Isaías 62–64
La Biblia de las AméricasOther versions
Spanish
Arabic
Czech
English
- DARBY 1890 Darby Bible
- ASV American Standard Version
- AV 1873 The Cambridge Paragraph Bible of the Authorized English Version
- CSB Christian Standard Bible
- D-R Douay-Rheims Bible
- ESV English Standard Version
- GW GOD’S WORD Translation
- GNB Good News Translation
- HCSB The Holman Christian Standard Bible
- KJV 1900 King James Version
- LSB Legacy Standard Bible
- LEB The Lexham English Bible
- MSG The Message: The Bible in Contemporary Language
- NET The NET Bible
- NASB95 New American Standard Bible (1995)
- NCV New Century Version
- NIrV New International Reader’s Version (1998)
- NIV New International Version (2011)
- NKJV The New King James Version
- NLT New Living Translation
- NRSVue New Revised Standard Version: Updated Edition
- RSV The Revised Standard Version
- RSVCE The Revised Standard Version, Catholic Edition
- YLT Young’s Literal Translation
French
German
Hebrew
Hungarian
Italian
Korean
Latin
Portuguese
Russian
Simplified Chinese
Traditional Chinese
Capitulo 62
Certeza de la salvación
Por amor de Sión no callaré,
y por amor de Jerusalén no me estaré quieto,
hasta que salga su justiciaa como resplandor,
y su salvaciónb se encienda como antorcha.
2Entonces verán las naciones tu justiciaa,
y todos los reyes tu gloria,
y te llamarán con un nombre nuevob,
que la boca del Señor determinará.
3Serás también corona de hermosura en la mano del Señor,
y diadema1a real en la palma de tu Dios.
4Nunca más se dirá de ti: Abandonada1a,
ni de tu tierra se dirá jamás: Desolada2;
sino que se te llamará: Mi deleite está en ella3,
porque en ti se deleita el Señorc,
y tu tierra será desposada.
5Porque como el joven se desposa con la doncella,
te desposarán tus hijos;
y como se regocija el1 novio por la novia,
tu Dios se regocijará por tia.
6Sobre tus murallas, oh Jerusalén, he puesto centinelasa;
en todo el día y en toda la noche jamás callarán.
Los que hacéis que el Señor recuerdeb, no os deis descanso,
7ni le concedáis descanso hasta que la restablezcaa,
hasta que haga de Jerusalén una alabanza en la tierrab.
8El Señor ha jurado por su diestra y por su fuerte brazoa:
Nunca más daré tu grano por alimento a tus enemigosb,
ni hijos de extranjeros beberán tu mosto, por el que trabajaste;
9pero los que lo cosechen, lo comerán y alabarán al Señor;
y los que lo recolecten, lo beberán en los atrios de mi santuarioa.
10Pasad, pasad por las puertasa;
Construid, construid la calzadac;
quitad las piedras, alzad estandarte sobre los pueblosd.
11He aquí, el Señor ha proclamado hasta los confines de la tierraa:
Decid a la hija de Siónb: «He aquí, tu salvación vienec;
he aquí, su galardón está con Él, y delante de Él su recompensad».
12Y los llamarán: Pueblo Santoa,
redimidos del Señorb.
Y a ti te llamarán: Buscada, ciudad no abandonadac.
Capitulo 63
El día de la venganza divina
¿Quién es este que viene de Edoma,
de Bosrab con vestiduras de colores brillantes1c;
este, majestuoso en su ropaje,
que marcha2 en la plenitud de su fuerza?
Soy yo que hablo en justicia, poderoso para salvard.
2¿Por qué es rojo tu ropaje,
y tus vestiduras como las del que pisa en el lagara?
3El lagar lo he pisado yo soloa;
de los pueblos, ningún hombre estaba conmigo.
Los pisé en mi irab
y los hollé en mi furorc;
su sangre1 salpicó mis vestiduras
4Porque el día de la venganza estaba en mi corazón,
y el año de mi redención había llegadoa.
5Miré, y no había quien ayudaraa,
me asombré de que no hubiera quien apoyara;
entonces me salvó mi brazob,
y fue mi furor el que me sostuvo.
6Pisoteé los pueblos en mi iraa,
los embriagué en mi furorb
y derramé su sangre por tierra1.
Recuento de las misericordias del Señor
Las misericordias del Señor recordaréa, las alabanzas del Señor,
conforme a todo lo que nos ha otorgado el Señor,
y la gran bondad hacia la casa de Israelb,
que les ha otorgado conforme a su compasión,
y conforme a la multitud de sus misericordiasc.
8Porque Él dijo: Ciertamente, ellos son mi puebloa,
hijos que no engañarán.
Y Él fue su Salvadorb.
