Hechos de los Apóstoles 20:5–28:16
La Biblia de las AméricasOther versions
Spanish
Arabic
Czech
English
- DARBY 1890 Darby Bible
- ASV American Standard Version
- AV 1873 The Cambridge Paragraph Bible of the Authorized English Version
- CSB Christian Standard Bible
- D-R Douay-Rheims Bible
- ESV English Standard Version
- GW GOD’S WORD Translation
- GNB Good News Translation
- HCSB The Holman Christian Standard Bible
- KJV 1900 King James Version
- LSB Legacy Standard Bible
- LEB The Lexham English Bible
- MSG The Message: The Bible in Contemporary Language
- NET The NET Bible
- NASB95 New American Standard Bible (1995)
- NCV New Century Version
- NIrV New International Reader’s Version (1998)
- NIV New International Version (2011)
- NKJV The New King James Version
- NLT New Living Translation
- NRSVue New Revised Standard Version: Updated Edition
- RSV The Revised Standard Version
- RSVCE The Revised Standard Version, Catholic Edition
- YLT Young’s Literal Translation
French
German
Greek
Hungarian
Italian
Korean
Latin
Portuguese
Russian
Simplified Chinese
Traditional Chinese
5Pero estos se habían adelantado y nosa esperaban en Troasb.
6Nos embarcamosa en Filiposb después de los días de los panes sin levadura1c, y en cinco días llegamos adonde ellos estaban en Troasd; y allí nos quedamos siete días.
Despedida de Pablo en Troas
7Y el primer día de la semanaa, cuando estábamos reunidosb para partir el panc, Pablo les hablaba, pensando partir al día siguiente, y prolongó su discurso1 hasta la medianoche.
8Había muchas lámparasa en el aposento altob donde estábamos reunidos;
9y estaba sentado en la ventana un joven llamado Eutico; y como Pablo continuaba hablando, Eutico fue cayendo en un profundo sueño hasta que, vencido por el sueño, cayó desde el tercer piso y lo levantaron muerto.
10Pero Pablo bajó y se tendió sobre éla, y después de abrazarlo, dijo: No os alarméis1, porque está vivo2b.
11Y volviendo arriba, después de partir el pana y de comer1, conversó largamente con ellos hasta el amanecer, y entonces se marchó.
12Y se llevaron vivo al muchacho, y quedaron grandemente1 consolados.
Viaje de Troas a Mileto
13Entonces nosotrosa, adelantándonos a tomar la nave, zarpamos para Asón, con el propósito de recoger allí a Pablo, pues así lo había decidido, deseando ir por tierra1 hasta Asón.
14Cuando nos encontró en Asón, lo recibimos a bordo y nos dirigimos a Mitilene.
15Y zarpando de allí, al día siguiente llegamos frente a Quío; y al otro día atracamos en Samos; habiendo hecho escala en Trogilio1, al día siguiente llegamos a Miletoa.
16Porque Pablo había decidido dejar a un lado a Efesoa para no detenerse en Asia1b, pues se apresuraba para estar, si le era posible, el día de Pentecostésc en Jerusalénd.
17Y desde Mileto mandó mensaje a Efesoa y llamó a los ancianosb de la iglesia.
Despedida en Mileto
18Cuando vinieron a él, les dijo:
Vosotros bien sabéis cómo he sido con vosotros todo el tiempo, desde el primer día que estuve1 en Asia2a,
19sirviendo al Señor con toda humildad, y con lágrimas y con pruebas que vinieron sobre mí por causa de las intrigas de los judíosa;
20cómo no rehuí declarar a vosotrosa nada que fuera útil, y de enseñaros públicamente y de casa en casa1,
21testificandoa solemnemente, tanto a judíos como a griegos, del arrepentimientob para con Dios y de la fe en nuestro Señor Jesucristoc.
22Y ahora, he aquí que yo, atado en espíritu1, voy a Jerusaléna sin saber lo que allá me sucederá,
23salvo que el Espíritu Santoa solemnemente me da testimoniob en cada ciudad, diciendo que me esperan cadenas y afliccionesc.
