Génesis 39–40
Nueva Biblia de las AméricasOther versions
Spanish
Arabic
Czech
English
- DARBY 1890 Darby Bible
- ASV American Standard Version
- AV 1873 The Cambridge Paragraph Bible of the Authorized English Version
- CSB Christian Standard Bible
- D-R Douay-Rheims Bible
- ESV English Standard Version
- GW GOD’S WORD Translation
- GNB Good News Translation
- HCSB The Holman Christian Standard Bible
- KJV 1900 King James Version
- LSB Legacy Standard Bible
- LEB The Lexham English Bible
- MSG The Message: The Bible in Contemporary Language
- NET The NET Bible
- NASB95 New American Standard Bible (1995)
- NCV New Century Version
- NIrV New International Reader’s Version (1998)
- NIV New International Version (2011)
- NKJV The New King James Version
- NLT New Living Translation
- NRSVue New Revised Standard Version: Updated Edition
- RSV The Revised Standard Version
- RSVCE The Revised Standard Version, Catholic Edition
- YLT Young’s Literal Translation
French
German
Hebrew
Hungarian
Italian
Korean
Latin
Portuguese
Russian
Simplified Chinese
Traditional Chinese
José prospera en Egipto
Cuando José fue llevado1 a Egipto, Potifar, un oficial egipcio de Faraón, capitán de la guardia, lo compró2 a los ismaelitasa que lo habían llevado1 allá.
Pero el Señor estaba con Joséa, que llegó a ser un hombre próspero, y vivía en la casa de su amo el egipcio.
Vio su amo que el Señor estaba con éla y que el Señor hacía prosperar en su mano todo lo que él hacíab.
Así José halló gracia ante sus ojos y llegó a ser su siervo personal1a; y él lo hizo mayordomo sobre su casa y entregó en su mano todo lo que poseíab.
Y sucedió que desde el tiempo que lo hizo mayordomo sobre su casa y sobre todo lo que poseía, el Señor bendijo la casa del egipcio por causa de Joséa. La bendición del Señor estaba sobre todo lo que poseía en la casa y en el campob.
Así que todo lo que poseía lo dejó en mano de José, y con él allí no se preocupaba de1 nada, excepto del pan que comía. Y era José de gallarda2 figura y de hermoso parecera.
José y la mujer de Potifar
Sucedió después de estas cosas que la mujer de su amo miró1 a José con deseoa y le dijo: «Acuéstate conmigob».
Pero él rehusóa y dijo a la mujer de su amo: «Estando yo aquí1, mi amo no se preocupa de nada2 en la casa, y ha puesto en mi mano todo lo que posee.
»No hay nadie1 más grande que yo en esta casaa, y nada me ha rehusado excepto a usted, pues es su mujer. ¿Cómo entonces podría yo hacer esta gran maldad y pecar contra Diosb?»
Y ella insistía1 a José día tras día, pero él no accedió a2 acostarse con ella o a estar con ella.
Pero un día1 que él entró en casa para hacer su trabajo, y no había ninguno de los hombres de la casa allí dentro,
entonces ella tomó a José de la ropa, y le dijo: «¡Acuéstate conmigo!». Pero él le dejó su ropa en la mano, y salió huyendo afuera.
Cuando ella vio que él había dejado su ropa en sus manos y había huido afuera,
llamó a los hombres de su casa y les dijo: «Miren, Potifar nos ha traído un hebreo1 para que se burle de nosotros; vino a mí para acostarse conmigo, pero yo grité a gran voz.
»Cuando él oyó que yo alzaba la voz y gritaba, dejó su ropa junto a mí y salió huyendo afuera»
Ella dejó junto a sí la ropa de José hasta que su señor vino a casa.
Entonces ella le habló con1 estas palabras: «Vino a mí el esclavo hebreo que nos trajiste, para burlarse de mía.
»Y cuando levanté la voz y grité, él dejó su ropa junto a mí y huyó afuera»
José echado en la cárcel
Cuando su señor escuchó las palabras que1 su mujer le dijo: «Esto es lo que tu esclavo me hizo», se encendió su iraa.
Entonces el amo de José lo tomó y lo echó en la cárcela, en el lugar donde se encerraba a los presos del rey. Allí permaneció en la cárcel.
Pero el Señor estaba con Joséa, le extendió Su misericordia y le concedió gracia ante los ojos del jefe de la cárcelb.
El jefe de la cárcel confió en mano de José a todos los presos que estaban en la cárcela, y de todo lo que allí se hacía él era responsable.
El jefe de la cárcel no supervisaba nada que estuviera bajo la responsabilidad de José1a, porque el Señor estaba con élb, y todo lo que él emprendía, el Señor lo hacía prosperarc.
José interpreta dos sueños
Después de estas cosas, sucedió que el coperoa y el panadero del rey de Egipto ofendieron a su señor, el rey de Egipto.
Faraón se enojó contra sus dos oficialesa, contra el jefe de los coperos y contra el jefe de los panaderos.
Y los puso bajo custodia en la casa del capitán de la guardiaa, en la cárcel, en el mismo lugar donde José estaba preso.
El capitán de la guardia se los asignó a José, y él les servía. Allí estuvieron bajo custodia por algún tiempo1.
