Proverbios 25–26
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- LEB The Lexham English Bible
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- NASB95 New American Standard Bible (1995)
- NCV New Century Version
- NIrV New International Reader’s Version (1998)
- NIV New International Version (2011)
- NKJV The New King James Version
- NLT New Living Translation
- NRSVue New Revised Standard Version: Updated Edition
- RSV The Revised Standard Version
- RSVCE The Revised Standard Version, Catholic Edition
- YLT Young’s Literal Translation
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Capitulo 25
Comparaciones y lecciones morales
También estos son proverbios de Salomóna, que transcribieron los hombres de Ezequías, rey de Judá:
2Es gloria de Dios encubrir una cosaa,
pero la gloria de los reyes es investigar un asuntob.
3Como la altura de los cielos y la profundidad de la tierra,
así es el corazón de los reyes, inescrutable.
4Quita la escoria de la plataa,
y saldrá un vaso para el orfebreb;
5quita al malo de delante del reya,
y su trono se afianzará en la justiciab.
6No hagas ostentación ante el rey,
y no te pongas en el lugar de los grandes;
7porque es mejor que te digan: Sube acá,
a que te humillen delante del príncipe
a quien tus ojos han vistoa.
8No te apresures a litigara;
pues1 ¿qué harás al final,
cuando tu prójimo te avergüence?
9Discute tu caso con tu prójimoa
y no descubras el secreto de otrob,
10no sea que te reproche el que lo oiga
y tu mala fama no se acabe1.
11Como manzanas de oro en engastes de plata
es la palabra dicha a su tiempoa.
12Como pendiente1 de oroa y adorno de oro finob
es el sabio que reprende al oído atentoc.
13Como frescura de nieve en tiempo1 de la siega
es el mensajero fiela para los que lo envían,
porque refresca el alma de sus señores.
14Como las nubes y el viento sin lluviaa
es el hombre que se jacta falsamente de sus dones1b.
15Con la mucha paciencia1 se persuade al príncipe,
y la lengua suave quebranta los huesosa.
16¿Has hallado miela? Come sólo lo que necesites1,
no sea que te hartes y la vomites.
17No frecuente tu pie la casa de tu vecino,
no sea que él se hastíe de ti y te aborrezca.
18Como maza y espadaa y aguda saetab
es el hombre que levanta falso testimonio contra su prójimoc.
19Como diente malo y pie que resbala
es la confianza en el hombre pérfidoa en tiempo de angustia.
20Como el que se quita la ropa en día de frío, o como el vinagre sobre la soda1,
es el que canta canciones a un corazón afligido2.
21Si tu enemigo1 tiene hambre, dale de comer pan,
y si tiene sed, dale de beber aguaa;
22porque así amontonarás1 brasas sobre su cabeza,
y el Señor te recompensaráa.
23El viento del norte trae la lluvia,
y la lengua murmuradora1, el semblante airadoa.
24Mejor es vivir en un rincón del terrado
que en una casa con mujer rencillosa1a.
25Como agua fría para el alma sedienta,
así son las buenas nuevas de una tierra lejanaa.
26Como manantial hollado y pozo contaminado1a
es el justo que cede ante el impío.
27No es bueno comer mucha miel,
ni el buscar la propia gloria es gloriaa.
28Como ciudad invadida y sin murallasa
es el hombre que no domina su espíritub.
Capitulo 26
Como nieve en el verano y como lluvia en la siegaa,
así la honra no es apropiada para el neciob.
2Como el gorrión en su vagar y la golondrina en su vueloa
así la maldición no viene sin causab.
3El látigo es para el caballo, la brida para el asnoa,
y la vara para la espalda de los neciosb.
4No respondas al necio de acuerdo con su necedada,
para que no seas tú también como él.
5Responde al necio según su necedada,
para que no sea sabio ante sus propios ojosb.
6Se corta los pies y bebe violencia
el que envía recado por mano de necio.
7Como las piernas que penden del lisiado,
así es el proverbio en boca de los necios.
8Como el que ata1 la piedra a la honda
así es el que da honor al necio.
9Como espino que se clava1 en la mano de un borracho,
tal es el proverbio en boca de los necios.
10Como arquero que a todos hiere,
así es el que toma a sueldo al necio o a1 los que pasan.
11Como perro que vuelve a su vómitoa
es el necio que repite su1 necedadb.
12¿Has visto a un hombre que se tiene por sabio1a?
Más esperanza hay para el necio que para élb.
13El perezoso dicea: Hay un león en el camino;
hay un león en medio de la plaza.
14Como la puerta gira sobre sus goznes,
así da vueltas el perezoso en su camaa.
15El perezoso mete la mano en el platoa,
pero se fatiga de llevársela a la boca.
