Ezequiel 13–28
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Capitulo 13
Condenación de los profetas falsos
Y vino a mí la palabra del Señor, diciendo:
2Hijo de hombre, profetiza contra los profetas de Israel que profetizana, y di a los que profetizan por su propia inspiración1: «Escuchad la palabra del Señorb.
3»Así dice el Señor Dios1: “¡Ay de los profetas neciosa que siguen su propio espíritu y no han visto nadab!
4“Como zorras entre ruinas han sido tus profetas, oh Israel.
5“No habéis subido a las brechasa, ni habéis levantado un muro alrededor de la casa de Israelb, para que pueda resistir en la batalla en el día del Señorc.
6“Han visto falsedad1 y adivinación mentirosa los que dicen: ‘El Señor declaraa’, cuando el Señor no los ha enviadob; no obstante, esperan el cumplimiento de su palabra.
7“¿No habéis visto una visión falsa y habéis hablado una adivinación mentirosa cuando decís: ‘El Señor declara’, y yo no he habladoa?”».
8Por tanto, así dice el Señor Dios: Por cuanto habéis hablado falsedad1 y habéis visto mentira, por tanto, he aquí, yo estoy contra vosotros—declara el Señor Diosa.
9Y estará mi mano contra los profetas que ven visiones falsas1 y hablan adivinaciones mentirosasa. No estarán en el consejo de mi pueblo, no serán inscritos en el libro de la casa de Israelb, ni entrarán en la tierra de Israel; y sabréis que yo soy el Señor Dios.
10Sí, porque han engañado a mi puebloa, diciendo: «¡Paz!», cuando no hay pazb. Y cuando alguien edifica un muro, he aquí, ellos lo recubren con cal;
11di, pues, a los que lo recubren con cal, que caerá; vendrá una lluvia torrencial y caeréis vosotras, piedras de granizoa, y se desencadenará un viento huracanado.
12He aquí, cuando el muro haya caído, ¿no se os preguntará: «¿Dónde está la cal con que lo recubristeis?».
13Por tanto, así dice el Señor Dios: En mi enojo haré que un viento huracanado se desencadene; también por mi ira vendrá una lluvia torrencial y granizo para consumirlo con furora.
14Así derribaré el muro que habéis recubierto con cal, lo echaré a tierra y quedará al descubierto su cimientoa. Y cuando caiga, seréis destruidos en medio de él; y sabréis que yo soy el Señorb.
15Desahogaré así mi furor contra el muro y contra los que lo han recubierto con cal, y os diré: «No existe el muro ni existen los que lo recubrieron,
16ni los profetas de Israel que profetizaban acerca de Jerusalén y que veían para ella visiones de paz cuando no había paza»—declara el Señor Diosb.
17Y tú, hijo de hombre, pon tu rostro contra las hijas de tu pueblo que profetizana por su propia inspiración1, profetiza contra ellasb
18y di: «Así dice el Señor Dios: “¡Ay de las que cosen cintas mágicas para todas las coyunturas de la1 mano y hacen velos para las cabezas de personas de toda talla con el fin de cazar almasa! ¿Cazaréis las vidas2 de mi pueblo y preservaréis vuestras vidas2?
19“Me habéis profanado ante mi pueblo por puñados de cebada y por pedazos de pan, dando muerte a algunos1 que no debían morir y dejando con vida a otros1 que no debían vivira, mintiendo2 a mi pueblo que escucha la mentirab”».
20Por tanto, así dice el Señor Dios: He aquí, yo estoy contra vuestras cintas mágicas con las que allí cazáis vidas1 como aves2; las arrancaré de vuestros brazos y dejaré ir las vidas1, las vidas1 que cazáis como aves2.
21También rasgaré vuestros velos y libraré a mi pueblo de vuestras manos, y no serán más presa en vuestras manosa; y sabréis que yo soy el Señor.
22Porque habéis entristecido el corazón del justoa con falsedad, cuando yo no lo he entristecido, y habéis fortalecido las manos del impío para que no se aparte de su mal caminob a fin de preservar su vidac,
23por tanto, no veréis más visiones falsas1 ni practicaréis más la adivinacióna, y libraré a mi pueblo de vuestra mano; y sabréis que yo soy el Señorb.
