Logos Bible Study

1º Crónicas 16–18

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El arca de Dios la trajeron y la colocaron en medio de la tienda que David había levantado para ellaa, y ofrecieron holocaustos y ofrendas de paz delante de Dios.

Cuando David terminó de ofrecer el holocausto y las ofrendas de paz, bendijo al pueblo en el nombre del Señor.

Y repartió a todos en Israel, tanto hombre como mujer, a cada uno una torta de pan, una porción de carne y una torta de pasas.

Designó a algunos levitas como ministros delante del arca del Señor, para que celebraran, dieran gracias y alabaran al Señor, Dios de Israel:

Asaf el jefe, y segundo después de él, Zacarías; después Jeiel, Semiramot, Jehiel, Matatías, Eliab, Benaía, Obed Edom y Jeiel, con instrumentos musicales, arpas, liras. También Asaf tocaba címbalos muy resonantes,

y los sacerdotes Benaía y Jahaziel tocaban trompetas continuamente delante del arca del pacto de Dios.

Salmo de acción de gracias

Entonces en aquel día David, por primera vez, puso en manos de Asaf y sus parientes1 este salmo para dar gracias al Señora:

aDen gracias al Señor, invoquen Su nombre;

Den a conocer Sus obras entre los pueblosb.

Cántenle, cántenle alabanzas;

Hablen de todas Sus maravillas.

Gloríense en Su santo nombre;

Alégrese el corazón de los que buscan al Señor.

Busquen al Señor y Su fortaleza;

Busquen Su rostro continuamentea.

Recuerden las maravillas que Él ha hechoa,

Sus prodigios y los juicios de Su bocab,

Oh simiente de Israel, Su siervo,

Hijos de Jacob, Sus escogidos.

Él es el Señor nuestro Dios;

Sus juicios están en toda la tierraa.

Acuérdense de Su pacto para siempre,

De la palabra que ordenó a mil generaciones,

Del pacto que hizo con Abrahama,

Y de Su juramento a Isaac.

También lo confirmó a Jacob por estatutoa,

A Israel como pacto eterno,

Diciendo: «A ti te daré la tierra de Canaána

Como porción de la heredad de ustedes».

Cuando eran pocos en número,

Muy pocos, y extranjeros en ellaa,

Y vagaban de nación en nación

Y de un reino a otro pueblo,

Él no permitió que nadie los oprimiera,

Y por amor a ellos reprendió a reyesa, diciendo:

«No toquen a Mis ungidos,

Ni hagan mal a Mis profetasa».

aCanten al Señor, toda la tierra;

Proclamen de día en día las buenas nuevas de Su salvación.

Cuenten Su gloria entre las naciones,

Sus maravillas entre todos los pueblos.

Porque grande es el Señor, y muy digno de ser alabadoa;

Temible es Él también sobre todos los diosesb.

Porque todos los dioses de los pueblos son ídolos1a,

Mas el Señor hizo los cielosb.

Gloria y majestad están delante de Él;

Poder y alegría en Su morada.

Tributen1 al Señor, oh familias de los pueblos,

Tributen al Señor gloria y poder.

Tributen al Señor la gloria debida a Su nombre;

Traigan ofrenda, y vengan delante de Él;

Adoren al Señor en la majestad de la santidad1a.

Tiemblen ante Su presencia, toda la tierra;

Ciertamente el mundo está bien afirmado, será inconmovible.

Alégrense los cielos y regocíjese la tierraa;

Y digan entre las naciones: «El Señor reinab».

Ruja el mar y cuanto contienea;

Regocíjese el campo y todo lo que en él hay.

Entonces los árboles del bosque cantarán con gozo delante del Señor;

Porque viene a juzgar la tierra.

Den gracias al Señor, porque Él es bueno;

Porque para siempre es Su misericordiaa.

Entonces digan: «Sálvanos, oh Dios de nuestra salvación,

Y júntanos y líbranos de las naciones,

Para que demos gracias a Tu santo nombre,

Y nos gloriemos en Tu alabanzaa».

Bendito sea el Señor, Dios de Israela,

Desde la eternidad hasta la eternidad.

Entonces todo el pueblo dijo: «Amén»; y alabó al Señorb.

Y David dejó allí, delante del arca del pacto del Señora, a Asaf y a sus parientes para ministrar continuamente delante del arca, según demandaba el trabajo de cada díab.

También dejó como porteros a Obed Edoma con sus sesenta y ocho parientes, a Obed Edom, también hijo de Jedutún, y a Hosab.

David dejó a Sadoca el sacerdote y a sus parientes los sacerdotes delante del tabernáculo del Señor en el lugar alto que estaba en Gabaónb,

para ofrecer continuamente holocaustos al Señor sobre el altar del holocausto, por la mañana y por la noche, conforme a todo lo que está escrito en la ley del Señor, que Él ordenó a Israela.

