Estudio bíblico Logos

Joel 2–3

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El día terrible del Señor

Toquen trompeta en Sióna,

Y suenen alarma en Mi santo monte.

Tiemblen todos los habitantes de la tierra,

Porque viene el día del Señor;

Ciertamente está cercanob,

Día de tinieblas y densas sombrasa,

Día nublado y de densa oscuridad.

Como la aurora sobre los montes, se extiende

Un pueblo grande y poderosob;

Nunca ha habido nada semejante a élc,

Ni tampoco lo habrá después

Por años de muchas generaciones.

Delante de él consume el fuegoa,

Y detrás de él abrasa la llama.

Como el huerto del Edénb es la tierra delante de él;

Y detrás de él, un desierto desoladoc,

Y de él nada escapa.

Como aspecto de caballos es su aspecto,

Y como corceles de guerraa, así corren.

Como estrépito de carrosa

Saltan sobre las cumbres de los montes,

Como el crepitar de llama de fuego que consume la hojarascab,

Como pueblo poderoso dispuesto para la batalla.

Ante él tiemblana los pueblos,

Palidecen todos los rostrosb.

Como valientes corren,

Como soldados escalan la muralla;

Cada uno marcha por su caminoa,

Y no se desvían de sus sendas.

No se aprietan uno contra otro,

Cada cual marcha por su calzada;

Y cuando irrumpen por las defensas,

No rompen las filas.

Se lanzan sobre la ciudad,

Corren por la muralla,

Suben a las casasa,

Entran por las ventanas como ladronesb.

Ante ellos tiembla la tierraa,

Se estremecen los cielos,

El sol y la luna se oscurecen,

Y las estrellas pierden su resplandorb.

El Señor da Su voza delante de Su ejércitob,

Porque es inmenso Su campamento,

Porque poderoso es el que ejecuta Su palabrac.

Grande y terrible es en verdad el día del Señord,

¿Y quién podrá soportarloe?

Invitación al arrepentimiento

«Aun ahora», declara el Señor,

«Vuelvan a Mía de todo corazónb,

Con ayuno, llanto y lamentoc.

»Rasguen su corazóna y no sus vestidosb».

Vuelvan ahora al Señor su Dios,

Porque Él es compasivo y clementec,

Lento para la ira, abundante en misericordia,

Y se arrepiente de infligir el mald.

¿Quién sabe si reconsidere y se apiadea,

Y deje tras sí bendiciónb,

Es decir, ofrenda de cereal y libaciónc

Para el Señor su Dios?

Toquen trompeta en Sióna,

Promulguen ayuno, convoquen asambleab.

Reúnan al pueblo, santifiquen la asambleaa,

Congreguen a los ancianos,

Reúnan a los pequeños y a los niños de pecho.

Salga el novio de su aposentob

Y la novia de su alcoba.

Entre el pórtico y el altara,

Lloren los sacerdotes, ministros del Señor,

Y digan: «Perdona, oh Señor, a Tu pueblob,

Y no entregues Tu heredad al oprobio,

A la burla entre las nacionesc.

¿Por qué han de decir entre los pueblos:

“Dónde está su Diosd?”».

Misericordia del Señor

Entonces el Señor se llenará de celo por Su tierraa,

Y tendrá piedad de Su pueblob.

El Señor responderá a Su pueblo:

«Yo les enviaré grano, vino nuevo y aceitea,

Y se saciarán de ellob,

Y nunca más los entregaré al oprobio entre las nacionesc.

»Al ejército del nortea lo alejaré de ustedes

Y lo echaré a una tierra árida y desolada,

Su vanguardia hacia el mar oriental,

Y su retaguardia hacia el mar occidentalb.

Y ascenderá su hedor y subirá su fetidezc,

Porque ha hecho cosas terribles».

No temasa, oh tierra, regocíjate y alégrateb,

Porque el Señor ha hecho grandes cosasc.

No teman, bestias del campo,

Porque los pastos del desierto han reverdecidoa,

Porque el árbol ha dado su fruto,

La higuera y la vid han producido en abundancia.

Hijos de Sión, regocíjense

Y alégrense en el Señor su Diosa;

Porque Él les ha dado la lluvia temprana1 para su vindicación,

Y les ha hecho descender la lluvia,

La lluvia temprana y la tardía2 como en el principiob.