Capitulo 14
Condenación de la idolatría
Entonces vinieron a mí algunos de los ancianos de Israel y se sentaron delante de mía.
2Y vino a mí la palabra del Señor, diciendo:
3Hijo de hombre, estos hombres han erigido sus ídolos en su corazóna, y han puesto delante de su rostro lo que los hace caer en su iniquidadb. ¿Me dejaré yo consultar por ellosc?
4Por tanto, háblales y diles: «Así dice el Señor Dios1: “Cualquier hombre de la casa de Israel que erija sus ídolos en su corazón, y que ponga delante de su rostro lo que lo hace caer en su iniquidad, y después venga al profeta, yo, el Señor, le responderéa entonces2 de acuerdo con la multitud de sus ídolos,
5a fin de alcanzar a la casa de Israel en sus corazonesa, que están apartados de mí a causa de todos1 sus ídolosb”».
6Por tanto, di a la casa de Israel: «Así dice el Señor Dios: “Arrepentíos y apartaos de vuestros ídolos, y de todas vuestras abominacionesa apartad vuestros rostros.
7“Porque a cualquiera de la casa de Israel, o de los forasteros que residen en Israela, que se aleje de mí y erija sus ídolos en su corazón, que ponga delante de su rostro lo que lo hace caer en su iniquidad, y después venga al profeta para consultarme por medio de él, yo, el Señor, le responderé por mí mismob.
8“Y pondré mi rostro contra ese hombre, haré de él señal y proverbio1, y lo cortaré de en medio de mi puebloa; y sabréis que yo soy el Señorb.
9“Pero si el profeta se deja engañar1 y dice algo, soy yo, el Señor, el que he engañado2 a ese profeta, y extenderé mi mano contra él y lo exterminaréa de en medio de mi pueblo Israel.
10“Llevarán ambos el castigo de su iniquidad; la iniquidad del que consulta será la iniquidad del profeta,
11a fin de que la casa de Israel no se desvíe más de mí ni se contamine más con todas sus transgresionesa. Y ellos serán mi pueblo y yo seré su Diosb”»—declara el Señor Diosc.
12Entonces vino a mí la palabra del Señor, diciendo:
13Hijo de hombre, si un país peca contra mí cometiendo infidelidada, y yo extiendo mi mano contra él, destruyo su provisión1 de pan y envío hambre contra élb y corto de él hombres y animales,
14y aunque estos tres hombresa, Noéb, Danielc y Job, estuvieran en medio de él, ellos, por su justiciad, solo se librarían a sí mismose—declara el Señor Dios.
15Si yo hiciera pasar por la tierra fieras y ellas la despoblaran1, y se volviera desolada sin que nadie pasara por ella a causa de las fierasa,
16aunque estos tres hombres estuvieran en medio de ella, vivo yo—declara el Señor Dios—, ni a sus hijos ni a sus hijas podrían librar; solo ellos serían librados, pero el país sería desoladoa.
17O si yo trajera la espadaa contra ese país, y dijera: «Pase la espada por el país», y corto de él hombresb y animales,
18y estos tres hombres estuvieran en medio de él, vivo yo—declara el Señor Dios—, que no podrían librar ni a sus hijos ni a sus hijas; sino que solo ellos serían librados.
19O si yo enviara una plaga contra ese país y derramara mi furor sobre él con sangre, para cortar de él hombres y animalesa,
20aunque Noé, Daniel y Job estuvieran en medio de él, vivo yo—declara el Señor Dios—, que ni a su hijo ni a su hija podrían librar; ellos, por su justicia, solo se librarían a sí mismos.
21Porque así dice el Señor Dios: ¡Cuánto más cuando yo envíe mis cuatro terribles1 juicios contra Jerusalén: espada, hambre, fieras y plaga para cortar de ella hombres y animalesa!
22Sin embargo, he aquí, en ella quedarán sobrevivientes, hijos e hijas que serán sacados. He aquí, saldrán hacia vosotros y veréis su conducta y sus obras; entonces seréis consolados de la calamidad que he traído contra Jerusaléna, de todo lo que he traído sobre ellab.
23Y ellos os consolarán cuando veáis sus caminos y sus obras, y sabréis que no he hecho en vano lo que hice en ella—declara el Señor Diosa.
