Génesis 44–50
La Biblia de las AméricasOther versions
Spanish
Arabic
Czech
English
- DARBY 1890 Darby Bible
- ASV American Standard Version
- AV 1873 The Cambridge Paragraph Bible of the Authorized English Version
- CSB Christian Standard Bible
- D-R Douay-Rheims Bible
- ESV English Standard Version
- GW GOD’S WORD Translation
- GNB Good News Translation
- HCSB The Holman Christian Standard Bible
- KJV 1900 King James Version
- LSB Legacy Standard Bible
- LEB The Lexham English Bible
- MSG The Message: The Bible in Contemporary Language
- NET The NET Bible
- NASB95 New American Standard Bible (1995)
- NCV New Century Version
- NIrV New International Reader’s Version (1998)
- NIV New International Version (2011)
- NKJV The New King James Version
- NLT New Living Translation
- NRSVue New Revised Standard Version: Updated Edition
- RSV The Revised Standard Version
- RSVCE The Revised Standard Version, Catholic Edition
- YLT Young’s Literal Translation
French
German
Hebrew
Hungarian
Italian
Korean
Latin
Portuguese
Russian
Simplified Chinese
Traditional Chinese
Capitulo 44
La copa de José
Entonces José ordenó al mayordomo de su casa, diciendo: Llena de alimento los costales de los hombres, todo lo que puedan llevar, y pon el dinero de cada uno de ellos en la boca de su costala.
2Y mi copa, la copa de plata, ponla en la boca del costal del menor, con el dinero de su grano. Y él hizo conforme a lo1 que había dicho José.
3Al rayar el alba1, fueron despedidos los hombres con sus asnos.
4Cuando habían salido ellos de la ciudada, y no estaban muy lejos, José dijo al mayordomo de su casa: Levántate, sigue a esos1 hombres; y cuando los alcances, diles: «¿Por qué habéis pagado mal por bien?2
5»¿No es esta la copa en que bebe mi señor, y que de hecho usa para adivinara? Obrasteis mal en lo que hicisteis».
6Así que los alcanzó, les dijo estas palabras.
7Y ellos le dijeron: ¿Por qué habla mi señor de esta manera1? Lejos esté de tus siervos hacer tal cosa.
8He aquí, el dinero que encontramos en la boca de nuestros costales, te lo volvimos a traer de la tierra de Canaána. ¿Cómo, pues, habíamos de robar de la casa de tu señor plata u oro?
9Aquel de tus siervos que sea hallado con ella, que mueraa, y también nosotros entonces seremos esclavos de mi señorb.
10Y él dijo: Sea ahora también conforme a vuestras palabras; aquel que sea hallado con ella será mi esclavo, y los demás de vosotros seréis inocentes.
11Ellos se dieron prisa; cada uno bajó su costal a tierra, y cada cual abrió su costal.
12Y él registró, comenzando con el mayor y acabando con el menor; y la copa fue hallada en el costal de Benjamína.
13Entonces ellos rasgaron sus vestidosa, y después de cargar cada uno su asno, regresaron a la ciudadb.
14Cuando Judá llegó con sus hermanos a casa de José, él estaba aún allí, y ellos cayeron a tierra delante de éla.
15Y José les dijo: ¿Qué acción es esta que habéis hecho? ¿No sabéis que un hombre como yo puede ciertamente adivinara?
16Entonces dijo Judá: ¿Qué podemos decir a mi señor? ¿Qué podemos hablar y cómo nos justificaremos? Dios ha descubierto la iniquidad de tus siervos; he aquí, somos esclavos de mi señora, tanto nosotros como aquel en cuyo poder1 fue encontrada la copa.
17Mas él respondió: Lejos esté de mí hacer eso. El hombre en cuyo poder1 ha sido encontrada la copa será mi esclavo; pero vosotros, subid en paz a vuestro padre.
Judá intercede por Benjamín
18Entonces Judá se le acercó, y dijo: Oh señor mío, permite a tu siervo hablar una palabra a los oídos de mi señor, y que no se encienda tu ira contra tu siervoa, pues tú eres como Faraón mismob.
19Mi señor preguntó a sus siervos, diciendo: «¿Tenéis padre o hermanoa?».
20Y respondimos a mi señor: «Tenemos un padre ya anciano y un hermano1 pequeñoa, hijo de su vejez. Y su hermano ha muertob, así que solo queda él de los hijos de su madre, y su padre lo ama».
