Joel 2–3
La Biblia de las AméricasOther versions
Spanish
Arabic
Czech
English
- DARBY 1890 Darby Bible
- ASV American Standard Version
- AV 1873 The Cambridge Paragraph Bible of the Authorized English Version
- CSB Christian Standard Bible
- D-R Douay-Rheims Bible
- ESV English Standard Version
- GW GOD’S WORD Translation
- GNB Good News Translation
- HCSB The Holman Christian Standard Bible
- KJV 1900 King James Version
- LSB Legacy Standard Bible
- LEB The Lexham English Bible
- MSG The Message: The Bible in Contemporary Language
- NET The NET Bible
- NASB95 New American Standard Bible (1995)
- NCV New Century Version
- NIrV New International Reader’s Version (1998)
- NIV New International Version (2011)
- NKJV The New King James Version
- NLT New Living Translation
- NRSVue New Revised Standard Version: Updated Edition
- RSV The Revised Standard Version
- RSVCE The Revised Standard Version, Catholic Edition
- YLT Young’s Literal Translation
French
German
Hebrew
Hungarian
Italian
Korean
Latin
Portuguese
Russian
Simplified Chinese
Traditional Chinese
Capitulo 2
El día terrible del Señor
Tocad trompeta en Sióna,
y sonad alarma en mi santo monte.
Tiemblen todos los habitantes de la tierra,
porque viene el día del Señor,
porque está cercanob;
2día de tinieblas y lobregueza,
día nublado y de densa oscuridad.
Como la aurora sobre los montes, se extiende
un pueblo grande y poderosob;
nunca ha habido nada semejante a élc,
ni tampoco lo habrá después
por años de muchas generaciones.
3Delante de él consume el fuegoa,
y detrás de él abrasa la llama.
Como el huerto del Edénb es la tierra delante de él;
y detrás de él, un desierto desoladoc,
y de él nada escapa.
4Como aspecto de caballos es su aspecto,
y como corceles de guerraa, así corren.
saltan sobre las cumbres de los montes,
como el crepitar de llama de fuego que consume la hojarascab,
como pueblo poderoso dispuesto para la batalla.
6Ante él tiemblana los pueblos,
palidecen1 todos los rostrosb.
7Como valientes corren,
como soldados escalan la muralla;
cada uno marcha por su caminoa,
y no se desvían de sus sendas.
8No se aprietan uno contra otro,
cada cual marcha por su calzada;
y cuando irrumpen1 por las defensas2,
no rompen las filas.
9Se lanzan sobre la ciudad,
corren por la muralla,
suben a las casasa,
entran por las ventanas como ladronesb.
10Ante ellos1 tiembla la tierraa,
se estremecen los cielos,
el sol y la luna se oscurecen,
y las estrellas pierden su resplandorb.
11El Señor da su voza delante de su ejércitob,
porque es inmenso su campamento,
porque poderoso es el que ejecuta su palabrac.
Grande y terrible es en verdad el día del Señord,
¿y quién podrá soportarloe?
Invitación al arrepentimiento
Aun ahora—declara el Señor—
volved a mía de todo corazónb,
con ayuno, llanto y lamentoc.
13Rasgad vuestro corazóna y no vuestros vestidosb;
volved ahora al Señor vuestro Dios,
porque Él es compasivo y clementec,
lento para la ira, abundante en misericordia,
y se arrepiente de infligir el mald.
14¿Quién sabe si volverá y se apiadaráa,
y dejará tras sí bendiciónb,
es decir, ofrenda de cereal y libaciónc
para el Señor vuestro Dios?
15Tocad trompeta en Sióna,
promulgad ayuno, convocad asambleab,
16reunid al pueblo, santificad la asambleaa,
congregad a los ancianos,
reunid a los pequeños y a los niños de pecho.
Salga el novio de su aposentob
y la novia de su alcoba.
17Entre el pórtico y el altara,
lloren los sacerdotes, ministros del Señor,
y digan: Perdona, oh Señor, a tu pueblob,
y no entregues tu heredad al oprobio,
a la burla entre las nacionesc.
¿Por qué han de decir entre los pueblos:
«Dónde está su Diosd»?
Misericordia del Señor
Entonces el Señor se llenará1 de celo por su tierraa,
y tendrá2 piedad de su pueblob.
19El Señor responderá, y dirá1 a su pueblo:
He aquí, yo os enviaré grano, mosto y aceitea,
y os saciaréis de ellob,
y nunca más os entregaré al oprobio entre las nacionesc.