9En todas sus angustias Él fue afligido1a,
y el ángel de su presencia los salvób;
en su amorc y en su compasión los redimiód,
los levantó y los sostuvo todos los días de antañoe.
10Mas ellos se rebelarona
y contristaron su santo Espíritub;
por lo cual Él se convirtió en su enemigo
y peleó contra ellos.
11Entonces su pueblo se acordó de los días antiguosa, de Moisés.
¿Dónde está el que los sacó del marb con los pastores1 de su rebaño?
¿Dónde está el que puso su santo Espíritu en medio de ellos2c,
12el que hizo que su glorioso brazo fuera a la diestra de Moisésa,
el que dividió las aguas delante de ellos para hacerse un nombre eternob,
13el que los condujo por los abismos?
Como un caballo en el desierto, no tropezarona;
14como a ganado que desciende al valle,
el Espíritu del Señor les1 dio descansoa.
Así guiaste a tu pueblob,
para hacerte un nombre glorioso.
Plegaria por ayuda y misericordia
Mira desde el cieloa, y ve desde tu santa y gloriosa moradab;
¿dónde está tu celo y tu poderc?
La conmoción de tus entrañas y tu compasión para conmigo se han restringidod.
16Porque tú eres nuestro Padrea, aunque Abrahamb no nos conoce,
ni nos reconoce Israel.
Tú, oh Señor, eres nuestro Padre,
desde la antigüedad tu nombre es Nuestro Redentorc.
17¿Por qué, oh Señor, nos haces desviar de tus caminosa
y endureces nuestro corazón a tu temorb?
Vuélvete por amor de tus siervos, las tribus de tu heredadc.
18Por breve tiempo poseyó tu santuario tu pueblo santo;
nuestros adversarios lo han pisoteadoa.
19Hemos venido a ser como aquellos sobre los que nunca gobernaste,
como aquellos que nunca fueron llamados por tu nombre.
Capitulo 64
1¡Oh, si rasgaras los cielos y descendierasa,
si los montes se estremecieran ante tu presenciab
21(como el fuego enciende el matorral, como el fuego hace hervir el agua),
para dar a conocer tu nombre a tus adversarios,
para que ante tu presencia tiemblen las nacionesa!
3Cuando hiciste cosas terribles que no esperábamosa,
y descendiste, los montes se estremecieron ante tu presencia.
4Desde la antigüedad no habían escuchado ni dado oídosa,
ni el ojo había visto a un Dios fuera de ti
que obrara a favor del que esperaba en Élb.
5Sales al encuentro del que se regocijaa y practica la justiciab,
de los que se acuerdan de ti en tus caminosc.
He aquí, te enojaste porque pecamosd;
continuamos en los pecados1 por mucho tiempo,
¿ y seremos salvos?
6Todos nosotros somos como el inmundoa,
y como trapo de inmundicia todas nuestras obras justasb;
todos nos marchitamos como una hojac,
y nuestras iniquidadesd, como el viento, nos arrastran.
7Y no hay quien invoque tu nombrea,
quien se despierte para asirse de ti;
porque has escondido tu rostro de nosotrosb
y nos has entregado al1 poder de nuestras iniquidades.
8Mas ahora, oh Señor, tú eres nuestro Padrea,
nosotros el barro, y tú nuestro alfarerob;
obra de tus manosc somos todos nosotros.
9No te enojes en excesoa, oh Señor,
ni para siempre te acuerdes de la iniquidadb;
he aquí, mira, te rogamos, todos nosotros somos tu puebloc.
10Tus ciudades santasa se han vuelto un desierto;
Sión se ha convertido en un desierto,
Jerusalén en una desolaciónb.
11Nuestra casa santa y hermosaa
donde te alababan nuestros padres,
ha sido quemada por el fuego
y todas nuestras cosas preciosas se han convertido en ruinasb.
12¿Te contendrás ante estas cosas, oh Señor?
¿Guardarás silencio y nos afligirás sin medidaa?
