Mateo 13:24–46
La Biblia de las AméricasOther versions
Spanish
Arabic
Czech
English
- DARBY 1890 Darby Bible
- ASV American Standard Version
- AV 1873 The Cambridge Paragraph Bible of the Authorized English Version
- CSB Christian Standard Bible
- D-R Douay-Rheims Bible
- ESV English Standard Version
- GW GOD’S WORD Translation
- GNB Good News Translation
- HCSB The Holman Christian Standard Bible
- KJV 1900 King James Version
- LSB Legacy Standard Bible
- LEB The Lexham English Bible
- MSG The Message: The Bible in Contemporary Language
- NET The NET Bible
- NASB95 New American Standard Bible (1995)
- NCV New Century Version
- NIrV New International Reader’s Version (1998)
- NIV New International Version (2011)
- NKJV The New King James Version
- NLT New Living Translation
- NRSVue New Revised Standard Version: Updated Edition
- RSV The Revised Standard Version
- RSVCE The Revised Standard Version, Catholic Edition
- TNIV Today’s New International Version
- YLT Young’s Literal Translation
French
German
Greek
Hungarian
Italian
Korean
Latin
Portuguese
Russian
Simplified Chinese
Traditional Chinese
Parábola del trigo y la cizaña
24Jesús les refirió otra parábola, diciendo: El reino de los cielosa puede compararse a1 un hombre que sembró buena semilla en su campo.
25Pero mientras los hombres dormían, vino su enemigo y sembró cizaña1 entre el trigo, y se fue.
26Cuando el trigo1 brotó y produjo grano, entonces apareció también la cizaña.
27Y los siervos del dueño fueron y le dijeron: «Señor, ¿no sembraste buena semilla en tu campo? ¿Cómo1, pues, tiene cizaña?».
28Él les dijo: «Un enemigo1 ha hecho esto». Y los siervos le dijeron*: «¿Quieres, pues, que vayamos y la recojamos?».
29Pero él dijo*: «No, no sea que al recoger la cizaña, arranquéis el trigo junto con ella.
30»Dejad que ambos crezcan juntos hasta la siega; y al tiempo de la siega diré a los segadores: “Recoged primero la cizaña y atadla en manojos para quemarla, pero el trigo recogedlo en mi graneroa”».
Parábola del grano de mostaza
31Les refirió otra parábola, diciendo: aEl reino de los cielos es semejante a un grano de mostazab, que un hombre tomó y sembró en su campo,
32y que de todas las semillas es la más pequeña; pero cuando ha crecido, es la mayor de las hortalizas, y se hace árbol, de modo que las aves del cielo vienen y anidan en sus ramasa.
Parábola de la levadura
33Les dijo otra parábola: aEl reino de los cielos es semejante a la levadura que una mujer tomó y escondió en tres medidas1 de harina hasta que todo quedó fermentadob.
34Todo esto habló Jesús en parábolas a las multitudes, y nada les hablaba sin parábolaa,
35para que se cumpliera lo dicho por medio del profeta, cuando dijo:
Abriré mi boca en parábolas;
hablare de cosas ocultas desde la fundacion del mundoa.
Explicación de la parábola del trigo y la cizaña
36Entonces dejó a la multitud y entró en la casaa. Y se le acercaron sus discípulos, diciendo: Explícanos la parábola de la cizaña del campob.
37Y respondiendo Él, dijo: El que siembra la buena semilla es el Hijo del Hombrea,
38y el campo es el mundo; y la buena semilla son1 los hijos del reinoa, y la cizaña son los hijosb del malignoc;
39y el enemigo que la sembró es el diablo, y la siega es el fin1 del mundo2a, y los segadores son los ángeles.
40Por tanto, así como la cizaña se recoge y se quema en el fuego, de la misma manera será en el fin1 del mundo2a.
41El Hijo del Hombrea enviará a sus ángelesb, y recogerán de su reino a todos los que son piedra de tropiezo1 y a los que hacen iniquidadc;
42y los echarán en el horno de fuegoa; allí será el llanto y el crujir de dientesb.
43Entonces los justos resplandecerán como el sola en el reino de su Padre. El que tiene oídos1, que oigab.
Parábolas del tesoro escondido y la perla de gran valor
44El reino de los cielosa es semejante a un tesoro escondido en el campo, que al encontrarlo un hombre, lo vuelve a esconder, y de alegría por ello, va, vende todo lo que tieneb y compra aquel campo.
45El reino de los cielosa también es semejante a un mercader que busca perlas finas,
46y al encontrar una perla de gran valor, fue y vendió todo lo que tenía y la compró.
Footnotes
Cross references
- aMat. 13:31, 33, 45, 47; 18:23; 20:1; 22:2; 25:1; Mar. 4:26–30; Luc. 13:18, 20
- aMat. 3:12
- aMat. 13:31, 32; Mar. 4:30–32; Luc. 13:18, 19
- bMat. 13:24; 17:20; Luc. 17:6
- aSal. 104:12; Ezeq. 17:23; 31:6; Dan. 4:12
- aMat. 13:33; Luc. 13:21; Mat. 13:24
- bGén. 18:6; Jue. 6:19; 1 Sam. 1:24
- aMar. 4:34; Juan 10:6; 16:25
- aSal. 78:2
- aMat. 13:1
- bMat. 15:15
- aMat. 8:20
- aMat. 8:12
- bJuan 8:44; Hech. 13:10; 1 Jn. 3:10
- cMat. 5:37
- aMat. 12:32; 13:22, 40, 49; 24:3; 28:20; 1 Cor. 10:11; Heb. 9:26
- aMat. 12:32; 13:22, 39, 49; 24:3; 28:20; 1 Cor. 10:11; Heb. 9:26
- aMat. 8:20
- bMat. 24:31
- cSof. 1:3
- aMat. 13:50
- bMat. 8:12
- aDan. 12:3
- bMat. 11:15
- aMat. 13:24
- bMat. 13:46
- aMat. 13:24
Copyright 1986, 1995, 1997 The Lockman Foundation