Con ellos estaban Hemána y Jedutún, y los demás que fueron escogidosb, que fueron designados por nombre, para dar gracias al Señor, porque para siempre es Su misericordiac.

Y con ellos estaban Hemán y Jedutún con trompetas y címbalos para los que harían resonancia, y con instrumentos para los cánticos de Diosa, y designó a los hijos de Jedutún como porteros.

Entonces todo el pueblo se fue, cada uno a su casa, y David se volvió para bendecir su casaa.

Promesa de Dios a David

aCuando David ya moraba en su casa, le dijo al profeta Natán: «Yo habito en una casa de cedro, pero el arca del pacto del Señor está bajo una tienda1».

Entonces Natán dijo a David: «Haga todo lo que está en su corazón, porque Dios está con usted».

Esa misma noche la palabra de Dios vino a Natán y le dijo:

«Ve y dile a Mi siervo David: “Así dice el Señor: ‘Tú no me edificarás casa para que Yo habite en ellaa.

’No he morado en una casa desde el día en que hice subir a Israel hasta hoy, sino que he ido de tienda en tienda y de morada en moradaa.

’En todos los lugares donde he andado con todo Israel, ¿he hablado alguna palabra con alguien de los jueces de Israel, a quienes mandé apacentar a Mi pueblo, diciéndoles: “Por qué ustedes no me han edificado una casa de cedroa?” ’ ”.

»Ahora pues, así dirás a Mi siervo David: “Así dice el Señor de los ejércitos: ‘Yo te tomé del pastizal, de seguir las ovejas, para que fueras príncipe sobre Mi pueblo Israel.

’He estado contigo por dondequiera que has ido y he exterminado a todos tus enemigos de delante de ti, y haré de ti un nombre como el nombre de los grandes que hay en la tierra.

’Asignaré también un lugar para Mi pueblo Israel, y lo plantaré allí para que habite en su propio lugar y no sea removido más. Tampoco los malvados1 los oprimirán más como antes,

como desde los días que ordené que hubiera jueces sobre Mi pueblo Israel; y someteré a todos tus enemigos. Además te hago saber que el Señor te edificará una casa.

’Y sucederá que cuando se cumplan tus días para que vayas a estar con tus padres, levantaré a uno de tus descendientes1 después de ti, que será de tus hijos; y estableceré su reino.

’Él me edificará una casa, y Yo estableceré su trono para siempre.

’Yo seré padre para él y él será hijo para Mía; y no quitaré de él Mi misericordia, como la quité de aquel que estaba antes de tib.

’Sino que lo confirmaré en Mi casa y en Mi reino para siempre, y su trono será establecido para siempre’ ”».

Conforme a todas estas palabras y conforme a toda esta visión, así habló Natán a David.

Oración de David

Entonces el rey David entró y se presentó delante del Señor, y dijo: «¿Quién soy yo, oh Señor Dios, y qué es mi casa para que me hayas traído hasta aquía?

»Y aun esto fue poco ante Tus ojos, oh Dios, pues también has hablado de la casa de Tu siervo concerniente a un futuro lejano, y me has considerado conforme a la medida de un hombre excelso, oh Señor Dios.

»¿Qué más te puede decir David en cuanto al honor concedido a Tu siervo? Porque Tú conoces a Tu siervo.

»Oh Señor, por amor a Tu siervo y según Tu corazón, Tú has hecho esta gran cosa para manifestar todas estas grandezasa.

»Oh Señor, no hay nadie como Tú, ni hay Dios fuera de Ti, conforme a todo lo que hemos oído con nuestros oídos.

»¿Y qué otra nación en la tierra es como Tu pueblo Israel, al cual Dios vino a redimir como pueblo para Sí, a fin de darte un nombre por medio de cosas grandes y terribles, al echar naciones de delante de Tu pueblo, al que rescataste de Egipto?

»Pues hiciste a Tu pueblo Israel pueblo Tuyo para siemprea, y Tú, Señor, has venido a ser su Dios.

»Y ahora, Señor, que la palabra que Tú has hablado acerca de Tu siervo y acerca de su casa sea afirmada para siempre. Haz según has hablado.

»Y sea confirmado y engrandecido Tu nombre para siempre, al decirse: “El Señor de los ejércitos, el Dios de Israel, es Dios para Israel; y que la casa de Tu siervo David sea establecida delante de Ti”.

»Porque Tú, Dios mío, has revelado a Tu siervo que le edificarás una casa; por tanto Tu siervo ha hallado ánimo para orar delante de Ti.

»Ahora pues, Señor, Tú eres Dios, y has prometido bien a Tu siervo.