Entonces el copero y el panadero del rey de Egipto, que estaban encerrados en la cárcel, tuvieron1 ambos un sueño en una misma noche, cada uno su propio sueño, y cada sueño con su propia interpretación.
Cuando José vino a ellos por la mañana y los observó, vio que estaban decaídos.
Y preguntó a los oficiales de Faraón que estaban con él bajo custodia en casa de su señor1: «¿Por qué están sus rostros tan tristes hoya?»
Y ellos le respondieron: «Hemos tenido1 un sueño y no hay nadie que lo interpretea». Entonces les dijo José, «¿No pertenecen a Dios las interpretacionesb? Les ruego que me lo cuenten»
Sueño del copero del rey
Contó, pues, el jefe de los coperos su sueño a José, y le dijo: «En mi sueño, vi que había una vid delante de mí,
y en la vid había tres ramas. Y al echar brotes, aparecieron las flores, y sus racimos produjeron uvas maduras.
»La copa de Faraón estaba en mi mano. Así que tomé las uvas y las exprimí en la copa de Faraón, y puse la copa en la mano1 de Faraón»
Entonces José le dijo: «Esta es su interpretacióna: los tres sarmientos son tres días.
»Dentro de tres días Faraón levantará su cabeza1, le restaurará a su puesto y usted pondrá la copa de Faraón en su mano como acostumbraba antes cuando era su copero.
»Solo le pido que se acuerde de mí1 cuando le vaya bien, y le ruego que me haga el favor de hacer mención de mí a Faraón, y me saque de esta casaa.
»Porque la verdad es que yo fui secuestrado de la tierra de los hebreosa, y aun aquí no he hecho nada para que me pusieran en el calabozo1»
Sueño del panadero del rey
Cuando el jefe de los panaderos vio que había interpretado favorablemente, dijo a José: «Yo también vi en mi sueño que había tres cestas de pan blanco sobre mi cabeza.
Sobre la cesta de encima había toda clase de manjares hechos por un panadero para Faraón, y las aves los comían de la cesta sobre mi cabeza»
Entonces José respondió: «Esta es su interpretación: las tres cestas son tres días;
dentro de tres días Faraón le quitará1 la cabeza de sobre usted, le colgará en un árbol y las aves comerán la carne2 de su cuerpo».
Cumplimiento de las interpretaciones
Y sucedió que al tercer día, que era el día del cumpleañosa de Faraón, este hizo un banquete para todos sus siervos, y levantó la cabeza del jefe de los coperos y la cabeza del jefe de los panaderos en medio de sus siervosb.
Y restauró al jefe de los coperos a su cargo de copero y este puso la copa en manos1 de Faraóna;
pero ahorcó al jefe de los panaderos, tal como les había interpretado Joséa.
Pero el jefe de los coperos no se acordó de José, sino que se olvidó de éla.
Footnotes
- 1 bajado.
- 2 de mano de.
- 1O y le servía.
- 1 no sabía.
- 2 hermosa.
- 1 alzó sus ojos.
- 1 He aquí, conmigo.
- 2 no sabe lo que hay.
- 1O Él no es.
- 1 hablaba.
- 2 no escuchó para.
- 1 como este día.
- 1 hombre hebreo.
- 1 según.
- 1 Según estas cosas.
- 1 en su mano.
- 1 días.
- 1 soñaron.
- 1 señor, diciendo.
- 1 soñado.
- 1 palma.
- 1O posiblemente, te perdonará.
- 1 acuérdate de mí contigo mismo.
- 1 foso.
- 1 levantará.
- 2 carne de sobre ti.
- 1 la palma.
Cross references
- aGn. 37:25, 28, 36; Sal. 105:17
- aGn. 39:3, 21, 23; Hech. 7:9
- aGn. 21:22; 26:28
- bSal. 1:3
- aGn. 18:3; 19:19
- bGn. 24:2; 39:8, 22
- aGn. 30:27
- bDt. 28:3, 4, 11
- aGn. 29:17; 1 Sam. 16:12
- aPrv. 7:15–20
- b2 Sam. 13:11
- aPrv. 6:23, 24
- aGn. 41:40
- bGn. 20:6; 42:18; 2 Sam. 12:13; Sal. 51:4
- aEx. 23:1; Prv. 26:28
- aPrv. 6:34
- aGn. 40:3; Sal. 105:18
- aGn. 39:2; Sal. 105:19; Hech. 7:9
- bEx. 3:21; 11:3; 12:36
- aGn. 39:4; 40:3, 4
- aGn. 39:3, 8
- bGn. 39:2, 3
- cGn. 39:3
- aGn. 40:11, 13; Neh. 1:11
- aPrv. 16:14
- aGn. 39:1, 20
- aNeh. 2:2
- aGn. 41:15
- bGn. 41:16; Dan. 2:27, 28
- aDan. 2:36; 4:18, 19
- aJos. 2:12; 1 Sam. 20:14; 1 Rey. 2:7
- aGn. 37:26–28
- aMat. 14:6
- b2 Rey. 25:27; Jer. 52:31
- aGn. 40:13
- aGn. 40:19; Est. 7:10
- aJob 19:14; Sal. 31:12; Ecl. 9:15
Copyright 2005 por The Lockman Foundation