24Pero en ninguna manera estimoa mi vida como valiosa para mí mismo, a fin de poder terminar mi carrera1a y el ministeriob que recibí del Señor Jesúsc, para dar testimoniod solemnemente del evangelio de la gracia de Diose.
25Y ahora, he aquí, yo sé que ninguno de vosotros, entre quienes anduve predicando el reinoa, volverá a ver mi rostro.
26Por tanto, os doy testimonio1 en este día de que soy inocente2a de la sangre de todos,
27pues no rehuí declarar a vosotrosa todo el propósito1 de Diosb.
28Tened cuidado de vosotros y de toda la greya, en medio de la cual el Espíritu Santo os ha hecho obispos1 para pastorear la iglesia de Dios2b, la cual Él compró3 con su propia sangrec.
29Sé que después de mi partida, vendrán lobos ferocesa entre vosotros que no perdonarán el rebañob,
30y que de entre vosotros mismos se levantarán algunos1 hablando cosas perversas para arrastrar a los discípulosa tras ellos.
31Por tanto, estad alerta, recordando que por tres añosa, de noche y de día, no cesé de amonestar a cada uno con lágrimasb.
32Ahora os encomiendo a Dios1a y a la palabra de su graciab, que es poderosa para edificarosc y daros la herencia entre todos los santificadosd.
33Ni la plata, ni el oro, ni la ropa de nadie he codiciadoa.
34Vosotros sabéis que estas manosa me sirvieron para mis propias necesidades y las de los que estaban conmigob.
35En todo os mostré que así, trabajando, debéis ayudar a los débiles, y recordar las palabras del Señor Jesús, que dijo: «Más bienaventurado es dar que recibir».
36Cuando terminó de hablar1, se arrodilló y oróa con todos ellos.
37Y comenzaron a llorar desconsoladamente1, y abrazando a2 Pablo, lo besabana,
38afligidos1 especialmente por la palabra que había dicho de que ya no volverían a ver su rostroa. Y lo acompañaronb hasta el barco.
Capitulo 21
Despedida en Tiro
Después de separarnosa de ellos, zarpamos y fuimos con rumbo directob a Cos, al día siguiente a Rodas, y de allí a Pátara;
2y encontrando un barco que partía para Feniciaa, subimos a bordo y nos hicimos a la vela.
3Cuando avistamos Chiprea, dejándola a la izquierda, navegamos hacia Siriab, y desembarcamos en Tiroc porque la naved debía dejar su cargamento allí.
4Después de hallar a los discípulosa, nos quedamos allí siete días, y ellos le decían a Pablo, por el Espíritu1b, que no fuera a Jerusalén2.
5Y pasados aquellos días1 partimos y emprendimos nuestro viaje mientras que todos ellos, con sus mujeres e hijos, nos acompañarona hasta las afueras de la ciudad. Después de arrodillarnos y orarb en la playa, nos despedimos unos de otros.
6Entonces subimos al barco y ellos regresaron a sus hogaresa.
Pablo en Cesarea
7Terminado el viaje desde Tiroa, llegamos a Tolemaida, y después de saludar a los hermanosb, nos quedamos con ellos un día.
8Al día siguiente partimos y llegamos a Cesareaa, y entrando en la casa de Felipe, el evangelistab, que era uno de los sietec, nos quedamos con él.
9Este tenía cuatro hijas doncellas que profetizabana.
10Y deteniéndonos allí varios días, descendió de Judea cierto profeta llamado Agaboa,
11quien vino1 a vernos, y tomando el cinto de Pabloa, se ató las manos y los pies, y dijo: Así dice el Espíritu Santob: «Así ataránc los judíos en Jerusalén al dueño de este cinto, y lo entregarán en manos de los gentilesd».
12Al escuchar esto, tanto nosotros como los que vivían allí le rogábamos que no subiera a Jerusaléna.
13Entonces Pablo respondió: ¿Qué hacéis, llorando y quebrantándome el corazón? Porque listo estoy no solo a ser atado, sino también a morir en Jerusalén por el nombre del Señor Jesúsa.