Footnotes
- 1, turbante
- 1O, Azuba
- 2O, Semamá
- 3O, Hefzi-bá
- 4O, Beulá
- 1, la alegría del
- 1, del
- 1O, carmesí
- 2, inclinándose
- 1, jugo
- 2, contaminé
- 1, hice caer su jugo a la tierra
- 1Otra posible lectura es: El no fue adversario
- 1Algunos dicen: el pastor
- 2, él
- 1, le
- 1En el texto heb., cap. 63:19
- 1En el texto heb., cap. 64:1
- 1, en ellos
- 1Así en la versión gr. (sept.); en el , derretido en el
Cross references
- aIsa. 1:26; 58:8; 61:11
- bIsa. 46:13; 52:10
- aIsa. 60:3
- bIsa. 56:5; 62:4, 12; 65:15
- aIsa. 28:5; Zac. 9:16; 1 Tes. 2:19
- aIsa. 54:6, 7; 60:15, 18
- bOs. 2:19, 20
- cJer. 32:41; Sof. 3:17
- aIsa. 65:19
- aIsa. 52:8; Jer. 6:17; Ezeq. 3:17; 33:7
- bSal. 74:2; Jer. 14:21; Lam. 5:1, 20
- aLuc. 18:1–8
- bIsa. 60:18; Jer. 33:9; Sof. 3:19, 20
- aIsa. 45:23; 54:9
- bLev. 26:16; Deut. 28:31, 33; Jue. 6:3–6; Isa. 1:7; Jer. 5:17
- aIsa. 65:13, 21–23
- aIsa. 26:1; 60:11, 18
- bIsa. 57:14
- cIsa. 11:16; 19:23; 35:8; 49:11
- dIsa. 11:10, 12; 49:22
- aIsa. 42:10; 49:6
- bMat. 21:5; Zac. 9:9
- cIsa. 51:5
- dIsa. 40:10; Apoc. 22:12
- aDeut. 7:6; Isa. 4:3; 1 Ped. 2:9
- bIsa. 35:9; 51:10
- cIsa. 41:17; 42:16; 62:4
- aSal. 137:7; Isa. 34:5, 6; Ezeq. 25:12–14; 35:1–15; Abd. 1–14; Mal. 1:2–5
- bIsa. 63:2
- cIsa. 34:6; Jer. 49:13; Amós 1:12
- dSof. 3:17
- aApoc. 19:13, 15
- aApoc. 14:20; 19:15
- bIsa. 22:5; 28:3
- cMiq. 7:10
- dApoc. 19:13
- aIsa. 34:8; 35:4; 61:2; Jer. 51:6
- aIsa. 59:16
- bSal. 44:3; Isa. 40:10; 52:10
- aIsa. 22:5; 34:2; 65:12
- bIsa. 29:9; 51:17, 21
- aSal. 25:6; 92:2; Isa. 54:8, 10
- b1 Rey. 8:66; Neh. 9:25, 35
- cSal. 51:1; 86:5, 15; Isa. 54:7, 8; Ef. 2:4
- aEx. 6:7; Isa. 3:15; 51:4
- bIsa. 60:16
- aJue. 10:16
- bEx. 23:20–23; 33:14, 15
- cDeut. 7:7, 8
- dIsa. 43:1; 52:9
- eDeut. 1:31; 32:10–12; Isa. 46:3
- aSal. 78:40; 106:33; Hech. 7:51; Ef. 4:30
- bSal. 51:11; Isa. 63:11
- aSal. 106:44, 45
- bIsa. 51:9, 10
- cNúm. 11:17, 25, 29; Hag. 2:5
- aEx. 6:6; 15:16
- bEx. 14:21, 22; Isa. 11:15; 51:10
- aJer. 31:9
- aJos. 21:44; 23:1
- bDeut. 32:12
- aDeut. 26:15; Sal. 80:14
- bSal. 68:5; 123:1
- cIsa. 9:7; 26:11; 37:32; 42:13; 59:17
- dJer. 31:20; Os. 11:8
- aIsa. 1:2; 64:8
- bIsa. 29:22; 41:8; 51:2
- cIsa. 41:14; 44:6; 60:16
- aIsa. 30:28; Ezeq. 14:7–9
- bIsa. 29:13, 14
- cNúm. 10:36
- aSal. 74:3–7; Isa. 64:11
- aEx. 19:18; Sal. 18:9; 144:5; Miq. 1:3, 4; Hab. 3:13
- bJue. 5:5; Sal. 68:8; Nah. 1:5
- aSal. 99:1; Jer. 5:22; 33:9
- aSal. 65:5; 66:3, 5; 106:22
- a1 Cor. 2:9
- bIsa. 25:9; 30:18; 40:31
- aEx. 20:24
- bIsa. 56:1
- cIsa. 26:13; 63:7
- dIsa. 12:1
- aIsa. 6:5
- bIsa. 46:12; 48:1
- cSal. 90:5, 6; Isa. 1:30
- dIsa. 50:1
- aIsa. 59:4; Ezeq. 22:30
- bDeut. 31:18; Isa. 1:15; 54:8
- aIsa. 63:19
- bIsa. 29:16; 45:9
- cSal. 100:3; Isa. 60:21
- aIsa. 57:17; 60:10
- bIsa. 43:25; Miq. 7:18
- cSal. 79:13; Isa. 63:8
- aIsa. 48:2; 52:1
- bIsa. 1:7; 6:11
- a2 Rey. 25:9; Sal. 74:5–7; Isa. 63:18
- bLam. 1:7, 10, 11
- aSal. 74:10, 11, 18, 19; Isa. 42:14; 63:15
Copyright 1986, 1995, 1997 The Lockman Foundation