16El perezoso es más sabio ante sus propios ojos
que siete que den una respuesta discreta1a.
17Como el que toma un perro por las orejas,
así es el que pasa y se entremete1 en contienda que no es suyaa.
18Como el enloquecido que lanza
teas encendidasa, flechas y muerte,
19así es el hombre que engaña a su prójimoa,
y dice: ¿Acaso no estaba yo bromeandob?
20Por falta de leña se apaga el fuego,
y donde no hay chismosoa, se calma la contiendab.
21Como carbón para las brasas y leña para el fuego,
así es el hombre rencilloso para encender contiendasa.
22Las palabras del chismoso son como bocados deliciosos,
y penetran hasta el fondo de las entrañas1a.
23Como vasija de barro revestida de escoria de plataa,
así son los labios ardientes y el corazón perverso.
24El que odia, disimula con sus labiosa,
mas en su corazón1 acumula engañob.
25Cuando su voz sea agradable, no lo creas,
pues hay siete abominaciones en su corazóna.
26Aunque su odio se cubra con engañoa,
su perversidad será descubierta en la asambleab.
27El que cava un hoyo caerá en éla,
y el que hace rodar una piedra, sobre él volverá.
28La lengua mentirosa odia a los que oprime1,
y la boca lisonjera causa ruinaa.
Notas al pie
- 1, no sea que
- 1, vuelva
- 1O, nariguera
- 1, día
- 1, en un don de falsedad
- 1, largura de ira
- 1, tu suficiencia
- 1I.e., carbonato sódico
- 2, malo
- 1, el que te odia
- 1, agarrarás
- 1, lengua de secreto
- 1, casa en común con mujer contenciosa
- 1, en ruinas
- 1, el atar de
- 1, se levanta
- 1O, Un obrero hábil produce todo, pero el que toma a sueldo a un necio es como el que toma a sueldo a
- 1, con su
- 1, sabio en sus propios ojos
- 1, vuelvan discretamente
- 1, se enfurece
- 1, las cavidades del vientre
- 1, interior
- 1, sus oprimidos
Referencias cruzadas
- aProv. 1:1
- aDeut. 29:29; Rom 11:33
- bEsd. 6:1
- aProv. 26:23; Ezeq. 22:18
- bMal. 3:2, 3
- aProv. 20:8
- bProv. 16:12
- aLuc. 14:7–11
- aProv. 17:14; Mat. 5:25
- aMat. 18:15
- bProv. 11:13
- aProv. 15:23
- aEx. 32:2; 35:22; Ezeq. 16:12
- b2 Sam. 1:24; Job 28:17
- cProv. 15:31; 20:12
- aProv. 13:17
- aJer. 5:13; Jud. 12
- bMiq. 2:11
- aGén. 32:4; 1 Sam. 25:24; Ecl. 10:4
- aJue. 14:8; 1 Sam. 14:25
- aSal. 57:4; Prov. 12:18
- bJer. 9:8
- cEx. 20:16; Prov. 24:28
- aJob 6:15; Isa. 36:6
- aEx. 23:4, 5; 2 Rey. 6:22; 2 Crón. 28:15; Mat. 5:44; Rom. 12:20
- a2 Sam. 16:12; Mat. 6:4, 6
- aSal. 101:5
- aProv. 21:9
- aProv. 15:30
- aEzeq. 32:2; 34:18, 19
- aProv. 27:2; Luc. 14:11
- a2 Crón. 32:5; Neh. 1:3
- bProv. 16:32
- a1 Sam. 12:17
- bProv. 17:7
- aProv. 27:8; Isa. 16:2
- bNúm. 23:8; Deut. 23:5; 2 Sam. 16:12
- aSal. 32:9
- bProv. 10:13; 19:29
- aProv. 23:9; 29:9; Isa. 36:21; Mat. 7:6
- aMat. 16:1–4; 21:24–27
- bProv. 3:7; 28:11; Rom. 12:16
- a2 Ped. 2:22
- bEx. 8:15
- aProv. 3:7; 26:5
- bProv. 29:20
- aProv. 22:13
- aProv. 6:9
- aProv. 19:24
- aProv. 27:11
- aProv. 3:30
- aIsa. 50:11
- aProv. 24:28
- bEf. 5:4
- aProv. 16:28
- bProv. 22:10
- aProv. 15:18; 29:22
- aProv. 18:8
- aProv. 25:4; Mat. 23:27; Luc. 11:39
- aSal. 41:6; Prov. 10:18
- bProv. 12:20
- aSal. 28:3; Prov. 26:23; Jer. 9:8
- aMat. 23:28
- bLuc. 8:17
- aEst. 7:10; Prov. 28:10
- aProv. 29:5
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