Estudio bíblico Logos

Marcos 13–14

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Capitulo 13

Profecía sobre la destrucción del templo

aCuando salía del templo, uno de sus discípulos le dijo*: Maestro, ¡mira qué1 piedras y qué1 edificios!

2Y Jesús le dijo: ¿Ves estos grandes edificios? No quedará piedra sobre piedraa que no sea derribada.

Señales antes del fin

3Y estando Él sentado en el monte de los Olivosa, frente al templo, Pedro, Jacobo1, Juanb y Andrés le preguntaban en privado:

4Dinos, ¿cuándo sucederá1 esto, y qué señal2 habrá cuando todas estas cosas se hayan de cumplir?

5Y Jesús comenzó a decirles: Mirad que nadie os engañe.

6Muchos vendrán en mi nombre diciendo: «Yo soya el Cristo», y engañarán a muchos.

7Y cuando oigáis de guerras y de rumores de guerras, no os alarméis; es necesario que todo esto suceda, pero todavía no es el fin.

8Porque se levantará nación contra nación, y reino contra reino; y habrá terremotos en diversos lugares; y habrá hambres. Esto solo es el comienzo de dolores1.

9Pero estad alerta1; porque os entregarán a los tribunales2 y seréis azotados en las sinagogasa, y compareceréis delante de gobernadores y reyes por mi causa, para testimonio a ellos.

10Pero primero el evangelio debe ser predicado a todas las nacionesa.

11aY cuando os lleven y os entreguen, no os preocupéis de antemano por lo que vais a decir, sino que lo que os sea dado en aquella hora, eso hablad; porque no sois vosotros los que habláis, sino el Espíritu Santo.

12Y el hermano entregará a la muerte al hermano, y el padre al hijo; y los hijos se levantarán contra los padres, y les causarán la muerte1.

13Y seréis odiados de todos por causa de mi nombrea, pero el que persevere hasta el fin, ese será salvo.

La abominación de la desolación

14Mas cuando veáis la abominación de la desolacióna puesta donde no debe estar (el que lea, que entienda), entonces los que estén en Judea huyan a los montesb;

15y el que esté en la azotea, no baje ni entre a sacar nada de su casaa;

16y el que esté en el campo, no vuelva atrás a tomar su capa.

17Pero, ¡ay de las que estén encinta y de las que estén criando en aquellos días!

18Orad para que esto no suceda en el invierno.

19Porque aquellos días serán de tribulación, tal como no ha acontecido desde el principio de la creacióna que hizo1 Dios hasta ahora, ni acontecerá jamás.

20Y si el Señor no hubiera acortado aquellos1 días, nadie2 se salvaría; pero por causa de los escogidos3 que Él eligió4, acortó los días.

21Entonces, si alguno os dice: «Mirad, aquí está el Cristo1», o: «Mirad, allí está», no le creáis.

22Porque se levantarán falsos Cristos y falsos profetasa, y mostrarán señales1 y prodigiosb a fin de extraviar, de ser posible, a los escogidos2.

23Mas vosotros, estad alerta; ved que os lo he dicho todo de antemano.

La venida del Hijo del Hombre

24Pero en aquellos días, después de esa tribulación, el sol se oscurecerá y la luna no dará su luza,

25las estrellas irán cayendo del cielo y las potencias que están en los cielos serán sacudidasa.

26Entonces verán al Hijo del Hombrea que viene en las nubes con gran poder y gloriab.

27Y entonces enviará a los ángeles, y reunirá a sus escogidos1 de los cuatro vientosa, desde el extremo de la tierra hasta el extremo del cielob.

Parábola de la higuera

28De la higuera aprended la parábola: cuando su rama ya se pone tierna y echa las hojas, sabéis que el verano está cerca.

29Así también vosotros, cuando veáis que suceden estas cosas, sabed que Él está cerca1, a las puertas.

30En verdad os digo que no pasará esta generación hasta que todo esto suceda.

31El cielo y la tierra pasarán, mas mis palabras no pasarán.

32Pero de aquel día o de aquella hora nadie sabe, ni siquiera los ángeles en el cielo, ni el Hijo, sino solo el Padrea.