14Como no se dejaba persuadir, nos callamos, diciéndonos: Que se haga la voluntad del Señora.
15Después de estos días nos preparamos y comenzamos a subir hacia Jerusaléna.
16Y nos acompañaron también algunos de los discípulosa de Cesareab, quienes nos condujeron a Mnasón, de Chiprec, un antiguod discípulo con quien deberíamos hospedarnos.
Pablo en Jerusalén
17Cuando llegamos a Jerusalén, los hermanosa nos recibieron con regocijo.
18Y al día siguiente Pablo fue1 con nosotros a ver a Jacobo2a, y todos los ancianosb estaban presentes.
19Y después de saludarlos, comenzó a referirles una por una las cosas que Dios había hecho entre los gentilesa mediante su ministeriob.
20Y ellos, cuando lo oyeron, glorificaban a Diosa y le dijeron: Hermano, ya ves cuántos miles1 hay entre los judíos que han creído, y todos son celosos de la leyb;
21y se les ha contado acerca de ti, que enseñas a todos los judíos entre los gentiles que se aparten de Moisésa, diciéndoles que no circuncidenb a sus hijos ni observen1 las tradicionesc.
22Entonces, ¿qué es lo que se debe hacer? Porque sin duda la multitud se reunirá1 pues oirán que has venido.
23Por tanto, haz esto que te decimos: Tenemos cuatro hombres que han hecho un voto1a;
24tómalos y purifícate junto con ellosa, y paga sus gastos1 para que se rasuren la cabezab; y todos sabrán que no hay nada cierto en lo que se les ha dicho acerca de ti, sino que tú también vives2 ordenadamente, acatando la ley.
25Pero en cuanto a los gentiles que han creído, nosotros les hemos escrito, habiendo decidido que deben abstenerse de lo sacrificado a los ídolos, de sangre, de lo estrangulado y de fornicacióna.
26Entonces Pablo tomó consigo a los hombres, y al día siguiente, purificándose1 junto con ellosa, fue al templo, notificando de la terminación de los días de purificaciónb, hasta que el sacrificio se ofreciera por cada uno de ellos.
El tumulto en el templo
27Cuando estaban para cumplirse los siete díasa, los judíosb de Asia1c, al verlo en el templo, comenzaron a incitar a todo el pueblo, y le echaron mano,
28gritando: ¡Israelitas1, ayudadnos! Este es el hombre que enseña2 a todos, por todas partes, contra nuestro pueblo, la ley y este lugara; además, incluso ha traído griegos al templo, y ha profanado este lugar santob.
29Pues anteriormente habían visto a Trófimoa el efesiob con él en la ciudad, y pensaban que Pablo lo había traído al templo.
30Se alborotó toda la ciudad, y llegó el pueblo corriendo de todas partes1; apoderándose de Pablo lo arrastraron fuera del temploa, y al instante cerraron las puertas.
31Mientras procuraban matarlo, llegó aviso al comandante1 de la compañía2 romanaa que toda Jerusalén estaba en confusión.
32Inmediatamente tomó consigo algunos soldados y centuriones, y corrió hacia ellos; cuando vieron al comandante y a los soldados, dejaron de golpear a Pabloa.
33Entonces el comandante llegó y lo prendió, y ordenó que lo atarana con dos cadenasb; y preguntaba quién era y qué había hecho.
34Pero entre la muchedumbre unos gritaban una cosa y otros otraa, y como él no pudo averiguar con certeza los hechos, debido al tumulto, ordenó que lo llevaran al cuartelb.
35Cuando llegó a las gradasa, sucedió que los soldados tuvieron que cargarlo por causa de la violencia de la turba1;
36porque la multitud del pueblo lo seguía, gritando: ¡Mueraa!
Defensa de Pablo en Jerusalén
37Cuando estaban para meter a Pablo en el cuartela, dijo al comandante: ¿Puedo decirte algo? Y él dijo*: ¿Sabes griego?
38¿Entonces tú no eres el egipcio que hace tiempo1 levantó una revuelta, y capitaneó los cuatro mil hombresa de los asesinos2 al desiertob?
