el hombre inspiradod,
A causa de la magnitud de tu culpae,
Y por tu mucha hostilidad.
Vigía con mi Dios era Efraín, un profeta;
Sin embargo, el lazo de cazador está en todos sus caminos,
Y en la casa de su Dios solo hay hostilidad.
Se han corrompido profundamentea
Como en los días de Guibeáb;
Él se acordará de su iniquidadc,
Castigará sus pecados.
Como uvas en el desiertoa hallé a Israel;
Como las primicias de la higuera en su primera cosechab vi a sus padres.
Pero fueron a Baal Peorc y se consagraron a la vergüenzad,
Y se hicieron tan abominables como lo que amabane.
Como un ave volará de Efraín su gloriaa:
No habrá nacimiento, ni embarazo, ni concepción.
Aunque críen a sus hijos,
Se los quitaré hasta que no quede hombre alguno.
Sí, ¡ay de ellos también cuando de ellos me apartea!
Efraín, según he visto,
Está como Tiroa, plantado en pradera hermosa;
Pero Efraín sacará a sus hijos al verdugo.
Dales, oh Señor, ¿qué les darás?
Dales matriz que abortea y pechos secos.
Toda su maldad está en Gilgala;
Allí, pues, los aborrecí.
Por la maldad de sus hechosb
Los expulsaré de Mi casa,
No los amaré más;
Todos sus príncipes son rebeldesc.
Efraín está herido, su raíz está secaa;
No darán más frutob.
Aunque den a luz,
Yo mataré el fruto de su vientrec.
Mi Dios los desechará
Porque no lo han escuchadoa,
Y andarán errantes entre las nacionesb.
Israel es un viñedo frondosoa,
Dando fruto para sí mismo.
Según la abundancia de su fruto,
Así multiplicaba los altaresb;
Cuanto más rica era su tierra,
Más hermosos hacían sus pilares sagradosc.
Su corazón es infiela;
Ahora serán hallados culpablesb;
El SEÑOR derribará sus altares
Y destruirá sus pilares sagradosc.
Ciertamente ahora dirán: «No tenemos rey,
Porque no hemos temido al Señor.
Y el rey, ¿qué haría por nosotrosa?».
Hablan solo palabras,
Hacen pactos con juramentos vanosa,
Y el juicio brotará como hierbas venenosas en los surcos del campob.
Temerán los habitantes de Samaria.
En verdad, por él hará duelo su pueblo,
Y sus sacerdotes idólatrasc se lamentarán a causa de él,
Porque de él se ha alejado su gloriad.
También el becerro será llevado a Asiriaa
Efraín se cubrirá de vergüenzac,
E Israel se avergonzará de su consejod.
Samaria será destruida con su reya,
Como astilla sobre la superficie del agua.
También serán destruidos los lugares altos de Avéna, el pecado de Israelb;
Espinos y cardosc crecerán sobre sus altares.
Entonces dirán a los montes:
«“¡Cúbrannos!”, y a los collados: «¡Caigan sobre nosotrosd!».
Desde los días de Guibeá has pecado, oh Israel;
¡Allí se han quedado!
¿No los alcanzará en Guibeá la batalla contra los hijos de la iniquidad?
Cuando Yo lo deseea, los castigaréb;
Y se juntarán pueblos contra ellosc
Cuando sean castigados por su doble iniquidad.
Efraín es una novilla domesticada que le gusta trillara,
Pero Yo pasaré un yugo sobre su hermoso cuellob;
Unciré a Efraín,
Arará Judá, rastrillará Jacob por sí mismo.
Siembren para ustedes según la justiciaa,
Sieguen conforme a la misericordia1;
Rompan la tierra para sembrarb,
Porque es tiempo de buscar al Señorc
Hasta que venga a enseñarles justiciad.
Ustedes han arado iniquidada, han segado injusticia,
Han comido fruto de mentirab.
Porque has confiado en tu camino, en la multitud de tus guerrerosc,
Se levantará un tumulto entre tu pueblo,
Y todas tus fortalezas serán destruidasa,
Como Salmán destruyó a Bet Arbel el día de la batalla,
Cuando las madres fueron despedazadas con sus hijosb.
Así les será hecho en Betel1 a causa de su gran iniquidad.
Al amanecer, el rey de Israel será totalmente destruido.
El amor de Dios por su pueblo
Cuando Israel era niño, Yo lo amé,
Y de Egiptoa llamé a Mi hijob.
Cuanto más los llamaban los profetasa,
Tanto más se alejaban de ellos;
Seguían sacrificando a los Baalesb
Y quemando incienso a los ídolosc.