20Al ejército del nortea lo alejaré de vosotros
y lo echaré a una tierra árida y desolada,
su vanguardia hacia el mar oriental,
y su retaguardia hacia el mar occidentalb.
Y ascenderá su hedor y subirá su fetidezc,
porque ha hecho terribles1 cosas.
21No temasa, oh tierra, regocíjate y alégrateb,
porque el Señor ha hecho grandes cosasc.
22No temáis, bestias del campo,
porque los pastos del desierto han reverdecidoa,
porque el árbol ha dado su fruto,
la higuera y la vid han producido en abundancia1.
23Hijos de Sión, regocijaos
y alegraos en el Señor vuestro Diosa;
porque Él os ha dado la lluvia temprana1 para vuestra vindicación2,
y ha hecho descender para vosotros la lluvia,
la lluvia temprana1 y la tardía3 como en el principiob.
24Y las eras se llenarán de grano,
y las tinajas1 rebosarán de mosto y de aceite virgena.
25Entonces os compensaré por los años
que ha comido la langosta,
el pulgón, el saltón y la oruga,
mi gran ejército, que envié contra vosotrosa.
26Tendréis mucho que comer y os saciaréisa,
y alabaréis el nombre del Señor vuestro Diosb,
que ha obrado maravillosamente con vosotrosc;
y nunca jamás será avergonzado mi pueblod.
27Y sabréis que en medio de Israel estoy yo,
y que yo soy el Señor vuestro Diosa
y no hay otrob;
nunca jamás será avergonzado mi puebloc.
Derramamiento del Espíritu de Dios
1Y sucederá que después de esto,
derramaré mi Espíritua sobre toda carneb;
y vuestros hijos y vuestras hijas profetizarán,
vuestros ancianos soñarán sueños,
vuestros jóvenes verán visionesc.
29Y aun sobre los siervos y las siervas
derramaré mi Espíritu en esos díasa.
30Y haré prodigios en el cielo y en la tierraa:
sangre, fuego y columnas de humob.
31El sol se convertirá en tinieblas,
y la luna en sangrea,
antes que venga el día del Señor, grande y terribleb.
32Y sucederá que todo aquel que invoque el nombre del Señor
porque en el monte Siónb y en Jerusalén
como ha dicho el Señor,
y entre los sobrevivientes estarán los que el Señor llamed.
Capitulo 3
Juicio de las naciones
1Porque he aquí que en aquellos días y en aquel tiempoa,
cuando yo restaure el bienestar2 de Judá y Jerusalénb,
2reuniré a todas las nacionesa,
y las haré bajar al valle de Josafat1b.
Y allí entraré en juicio con ellasc
a favor de mi pueblo y mi heredad, Israel,
a quien ellas esparcieron entre las nacionesd,
y repartieron mi tierrae.
3También echaron suertes sobre mi puebloa,
cambiaron1 un niño por una ramera,
y vendieron una niña por vino para poder beberb.
4Además, ¿qué tenéis que ver conmigo, Tiroa, Sidónb y todas las regiones de Filisteac? ¿Os queréis vengar de mí? Si de esta manera os vengáis de mí, bien pronto haré volver vuestra venganza sobre vuestra cabezad.
5Por cuanto habéis tomado mi plata y mi oro, y os habéis llevado mis valiosos1 tesoros a vuestros templosa,
6y habéis vendido los hijos de Judá y Jerusalén a los griegos1 para alejarlos de su territorioa,
7he aquí, yo los levantaré del lugar donde los vendisteisa, y devolveré vuestra venganza sobre vuestra cabeza.
8También venderé vuestros hijos y vuestras hijas a1 los hijos de Judáa, y ellos los venderán a los sabeosb, a una nación lejana—porque el Señor lo ha dicho.
9Proclamad esto entre las nacionesa:
Preparaos para1 la guerrab, despertad a los valientes;
acérquense, suban todos los soldadosc.
10Forjad espadas de vuestras rejas de arado
y lanzas de vuestras podaderasa;
diga el débil: Fuerte soyb.
11Apresuraos y venid, naciones todas de alrededor,
y reuníos allía.
Haz descender, oh Señor, a tus valientesb.
12Despiértense y suban las naciones
porque allí me sentaré a juzgar
a todas las naciones de alrededorb.
13Meted la hoz, que la mies está maduraa;
venid, pisad, que el lagar está llenob;
las tinajas1 rebosan, porque grande es su maldadc.
14Multitudes, multitudes en el valle de la decisión1a.
