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Génesis 9–11

La Palabra: El Mensaje de Dios para míOther versions

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LA ALIANZA DE DIOS CON NOÉ

Dios bendijo a Noé y a sus hijos, diciéndoles:

— Sean fecundos, reprodúzcanse y pueblen la tierra. Todos los animales los temerán y los respetarán: las aves del cielo, los reptiles del suelo y los peces del mar están bajo su dominio. Todo lo que se mueve y tiene vida, al igual que los vegetales, les servirá de alimento. Yo lo pongo a su disposición. Pero no comerán la carne con sangre, porque la sangre es su vida. Yo pediré cuentas de su sangre y de sus vidas, se lo reclamaré a cualquier animal. También a cualquier ser humano que mate a un hermano suyo, le pediré cuentas de esa vida.

Si alguien derrama la sangre de un ser humano,

otro ser humano derramará la suya,

porque Dios creo al ser humano

a su propia imagen.

Ustedes sean fecundos y multiplíquense; pueblen la tierra y domínenla.

Dios siguió diciéndoles a Noé y sus hijos:

— Miren, yo establezco mi alianza con ustedes, con sus descendientes, y con todos los animales que los han acompañado: aves, ganados y bestias; con todos los animales que salieron del arca y ahora pueblan la tierra. Esta es mi alianza con ustedes: la vida no volverá a ser exterminada por la aguas del diluvio, ni habrá otro diluvio que devaste la tierra.

Y Dios añadió:

— Esta es la señal de la alianza que establezco para siempre con ustedes y con todos los animales que los han acompañado: he puesto mi arco en las nubes como un signo de mi alianza con la tierra. Cuando yo cubra la tierra de nubes y en ellas aparezca el arco, me acordaré de la alianza que he establecido con ustedes y con todos los animales, y las aguas del diluvio no los volverán a aniquilar. Cada vez que aparezca el arco entre las nubes, yo lo veré y me acordaré de la alianza eterna entre Dios y todos los seres vivos que pueblan la tierra.

Dios dijo a Noé:

— Esta es la señal de la alianza que establezco con todos los seres vivos que pueblan la tierra.

LOS HIJOS DE NOÉ

Los hijos de Noé que salieron del arca fueron Sem, Cam y Jafet. Cam fue el padre de Canaán. A partir de estos tres hijos de Noé y sus descendientes se pobló toda la tierra. Noé comenzó a cultivar la tierra y plantó una viña. Pero, al beber vino, se emborrachó y quedó tendido desnudo en medio de su tienda. Cuando Cam, el padre de Canaán, vio a su padre desnudo, salió a contárselo a sus dos hermanos. Entonces Sem y Jafet tomaron un manto, se lo echaron sobre los hombros de ambos y taparon a su padre con él; para no verlo desnudo, caminaron de espaldas y mirando hacia otro lado.

Cuando se le pasó a Noé la borrachera y se enteró de lo que le había hecho su hijo menor, dijo:

¡Maldito sea Canaán!

¡Será esclavo para sus hermanos,

el último de los esclavos!

Y agregó:

¡Bendito sea el Señor, Dios de Sem!

¡Que Canaán sea su esclavo!

¡Que Dios engrandezca a Jafet,

para que habite en los campamentos de Sem,

y Canaán sea su esclavo!

Después del diluvio, Noé vivió trescientos cincuenta años, y a la edad de novecientos cincuenta años murió.

LAS NACIONES DE LA TIERRA

Estos son los descendientes que les nacieron a Sem, Cam y Jafet, hijos de Noé, después del diluvio.

Descendientes de Jafet: Gómer, Magog, Maday, Jabán, Túbal, Mosol y Tirás. Descendientes de Gómer: Asquenaz, Rifat y Togarmá. Descendientes de Jabán: Elisá y Tarsis, Quitín y Dodanín. Estos fueron los descendientes de Jafet* que poblaron las costas, según sus clanes e idiomas, territorios y naciones.

Descendientes de Cam: Cus, Egipto, Put y Canaán. Descendientes de Cus: Sebá, Javilá, Sabta, Ramá y Sabtecá. Descendientes de Ramá: Sebá y Dedán. Cus fue el padre de Nemrod, que fue el primero en enseñorearse en el país; fue ante el Señor un intrépido cazador, y de ahí el dicho: “Igual a Nemrod que ante el Señor fue un intrépido cazador”. Las principales ciudades de su reino fueron: Babel, Erec, Acad y Calné, en la región de Senaar. Desde esa región Nemrod salió hacia Asur donde construyó las ciudades de Nínive, Rejobot Ir, Calaj y Resen, la gran ciudad que está entre Nínive y Calaj.

De Egipto descienden los ludíes, los anamíes, los leabíes, los naftujíes, los petusíes, los caslujíes y los caftoríes, de quienes proceden los filisteos.

De Canaán descienden Sidón, su primogénito, y Jet, así como los jebuseos, amorreos, guirgaseos, jeveos, araqueos, sineos, arvadeos, semareos y jamateos. Más tarde, los clanes cananeos se dispersaron, y su territorio se extendió desde Sidón hasta Guerar y Gaza, en dirección a Sodoma, Gomorra, Adamá, Seboín y Lesa. Estos fueron los descendientes de Cam, según sus clanes e idiomas, territorios y naciones.

