Jeremías 31:8–14
La Palabra: El Mensaje de Dios para míOther versions
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Voy a traerlos de un país del norte,
a reunirlos de los rincones de la tierra:
vendrán hasta ciegos y cojos,
junto con preñadas y paridas;
volverá una enorme muchedumbre.
Vendrán todos llorando
y yo los guiaré entre consuelos;
los llevaré a la vera de arroyos,
por senda recta, sin tropiezos.
Soy como un padre para Israel,
Efraín es mi hijo primogénito.
Escuchen, naciones, la palabra del Señor,
cuéntenlo luego en las costas lejanas;
digan: “El que dispersó a Israel lo reunirá,
lo guardará como un pastor a su rebaño”.
Pues el Señor ha redimido a Israel,
lo rescató de una mano más fuerte.
Subirán alborozados a Sión,
acudirán a recibir los dones del Señor:
el grano, el mosto y el aceite,
las crías del rebaño y la vacada;
quedarán saciados como un huerto regado,
ya no volverán a desfallecer.
Las muchachas gozarán bailando,
junto con jóvenes y adultos;
cambiaré su duelo en alegría,
los consolaré, alegraré sus penas.
Saciaré a los sacerdotes
con la parte mejor de las ofrendas,
mi pueblo se hartará de mis dones
—oráculo del Señor—.
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