1º Reyes 12–13
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Capitulo 12
División del reino
aEntonces Roboam fue a Siquem, porque todo Israel había ido a Siquem para hacerlo reyb.
2Y1 cuando lo oyó Jeroboam, hijo de Nabat, viviendo2 en Egipto (porque todavía estaba en Egipto, adonde había huido de la presencia del rey Salomón)a,
3enviaron a llamarle. Entonces vino Jeroboam con toda la asamblea de Israel, y hablaron a Roboam, diciendo:
4Tu padre hizo pesado nuestro yugoa; ahora pues, aligera la dura servidumbre de tu padre y el pesado yugo que puso sobre nosotros y te serviremos.
5Entonces él les dijo: Idos por1 tres días, después volved a mía. Y el pueblo se fue.
6El rey Roboam pidió consejo a los ancianos que habían servido a1 su padre Salomón cuando aún vivíaa, diciendo: ¿Qué me aconsejáis que responda a este pueblo?
7Y ellos le respondieron, diciendo: Si hoy te haces servidor de este pueblo, y les sirves y les concedes su petición1 y les dices buenas palabras, entonces ellos serán tus siervos para siemprea.
8Pero él abandonó el consejo que le habían dado los ancianos, y pidió consejo a los jóvenes que habían crecido con él y le servían1.
9Y les dijo: ¿Qué aconsejáis que respondamos a este pueblo que me ha hablado, diciendo: «Aligera el yugo que tu padre puso sobre nosotros»?
10Y los jóvenes que se habían criado con él le respondieron, diciendo: Así dirás a este pueblo que te ha hablado, diciendo: “Tu padre hizo pesado nuestro yugo; pero tú hazlo más ligero para1 nosotros». Así les hablarás: «Mi dedo meñique es más grueso que los lomos de mi padre.
11»Por cuanto mi padre os cargó con un pesado yugo, yo añadiré a vuestro yugo; mi padre os castigó con látigos, pero yo os castigaré con escorpiones».
12Entonces vino Jeroboam con todo el pueblo a Roboam al tercer día como el rey había dicho, diciendo: Volved a mí al tercer díaa.
13El rey respondió con dureza al pueblo, pues había menospreciado1 el consejo que los ancianos le habían dado2,
14y les habló conforme al consejo de los jóvenes, diciendo: Mi padre hizo pesado vuestro yugoa, pero yo añadiré a vuestro yugo; mi padre os castigó con látigos, pero yo os castigaré con escorpiones.
15El rey no escuchó al pueblo, porque lo que había sucedido era del Señor, para que Él confirmara la palabra que el Señor había hablado por medio1 de Ahías silonita a Jeroboama, hijo de Nabatb.
16Cuando todo Israel vio que el rey no les escuchaba, el pueblo respondió al rey, diciendo:
¿Qué parte tenemos nosotros con Davida?
No tenemos herencia con el hijo de Isaí.
¡A tus tiendas, Israel!
¡Mira ahora por tu casa, David!
Y todo Israel se fue a sus tiendas.
17Pero en cuanto a los hijos de Israel que habitaban en las ciudades de Judá, Roboam reinó sobre ellosa.
18Entonces el rey Roboam envió a Adoram, que estaba a cargo de los trabajos forzadosa, pero todo Israel lo mató a pedradas1; y el rey Roboam se apresuró a subir a su carro para huir a Jerusalén.
19Así Israel ha estado en rebeldía contra la casa de Davida hasta hoy.
20Y aconteció que cuando todo Israel supo que Jeroboam había vuelto, enviaron a llamarlo a la asamblea y lo hicieron rey sobre todo Israel. No hubo quien siguiera a la casa de David, sino solo la tribu de Judáa.
21Cuando Roboam llegó a Jerusalén, reunió a toda la casa de Judá y a la tribu de Benjamín, ciento ochenta mil hombres, guerreros escogidos, para pelear contra la casa de Israel y restituir el reino a Roboama, hijo de Salomón.
22Pero la palabra de Dios vino a Semaías, hombre de Dios, diciendoa:
23Habla a Roboam, hijo de Salomón, rey de Judá, y a toda la casa de Judáa y de Benjamín, y al resto del pueblo, diciéndoles:
24«Así dice el Señor: “No subiréis ni pelearéis contra vuestros hermanos los hijos de Israel; vuelva cada uno a su casa, porque de mí ha venido esto”». Y ellos escucharon la palabra del Señor, y se volvieron para irse conforme a la palabra del Señora.
La idolatría de Jeroboam
25Entonces Jeroboam edificó Siquema en la región montañosa de Efraín, y habitó allí1. De allí salió y edificó Penuelb.
26Y Jeroboam se dijo en su corazón: Ahora el reino volverá a la casa de David
27si este pueblo continúa subiendo a ofrecer sacrificios en la casa del Señora en Jerusalén, porque el corazón de este pueblo se volverá a su señor, es decir a Roboam, rey de Judá, y me matarán y volverán a Roboam, rey de Judá.