21Entonces tú dijiste a tus siervos: «Traédmelo para que yo lo vea1a».
22Y nosotros respondimos a mi señor: «El muchacho no puede dejar a su padre, pues si dejara a su padre, este moriría».
23Tú, sin embargo, dijiste a tus siervos: «Si vuestro hermano menor no desciende con vosotros, no volveréis a ver mi rostroa».
24Aconteció, pues, que cuando subimos a mi padre, tu siervo, le contamos las palabras de mi señor.
25Y nuestro padre dijo: «Regresad, compradnos un poco de alimentoa».
26Mas nosotros respondimos: «No podemos ir1. Si nuestro hermano menor va2 con nosotros, entonces iremos3; porque no podemos ver el rostro del hombre si nuestro hermano no está con nosotros».
27Y mi padre, tu siervo, nos dijo: «Vosotros sabéis que mi mujer me dio a luz dos hijosa;
28el uno salió de mi lado, y dije: “Seguro que ha sido despedazadoa”, y no lo he visto desde entonces.
29»Y si también os lleváis a este de mi presencia1, y algo malo le sucede, haréis descender mis canas con dolor2 al Seol3a».
30Ahora pues, cuando yo vuelva a mi padre, tu siervo, y el muchacho no esté con nosotros, como su vida1 está ligada a la vida del muchacho2a,
31sucederá que cuando él vea que el muchacho no está con nosotros, morirá. Así pues, tus siervos harán descender las canas de nuestro padre, tu siervo, con dolor al Seola.
32Porque yo, tu siervo, me hice responsable1 del muchacho con mi padre, diciendo: «Si no te lo traigo, que lleve yo la culpa2 delante de mi padre para siempre3a».
33Ahora pues, te ruego que quede este tu siervo como esclavo de mi señor, en lugar del muchacho, y que el muchacho suba con sus hermanos.
34Pues, ¿cómo subiré a mi padre no estando el muchacho conmigo, sin que yo vea el mal que sobrevendrá1 a mi padre?
Capitulo 45
José se da a conocer a sus hermanos
José no pudo ya contenerse delante de todos los que estaban junto a él, y exclamó: Haced salir a todos de mi lado. Y no había1 nadie con él cuando José se dio a conocer a sus hermanosa.
2Y lloró tan fuerte1a que lo oyeron los egipcios, y la casa de Faraón se enteró2 de ello.
3José dijo a sus hermanos: Yo soy Joséa. ¿Vive todavía mi padreb? Pero sus hermanos no podían contestarle porque estaban atónitos delante de élc.
4Y José dijo a sus hermanos: Acercaos ahora a mí. Y ellos se acercaron, y él dijo: Yo soy vuestro hermano José, a quien vosotros vendisteis a Egiptoa.
5Ahora pues, no os entristezcáis ni os pese1 por haberme vendido aquía; pues para preservar vidas me envió Dios delante de vosotrosb.
6Porque en estos dos años ha habido hambre en la tierraa y todavía quedan otros cinco años en los cuales no habrá ni siembra1 ni siega.
7Y Dios me envió delante de vosotros para preservaros un remanente en la tierraa, y para guardaros con vida mediante una gran liberación1.
8Ahora pues, no fuisteis vosotros los que me enviasteis aquí, sino Dios; y Él me ha puesto por padre de Faraón y señor de toda su casaa y gobernador sobre toda la tierra de Egipto.
9Daos prisa y subid adonde mi padre, y decidle: «Así dice tu hijo José: “Dios me ha hecho señor de todo Egipto; ven1 a mía, no te demores.
10“Y habitarás en la tierra de Goséna, y estarás cerca de mí, tú y tus hijos y los hijos de tus hijos, tus ovejas y tus vacas y todo lo que tienes.
11“Allí proveeré también para tia, pues aún quedan cinco años de hambre, para que no pases hambre1 tú, tu casa y todo lo que tienes”».
12Y he aquí, vuestros ojos y los ojos de mi hermano Benjamín ven que es mi boca la que os habla.
13Notificad, pues, a mi padre toda mi gloria en Egipto y todo lo que habéis visto; daos prisa y traed1 aquí a mi padrea.
14Entonces se echó sobre el cuello de su hermano Benjamín, y lloróa; y Benjamín también lloró sobre su cuello.