Exhortación a velar

33Estad alerta, velada; porque no sabéis cuándo es el tiempo señalado.

34Es como un hombre que se fue de viaje, y al salir de su casa dejó a sus siervos encargados1, asignándole a cada uno su tarea, y ordenó al portero que estuviera alertaa.

35Por tanto, velada, porque no sabéis cuándo viene el señor de la casa, si al atardecer, o a la medianoche, o al canto del gallob, o al amanecerc;

36no sea que venga de repente y os halle dormidosa.

37Y lo que a vosotros digo, a todos lo digo: ¡Velada!

Capitulo 14

Complot para prender y matar a Jesús

aFaltaban dos días para la Pascuab y para la fiesta de los panes sin levadura1; y los principales sacerdotes y los escribas buscaban cómo prenderle con engaño y matarlec;

2porque decían: No durante la fiesta, no sea que haya un tumulto del pueblo.

Jesús ungido en Betania

3aY estando Él en Betaniab, sentado1 a la mesa en casa de Simón el leproso, vino una mujer con un frasco de alabastro de perfume muy costoso de nardo puroc; y rompió el frasco y lo derramó sobre la cabeza de Jesús2.

4Pero algunos estaban indignados y se decían unos a otros: ¿Para qué se ha hecho este desperdicio de perfume?

5Porque este perfume podía haberse vendido por más de trescientos denarios1, y dado el dinero a los pobres. Y la reprendían.

6Pero Jesús dijo: Dejadla; ¿por qué la molestáis? Buena obra ha hecho conmigo.

7Porque a los pobres siempre los tendréis1 con vosotros; y cuando queráis les podréis2 hacer bien; pero a mí no siempre me tendréis1a.

8Ella ha hecho lo que ha podido; se ha anticipado a ungir mi cuerpo para la sepulturaa.

9Y en verdad os digo: Dondequiera que el evangelio se predique en el mundo entero, también se hablará de lo que esta ha hecho, para memoria suyaa.

Traición de Judas

10aEntonces Judas Iscariote, que era uno de los doce, fue a los principales sacerdotes para entregarles a Jesús1b.

11Cuando ellos lo oyeron, se alegraron y prometieron darle dinero. Y él buscaba cómo entregarle en un momento oportuno.

Preparación de la Pascua

12aEl primer día de la fiesta de los panes sin levadura1b, cuando se sacrificabac el cordero de la Pascua, sus discípulos le dijeron*: ¿Dónde quieres que vayamos y hagamos los preparativos para que comas la Pascua?

13Y envió* a dos de sus discípulos, y les dijo*: Id a la ciudad, y allí os saldrá al encuentro un hombre que lleva un cántaro de agua; seguidle;

14y donde él entre, decid al dueño de la casa: «El Maestro dice: “¿Dónde está mi habitación en la que pueda comer la Pascua con mis discípulosa?”».

15Y él os mostrará un gran aposento alto, amueblado y preparado; haced los preparativos para nosotros allí.

16Salieron, pues, los discípulos y llegaron a la ciudad, y encontraron todo tal como Él les había dicho; y prepararon la Pascua.

Jesús identifica al traidor

17aAl atardecer llegó* Él con los doce.

18Y estando sentados1 a la mesa comiendo, Jesús dijo: En verdad os digo que uno de vosotros me entregará; el que come conmigo.

19Ellos comenzaron a entristecerse y a decirle uno por uno: ¿Acaso soy yo?

20Y Él les dijo: Es uno de los doce, el que moja conmigo en el plato.

21Porque el Hijo del Hombre se va tal y como está escrito de Él; pero ¡ay de aquel hombre por quien el Hijo del Hombre es entregado! Mejor le fuera a ese hombre no haber nacido1.

Institución de la Cena del Señor

22aY mientras comían, tomó pan, y habiéndolo bendecido lo partió, se lo dio a ellosb, y dijo: Tomad, esto es mi cuerpo.

23Y tomando una copa, después de dar gracias, se la dio a ellos, y todos bebieron de ella.