Y las eras se llenarán de grano,

Y las tinajas rebosarán de vino nuevo y de aceite virgena.

«Entonces los compensaré por los años

En que devoraban la langosta,

El pulgón, el saltón y la oruga,

Mi gran ejército, que envié contra ustedesa.

»Tendrán mucho que comer y se saciarána,

Y alabarán el nombre del Señor su Diosb,

Que ha obrado maravillosamente con ustedesc;

Y nunca jamás será avergonzado Mi pueblod.

»Y sabrán que en medio de Israel estoy Yo,

Y que Yo soy el Señor su Diosa

Y no hay otrob.

Nunca jamás será avergonzado Mi puebloc.

Derramamiento del espíritu de Dios

»1Y sucederá que después de esto,

Derramaré Mi Espíritua sobre toda carneb;

Y sus hijos y sus hijas profetizarán,

Sus ancianos soñarán sueños,

Sus jóvenes verán visionesc.

»Y aun sobre los siervos y las siervas

Derramaré Mi Espíritu en esos díasa.

»Haré prodigios en el cielo y en la tierraa:

Sangre, fuego y columnas de humob.

»El sol se convertirá en tinieblas,

Y la luna en sangrea,

Antes que venga el día del Señor, grande y terribleb.

»Y todo aquel que invoque el nombre del Señor

Será salvoa;

Porque en el monte Siónb y en Jerusalén

Habrá salvaciónc,

Como ha dicho el Señor,

Y entre los sobrevivientes estarán los que el Señor llamed.

Juicio de las naciones

1»Porque en aquellos días y en aquel tiempoa,

Cuando Yo restaure el bienestar2 (haga volver a los cautivos) de Judá y Jerusalénb,

Reuniré a todas las nacionesa,

Y las haré bajar al valle de Josafatb.

Y allí entraré en juicio con ellasc

A favor de Mi pueblo y Mi heredad, Israel,

A quien ellas esparcieron entre las nacionesd,

Y repartieron Mi tierrae.

»También echaron suertes sobre Mi puebloa,

Cambiaron un niño por una ramera,

Y vendieron una niña por vino para poder beberb.

»Además, Tiroa, Sidónb y todas las regiones de Filisteac ¿qué tienen ustedes que ver conmigo? ¿Acaso se quieren vengar de Mí? Si de esta manera se vengan de Mí, bien pronto haré volver su venganza sobre su cabezad.

»Por cuanto han tomado Mi plata y Mi oro, y se han llevado Mis valiosos tesoros a sus templosa,

y han vendido los hijos de Judá y Jerusalén a los griegos para alejarlos de su territorioa,

Yo los levantaré del lugar donde los vendierona, y devolveré su venganza sobre su cabeza.

»También venderé sus hijos y sus hijas a los hijos de Judáa, y ellos los venderán a los sabeosb, a una nación lejana», porque el Señor lo ha dicho.

Proclamen esto entre las nacionesa:

Prepárense para la guerrab, despierten a los valientes;

Acérquense, suban todos los soldadosc.

Forjen espadas de sus rejas de arado

Y lanzas de sus podaderasa;

Diga el débil: «Fuerte soyb».

Apresúrense y vengan, naciones todas de alrededor,

Y reúnanse allía.

Haz descender, oh Señor, a Tus valientesb.

Despiértense y suban las naciones

Al valle de Josafata,

Porque allí me sentaré a juzgar

A todas las naciones de alrededorb.

Metan la hoz, porque la cosecha está maduraa;

Vengan, pisen, que el lagar está llenob;

Las tinajas rebosan, porque grande es su maldadc.

Multitudes de multitudes en el valle de la decisióna.

Porque cerca está el día del Señorb en el valle de la decisiónc.

El sol y la luna se oscurecen,

Y las estrellas pierden su resplandora.

El Señor ruge desde Sióna

Y desde Jerusalén da Su vozb,

Y tiemblan los cielos y la tierrac.

Pero el Señor es refugio para Su pueblod

Y fortaleza para los israelitase.

Entonces sabrán que Yo soy el Señor su Diosa,

Que habito en Sión, Mi santo monteb.