39Pablo respondió: Yo soy judío de Tarsoa de Ciliciab, ciudadano de una ciudad no sin importancia; te suplico que me permitas hablar al pueblo.
40Cuando le concedió el permiso, Pablo, de pie sobre las gradasa, hizo señal al pueblo con su manob, y cuando…
This passage has been shortened. Keep reading Hechos de los Apóstoles 20:5–28:16 in Logos
Footnotes
- 1O, de los Azimos
- 1, la palabra
- 1O, Dejad de estar atribulados
- 2, su vida está en él
- 1, probar
- 1, no poco
- 1, a pie
- 1Los más antiguos no incluyen: habiendo hecho … Trogilio
- 1I.e., la provincia de la costa occidental de Asia Menor
- 1, puse el pie
- 2I.e., la provincia de la costa occidental de Asia Menor
- 1O, en los varios hogares privados
- 1O, en el Espíritu
- 1Algunos agregan: con gozo
- 1U, os llamo como testigos
- 2, limpio
- 1O, consejo, o, designio
- 1O, supervisores
- 2Algunos antiguos dicen: del Señor
- 3, adquirió
- 1, hombres
- 1Un antiguo dice: al Señor
- 1, Y diciendo esto
- 1, hubo un considerable llanto de todos
- 2, y echándose al cuello de
- 1, sufriendo dolor
- 1I.e., por causa de impresiones dadas por el Espíritu
- 2, que no pusiera el pie en Jerusalén
- 1, cuando habíamos completado los días
- 1, y viniendo
- 1, entró
- 2O, Santiago
- 1, diez miles
- 1, ni anden conforme a
- 1Algunos antiguos no incluyen: la multitud se reunirá
- 1, tienen un voto sobre sí
- 1, gasta en ellos
- 2, andas
- 1O, tomó a los hombres el día siguiente y purificándose
- 1I.e., la provincia de la costa occidental de Asia Menor
- 1, Hombres de Israel
- 2O, predica
- 1, ocurrió un correr junto de todo el pueblo
- 1Gr., quiliarca; i.e., oficial militar romano al mando de mil soldados, y así en el resto del cap.
- 2O, cohorte; i.e., unidad militar romana compuesta de varias centurias
- 1O, multitud
- 1, días
- 2O, sicarios
Cross references
- a(nosotros) Hech. 16:10–17; 20:5–15; 21:1–18; 27:1–28:16
- bHech. 16:8
- aHech. 16:10; 20:5–15
- bHech. 16:12
- cHech. 12:3
- dHech. 16:8
- a1 Cor. 16:2; Apoc. 1:10
- bHech. 16:10; 20:5–15
- cHech. 2:42; 20:11
- aMat. 25:1
- bHech. 1:13
- a1 Rey. 17:21; 2 Rey. 4:34
- bMat. 9:23, 24; Mar. 5:39
- aHech. 2:42; 20:7
- aHech. 16:10; 20:5–15
- aHech. 20:17; 2 Tim. 4:20
- aHech. 18:19
- bHech. 16:6; 20:4, 18
- cHech. 2:1
- dHech. 19:21; 20:6, 22; 1 Cor. 16:8
- aHech. 18:19
- bHech. 11:30
- aHech. 18:19; 19:1, 10; 20:4, 16
- aHech. 20:3
- aHech. 20:27
- aLuc. 16:28; Hech. 18:5; 20:23, 24
- bHech. 2:38; 11:18; 26:20