24Y les dijo: Esto es mi sangre del nuevo1 pactoa, que es derramada por muchosb.

25En verdad os digo: Ya no beberé más del fruto de la vid hasta aquel día cuando lo beba nuevo en el reino de Dios.

26Después de cantar un himno, salieron para el monte de los Olivosa.

Jesús predice la negación de Pedro

27aY Jesús les dijo*: Todos vosotros os apartaréis1, porque escrito está: «Heriré al pastor, y las ovejas se dispersaránb».

28Pero después de que yo haya resucitado, iré delante de vosotros a Galileaa.

29Entonces Pedro le dijo: Aunque todos se aparten1, yo, sin embargo, no lo haré.

30Y Jesús le dijo*: En verdad te digo que tú, hoy, esta misma noche, antes que el gallo cante dos veces, me negarás tres vecesa.

31Pero Pedro con insistencia repetía: Aunque tenga1 que morir contigo, no te negaré. Y todos decían también lo mismo.

Jesús en Getsemaní

32aY llegaron* a un lugar que se llama Getsemaní, y dijo* a sus discípulos: Sentaos aquí hasta que yo haya orado.

33Y tomó* consigo a Pedro, a Jacobo1 y a Juan, y comenzó a afligirse y a angustiarse muchoa.

34Y les dijo*: Mi alma está muy afligida, hasta el punto de la muerte; quedaos aquí y velada.

35Adelantándose un poco, se postró1 en tierra y oraba que si fuera posible, pasara de Él aquella2 horaa.

36Y decía: ¡Abba, Padrea! Para ti todas las cosas son posibles; aparta de mí esta copa, pero no sea lo que yo quiero, sino lo que tú quierasb.

37Entonces vino* y los halló* durmiendo, y dijo* a Pedro: Simón, ¿duermes? ¿No pudiste velar ni por una hora?

38Velad y orad para que no entréis en tentación; el espíritu está dispuesto, pero la carne es débila.

39Se fue otra vez y oró, diciendo las mismas palabras1.

40Y vino de nuevo y los halló durmiendo, porque sus ojos estaban muy cargados de sueño; y no sabían qué responderle.

41Vino* por tercera vez, y les dijo*: ¿Todavía estáis1 durmiendo y descansando? Basta yaa; ha llegado la hora; he aquí, el Hijo del Hombre es entregado en manos de los pecadores.

42Levantaos, vámonos; mirad, está cerca el que me entrega.

Arresto de Jesús

43aEn ese momento1, mientras todavía estaba Él hablando, llegó* Judas, uno de los doce, acompañado de2 una multitud con espadas y garrotes, de parte de los principales sacerdotes, de los escribas y de los ancianos.

44Y el que le entregaba les había dado una señal, diciendo: Al que yo bese, ese es; prendedle y llevadle con seguridad1.

45Y habiendo llegado, inmediatamente se acercó a Él diciendo: ¡Rabí1a! Y le besó.

46Entonces ellos le echaron mano y le prendieron.

47Pero uno de los que estaban allí, sacando la espada, hirió al siervo del sumo sacerdote y le cortó1 la oreja.

48Y dirigiéndose1 Jesús a ellos, les dijo: ¿Habéis salido con espadas y garrotes para arrestarme como contra un…

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Notas al pie

  1. 1, tan grandes
  2. 1O, Santiago
  3. 1, será
  4. 2O, milagro
  5. 1, dolores de parto
  6. 1, mirad por vosotros mismos
  7. 2O, sanedrines, o, concilios
  8. 1O, los matarán
  9. 1, creó
  10. 1, los
  11. 2, ninguna carne
  12. 3O, elegidos
  13. 4O, escogió
  14. 1I.e., el Mesías
  15. 1O, milagros
  16. 2O, elegidos
  17. 1O, elegidos
  18. 1O, que está
  19. 1, dando la autoridad a sus siervos
  20. 1O, de los Azimos
  21. 1, reclinado
  22. 2, El
  23. 1Un denario valía 4 gramos de plata, o el equivalente al salario de un día
  24. 1, tenéis
  25. 2, podéis
  26. 1, El
  27. 1O, de los Azimos
  28. 1, reclinados
  29. 1, a él si ese hombre no hubiera nacido
  30. 1Algunos antiguos omiten, nuevo
  31. 1O, escandalizaréis, o, caeréis
  32. 1O, escandalicen, o, caigan
  33. 1, Y si tengo
  34. 1O, Santiago
  35. 1, caía
  36. 2, la
  37. 1, la misma palabra
  38. 1O, seguís
  39. 1O, Inmediatamente
  40. 2, y con él
  41. 1O, bajo guardia
  42. 1O, Maestro
  43. 1, le quitó
  44. 1, respondiendo