También Sem, hermano mayor de Jafet, tuvo descendencia; de él proceden Éber y todos sus descendientes. Descendientes de Sem: Elam, Asur, Arfaxad, Lud y Aram. Descendientes de Aram: Jus, Jul, Gueter y Mas. Arfaxad engendró a Sélaj, y Sélaj a Éber. Éber tuvo dos hijos: el primero se llamó Péleg, porque en su tiempo la [población de la[ tierra se dividió. Su hermano, de nombre Joctán, engendró a Almodad, Salef, Jasarmávet, Jarat, Adorán, Uzal, Diclá, Obal, Abimael, Sebá, Ofir, Javilá y Jobab; todos estos fueron hijos de Joctán, y vivieron en el territorio que se extiende desde Mesá hasta Safar, en la región montañosa del oriente. Estos fueron los descendientes de Sem, según sus clanes e idiomas, territorios y naciones.

Estos son los clanes de los descendientes de Noé, según sus genealogías y naciones. A partir de estos clanes, las naciones se extendieron sobre la tierra después del diluvio.

LA TORRE DE BABEL

El mundo entero hablaba una misma lengua y usaba las mismas palabras. Y sucedió que al emigrar desde oriente, encontraron una llanura en la región de Senaar y allí se asentaron. Entonces se dijeron unos a otros:

— Vamos a hacer ladrillos y a cocerlos al fuego.

(Así fue como usaron ladrillos en lugar de piedra, y alquitrán en lugar de mortero). Y siguieron diciendo:

— Vamos a edificar una ciudad y una torre que llegue hasta el cielo, para hacernos famosos y para no dispersarnos por toda la tierra.

El Señor bajó a ver la ciudad y la torre que los seres humanos estaban construyendo y pensó: “Si esto es sólo el comienzo de su actividad, nada de lo que se propongan hacer les resultará imposible, mientras formen un solo pueblo y tengan una misma lengua. Será mejor que bajemos a confundir su lengua para que no se entiendan entre ellos mismos”.

Y así fue como el Señor los dispersó desde aquel lugar por toda la superficie de la tierra, y dejaron de construir la ciudad. Por eso aquella ciudad se llamó Babel porque allí confundió el Señor la lengua de todos los habitantes de la tierra y los dispersó por todo el mundo.

DESCENDIENTES DE SEM

Estos son los descendientes de Sem:

Sem tenía cien años cuando engendró a Arfaxad, dos años después del diluvio. Después de engendrar a Arfaxad, vivió Sem quinientos años más, y tuvo otros hijos e hijas.

Arfaxad tenía treinta y cinco años cuando engendró a Sélaj. Después de engendrar a Sélaj, vivió Arfaxad cuatrocientos tres años más, y tuvo otros hijos e hijas.

Sélaj tenía treinta años cuando engendró a Éber. Después de engendrar a Éber, vivió Sélaj cuatrocientos tres años más, y tuvo otros hijos e hijas.

Éber tenía treinta y cuatro años cuando engendró a Péleg. Después de engendrar a Péleg, vivió Éber cuatrocientos treinta años más, y tuvo otros hijos e hijas.

Péleg tenía treinta años cuando engendró a Reú. Después de engendrar a Reú, vivió Péleg doscientos nueve años más, y tuvo otros hijos e hijas.

Reú tenía treinta y dos años cuando engendró a Sarug. Después de engendrar a Sarug, vivió Reú doscientos siete años más, y tuvo otros hijos e hijas.

Sarug tenía treinta años cuando engendró a Najor. Después de engendrar a Najor, vivió Sarug doscientos años más, y tuvo otros hijos e hijas.

Najor tenía veintinueve años cuando engendró a Téraj. Después de engendrar a Téraj, vivió Najor ciento diecinueve años más, y tuvo otros hijos e hijas.

Téraj tenía setenta años cuando engendró a Abrán, Najor y Aram.

DESCENDIENTES DE TÉRAJ

Estos son los descendientes de Téraj: Téraj engendró a Abrán, Najor y Aram. Aram engendró a Lot, y murió en su país natal, en Ur de los caldeos, antes que su padre Téraj.

Abrán y Najor se casaron: la mujer de Abrán se llamaba Saray y la de Najor Milcá, que era hija de Aram y hermana de Jiscá. Saray era estéril y no tenía hijos.

Téraj tomó a su hijo Abrán, a su nieto Lot, el hijo de Aram, y a su nuera Saray, y salieron todos juntos de Ur de los caldeos para ir al país de Canaán. Sin embargo, al llegar a Jarán, se quedaron allí a vivir. Téraj vivió doscientos cinco años y murió en Jarán.

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Footnotes

  1. *Signo indicativo de nota
  2. *Estos fueron los descendientes de Jafet: Esta frase no aparece en el texto hebreo, pero debe incorporarse en coherencia con 10:20, 31.
  3. [Signo de que el texto comprendido entre corchetes nopertenece con absoluta seguridad al texto original hebreo o griego, o de que dicho texto no figura explícitamente en el hebreo o griego llegado hasta nosotros.