Deuteronomio 26–27
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- DARBY 1890 Darby Bible
- ASV American Standard Version
- AV 1873 The Cambridge Paragraph Bible of the Authorized English Version
- CSB Christian Standard Bible
- D-R Douay-Rheims Bible
- ESV English Standard Version
- GW GOD’S WORD Translation
- GNB Good News Translation
- HCSB The Holman Christian Standard Bible
- KJV 1900 King James Version
- LSB Legacy Standard Bible
- LEB The Lexham English Bible
- MSG The Message: The Bible in Contemporary Language
- NET The NET Bible
- NASB95 New American Standard Bible (1995)
- NCV New Century Version
- NIrV New International Reader’s Version (1998)
- NIV New International Version (2011)
- NKJV The New King James Version
- NLT New Living Translation
- NRSVue New Revised Standard Version: Updated Edition
- RSV The Revised Standard Version
- RSVCE The Revised Standard Version, Catholic Edition
- YLT Young’s Literal Translation
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Capitulo 26
Ofrendas de las primicias
Y sucederá que cuando entres en la tierra que el Señor tu Dios te da por herencia, tomes posesión de ella y habites en ella,
2tomarás las primicias de todos los frutos del suelo que recojas de la tierra que el Señor tu Dios te daa, y las pondrás en una canasta e irás al lugar que el Señor tu Dios escoja para establecer1 su nombreb.
3Y te presentarás al sacerdote que esté en funciones en esos días y le dirás: «Declaro hoy al Señor mi1 Dios que he entrado en la tierra que el Señor juró a nuestros padres que nos daría».
4Entonces el sacerdote tomará la canasta de tu mano, y la pondrá delante del altar del Señor tu Dios.
5Y responderás y dirás delante del Señor tu Dios: «Mi padre fue un arameo errante1a y descendió a Egipto y residió2 allí, siendo pocos en númerob; pero allí llegó a ser una nación grande, fuerte y numerosac.
6»Y los egipcios nos maltrataron y nos afligieron y pusieron sobre nosotros dura servidumbrea.
7»Entonces clamamos al Señor, el Dios de nuestros padres, y el Señor oyó nuestra voz y vio nuestra aflicción, nuestro trabajo y nuestra opresióna;
8y el Señor nos sacó de Egipto con mano fuerte y brazo extendido, con gran terror, con señales y milagrosa;
9y nos ha traído a este lugar y nos ha dado esta tierra, una tierra que mana leche y miela.
10»Ahora, he aquí, he traído las primicias de los frutos de la tierra que tú, oh Señor, me has dadoa». Entonces las pondrás delante del Señor tu Dios, y adorarás delante del Señor tu Dios.
11Y te alegrarás, tú y también el levita y el forastero que está en medio de tia, por todo el bien que el Señor tu Dios te ha dado a ti y a tu casab.
Los diezmos de un pueblo consagrado
12Cuando acabes de pagar1 todo el diezmo de tus frutos en el tercer año, el año del diezmo, entonces lo darás al levita, al forastero, al huérfano y a la viuda, para que puedan comer en tus ciudades2 y sean saciadosa.
13Y dirás delante del Señor tu Dios: «He sacado de mi casa la porción consagrada y también la he dado al levita, al forastero, al huérfano y a la viuda conforme a todos tus mandamientos que me has mandado; no he violado1 ni olvidado ninguno de tus mandamientosa.
14»No he comido de ella estando de1 luto, ni he tomado de ella mientras estaba inmundo, ni he ofrecido de ella a los muertos. He escuchado la voz del Señor mi Dios; he hecho conforme a todo lo que me has mandado.
15»Mira desde tu morada santa, desde el cieloa, y bendice a tu pueblo Israel y a la tierra que nos has dado, una tierra que mana leche y mielb, como juraste a nuestros padres».
16El Señor tu Dios te manda hoy que cumplas estos estatutos y ordenanzas. Cuidarás, pues, de cumplirlos con todo tu corazón y con toda tu almaa.
17Has declarado hoy que el Señor es tu Diosa y que andarás1 en sus caminos y guardarás2 sus estatutos, sus mandamientos y sus ordenanzas, y que escucharás su voz.
18Y el Señor ha declarado hoy que tú eres su pueblo, su exclusiva posesión1a, como Él te prometió, y que debes guardar2 todos sus mandamientos;
19y que Él te pondrá1 en alto sobre todas las naciones que ha hechoa, para alabanza, renombre y honor; y serás un pueblo consagrado al Señor tu Diosb, como Él ha dicho.
Capitulo 27
La inscripción de la ley en Ebal
Y Moisés y los ancianos de Israel dieron1 orden al pueblo, diciendo: Guardad todos los mandamientos que yo os ordeno hoy.
2aY sucederá que el día que paséis el Jordán a la tierra que el Señor tu Dios te da, levantarás para ti piedras grandes, y las blanquearás con cal,
3y escribirás en ellas todas las palabras de esta ley, cuando hayas pasado, para entrar en la tierra que el Señor tu Dios te da, una tierra que mana leche y miela, tal como el Señor, el Dios de tus padres, te prometió1.
4Y sucederá que cuando pases el Jordán, levantarás estas piedras en el monte Ebala, como1 yo te ordeno hoy, y las blanquearás con cal.
5Además, edificarás allí un altar al Señor tu Dios, un altar de piedras; y no alzarás sobre ellas herramientas de hierroa.