Sin embargo, Yo enseñé a andar a Efraín,
Yo lo llevé en Mis brazosa;
Pero ellos no comprendieron que Yo los sanabab.
Con cuerdas humanas los conduje, con lazos de amora,
Y fui para ellos como quien alza el yugo de sobre sus quijadasb;
Me incliné y les di de comerc.
No volverán a la tierra de Egipto,
Sino que Asiria será su rey,
Porque rehusaron volver a Mía.
La espada girará contra sus ciudadesa,
Destruirá sus cerrojosb
Y los consumirá por causa de sus intrigasc.
Pues Mi pueblo se mantiene infiel contra Mía;
Aunque ellos1 lo llaman para que se vuelva al Altísimo,
Ninguno lo exalta.
¿Cómo podré abandonarte, Efraína?
¿Cómo podré entregarte, Israel?
¿Cómo podré Yo hacerte como a Admab?
¿Cómo podré tratarte como a Zeboimb?
Mi corazón se conmueve dentro de Mí,
Se enciende toda Mi compasión.
No ejecutaré el furor de Mi iraa;
No volveré a destruirb a Efraín.
Porque Yo soy Dios y no hombrec, el Santo en medio de tid,
Y no vendré con furor.
En pos del Señor caminarána,
Él rugirá como un leónb;
Ciertamente Él rugirá,
Y Sus hijos vendrán temblando desde el occidentec.
De Egiptoa vendrán temblando como aves,
Y de la tierra de Asiriaa como palomasb,
Y Yo los estableceré en sus casas, declara el Señorc.
1Efraín me rodea de mentirasa,
Y de engaño la casa de Israel;
Judá todavía anda lejos de Dios,
Y del Santo, que es fiel.
Efraín reprendido
1Efraín se alimenta de vientoa,
Y persigue sin cesar al viento del esteb.
Multiplica la mentira y la violencia;
Hacen además pacto con Asiria,
Y el aceite es llevado a Egipto.
El Señor también tiene pleito con Judáa,
Y castigará a Jacob conforme a sus caminos;
Conforme a sus obras le pagaráb.
En el vientre tomó a su hermano por el talóna,
Y en su madurez luchó con Diosb.
Sí, luchó con el ángel y prevaleció,
Lloró y le pidió Su ayudaa;
Y allí Él habló con nosotros,
Sí, el Señor, Dios de los ejércitos,
El Señor es Su nombrea.
Y tú, vuelve a tu Diosa,
Practica la misericordia1 y la justiciab,
Y espera siempre en tu Diosc.
A un mercader, en cuyas manos hay balanzas falsasa,
Le gusta oprimir.
Efraín ha dicho: «Ciertamente me he enriquecidoa,
He adquirido riquezas para mí;
En todos mis trabajos no hallarán en mí
Iniquidad alguna que sea pecadob».
Pero Yo he sido el Señor tu Dios desde la tierra de Egipto;
De nuevo te haré habitar en tiendasa,
Como en los días de la fiesta señalada.
También he hablado a los profetasa
Y multipliqué las visiones;
Y por medio de los profetas hablé en parábolasb.
¿Hay iniquidad en Galaad?
Ciertamente son indignos.
En Gilgal sacrifican toros,
Sí, sus altares son como montones de piedraa
En los surcos del campo.
Pero Jacob huyó a la tierra de Arama,
E Israel sirvió por una mujerb,
Y por una mujer cuidó rebaños.
Por un profeta el Señor hizo subir a Israel de Egiptoa,
Y por un profeta fue guardado.
Efraín le ha irritado amargamentea;
Por eso su Señor dejará sobre él su culpa de sangreb,
Y le devolverá su oprobioc.