Porque cerca está el día del Señorb en el valle de la decisión1c.
15El sol y la luna se oscurecen,
y las estrellas pierden su resplandora.
16El Señor ruge desde Sióna
y desde Jerusalén da su vozb,
y tiemblan los cielos y la tierrac.
Pero el Señor es refugio para su pueblod
y fortaleza para los hijos de Israele.
17Entonces sabréis que yo soy el Señor vuestro Diosa,
que habito en Sión, mi santo monteb.
Y Jerusalén será santac,
y los extranjeros no pasarán más por ellad.
Restauración de Judá
Y sucederá que en aquel día
los montes destilarán vino dulcea,
las colinas manarán lecheb,
y por todos los arroyos de Judá correrán las aguasc;
brotará un manantial de la casa del Señord
y regará el valle de Sitim1.
19Egipto será una desolación,
y Edom será un desierto desolado,
por la violencia hecha a1 los hijos de Judáa,
en cuya tierra han derramado sangre inocente.
20Pero Judá será habitada para siemprea,
y Jerusalén por todas las generaciones.
21Y yo vengaré su sangrea, que aún no he vengado,
pues el Señor habita en Sión.
Footnotes
- 1, ruido
- 1O, cambian de color
- 1, caen
- 2, contra el arma arrojadiza, probablemente, jabalina
- 1, él
- 1O, se llenó
- 2O, tuvo
- 1O, respondió y dijo
- 1, grandes
- 1, su riqueza
- 1I.e., de otoño
- 2O posiblemente, El os ha dado maestro para justicia
- 3I.e., de primavera
- 1O, lagares
- 1En el texto heb., cap. 3:1
- 1O, librado
- 2O, liberación
- 1En el texto heb., cap. 4:1
- 2O, haga volver a los cautivos
- 1I.e., el Señor juzga
- 1, dieron
- 1, mejores
- 1, hijos de Javán
- 1, en mano de
- 1, Consagrad
- 1I.e., el Señor juzga
- 1O, lagares
- 1I.e., la sentencia de Dios
- 1O, de las acacias
- 1, violencia de
Cross references
- aJer. 4:5; Joel 2:15; Sof. 1:16
- bJoel 1:15; 2:11, 31; 3:14; Abd. 15; Sof. 1:14
- aJoel 2:10, 31; Amós 5:18; Sof. 1:15
- bJoel 1:6; 2:11, 25
- cLam. 1:12; Dan. 9:12; 12:1; Joel 1:2
- aSal. 97:3; Isa. 9:18, 19
- bIsa. 51:3; Ezeq. 36:35
- cEx. 10:5, 15; Sal. 105:34, 35; Zac. 7:14
- aApoc. 9:7
- aApoc. 9:9
- bIsa. 5:24; 30:30
- aIsa. 13:8
- bJer. 30:6; Nah. 2:10
- aProv. 30:27
- aEx. 10:6
- bJer. 9:21; Juan 10:1
- aSal. 18:7; Joel 3:16; Nah. 1:5
- bIsa. 13:10; 34:4; Jer. 4:23; Ezeq. 32:7, 8; Joel 2:31; 3:15; Mat. 24:29; Apoc. 8:12
- aSal. 46:6; Jer. 25:30; Joel 3:16
- bIsa. 13:4; Joel 2:25
- cJer. 50:34; Apoc. 18:8
- dJer. 30:7; Joel 1:15; 2:1, 31; 3:14; Sof. 1:14, 15; Apoc. 6:17
- eEzeq. 22:14; Mal. 3:2
- aJer. 4:1, 2; Ezeq. 33:11; Os. 12:6
- bDeut. 4:29
- cDan. 9:3
- aSal. 34:18; 51:17; Isa. 57:15
- bGén. 37:34; 2 Sam. 1:11; Job 1:20; Jer. 41:5
- cEx. 34:6
- dJer. 18:8; 42:10; Amós 7:3, 6
