Jeremías 8:13–22
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‘Ciertamente los destruiré1a,’ declara el Señor;
‘No habrá uvas en la vidb,
Ni higos en la higuerac,
Y la hoja se marchitará;
Lo que les he dado, les será quitado’ ”».
¿Por qué estamos aún sentados?
Congréguensea, y entremos en las ciudades fortificadasb,
Y perezcamos1 allí,
Pues el Señor nuestro Dios nos hace perecer2
Y nos ha dado a beber agua envenenadac,
Porque hemos pecado contra el Señord.
Esperábamos1 paz, pero no vino ningún biena;
Tiempo de curación, pero sobrevino terror.
Desde Dana se oye el resoplido de sus caballos;
Al sonido de los relinchos de sus corceles1b,
Tiembla toda la tierra;
Vienen y devoran la tierra y cuanto hay en ella,
La ciudad y los que en ella habitanc.
«Porque Yo envío contra ustedesa serpientes,
áspides contra los cuales no hay encantamientob,
Y los morderán», declara el Señor.
Lamento sobre Sión
Mi tristeza no tiene remedio1a,
Mi corazón desfallece en míb.
La voz del clamor de la hija de mi pueblo desde una tierra lejanaa es esta:
«¿No está el Señor en Sión? ¿No está su rey en ella?».
«¿Por qué me han provocado con sus imágenes talladasb, con ídolosc extranjeros1?».
«Pasó la siega, terminó el verano,
Y nosotros no hemos sido salvados».
Por el quebrantamiento de la hija de mi pueblo estoy quebrantadoa;
Ando enlutado, el espanto se ha apoderadob de mí.
¿No hay bálsamo en Galaada?
¿No hay médico allí?
¿Por qué, pues, no se ha restablecido1 la salud2 de la hija de mi pueblob?
Footnotes
Cross references
- aJer. 14:12; Ezq. 22:20, 21
- bJer. 5:17; 7:20; Joel 1:7
- cMat. 21:19; Luc. 13:6
- aJer. 4:5
- b2 Sam. 20:6; Jer. 35:11
- cDt. 29:18; Sal. 69:21; Jer. 9:15; 23:15; Lam. 3:19; Mat. 27:34
- dJer. 3:25; 14:20
- aJer. 8:11; 14:19
- aJue. 18:29; Jer. 4:15
- bJue. 5:22
- cJer. 3:24; 10:25
- aNúm. 21:6; Dt. 32:24
- bSal. 58:4, 5
- aIsa. 22:4; Lam. 1:16, 17
- bJer. 23:9; Lam. 5:17
- aIsa. 13:5; 39:3; Jer. 4:16; 9:16
- bDt. 32:21; Jer. 7:19
- cSal. 31:6
- aJer. 4:19; 9:1; 14:17
- bJer. 14:2; Joel 2:6; Nah. 2:10
- aGn. 37:25; Jer. 46:11
- bJer. 14:19; 30:13
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