Capitulo 15
Jerusalén, una vid inútil
Entonces vino a mí la palabra del Señor, diciendo:
2Hijo de hombre, ¿en qué es mejor la madera de la vid que cualquier otra rama de árbola que haya entre los árboles del bosque?
3¿Se toma madera de ella para hacer alguna obra? ¿Se toma acaso una estaca de ella para colgar alguna vasija?
4Si1 en el fuego se ha puesto para consumirla y el fuego ha consumido los dos extremos, también la parte de en medio ha sido quemada, ¿es aún útil para algo2a?
5Si1 cuando estaba intacta, no se utilizaba para nada2, ¡cuánto menos, cuando la haya consumido el fuego y esté quemada, se podrá hacer aún algo2 de ella!
6Por tanto, así dice el Señor Dios1: «Como la madera de la vid entre los árboles del bosque, que he entregado al fuego para consumirla, así he entregado yo a los habitantes de Jerusalén.
7»He puesto mi rostro contra ellos; del fuego han escapado, pero el fuego los consumirá. Y sabréis que yo soy el Señor, cuando ponga mi rostro contra ellosa.
8»Y convertiré la tierra en desolación, por cuanto han cometido infidelidada»—declara el Señor Dios.
Capitulo 16
Orígenes de Jerusalén
Entonces vino a mí la palabra del Señor, diciendo:
2Hijo de hombre, haz saber a Jerusalén sus abominacionesa,
3y di: «Así dice el Señor Dios1 a Jerusalén: “Por tu origen y tu nacimiento eres de la tierra del cananeo, tu padre era amorreo y tu madre hetea.
4“En cuanto a tu nacimiento, el día que naciste no fue cortado tu cordón umbilical, ni fuiste lavada con agua para limpiarte; no fuiste frotada con sal, ni envuelta en pañalesa.
5“Ningún ojo se apiadó de ti para hacer por ti alguna de estas cosas, para compadecerse de ti; sino que fuiste echada al campo abierto1a, porque fuiste aborrecida2 el día en que naciste.
6“Yo pasé junto a ti y te vi revolcándote en tu sangre. Mientras estabas en tu sangre, te dije: ‘¡Vive!’ Sí, te dije, mientras estabas en tu sangre: ‘¡Vive!’.
7“Te hice tan numerosa1 como la hierba del campoa. Y creciste, te hiciste grande y llegaste a la plenitud de tu hermosura2; se formaron tus pechos y creció tu pelo, pero estabas desnuda y descubierta.
8“Entonces pasé junto a ti y te vi, y he aquí, tu tiempo era tiempo de amoresa; extendí mi manto sobre tib y cubrí tu desnudez. Te hice juramento y entré en pacto contigoc”—declara el Señor Dios—“y fuiste míad.
9“Te lavé con agua, te limpié la sangre y te ungí con aceitea.
10“Te vestí…
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Footnotes
- 1, de su corazón
- 1Heb., YHWH, generalmente traducido Señor, y así en el resto del cap.
- 1, vanidad
- 1, vanidad
- 1, vanas
- 1, de su corazón
- 1Así en la versión gr. (sept.); en el , mi
- 2O, almas
- 1O, almas
- 2, por mentir vosotros
- 1O, almas
- 2O, al vuelo
- 1, no veréis vanidad
- 1Heb., YHWH, generalmente traducido Señor, y así en el resto del cap.
- 2, en ello
- 1O, están todos apartados de mí por
- 1, proverbios
- 1O, seducir
- 2O, seducido
- 1, quebrando el cayado
- 1, privaran de hijos
- 1, malos
- 1, He aquí
- 2, una obra
- 1, He aquí
- 2, una obra
- 1Heb., YHWH, generalmente traducido Señor, y así en el vers. 8
- 1Heb., YHWH, generalmente traducido Señor, y así en el resto del cap.