- cHech. 24:24; 26:18; Ef. 1:15; Col. 2:5; Filem. 5
- aHech. 17:16; 20:16
- aHech. 8:29
- bLuc. 16:28; Hech. 18:5; 20:21, 24
- cHech. 9:16; 21:33
- aHech. 13:25; 2 Tim. 4:7
- bHech. 1:17
- cHech. 21:13
- dLuc. 16:28; Hech. 18:5; 20:21
- eHech. 11:23; 20:32
- aMat. 4:23; Hech. 28:31
- aHech. 18:6
- aHech. 20:20
- bHech. 13:36
- aLuc. 12:32; Juan 21:15–17; Hech. 20:29; 1 Ped. 5:2, 3
- bMat. 16:18; Rom. 16:16; 1 Cor. 10:32
- cEf. 1:7, 14; Tito 2:14; 1 Ped. 1:19; 2:9; Apoc. 5:9
- aEzeq. 22:27; Mat. 7:15
- bLuc. 12:32; Juan 21:15–17; Hech. 20:28; 1 Ped. 5:2, 3
- aHech. 11:26
- aHech. 19:8, 10; 24:17
- bHech. 20:19
- aHech. 14:23
- bHech. 14:3; 20:24
- cHech. 9:31
- dHech. 26:18; Ef. 1:14; 5:5; Col. 1:12; 3:24; Heb. 9:15; 1 Ped. 1:4
- a1 Cor. 9:4–18; 2 Cor. 11:7–12; 12:14–18; 1 Tes. 2:5, 6
- aHech. 18:3
- bHech. 19:22
- aLuc. 22:41; Hech. 9:40; 21:5
- aLuc. 15:20
- aHech. 20:25
- bHech. 15:3
- a(nosotros) Hech. 16:10–17; 20:5–15; 21:1–18; 27:1–28:16
- bHech. 16:11
- aHech. 11:19; 21:3
- aHech. 4:36; 21:16
- bMat. 4:24
- cHech. 12:20; 21:7
- dHech. 21:2
- aHech. 11:26; 21:16
- bHech. 20:23; 21:11
- aHech. 15:3
- bLuc. 22:41; Hech. 9:40; 20:36
- aJuan 19:27
- aHech. 12:20; 21:3
- bHech. 1:15; 21:17
- aHech. 8:40; 21:16
- bHech. 6:5; 8:5
- cEf. 4:11; 2 Tim. 4:5
- aLuc. 2:36; Hech. 13:1; 1 Cor. 11:5
- aHech. 11:28
- a1 Rey. 22:11; Isa. 20:2; Jer. 13:1–11; 19:1, 11; Juan 18
- bHech. 8:29
- cHech. 9:16; 21:33
- dMat. 20:19
- aHech. 21:15
- aHech. 5:41; 9:16; 20:24
- aLuc. 22:42
- aHech. 21:12
- aHech. 21:4
- bHech. 8:40
- cHech. 4:36; 21:3
- dHech. 15:7
- aHech. 1:15; 21:7
- aHech. 12:17
- bHech. 11:30
- aHech. 14:27
- bHech. 1:17
- aMat. 9:8
- bHech. 15:1; 22:3; Rom. 10:2; Gál. 1:14
- aHech. 21:28
- b1 Cor. 7:18, 19
- cHech. 6:14; 15:19 y sig.
- aNúm. 6:13–21; Hech. 18:18
- aJuan 11:55; Hech. 21:26; 24:18
- bHech. 18:18
- aHech. 15:19, 20, 29
- aJuan 11:55; Hech. 21:24; 24:18
- bNúm. 6:13; Hech. 24:18
- aNúm. 6:9, 13–20
- bHech. 20:19
- cHech. 16:6; 24:18
- aHech. 6:13
- bMat. 24:15; Hech. 6:13, 14; 24:6
- aHech. 20:4
- bHech. 18:19
- a2 Rey. 11:15; Hech. 16:19; 26:21
- aHech. 10:1
- aHech. 23:27
- aHech. 20:23; 21:11; 22:29; 26:29; 28:20; Ef. 6:20; 2 Tim. 1:16; 2:9
- bHech. 12:6
- aHech. 19:32
- bHech. 21:37; 22:24; 23:10, 16, 32
- aHech. 21:40
- aLuc. 23:18; Juan 19:15; Hech. 22:22
- aHech. 21:34; 22:24; 23:10, 16, 32
- aHech. 5:36
- bMat. 24:26
- aHech. 9:11
- bHech. 6:9; 22:3
- aHech. 21:35
- bHech. 12:17
Copyright 1986, 1995, 1997 The Lockman Foundation