15Y besó a todos sus hermanos, y lloró sobre ellos; y después sus hermanos hablaron con él.
Invitación de Faraón
16Cuando se oyó la noticia1 en la casa de Faraón, de2 que los hermanos de José habían venidoa, agradó a Faraón y a3 sus siervos.
17Entonces Faraón dijo a José: Di a tus hermanos: «Haced esto: cargad vuestras bestias e id1 a la tierra de Canaán;
18y tomad a vuestro padre y a vuestras familias1 y venid a mí y yo os daré lo mejor2 de la tierra de Egipto, y comeréis de la abundancia3 de la tierraa».
19Y a ti se te ordena decirles: «Haced esto: tomad1 carretasa de la tierra de Egipto para vuestros pequeños y para vuestras mujeres, y traed a vuestro padre y venid.
20»Y no os preocupéis por vuestras posesiones personales1, pues lo mejor2 de toda la tierra de Egipto es vuestro».
Regreso a Canaán
21Y así lo hicieron los hijos de Israel; y José les dio carretas conforme a la orden1 de Faraóna, y les dio provisiones para el camino.
22A todos ellos les dio1 mudas de ropaa, pero a Benjamín le dio trescientas piezas de plata y cinco mudas de ropab.
23Y a su padre le envió lo siguiente1: diez asnos cargados de lo mejor2 de Egipto, y diez asnas cargadas de grano, de pan y de alimentos para su padre en3 el camino.
24Luego despidió a sus hermanos, y cuando se iban les dijo: No riñáis1 en el camino.
25Y subieron de Egipto y vinieron a la tierra de Canaán, a su padre Jacob.
26Y le informaron, diciendo: José vive todavía, y es gobernante en toda la tierra de Egipto. Pero él se quedó atónito1 porque no les podía creera.
27Pero cuando ellos le contaron todas las cosas1 que José les había dicho, y cuando vio las carretas que José había enviado para llevarloa, el espíritu de su padre Jacob revivió.
28Entonces Israel dijo: Basta, mi hijo José vive todavía. Iré y lo veré antes que yo muera.
Capitulo 46
Israel y su familia en Egipto
Y partió Israel con todo lo que tenía y llegó a Beersebaa, y ofreció sacrificios al Dios de su padre Isaacb.
2Y Dios habló a Israel en una visión nocturna1a, y dijo: Jacob, Jacob. Y él respondió: Heme aquíb.
3Y Él dijo: Yo soy Dios, el Dios de tu padrea; no temas descender a Egipto, porque allí te haré una gran naciónb.
4Yo descenderé contigoa a Egipto, y ciertamente, yo también te haré volver1b; y José cerrará2 tus ojosc.
5Entonces Jacob partió1 de Beerseba; y los hijos de Israel llevaron a su padre Jacob, y a sus pequeños y a sus mujeres, en las carretas que Faraón había enviado para llevarloa.
6Y tomaron sus ganados y los bienes que habían acumulado en la tierra de Canaán y vinieron a Egiptoa, Jacob y toda su descendencia1 con él:
7sus hijos y sus nietos con él, sus hijas y sus nietas; a toda su descendencia1 trajo consigo a Egipto.
8Estos son los nombres de los hijos de Israela, Jacob y sus hijos, que fueron a Egipto: Rubén, primogénito de Jacob.
9Los hijos de Rubén: Hanoc, Falú, Hezrón y Carmi.
10Los hijos de Simeón: Jemuel1, Jamín, Ohad, Jaquín2, Zohar3 y Saúl, hijo de la cananeaa.
11Los hijos de Leví: Gersón, Coat y Merari.
12Los hijos de Judá: Er, Onán, Sela, Fares y Zara (pero Er y Onán murieron en la tierra de Canaán). Y los hijos de Fares fueron Hezrón y Hamula.
13Los hijos de Isacar: Tola, Fúa, Job1 y Simrón.
14Los hijos de Zabulón: Sered, Elón y Jahleel.
15Estos son los hijos de Lea, los que le dio a luz a Jacob en Padán-aram, y además su hija Dina; todos1 sus hijos y sus hijas eran treinta y tres.
16Los hijos de Gad: Zifión1, Hagui, Suni, Ezbón1, Eri, Arodi1 y…
This passage has been shortened. Keep reading Génesis 44–50 in Logos
Footnotes
- 1O, a la palabra
- 1, La mañana era luz y
- 1, los
- 2Algunas versiones antiguas agregan: ¿Por qué me habéis robado la copa de plata?