- aJer. 26:3; Jon. 3:9
- bHag. 2:19
- cJoel 1:9, 13
- aNúm. 10:3
- b2 Rey. 10:20; Joel 1:14
- a1 Sam. 16:5; 2 Crón. 29:5
- bSal. 19:5
- a2 Crón. 8:12; Ezeq. 8:16
- bEx. 32:11, 12; Isa. 37:20; Amós 7:2, 5
- cSal. 44:13; 74:10
- dSal. 42:10; 79:10; 115:2
- aZac. 1:14; 8:2
- bIsa. 60:10; 63:9, 15
- aJer. 31:12; Os. 2:21, 22; Joel 1:10
- bMal. 3:10
- cEzeq. 34:29; 36:15
- aJer. 1:14, 15
- bDeut. 11:24; Zac. 14:8
- cIsa. 34:3; Amós 4:10
- aIsa. 54:4; Jer. 30:10
- bSof. 3:16, 17
- cSal. 126:3; Joel 2:26
- aSal. 65:12, 13
- aSal. 149:2; Isa. 12:2–6; 41:16; Hab. 3:18; Zac. 10:7
- bLev. 26:4; Deut. 11:14; Jer. 5:24; Os. 6:3; Zac. 10:1
- aLev. 26:10; Amós 9:13; Mal. 3:10
- aJoel 1:4–7; 2:2–11
- aLev. 26:5; Deut. 11:15
- bDeut. 12:7; Sal. 67:5–7; Isa. 62:9
- cSal. 126:2, 3; Isa. 25:1
- dIsa. 45:17
- aLev. 26:11, 12; Joel 3:17, 21
- bIsa. 45:5, 6
- cIsa. 49:23
- aIsa. 32:15; 44:3; Ezeq. 39:29; Zac. 12:10
- bIsa. 40:5; 49:26
- cHech. 2:17–21
- a1 Cor. 12:13; Gál. 3:28
- aMat. 24:29; Mar. 13:24, 25; Luc. 21:11, 25, 26
- bHech. 2:19
- aIsa. 13:10; 34:4; Joel 2:10; 3:15; Mat. 24:29; Mar. 13:24; Luc. 21:25; Hech. 2:20; Apoc. 6:12, 13
- bIsa. 13:9; Sof. 1:14–16; Mal. 4:1, 5
- aJer. 33:3; Hech. 2:21; Rom. 10:13
- bIsa. 46:13; Rom. 11:26
- cAbd. 17
- dIsa. 4:2; 11:11; Jer. 31:7; Miq. 4:7; Rom. 9:27
- aEzeq. 38:14
- bJer. 16:15; 30:3
- aIsa. 66:18; Miq. 4:12; Zac. 14:2
- bJoel 3:12, 14
- cIsa. 66:16; Jer. 25:31; Ezeq. 38:22
- dJer. 50:17; Ezeq. 34:6
- eEzeq. 35:10; 36:1–5
- aAbd. 11; Nah. 3:10
- bAmós 2:6
- aAmós 1:9, 10
- bIsa. 23:1–18; Zac. 9:2–4; Mat. 11:21, 22; Luc. 10:13, 14
- cIsa. 14:29–31; Jer. 47:1–7; Ezeq. 25:15–17; Amós 1:6–8; Zac. 9:5–7
- dIsa. 34:8; 59:18
- a2 Rey. 12:18; 2 Crón. 21:16, 17
- aEzeq. 27:13
- aIsa. 43:5, 6; Jer. 23:8; Zac. 9:13
- aIsa. 14:2; 60:14
- bJob 1:15; Sal. 72:10; Ezeq. 38:13
- aJer. 51:27
- bJer. 6:4; Ezeq. 38:7; Miq. 3:5
- cIsa. 8:9, 10; Jer. 46:3, 4; Zac. 14:2, 3
- aIsa. 2:4; Miq. 4:3
- bZac. 12:8
- aEzeq. 38:15, 16
- bIsa. 13:3
- aJoel 3:2, 14
- bSal. 7:6; 96:13; 98:9; Isa. 2:4; 3:13
- aJer. 51:33; Os. 6:11
- bIsa. 63:3; Lam. 1:15; Apoc. 14:14–20; 19:15
- cGén. 18:20
- aIsa. 34:2–8
- bJoel 1:15; 2:1, 11, 31
- cJoel 3:2, 12
- aJoel 2:10, 31
- aOs. 11:10; Amós 1:2
- bJoel 2:11
- cEzeq. 38:19; Joel 2:10; Hag. 2:6
- dSal. 61:3; Isa. 33:16; Jer. 17:17
- eJer. 16:19; Nah. 1:7
- aJoel 2:27
- bIsa. 11:9; 56:7; Ezeq. 20:40
- cIsa. 4:3; Abd. 17
- dIsa. 52:1; Nah. 1:15
- aAmós 9:13
- bEx. 3:8
- cIsa. 30:25; 35:6
- dEzeq. 47:1–12
- aAbd. 10
- aEzeq. 37:25; Amós 9:15
- aIsa. 4:4
Copyright 1986, 1995, 1997 The Lockman Foundation