28Y el rey tomó consejo, hizo dos becerrosa de orob, y dijo al pueblo1: Es mucho para vosotros subir a Jerusalén; he aquí vuestros dioses, oh Israel, los cuales te hicieron subir de la tierra de Egiptoc.
29Puso uno en Betela y el otro lo puso en Danb.
30Y esto fue motivo de pecadoa, porque el pueblo iba aun hasta Dan a adorar delante de uno de ellos.
31Hizo también casas en los lugares altosa, e hizo sacerdotes de entre el1 pueblo que no eran de los hijos de Levíb.
32Y Jeroboam instituyó1 una fiesta en el mes octavo, en el día quince del mes, como la fiesta que hay en Judáa, y subió al2 altar. Así hizo en Betel, ofreciendo sacrificio a los becerros que había hecho. Y puso en Betel a los sacerdotes de los lugares altos que él había construidob.
33Entonces subió al1 altar que había hecho en Betel el día quince del mes octavo, es decir en el mes que él había planeado en su propio corazóna; e instituyó2 una fiesta para los hijos de Israel, y subió al1 altar para quemar inciensob.
Capitulo 13
Jeroboam y el hombre de Dios
Y he aquí, un hombre de Dios fue de Judá a Betel por palabra del Señora, cuando Jeroboam estaba junto al altar para quemar inciensob.
2Y clamó contra el altar por palabra del Señora, y dijo: Oh altar, altar, así dice el Señor: «He aquí, a la casa de David le nacerá un hijo, que se llamará Josías; y él sacrificará sobre ti a los sacerdotes de los lugares altos que queman incienso sobre ti, y sobre ti serán quemados huesos humanosb».
3Aquel mismo día dio una señal1, diciendo: Esta es la señal1 de que el Señor ha habladoa: «He aquí, el altar se romperá y las cenizas2 que están sobre él se derramarán».
4Y aconteció que cuando el rey oyó la palabra que el hombre de Dios había clamado contra el altar de Betel, extendió1 su mano desde el altar, diciendo: ¡Prendedlo! Pero la mano que extendió contra él se secó, de modo que no podía volverla hacia sí.
5Y el altar se rompió y las cenizas1 se derramaron del altar, conforme a la señal2 que el hombre de Dios había dado por palabra del Señor.
6El rey respondió, y dijo al hombre de Dios: Te ruego que supliques al1 Señor tu Dios, y ores por mí, para que mi mano me sea restauradaa. El hombre de Dios suplicó al2 Señorb y la mano del rey le fue restaurada, y quedó como antes.
7Entonces el rey dijo al hombre de Dios: Ven conmigo a casa y refréscate, y te daré una recompensaa.
8Pero el hombre de Dios dijo al rey: Aunque me dieras la mitad de tu casa no iría contigo, y no comería pan ni bebería agua en este lugara.
9Porque así se me ordenó por palabra del Señor, que me dijo1: «No comerás pan, ni beberás agua, ni volverás por el camino que fuiste».
10Y se fue por otro camino, no regresó por el camino por donde había ido a Betel.
El profeta y el hombre de Dios
11Moraba entonces en Betel un anciano profeta; y sus hijos fueron y le contaron1a todo lo que el hombre de Dios había hecho aquel día en Betel; las palabras que él había hablado al rey, las contaron también a su padre.
12Y su padre les dijo: ¿Por dónde se fue?1 Y sus hijos le mostraron2 el camino por donde se había ido el hombre de Dios que había venido de Judá.
13Entonces dijo a sus hijos: Aparejadme el asno. Le aparejaron el asno, se montó sobre él,
14y fue tras el hombre de Dios; lo halló sentado debajo de una encina1, y le dijo: ¿Eres tú el hombre de Dios que vino de Judá? Y él respondió: Yo soy.
15Entonces le dijo: Ven conmigo a casa y come pan.
16Y él respondió: No puedo volver contigo ni ir contigo; tampoco comeré pan ni beberé agua contigo en este lugara.
17Porque me vino un mandato1 por palabra del Señora: «No comerás pan ni beberás agua allí, ni volverás por el camino que fuiste».
18Y el otro le respondió: Yo también soy profetaa como tú, y un ángelb me habló por palabra del Señor, diciendo: «Tráelo contigo a tu casa, para que coma pan y beba agua». Pero le estaba mintiendoc.
19Entonces se volvió con él, comió pan en su casa y bebió agua.
20Y sucedió que cuando ellos estaban a la mesa, la palabra del Señor vino al profeta que le había hecho volver;
21y él clamó al hombre de Dios que vino de Judá, diciendo: Así dice el Señor: «Porque has desobedecido el mandato1 del Señor, y no has guardado el mandamiento que el Señor tu Dios te ha ordenado,
22sino que has vuelto y has comido pan y bebido agua en el lugar del cual Él te dijo: “No comerás pan ni beberás agua”, tu cadáver no entrará en el sepulcro de tus padres».
23Y sucedió que después de haber comido pan y de haber bebido agua, aparejó el asno para él, para el profeta que había hecho volver.
