Logos Bible Study

Eclesiastés 5

La Biblia de las AméricasOther versions

Spanish

Arabic

Czech

English

French

German

Hebrew

Hungarian

Italian

Korean

Latin

Portuguese

Russian

Simplified Chinese

Traditional Chinese

Capitulo 5

Vanidad de las palabras

1Guarda tus pasos cuando vas a la casa de Diosa, y acércate a escuchar en vez de ofrecer el sacrificio de los neciosb, porque estos no saben que hacen el mal.

21No te des prisa en hablar2a,

ni se apresure tu corazón a proferir palabra delante de Dios.

Porque Dios está en el cielo y tú en la tierra;

por tanto sean pocas tus palabrasb.

3Porque los sueños vienen1 de la mucha tarea,

y la voz del necio de las muchas palabrasa.

4Cuando haces un voto a Dios, no tardes en cumplirlo, porque Él no se deleita en los necios. El voto que haces, cúmpleloa.

5Es mejor que no hagas votos, a que hagas votos y no los cumplasa.

6No permitas que tu boca te haga pecar1, y no digas delante del mensajero de Dios que fue un errora. ¿Por qué ha de enojarse Dios a causa de tu voz y destruir la obra de tus manos?

7Porque en los muchos sueños y en las muchas palabras hay vanidades; tú, sin embargo, teme1 a Diosa.

Vanidad de las riquezas

8Si ves la opresióna del pobre y la negación del derecho y de la justiciab en la provincia, no te sorprendasc del hecho, porque un oficial1 vigila sobre otro oficial1, y hay oficiales superiores sobre ellos.

9Mas el beneficio del país, para todos, es que el rey mantenga cultivado el campo.

10Él que ama el dinero no se saciará de dinero,

y el que ama la abundancia no se saciará de ganancias.

También esto es vanidada.

11Cuando aumentan los bienesa,

aumentan también los que los consumen.

Así, pues, ¿cuál es la ventaja para sus dueños, sino verlos con sus ojos?

12Dulce es el sueñoa del trabajador,

coma mucho o coma poco;

pero la hartura del rico no le permite dormir.

13Hay un grave mal que he visto bajo el sol:

las riquezasa guardadas por su dueño para su mal;

14cuando esas riquezas se pierden por un mal negocio1,

y él engendra un hijo,

no queda nada para mantenerlo2.

15Como salió del vientre de su madre, desnudo,

así volverá, yéndose tal como vinoa;

nada saca del fruto de su trabajo

que pueda llevarse en la manob.

16Y también esto es un grave mal:

que tal como vino, así se irá.

Por tanto, ¿qué provechoa tiene el que trabaja para el vientob?

17Además todos los1 días de su vida come en tinieblas,

con mucha molestiaa, enfermedad y enojo.

18He aquí lo que yo he visto que es bueno y conveniente1: comer, beber y gozarse uno2 de todo el trabajo en que se afanaa bajo el sol en los contados días de la vida que Dios le ha dado; porque esta es su recompensa3b.

19Igualmente, a todo hombre a quien Dios ha dado riquezas y bienesa, lo ha capacitado también para comer de ellosb, para recibir su recompensa1 y regocijarse en su trabajo: esto es don de Diosc.

20Pues él no se acordará mucho de los días de su vida, porque Dios lo1 mantiene ocupado con alegría en su corazóna.

Read in Logos

Footnotes

  1. 1En el texto heb., cap. 4:17
  2. 1En el texto heb., cap. 5:1
  3. 2, con tu boca
  4. 1, el sueño viene
  5. 1, que tu boca haga que tu carne peque
  6. 1O, reverencia
  7. 1, superior
  8. 1, una obra mala
  9. 2, en su mano
  10. 1, sus
  11. 1, hermoso
  12. 2, ver lo bueno
  13. 3O, porción
  14. 1O, porción
  15. 1Así en algunas versiones antiguas; el heb. omite: lo

Cross references

  1. aEx. 3:5; 30:18–20; Isa. 1:12
  2. b1 Sam. 15:22; Prov. 15:8; 21:27
  3. aProv. 20:25
  4. bProv. 10:19; Mat. 6:7
  5. aJob 11:2; Prov. 15:2; Ecl. 10:14
  6. aNúm. 30:2; Sal. 50:14; 66:13, 14; 76:11
  7. aProv. 20:25; Hech. 5:4
  8. aLev. 4:2, 22; Núm. 15:25
  9. aEcl. 3:14; 7:18; 8:12, 13; 12:13
  10. aEcl. 4:1
  11. bEzeq. 18:18
  12. c1 Ped. 4:12
  13. aEcl. 1:8; 2:10, 11; 4:8
  14. aEcl. 2:9
  15. aProv. 3:24
  16. aEcl. 6:2
  17. aJob 1:21
  18. bSal. 49:17; 1 Tim. 6:7
  19. aEcl. 1:3; 2:11; 3:9
  20. bProv. 11:29
  21. aSal. 127:2; Ecl. 2:23
  22. aEcl. 2:24
  23. bEcl. 2:10
  24. a2 Crón. 1:12; Ecl. 6:2
  25. bEcl. 6:2
  26. cEcl. 3:13
  27. aEx. 23:25