Footnotes
Cross references
- aIsa. 22:12, 13; Os. 10:5
- bOs. 4:12
- aOs. 2:9
- aLev. 25:23; Jer. 2:7
- bOs. 7:16; 8:13
- cOs. 7:11
- dEzq. 4:13
- aEx. 29:40
- bJer. 6:20; Os. 8:13
- cHag. 2:13, 14
- aIsa. 10:3; Jer. 5:31
- bOs. 2:11; Joel 1:13
- aIsa. 19:13; Jer. 2:16; 44:1; 46:14, 19; Ezq. 30:13, 16
- bIsa. 5:6; 7:23; Os. 10:8
- aIsa. 10:3; Jer. 10:15; Miq. 7:4; Luc. 21:22
- bIsa. 34:8; Jer. 16:18; 25:14
- cLam. 2:14; Ezq. 13:3, 10
- dIsa. 44:25
- eEzq. 14:9, 10
- aIsa. 31:6
- bJue. 19:12, 16–30; Os. 10:9
- cOs. 7:2; 8:13
- aMiq. 7:1
- bJer. 24:2
- cNúm. 25:1–5; Sal. 106:28, 29
- dJer. 11:13; Os. 4:18
- eSal. 115:8; Ezq. 20:8
- aOs. 4:7; 10:5
- aDt. 31:17; Os. 7:13
- aEzq. 26:1–21
- aOs. 9:11
- aOs. 4:15; 12:11
- bOs. 4:9; 7:2; 12:2
- cIsa. 1:23; Os. 5:2
- aOs. 5:11
- bOs. 8:7
- cEzq. 24:21
- aOs. 4:10
- bOs. 7:13
- aIsa. 5:1–7; Ezq. 15:1–6
- bJer. 2:28; Os. 8:11; 12:11
- c1 Rey. 14:23; Os. 3:4
- a1 Rey. 18:21; Sof. 1:5
- bOs. 13:16
- cOs. 10:8; Miq. 5:13
- aSal. 12:4; Isa. 5:19
- aEzq. 17:13–19; Os. 4:2
- bDt. 31:16, 17; 2 Rey. 17:3, 4; Amós 5:7
- aOs. 8:5, 6
- bOs. 4:15; 5:8
- c2 Rey. 23:5
- dOs. 9:11
- aOs. 11:5
- bOs. 5:13
- cOs. 4:7
- dIsa. 30:3; Jer. 7:24
- aOs. 13:11
- aOs. 4:13
- b1 Rey. 12:28–30; 13:34
- cIsa. 32:13; Os. 9:6; 10:2
- dIsa. 2:19; Luc. 23:30; Apoc. 6:16
- aEzq. 5:13
- bOs. 4:9
- cJer. 16:16
- aJer. 50:11; Os. 4:16; Miq. 4:13
- bJer. 28:14
- aPrv. 11:18
- bJer. 4:3
- cOs. 12:6
- dIsa. 44:3; 45:8; Os. 6:3
- aJob 4:8; Prv. 22:8; Gál. 6:7, 8
- bOs. 4:2; 7:3; 11:12
- cSal. 33:16
- aIsa. 17:3
- bOs. 13:16
- aOs. 2:15; 12:9, 13; 13:4
- bEx. 4:22, 23; Mat. 2:15
- a2 Rey. 17:13–15
- bOs. 2:13; 4:13
- cIsa. 65:7; Jer. 18:15
- aDt. 1:31; 32:10, 11
- bSal. 107:20; Jer. 30:17
- aJer. 31:2, 3
- bLev. 26:13
- cEx. 16:32; Sal. 78:25
- aOs. 7:16
- aOs. 13:16
- bLam. 2:9
- cOs. 4:16, 17
- aJer. 3:6, 7; 8:5
- aOs. 6:4; 7:1
- bGn. 14:8; Dt. 29:23
- aDt. 13:17
- bJer. 26:3; 30:11
- cNúm. 23:19
- dIsa. 5:24; 12:6; 41:14, 16
- aOs. 3:5; 6:1–3
- bIsa. 31:4; Joel 3:16; Amós 1:2
- cIsa. 66:2, 5
- aIsa. 11:11
- bIsa. 60:8; Os. 7:11
- cEzq. 28:25, 26; 34:27, 28
- 1En el texto 12:1.
- aOs. 4:2; 7:3
- 1En el texto 12:2.
- aJer. 22:22
- bGn. 41:6; Ezq. 17:10
- aOs. 4:1; Miq. 6:2
- bOs. 4:9; 7:2
- aGn. 25:26
- bGn. 32:28
- aGn. 32:26
- bGn. 28:13–19; 35:10–15
- aEx. 3:15
- aOs. 6:1–3; 10:12
- bMiq. 6:8
- cMiq. 7:7
- aPrv. 11:1; Amós 8:5; Miq. 6:11
- aSal. 62:10; Os. 13:6; Apoc. 3:17
- bOs. 4:8; 14:1
- aLev. 23:42
- a2 Rey. 17:13; Jer. 7:25
- bEzq. 17:2; 20:49
- aOs. 8:11; 10:1, 2
- aGn. 28:5
- bGn. 29:20
- aEx. 14:19–22; Isa. 63:11–14
- a2 Rey. 17:7–18
- bEzq. 18:10–13
- cDan. 11:18; Miq. 6:16
Copyright 2005 por The Lockman Foundation