- 1, estas palabras
- 1, cuya mano
- 1, cuya mano
- 1, niño
- 1, Bajádmelo, para que ponga mis ojos sobre él
- 1, descender
- 2, está
- 3, descenderemos
- 1, rostro
- 2, mal
- 3I.e., región de los muertos
- 1, alma
- 2, a su alma
- 1, tu siervo se hizo fiador
- 2, habré pecado
- 3, todos los días
- 1, hallará
- 1, no quedó
- 1, Y prorrumpió su voz en llanto
- 2, oyó
- 1, ni os enojéis en vuestros ojos
- 1, arada
- 1, escapada
- 1, desciende
- 1O, seas empobrecido
- 1, descended
- 1, voz
- 2, diciendo
- 3, fue bueno en los ojos de Faraón y en los ojos de
- 1, y venid, id
- 1, casas
- 2, lo bueno
- 3, grosura
- 1, tomad para vosotros
- 1, Y que vuestros ojos no miren con pesar vuestros enseres
- 2, lo bueno
- 1, boca
- 1, dio a cada uno
- 1, así
- 2, bueno
- 3, para
- 1, os agitéis
- 1, su corazón languideció
- 1, palabras
- 1, en las visiones nocturnas
- 1, subir
- 2, pondrá sus manos sobre
- 1, se levantó
- 1, simiente
- 1, simiente
- 1En Núm. 26:12 y 1 Crón. 4:24, Nemuel
- 2En 1 Crón. 4:24, Jarib
- 3En Núm. 26:13 y 1 Crón. 4:24, Zera
- 1En Núm. 26:24 y 1 Crón. 7:1, Jasub
- 1, todas las almas de
- 1En Núm. 26:15, 16, 17, Zefón, Ozni y Arod, respectivamente
Cross references
- aGén. 42:25
- aGén. 44:13
- aGén. 30:27; 44:15; Lev. 19:26; Deut. 18:10–14
- aGén. 43:21
- aGén. 31:22
- bGén. 44:16
- aGén. 44:2
- aGén. 37:29, 34; Núm. 14:6; 2 Sam. 1:11
- bGén. 44:4
- aGén. 37:7, 10
- aGén. 44:5
- aGén. 44:9
- aGén. 18:30, 32; Ex. 32:22
- bGén. 37:7, 8; 41:40–44
- aGén. 43:7
- aGén. 37:3; 43:8; 44:30
- bGén. 37:33; 42:13, 38
- aGén. 42:15, 20
- aGén. 43:3, 5
- aGén. 43:2
- aGén. 46:19
- aGén. 37:31–35
- aGén. 42:38; 44:31
- a1 Sam. 18:1
- aGén. 44:29
- aGén. 43:9
- aHech. 7:13
- aGén. 45:14, 15; 46:29
- aHech. 7:13
- bGén. 43:27
- cGén. 37:20–28; 42:21, 22
- aGén. 37:28
- aGén. 37:28
- bGén. 45:7, 8; 50:20; Sal. 105:17
- aGén. 37:2; 41:46, 53
- aGén. 45:5
- aJue. 17:10
- aHech. 7:14
- aGén. 46:28, 34; 47:1
- aGén. 47:12
- aHech. 7:14
- aGén. 45:2
- aHech. 7:13
- aGén. 27:28
- aGén. 45:21, 27; 46:5; Núm. 7:3–8
- aGén. 45:19
- a2 Rey. 5:5
- bGén. 43:34
- aGén. 37:31–35
- aGén. 45:19
- aGén. 21:31; 28:10
- bGén. 26:24; 28:13; 31:42
- aGén. 15:1; Núm. 12:6; Job 33:14, 15
- bGén. 22:11; 31:11
- aGén. 17:1; 28:13
- bGén. 12:2; Ex. 1:9; Deut. 26:5
- aGén. 28:15; 48:21
- bGén. 50:24; Ex. 3:8
- cGén. 50:1
- aGén. 45:21
- aDeut. 26:5; Jos. 24:4; Sal. 105:23; Isa. 52:4; Hech. 7:15
- aEx. 1:1–4; Núm. 26:4, 5; 1 Crón. 2:1, 2
- aEx. 6:15
- a1 Crón. 2:5
Copyright 1986, 1995, 1997 The Lockman Foundation