Referencias cruzadas

  1. aMar. 13:1–37: Mat. cap. 24; Luc. 21:5–36
  2. aLuc. 19:44
  3. aMat. 21:1
  4. bMat. 17:1
  5. aJuan 8:24
  6. aMat. 10:17
  7. aMat. 24:14
  8. aMar. 13:11–13; Mat. 10:19–22; Luc. 21:12–17
  9. aMat. 10:22; Juan 15:21
  10. aDan. 9:27; 11:31; 12:11
  11. bMat. 24:15, 16
  12. aLuc. 17:31
  13. aDan. 12:1; Mar. 10:6
  14. aMat. 7:15
  15. bMat. 24:24; Juan 4:48
  16. aIsa. 13:10; Ezeq. 32:7; Joel 2:10, 31; 3:15; Apoc. 6:12
  17. aIsa. 34:4; Apoc. 6:13
  18. aDan. 7:13; Apoc. 1:7
  19. bMat. 16:27; Mar. 8:38
  20. aDeut. 30:4
  21. bZac. 2:6
  22. aMat. 24:36; Hech. 1:7
  23. aEf. 6:18; Col. 4:2
  24. aLuc. 12:36–38
  25. aMat. 24:42; Mar. 13:37
  26. bMar. 14:30
  27. cMat. 14:25; Mar. 6:48
  28. aRom. 13:11
  29. aMat. 24:42; Mar. 13:35
  30. aMar. 14:1, 2; Mat. 26:2–5; Luc. 22:1, 2
  31. bEx. 12:1–27; Mar. 14:12; Juan 11:55; 13:1
  32. cMat. 12:14
  33. aMar. 14:3–9; Mat. 26:6–13; Luc. 7:37–39; Juan 12:1–8
  34. bMat. 21:17
  35. cMat. 26:6, 7; Juan 12:3
  36. aDeut. 15:11; Mat. 26:11; Juan 12:8
  37. aJuan 19:40
  38. aMat. 26:13
  39. aMar. 14:10, 11; Mat. 26:14–16; Luc. 22:3–6
  40. bJuan 6:71
  41. aMar. 14:12–16; Mat. 26:17–19; Luc. 22:7–13
  42. bMat. 26:17
  43. cDeut. 16:5; Mar. 14:1; Luc. 22:7; 1 Cor. 5:7
  44. aLuc. 22:11
  45. aMar. 14:17–21; Mat. 26:20–24; Luc. 22:14, 21–23; Juan 13:18 y sig.
  46. aMar. 14:22–25; Mat. 26:26–29; Luc. 22:17–20; 1 Cor. 11:23–25; Mar. 10:16
  47. bMat. 14:19
  48. aEx. 24:8
  49. bJer. 31:31–34
  50. aMat. 21:1; 26:30
  51. aMar. 14:27–31; Mat. 26:31–35
  52. bZac. 13:7
  53. aMat. 28:16
  54. aMat. 26:34; Mar. 14:68, 72; Juan 13:38
  55. aMar. 14:32–42; Mat. 26:36–46; Luc. 22:40–46
  56. aMar. 9:15; 16:5, 6
  57. aMat. 26:38; Juan 12:27
  58. aMat. 26:45; Mar. 14:41
  59. aRom. 8:15; Gál. 4:6
  60. bMat. 26:39
  61. aMat. 26:41
  62. aMar. 14:35
  63. aMar. 14:43–50; Mat. 26:47–56; Luc. 22:47–53; Juan 18:3–11
  64. aMat. 23:7