»Y ahora, ten a bien bendecir la casa de Tu siervo, a fin de que permanezca para siempre delante de Ti; porque Tú, Señor, la has bendecido, y es bendecida para siempre».

Victorias de David

aDespués de esto, David derrotó1 a los filisteos y los sometió, y tomó Gat y sus aldeas de mano de los filisteos.

También derrotó a Moab, y los moabitas fueron siervos de David, trayéndole tributo.

David derrotó además a Hadad Ezer, rey de Soba, cerca de Hamat, cuando este iba a establecer su dominio en el río Éufrates.

David le tomó 1,000 carros y 7,000 hombres de a caballo y 20,000 soldados de a pie; David desjarretó todos los caballos de los carros, pero dejó suficientes caballos para 100 carros.

Cuando vinieron los arameos de Damasco en ayuda de Hadad Ezer, rey de Sobaa, David mató a 22,000 hombres de los arameos.

Entonces David puso guarniciones en Aram de Damasco; y los arameos fueron siervos de David, trayéndole tributo. Y el Señor ayudaba a David dondequiera que iba.

David tomó los escudos de oro que llevaban los siervos de Hadad Ezer, y los trajo a Jerusalén.

Asimismo David tomó una gran cantidad de bronce de Tibhat y de Cun, ciudades de Hadad Ezer, con el cual Salomón hizo el mar de bronce, las columnas y los utensilios de broncea.

Cuando Tou, rey de Hamat, oyó que David había derrotado1 a todo el ejército de Hadad Ezer, rey de Soba,

envió a su hijo Adoram al rey David para saludarlo1 y bendecirlo, porque había peleado contra Hadad Ezer y lo había derrotado2, pues Hadad Ezer había estado en guerra con Tou. Y Adoram trajo toda clase de objetos de oro, de plata y de bronce.

Estos el rey David dedicó también al Señor, junto con la plata y el oro que había tomado de todas estas naciones: de Edom, Moab, Amón,…

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Footnotes

  1. 1 hermanos, y así en el resto del
  2. 1O cosas inexistentes.
  3. 1 Den.
  4. 1O en vestiduras santas.
  5. 1 cortinas.
  6. 1 hijos de iniquidad.
  7. 1 tu simiente.
  8. 1 hirió, y así en el resto del
  9. 1 herido.
  10. 1 preguntarle por su bienestar.
  11. 2 herido.

Cross references

  1. a1 Crón. 15:1
  2. a2 Sam. 22:1; 23:1
  3. a1 Crón. 16:8–36: Sal. 105:1–15
  4. b1 Rey. 8:43; 2 Rey. 19:19
  5. aSal. 24:6
  6. aSal. 103:2
  7. bSal. 78:43–68
  8. aSal. 48:10
  9. aGn. 12:7; 17:2; 22:16–18; 26:3
  10. aGn. 35:11, 12
  11. aGn. 13:15
  12. aGn. 34:30; Dt. 7:7
  13. aGn. 12:17; 20:3; Ex. 7:15–18
  14. aGn. 20:7
  15. aSal. 96:1–13
  16. aSal. 144:3–6
  17. bSal. 89:7
  18. aLev. 19:4
  19. bSal. 102:25
  20. aSal. 29:2
  21. aIsa. 44:23; 49:13
  22. bSal. 93:1; 96:10
  23. aSal. 98:7
  24. a2 Crón. 5:13; 7:3; Esd. 3:11; Sal. 106:1; 136:1; Jer. 33:11
  25. aSal. 106:47, 48
  26. a1 Rey. 8:15, 56; Sal. 72:18
  27. bDt. 27:15; Neh. 8:6
  28. a1 Crón. 16:4, 5
  29. b2 Crón. 8:14; Esd. 3:4
  30. a1 Crón. 13:14
  31. b1 Crón. 26:10
  32. a1 Crón. 15:11
  33. b1 Rey. 3:4
  34. aEx. 29:38–42; Núm. 28:3, 4
  35. a1 Crón. 6:33
  36. b1 Crón. 25:1–6
  37. c2 Crón. 5:13
  38. a1 Crón. 25:7; 2 Crón. 7:6; 29:27
  39. a2 Sam. 6:19, 20
  40. a1 Crón. 17:1–27: 2 Sam. 7:1–29
  41. a1 Crón. 28:2, 3
  42. aEx. 40:2, 3; 2 Sam. 7:6
  43. a2 Sam. 7:7
  44. a2 Cor. 6:18; Heb. 1:5
  45. b1 Crón. 10:14
  46. a2 Sam. 7:18
  47. a2 Sam. 7:21; Isa. 37:35
  48. aEx. 19:5, 6
  49. a1 Crón. 18:1–17: 2 Sam. 8:1–18
  50. a1 Crón. 19:6
  51. a1 Rey. 7:40–47; 2 Crón. 4:11–18