24Y cuando este había partido, un león lo encontró en el camino y lo matóa, y su cadáver quedó tirado en el camino y el asno estaba junto a él; también el león estaba junto al cadáver.
25Y he aquí, pasaron unos hombres y vieron el cadáver tirado en el camino y el león que estaba junto al cadáver; y fueron y lo dijeron en la ciudad donde vivía el anciano profetaa.
26Y cuando el profeta que le había hecho volver del camino lo oyó, dijo: Es el hombre de Dios, que desobedeció el mandato1 del Señor; por tanto el Señor lo ha entregado al león que lo ha desgarrado y matado, conforme a la palabra que el Señor le había hablado.
27Entonces habló a sus hijos, diciendo: Aparejadme el asno. Y se lo aparejaron.
28Fue y halló el cadáver tirado en el camino, y el asno y el león estaban junto al cadáver; el león no había comido el cadáver ni desgarrado el asno.
29El profeta levantó el cadáver del hombre de Dios, lo puso sobre el asno y lo trajo. Vino a la ciudad del anciano profeta para hacer duelo por él y enterrarlo.
30Puso el cadáver en su propio sepulcro, e hicieron duelo por él, diciendo: ¡Ay, hermano míoa!
31Y sucedió que después de…
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Footnotes
- 1, Y sucedió que
- 2, y Jeroboam vivía
- 1, aun
- 1, habían estado delante de
- 1, les contestas
- 1, y estaban delante de él
- 1, de sobre
- 1, abandonado
- 2, aconsejado
- 1, mano
- 1, lo apedreó con piedras y murió
- 1, en ella
- 1, les dijo
- 1O, de los extremos del
- 1, hizo
- 2U, ofreció sobre el
- 1U, ofreció sobre el
- 2, hizo
- 1, maravilla
- 2, cenizas de sebo
- 1, Jeroboam extendió
- 1, cenizas de sebo
- 2, maravilla
- 1, suavices el rostro del
- 2, suavizó el rostro del
- 1, diciendo
- 1, su hijo fue y le contó
- 1, ¿Dónde está este camino por el que fue?
- 2Así en algunas versiones antiguas; en el , habían visto
- 1O, un terebinto
- 1, una palabra
- 1, te has rebelado contra la boca
- 1, se rebeló contra la boca
Cross references
- a1 Rey. 12:1–24; 2 Crón. 10:1–11:4
- bJue. 9:6
- a1 Rey. 11:26, 40
- a1 Sam. 8:11–18; 1 Rey. 4:7, 21–25; 9:15
- a1 Rey. 12:12
- a1 Rey. 4:1–6; Job 12:12; 32:7
- a2 Crón. 10:7; Prov. 15:1
- a1 Rey. 12:5
- aEx. 1:13, 14; 5:5–9, 16–18
- a1 Rey. 11:11, 31
- bDeut. 2:30; Jue. 14:4; 1 Rey. 12:24; 2 Crón. 10:15
- a2 Sam. 20:1
- a1 Rey. 11:13, 36
- a2 Sam. 20:24; 1 Rey. 4:6; 5:14
- a2 Rey. 17:21
- a1 Rey. 11:13, 32, 36
- a2 Crón. 11:1
- a2 Crón. 11:2; 12:5–7
- a1 Rey. 12:17
- a1 Rey. 12:15
- aGén. 12:6; Jue. 9:45–49
- bGén. 32:30, 31; Jue. 8:8, 17
- aDeut. 12:5–7, 14
- aOs. 10:5
- b2 Rey. 10:29; 17:16; Os. 8:4–7
- cEx. 32:4, 8
- aGén. 28:19; Os. 10:5
- bJue. 18:26–31
- a1 Rey. 13:34; 2 Rey. 17:21
- a1 Rey. 13:32
- b1 Rey. 13:33; 2 Rey. 17:32; 2 Crón. 11:15; 13:9
- aLev. 23:33, 34; Núm. 29:12; 1 Rey. 8:2, 5
- bAmós 7:10–13
- aNúm. 15:39
- b1 Rey. 13:1
- a1 Rey. 12:22; 2 Rey. 23:17
- b1 Rey. 12:33
- a1 Rey. 13:32
- b2 Rey. 23:15, 16
- aEx. 4:1–5; Jue. 6:17; Isa. 38:7; Juan 2:18; 1 Cor. 1:22
- aEx. 8:8, 28; 9:28; 10:17; Hech. 8:24; Sant. 5:16
- bLuc. 6:27, 28
- a1 Sam. 9:7, 8; 2 Rey. 5:15
- aNúm. 22:18; 24:13; 1 Rey. 13:16, 17
- a1 Rey. 13:25; 2 Rey. 23:18
- a1 Rey. 13:8, 9
- a1 Rey. 20:35
- aMat. 7:15; 1 Jn. 4:1
- bGál. 1:8
- cProv. 12:19, 22; 19:5; Jer. 29:31, 32; Ezeq. 13:8, 9; 1 Tim. 4:1, 2
- a1 Rey. 20:36
- a1 Rey. 13:11
- aJer. 22:18
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