Y Jerusalén será santac,

Y los extranjeros no pasarán más por ellad.

Restauración de Judá

Y sucederá que en aquel día

Los montes destilarán vino dulcea,

Las colinas fluirán lecheb,

Y por todos los arroyos de Judá correrán las aguasc;

Brotará un manantial de la casa del Señord

Y regará el valle de Sitim.

Egipto será una desolación,

Y Edom será un desierto desolado,

Por la violencia hecha a los hijos de Judáa,

En cuya tierra han derramado sangre inocente.

Pero Judá será habitada para siemprea,

Y Jerusalén por todas las generaciones.

Y Yo vengaré su sangrea, que aún no he vengado,

Pues el Señor habita en Sión.

Leer en Logos

Notas al pie

  1. 1 de otoño.
  2. 2 de primavera.
  3. 2O haga volver a los cautivos.

Referencias cruzadas

  1. aJer. 4:5; Joel 2:15; Sof. 1:16
  2. bJoel 1:15; 2:11, 31; 3:14; Abd. 15; Sof. 1:14
  3. aJoel 2:10, 31; Amós 5:18; Sof. 1:15
  4. bJoel 1:6; 2:11, 25
  5. cLam. 1:12; Dan. 9:12; 12:1; Joel 1:2
  6. aSal. 97:3; Isa. 9:18, 19
  7. bIsa. 51:3; Ezq. 36:35
  8. cEx. 10:5, 15; Sal. 105:34, 35; Zac. 7:14
  9. aApoc. 9:7
  10. aApoc. 9:9
  11. bIsa. 5:24; 30:30
  12. aIsa. 13:8
  13. bJer. 30:6; Nah. 2:10
  14. aPrv. 30:27
  15. aEx. 10:6
  16. bJer. 9:21; Juan 10:1
  17. aSal. 18:7; Joel 3:16; Nah. 1:5
  18. bIsa. 13:10; 34:4; Jer. 4:23; Ezq. 32:7, 8; Joel 2:31; 3:15; Mat. 24:29; Apoc. 8:12
  19. aSal. 46:6; Jer. 25:30; Joel 3:16
  20. bIsa. 13:4; Joel 2:25
  21. cJer. 50:34; Apoc. 18:8
  22. dJer. 30:7; Joel 1:15; 2:1, 31; 3:14; Sof. 1:14, 15; Apoc. 6:17
  23. eEzq. 22:14; Mal. 3:2
  24. aJer. 4:1, 2; Ezq. 33:11; Os. 12:6
  25. bDt. 4:29
  26. cDan. 9:3
  27. aSal. 34:18; 51:17; Isa. 57:15
  28. bGn. 37:34; 2 Sam. 1:11; Job 1:20; Jer. 41:5
  29. cEx. 34:6
  30. dJer. 18:8; 42:10; Amós 7:3, 6
  31. aJer. 26:3; Jon. 3:9
  32. bHag. 2:19
  33. cJoel 1:9, 13
  34. aNúm. 10:3
  35. b2 Rey. 10:20; Joel 1:14
  36. a1 Sam. 16:5; 2 Crón. 29:5
  37. bSal. 19:5
  38. a2 Crón. 8:12; Ezq. 8:16
  39. bEx. 32:11, 12; Isa. 37:20; Amós 7:2, 5
  40. cSal. 44:13; 74:10
  41. dSal. 42:10; 79:10; 115:2
  42. aZac. 1:14; 8:2
  43. bIsa. 60:10; 63:9, 15
  44. aJer. 31:12; Os. 2:21, 22; Joel 1:10
  45. bMal. 3:10
  46. cEzq. 34:29; 36:15
  47. aJer. 1:14, 15
  48. bDt. 11:24; Zac. 14:8
  49. cIsa. 34:3; Amós 4:10
  50. aIsa. 54:4; Jer. 30:10
  51. bSof. 3:16, 17
  52. cSal. 126:3; Joel 2:26
  53. aSal. 65:12, 13
