Hebreos 10:1–18
La Biblia de las AméricasOther versions
Spanish
Arabic
Czech
English
- DARBY 1890 Darby Bible
- ASV American Standard Version
- AV 1873 The Cambridge Paragraph Bible of the Authorized English Version
- CSB Christian Standard Bible
- D-R Douay-Rheims Bible
- ESV English Standard Version
- GW GOD’S WORD Translation
- GNB Good News Translation
- HCSB The Holman Christian Standard Bible
- KJV 1900 King James Version
- LSB Legacy Standard Bible
- LEB The Lexham English Bible
- MSG The Message: The Bible in Contemporary Language
- NET The NET Bible
- NASB95 New American Standard Bible (1995)
- NCV New Century Version
- NIrV New International Reader’s Version (1998)
- NIV New International Version (2011)
- NKJV The New King James Version
- NLT New Living Translation
- NRSVue New Revised Standard Version: Updated Edition
- RSV The Revised Standard Version
- RSVCE The Revised Standard Version, Catholic Edition
- TNIV Today’s New International Version
- YLT Young’s Literal Translation
French
German
Greek
Hungarian
Italian
Korean
Latin
Portuguese
Russian
Simplified Chinese
Traditional Chinese
La ley no puede quitar los pecados
Pues ya que la ley solo tiene la sombraa de los bienes futurosb y no la forma1 misma de las cosas, nunca puede2, por los mismos sacrificios que ellos ofrecen continuamente año tras añoc, hacer perfectos a los que se acercand.
2De otra manera, ¿no habrían cesado de ofrecerse, ya que los adoradores, una vez purificados1, no tendrían ya más conciencia de pecadoa?
3Pero en esos sacrificios hay1 un recordatorio de pecados año tras añoa.
4Porque es imposiblea que la sangre de toros y de machos cabríos quite los pecadosb.
5Por lo cual, al entrar Él en el mundoa, dice:
Sacrificio y ofrenda no has queridob,
pero un cuerpo has preparado para míc;
6en holocaustos y sacrificios por el pecado no te has complacidoa.
7Entonces dije: «He aquí, yo he venido
(en el rollo del libro esta escrito de mía)
para hacer, oh Dios, tu voluntadb».
8Habiendo dicho arriba: Sacrificios y ofrendasa y holocaustosb, y sacrificios por el pecado no has queridoc, ni en ellos te has complacido (los cuales se ofrecen según la ley),
9entonces dijo: He aquí, yo he venido para hacer tu voluntada. El quita lo primero para establecer lo segundo.
10Por esta voluntad1 hemos sido santificadosa mediante la ofrendab del cuerpo de Jesucristoc una vez para siempred.
Cristo puede quitar los pecados
11Y ciertamente todo sacerdote está de pie, día tras día, ministrando y ofreciendo muchas vecesa los mismos sacrificios, que nunca pueden quitar los pecadosb;
12pero Él, habiendo ofrecido un solo sacrificio por los pecadosa para siempreb, se sentó1 a la diestra de Diosc,
13esperando de ahí en adelante hasta que sus enemigos sean puestos por estrado de sus piesa.
14Porque por una ofrenda Él ha hecho perfectosa para siempre a los que son santificadosb.
15Y también el Espíritu Santo nos da testimonioa; porque después de haber dicho:
16Este es el pacto que haré1 con ellos
después de aquellos días—dice el Señor:
Pondré mis leyes en su corazón,
y en su mente las escribiréa, añade:
17Y nunca más me acordaré de sus pecados e iniquidadesa.
18Ahora bien, donde hay perdón1 de estas cosas, ya no hay ofrenda por el pecado.
Footnotes
Cross references
- aHeb. 8:5
- bHeb. 9:11
- cRom. 8:3; Heb. 9:9; 10:4, 11
- dHeb. 7:19
- a1 Ped. 2:19
- aHeb. 9:7
- aHeb. 10:1, 11
- bHeb. 9:12, 13
- aHeb. 1:6
- bSal. 40:6
- cHeb. 2:14; 5:7; 1 Ped. 2:24
- aSal. 40:6
- aEsd. 6:2; Jer. 36:2; Ezeq. 2:9; 3:1, 2
- bSal. 40:7, 8
- aSal. 40:6; Heb. 10:5, 6
- bMar. 12:33
- cRom. 8:3
- aSal. 40:7, 8; Heb. 10:7
- aJuan 17:19; Ef. 5:26; Heb. 2:11; 10:14, 29; 13:12
- bJuan 6:51; Ef. 5:2; Heb. 7:27; 9:14, 28; 10:12
- cHeb. 2:14; 5:7; 1 Ped. 2:24
- dHeb. 7:27
- aHeb. 5:1
- bMiq. 6:6–8; Heb. 10:1, 4
- aHeb. 5:1
- bHeb. 10:14
- cHeb. 1:3
- aSal. 110:1; Heb. 1:13
- aHeb. 10:1
- bHeb. 10:12
- aHeb. 3:7
- aJer. 31:33; Heb. 8:10
- aJer. 31:34; Heb. 8:12
Copyright 1986, 1995, 1997 The Lockman Foundation