Estudio bíblico Logos

Proverbios 25–26

La Palabra: El Mensaje de Dios para míOtras versiones

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V.— SEGUNDA COLECCIÓN SALOMÓNICA (25–29)

Nuevos proverbios de Salomón, recopilados por los hombres de Ezequías, rey de Judá.

Es gloria de Dios ocultar cosas,

es gloria de reyes investigarlas.

La altura de los cielos, la profundidad de la tierra

y la mente de los reyes son indescifrables.

Separa la escoria de la plata

y el platero sacará una copa;

separa al malvado del rey

y la justicia presidirá su reinado.

No presumas delante del rey,

ni te coloques entre los grandes;

es mejor que te inviten a subir,

que ser humillado ante los nobles.

Lo que han visto tus ojos

no tengas prisa en denunciarlo,

pues ¿qué harás al final

cuando tu prójimo te desmienta?

Arregla tu pleito con tu prójimo

y no descubras secreto ajeno,

no sea que algún oyente te avergüence

y tu deshonra no tenga remedio.

Manzana de oro engastada en plata,

una palabra dicha a tiempo.

Anillo y collar de oro puro,

reprensión sabia en oído atento.

Frescura de nieve en día de siega,

el mensajero fiel para quien lo envía,

pues reanima a su señor.

Nubes y viento que no dejan lluvia,

quien presume de regalos que no ha hecho.

Con paciencia se convence al gobernante,

palabra amable quiebra la resistencia.

Si encuentras miel, come lo necesario;

no sea que te hartes y la vomites.

Visita con mesura la casa del vecino,

no sea que se harte y te aborrezca.

Maza, espada y flecha aguda,

quien da falso testimonio contra el prójimo.

Diente picado y pie vacilante

es confiar en traidor en el apuro.

Cantar coplas a un corazón malherido

es como echar vinagre en la llaga

o tiritar de frío sin tener con qué abrigarse.

Si tu enemigo tiene hambre, dale de comer;

si tiene sed, dale de beber;

así harás que la cara le arda de vergüenza

y el Señor te recompensará.

El viento del norte provoca lluvia;

la lengua embustera, rostros airados.

Mejor es vivir en rincón de buhardilla

que en amplia mansión con mujer pendenciera.

Agua fresca en garganta sedienta,

una buena noticia de tierras lejanas.

Fuente turbia y manantial contaminado

es el justo que tiembla ante el malvado.

No es bueno comer mucha miel,

ni empacharse de honores.

Ciudad desarmada y sin muralla,

la persona que no tiene autocontrol.

Ni nieve al verano ni lluvia a la siega

ni honores al necio sientan bien.

Como gorrión o golondrina sin rumbo,

la maldición sin motivo no prospera.

Látigo para el caballo, ramal para el asno

y vara para la espalda de los necios.

No respondas al necio con su insensatez

no sea que también tú te vuelvas como él.

Responde al necio por su insensatez

no vaya a presumir de sabio.

Se amputa los pies y se busca problemas

quien envía mensajes por medio de necios.

Como fallan las piernas al cojo,

así el proverbio en boca de necios.

Como atar una piedra a la honda,

así es rendir honores a un necio.

Cardo en manos de borracho,

el proverbio en boca de necios.

Arquero que hiere a cualquier transeúnte,

quien contrata a necio o vagabundo.

Como el perro que lame su vómito,

el necio que repite sus sandeces.

Más se puede esperar de un necio

que de alguien que presume de sabio.

Dice el perezoso: “¡Hay un león en el camino!

¡Una fiera en medio de la calle!”.

La puerta gira en sus bisagras,

el perezoso da vueltas en su cama.

El perezoso mete la mano en el plato,

pero le cansa llevarla a su boca.

El perezoso se cree más sabio

que siete que saben responder.

Tira de las orejas a un perro

quien va de paso y se mete en riña ajena.

Como un loco que dispara

flechas y saetas mortales,

así es el que engaña a su prójimo

y luego dice que todo era broma.

Cuando falta la leña, se apaga el fuego;

donde no hay chismosos, se acaban las riñas.

Con carbón se hacen brasas y con leña fuego,

las peleas las atiza el camorrista.

Las palabras del calumniador son golosinas,

penetran hasta lo más profundo.

Baño de plata en vasija de barro

son los labios melosos con mala intención.

Disimula al hablar el que odia,

pero en su interior alberga engaño;

aunque te hable con dulzura, no te fíes;

su mente esconde siete maldiciones;

aunque oculte su odio con astucia,

su maldad quedará probada en público.

En la fosa que cavas caerás,

la piedra que ruedas te aplastará.

Lengua mentirosa tortura a sus víctimas,

boca aduladora lleva a la ruina.

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