  54. aSal. 149:2; Isa. 12:2–6; 41:16; Hab. 3:18; Zac. 10:7
  55. bLev. 26:4; Dt. 11:14; Jer. 5:24; Os. 6:3; Zac. 10:1
  56. aLev. 26:10; Amós 9:13; Mal. 3:10
  57. aJoel 1:4–7; 2:2–11
  58. aLev. 26:5; Dt. 11:15
  59. bDt. 12:7; Sal. 67:5–7; Isa. 62:9
  60. cSal. 126:2, 3; Isa. 25:1
  61. dIsa. 45:17
  62. aLev. 26:11, 12; Joel 3:17, 21
  63. bIsa. 45:5, 6
  64. cIsa. 49:23
  65. 1En el texto 3:1.
  66. aIsa. 32:15; 44:3; Ezq. 39:29; Zac. 12:10
  67. bIsa. 40:5; 49:26
  68. cHech. 2:17–21
  69. a1 Cor. 12:13; Gál. 3:28
  70. aMat. 24:29; Mar. 13:24, 25; Luc. 21:11, 25, 26
  71. bHech. 2:19
  72. aIsa. 13:10; 34:4; Joel 2:10; 3:15; Mat. 24:29; Mar. 13:24; Luc. 21:25; Hech. 2:20; Apoc. 6:12, 13
  73. bIsa. 13:9; Sof. 1:14–16; Mal. 4:1, 5
  74. aJer. 33:3; Hech. 2:21; Rom. 10:13
  75. bIsa. 46:13; Rom. 11:26
  76. cAbd. 17
  77. dIsa. 4:2; 11:11; Jer. 31:7; Miq. 4:7; Rom. 9:27
  78. 1En el texto 4:1.
  79. aEzq. 38:14
  80. bJer. 16:15; 30:3
  81. aIsa. 66:18; Miq. 4:12; Zac. 14:2
  82. bJoel 3:12, 14
  83. cIsa. 66:16; Jer. 25:31; Ezq. 38:22
  84. dJer. 50:17; Ezq. 34:6
  85. eEzq. 35:10; 36:1–5
  86. aAbd. 11; Nah. 3:10
  87. bAmós 2:6
  88. aAmós 1:9, 10
  89. bIsa. 23:1–18; Zac. 9:2–4; Mat. 11:21, 22; Luc. 10:13, 14
  90. cIsa. 14:29–31; Jer. 47:1–7; Ezq. 25:15–17; Amós 1:6–8; Zac. 9:5–7
  91. dIsa. 34:8; 59:18
  92. a2 Rey. 12:18; 2 Crón. 21:16, 17
  93. aEzq. 27:13
  94. aIsa. 43:5, 6; Jer. 23:8; Zac. 9:13
  95. aIsa. 14:2; 60:14
  96. bJob 1:15; Sal. 72:10; Ezq. 38:13
  97. aJer. 51:27
  98. bJer. 6:4; Ezq. 38:7; Miq. 3:5
  99. cIsa. 8:9, 10; Jer. 46:3, 4; Zac. 14:2, 3
  100. aIsa. 2:4; Miq. 4:3
  101. bZac. 12:8
  102. aEzq. 38:15, 16
  103. bIsa. 13:3
  104. aJoel 3:2, 14
  105. bSal. 7:6; 96:13; 98:9; Isa. 2:4; 3:13
  106. aJer. 51:33; Os. 6:11
  107. bIsa. 63:3; Lam. 1:15; Apoc. 14:14–20; 19:15
  108. cGn. 18:20
  109. aIsa. 34:2–8
  110. bJoel 1:15; 2:1, 11, 31
  111. cJoel 3:2, 12
  112. aJoel 2:10, 31
  113. aOs. 11:10; Amós 1:2
  114. bJoel 2:11
  115. cEzq. 38:19; Joel 2:10; Hag. 2:6
  116. dSal. 61:3; Isa. 33:16; Jer. 17:17
  117. eJer. 16:19; Nah. 1:7
  118. aJoel 2:27
  119. bIsa. 11:9; 56:7; Ezq. 20:40
  120. cIsa. 4:3; Abd. 17
  121. dIsa. 52:1; Nah. 1:15
  122. aAmós 9:13
  123. bEx. 3:8
  124. cIsa. 30:25; 35:6
  125. dEzq. 47:1–12
  126. aAbd. 10
  127. aEzq. 37:25; Amós 9:15
  128. aIsa. 4:4