6Construirás el altar del Señor tu Dios de piedras enteras; y sobre él ofrecerás holocaustos al Señor tu Dios;
7y sacrificarás ofrendas de paz y comerás allí, y te alegrarás delante del Señor tu Diosa.
8Escribirás claramente en las piedras1 todas las palabras de esta ley.
9Entonces Moisés y los sacerdotes levitas hablaron a todo Israel, diciendo: Guarda silencio y escucha, oh Israel. Hoy te has convertido en pueblo del Señor tu Dios.
10Por tanto, obedecerás al1 Señor tu Dios, y cumplirás sus mandamientos y sus estatutos que te ordeno hoy.
Las maldiciones
11También Moisés ordenó al pueblo en aquel día, diciendo:
12Cuando pases el Jordán, estos estarán sobre el monte Gerizima para bendecir al pueblo: Simeón, Leví, Judá, Isacar, José y Benjamín.
13Y para la maldición, estos estarán en el monte Ebal: Rubén, Gad, Aser, Zabulón, Dan y Neftalí.
14Entonces los levitas responderán y dirán en alta voz a todos los hombres de Israel:
15«Maldito el hombre que haga ídolo1 o imagen de fundicióna, abominación al Señor, obra de las manos del artífice, y la erige en secreto». Y todo el pueblo responderá, y dirá: «Aménb».
16«Maldito el que desprecie a su padre o a su madrea». Y todo el pueblo dirá: «Amén».
17«Maldito el que cambie1 el lindero de su vecinoa». Y todo el pueblo dirá: «Amén».
18«Maldito el que haga errar al ciego en el caminoa». Y todo el pueblo dirá: «Amén».
19«Maldito el que pervierta el derecho del forastero, del huérfano y de la viudaa». Y todo el pueblo dirá: «Amén».
20«Maldito el que se acueste con la mujer de su padre, porque ha descubierto la vestidura de su padrea». Y todo el pueblo dirá: «Amén».
21«Maldito el que se eche con cualquier animala». Y todo el pueblo dirá: «Amén».
22«Maldito el que se acueste con su hermana, la hija de su padre o de su madrea». Y todo el pueblo dirá: «Amén».
23«Maldito el que se acueste con su suegraa». Y todo el pueblo dirá: «Amén».
24«Maldito el que hiera a su vecino secretamentea». Y todo el pueblo dirá: «Amén».
25«Maldito el que acepte soborno para quitar la vida a un inocentea». Y todo el pueblo dirá: «Amén».
26«Maldito el que no confirme las palabras de esta ley, poniéndolas por obraa». Y todo el pueblo dirá: «Amén».
Notas al pie
- 1O, hacer habitar
- 1Así en la versión gr. (sept.); en heb., tu
- 1O, a punto de perecer
- 2O, vivió como extranjero
- 1, diezmar
- 2, puertas
- 1O, transgredido
- 1, mientras en mi
- 1, y para andar
- 2, y para guardar
- 1O, su tesoro especial
- 2, y para guardar
- 1, y para ponerte
- 1, dio
- 1, habló
- 1, que
- 1I.e., las piedras cubiertas de cal (véase vers. 4)
- 1, escucharás la voz del
- 1O, imagen tallada
- 1O, mueva
Referencias cruzadas
- aEx. 22:29; 23:16, 19; Núm. 18:13; Prov. 3:9
- bDeut. 12:5
- aGén. 43:1–14
- bGén. 46:27
- cDeut. 1:10; 10:22
- aEx. 1:8–11
- aEx. 2:23–25; 3:9
- aDeut. 4:34; 34:11, 12
- aEx. 3:8, 17
- aDeut. 8:18; Prov. 10:22
- aDeut. 12:12
- bDeut. 12:7; 16:11; Ecl. 3:12, 13; 5:18–20
- aLev. 27:30; Núm. 18:24; Deut. 14:28, 29; Heb. 7:5, 9, 10
- aSal. 119:141, 153, 176
- aSal. 80:14; Isa. 63:15; Zac. 2:13
- bDeut. 26:9
- aDeut. 4:29
- aSal. 48:14
- aEx. 6:7; 19:5; Deut. 4:20; 7:6; 14:2; 28:9; 29:13; Tito 2:14; 1 Ped. 2:9
- aDeut. 4:7, 8; 28:1, 13
- bEx. 19:6; Deut. 7:6; Isa. 62:12; Jer. 2:3; 1 Ped. 2:9
- aJos. 8:30–32
- aDeut. 26:9
- aDeut. 11:29; Jos. 8:30
- aEx. 20:25; Jos. 8:31
- aDeut. 26:11
- aDeut. 11:29; Jos. 8:33–35
- aEx. 20:4, 23; 34:17; Lev. 19:4; 26:1; Deut. 4:16, 23; 5:8; Isa. 44:9
- b1 Cor. 14:16
- aEx. 20:12; 21:17; Lev. 19:3; 20:9; Deut. 5:16; Ezeq. 22:7
- aDeut. 19:14; Prov. 22:28
- aLev. 19:14
- aEx. 22:21; 23:9; Lev. 19:33; Deut. 10:18; 24:17
- aLev. 18:8; 20:11; Deut. 22:30; 1 Cor. 5:1
- aEx. 22:19; Lev. 18:23; 20:15
- aLev. 18:9; 20:17
- aLev. 20:14
- aEx. 21:12; Lev. 24:17; Núm. 35:30, 31
- aEx. 23:7; Deut. 10:17; Sal. 15:5; Ezeq. 22:12
- aSal. 119:21; Jer. 11:3; Gál. 3:10
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