Eclesiastés 9
La Biblia de las AméricasOther versions
Spanish
Arabic
Czech
English
- DARBY 1890 Darby Bible
- ASV American Standard Version
- AV 1873 The Cambridge Paragraph Bible of the Authorized English Version
- CSB Christian Standard Bible
- D-R Douay-Rheims Bible
- ESV English Standard Version
- GW GOD’S WORD Translation
- GNB Good News Translation
- HCSB The Holman Christian Standard Bible
- KJV 1900 King James Version
- LSB Legacy Standard Bible
- LEB The Lexham English Bible
- MSG The Message: The Bible in Contemporary Language
- NET The NET Bible
- NASB95 New American Standard Bible (1995)
- NCV New Century Version
- NIrV New International Reader’s Version (1998)
- NIV New International Version (2011)
- NKJV The New King James Version
- NLT New Living Translation
- NRSVue New Revised Standard Version: Updated Edition
- RSV The Revised Standard Version
- RSVCE The Revised Standard Version, Catholic Edition
- YLT Young’s Literal Translation
French
German
Hebrew
Hungarian
Italian
Korean
Latin
Portuguese
Russian
Simplified Chinese
Traditional Chinese
Capitulo 9
Todo está en manos de Dios
Pues bien, he tomado todas estas cosas en mi corazón y declaro1 todo esto: que los justos y los sabios y sus hechos están en la mano de Diosa. Los hombres no sabenb ni de amor ni de odioc; todo está delante de ellos.
2A todos sucede lo mismoa:
Hay una misma suerte para el justo y para el impío;
para el bueno1, para el limpio y para el inmundo;
para el que ofrece sacrificio y para el que no sacrifica.
Como el bueno, así es el pecador;
como el que jura, así es el que teme jurar2b.
3Este mal hay en todo lo que se hace bajo el sol: que hay una misma suerte para todosa. Además, el corazón de los hijos de los hombres está lleno de maldadb y hay locurac en su corazón toda su vida. Después se van a los muertos.
4Para cualquiera que está unido con los vivos, hay esperanza; ciertamente un perro vivo es mejor que un león muerto.
5Porque los que viven saben que han de morir,
pero los muertos no saben nadaa,
ni tienen ya ninguna recompensa,
porque su memoria está olvidadab.
6En verdad, su amor, su odio y su celo ya han perecido,
y nunca más tendrán parte en todo lo que se hacea bajo el sol.
7Vete, come tu pan con gozo,
y bebe tu vino con corazón alegre,
porque Dios ya ha aprobado tus obrasa.
8En todo tiempo sean blancas tus ropasa,
y que no falte ungüento sobre tu cabezab.
9Goza de la vida con la mujer que amas, todos los días de tu vida fugaz1a que Él te ha dado bajo el sol, todos los días de tu vanidad, porque esta es tu parte en la vida y en el trabajo con que te afanas bajo el solb.
10Todo lo que tu mano halle para hacer, hazlo según tus fuerzasa; porque no hay actividad ni propósito ni conocimiento ni sabiduríab en el Seol1c adonde vas.
11Vi además que bajo el sol
no es de los ligeros la carreraa,
ni de los valientes1 la batallab;
y que tampoco de los sabios es el pan,
ni de los entendidos las riquezasc,
ni de los hábiles el favor,
sino que el tiempo y la suerte les llegan a todosd.
12Porque el hombre tampoco conoce su tiempoa:
como peces atrapados en la red traicionera,
y como aves apresadas en la trampab,
así son atrapados los hijos de los hombresc en el tiempo malo
cuando cae de repente sobre ellosd.
Sabiduría y necedad
13También esto llegué a ver como sabiduría bajo el sol, y me impresionó1:
14Había una pequeña ciudad con pocos hombres en ella. Llegó1 un gran rey, la cercó y construyó contra ella grandes baluartes;
15pero en ella se hallaba un hombre pobre y sabioa; y él con su sabiduría libró1 la ciudadb; sin embargo, nadie se acordó de aquel hombre pobrec.
16Y yo me dije:
Mejor es la sabiduría que la fuerzaa;
pero la sabiduría del pobre se desprecia
y no se presta atención a sus palabras.
17Las palabras del sabio oídas en quietud son mejores
que los gritos del gobernante entre los neciosa.
18Mejor es la sabiduría que las armas de guerraa,
pero un solo pecador destruye mucho bienb.
Footnotes
Cross references
- aDeut. 33:3; Job 12:10; Sal. 119:109
- bEcl. 10:14
- cEcl. 9:6
- aJob 9:22; Ecl. 9:11
- bEcl. 2:14; 3:19; 6:6; 7:2
- aEcl. 9:2
- bEcl. 8:11; Jer. 17:10
- cEcl. 1:17
- aJob 14:21
- bSal. 88:12; Ecl. 1:11; 2:16; 8:10; Isa. 26:14
- aEcl. 2:10; 3:22
- aEcl. 2:24; 8:15
- aApoc. 3:4
- bSal. 23:5
- aEcl. 6:12; 7:15
- bEcl. 2:10
- aEcl. 11:6; Rom. 12:11; Col. 3:23
- bEcl. 9:5
- cGén. 37:35; Job 21:13; Isa. 38:10
- aAmós 2:14, 15
- b2 Crón. 20:15; Sal. 76:5; Zac. 4:6
- cDeut. 8:17, 18
- d1 Sam. 6:9
- aEcl. 8:7
- bProv. 7:23
- cProv. 29:6; Isa. 24:18; Os. 9:8
- dLuc. 21:34, 35
- aEcl. 4:13
- b2 Sam. 20:22
- cEcl. 2:16; 8:10
- aProv. 21:22; Ecl. 7:12, 19
- aEcl. 7:5; 10:12
- aEcl. 9:16
- bJos. 7:1–26; 2 Rey. 21:2–17
Copyright 1986, 1995, 1997 The Lockman Foundation