- 1, a la faz del campo
- 2, en el desprecio de tu alma
- 1, una miríada
- 2, con adorno de adornos
Cross references
- aIsa. 9:15; Jer. 37:19; Ezeq. 22:25, 28
- bIsa. 1:10; Amós 7:16
- aLam. 2:14; Os. 9:7; Zac. 11:15
- bJer. 23:28–32
- aSal. 106:23; Jer. 23:22; Ezeq. 22:30
- bIsa. 58:12
- cIsa. 13:6, 9; Ezeq. 7:19
- aJer. 29:8; Ezeq. 22:28
- bJer. 28:15; 37:19
- aEzeq. 22:28
- aEzeq. 5:8; 21:3; Nah. 2:13
- aJer. 20:3–6; 28:15–17
- bSal. 69:28; 87:6; Jer. 17:13; Dan. 12:1
- aJer. 23:32; 50:6
- bJer. 6:14; 8:11; 14:14; Ezeq. 7:25; 13:16
- aEzeq. 38:22
- aEx. 9:24, 25; Sal. 18:12, 13; Isa. 30:30; Apoc. 11:19; 16:21
- aMiq. 1:6; Hab. 3:13
- bJer. 6:15; 14:15; Ezeq. 13:9
- aJer. 6:14; 8:11; Ezeq. 13:10
- bIsa. 57:21
- aJue. 4:4; 2 Rey. 22:14; Luc. 2:36; Hech. 21:9
- bEzeq. 13:2; Apoc. 2:20
- a2 Ped. 2:14
- aProv. 28:21; Miq. 3:5
- bJer. 23:14, 17
- aSal. 91:3; 124:7
- aAmós 5:12
- bJer. 23:14; 34:16, 22
- cEzeq. 18:21, 27, 30–32; 33:14–16
- aEzeq. 12:24; 13:6; Miq. 3:6; Zac. 13:3
- bEzeq. 13:9, 21; 34:10
- a2 Rey. 6:32; Isa. 29:13; Ezeq. 8:1; 20:1; 33:31, 32
- aEzeq. 20:16
- bEzeq. 7:19; 14:4, 7; Sof. 1:3
- cIsa. 1:15; Jer. 11:11; Ezeq. 20:3, 31
- a1 Rey. 21:20–24; 2 Rey. 1:16; Isa. 66:4
- aJer. 17:10; Zac. 7:12
- bIsa. 1:4; Jer. 2:11; Zac. 11:8
- a1 Sam. 7:3; Neh. 1:9; Isa. 2:20; 30:22; 55:6, 7; Ezeq. 8:6; 14:4; 18:30
- aEx. 12:48; 20:10
- bEzeq. 14:4
- aJer. 44:11; Ezeq. 15:7
- bIsa. 65:15; Ezeq. 5:15
- aJer. 6:14, 15; 14:15
- aEzeq. 44:10, 15; 48:11
- bEzeq. 11:18; 37:23
- cEzeq. 11:20; 34:30; 36:28
- aEzeq. 15:8; 20:27
- bLev. 26:26; Isa. 3:1; Ezeq. 4:16
- aJer. 15:1
- bGén. 6:8; 7:1; Heb. 11:7
- cEzeq. 28:3; Dan. 1:6; 9:21; 10:11
- dJob 1:1, 5; 42:8, 9
- eEzeq. 16:18, 20; 18:20
- aLev. 26:22; Núm. 21:6; Ezeq. 5:17; 14:21
- aGén. 19:29; Ezeq. 18:20
- aLev. 26:25; Ezeq. 5:12; 21:3, 4
- bEzeq. 25:13; Sof. 1:3
- aJer. 14:12; Ezeq. 5:12; 14:21
- aEzeq. 5:17; 33:27; Amós 4:6–10; Apoc. 6:8
- aEzeq. 12:16; 36:20
- bEzeq. 16:54; 31:16; 32:31
- aJer. 22:8, 9
- aSal. 80:8–16; Isa. 5:1–7; Os. 10:1
- aIsa. 27:11; Ezeq. 15:6; 19:14
- aLev. 26:17; 1 Rey. 19:17; Sal. 34:16; Isa. 24:18; Jer. 21:10; Ezeq. 14:8
- aEzeq. 14:13; 17:20
- aIsa. 58:1; Ezeq. 20:4; 22:2
- aOs. 2:3
- aDeut. 32:10
- aEx. 1:7; Deut. 1:10
- aRut 3:9; Jer. 2:2
- bGén. 22:16–18
- cEx. 24:7, 8
- dEx. 19:5; Ezeq. 20:5; Os. 2:19, 20
- aRut 3:3
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