Marcos 1:35–45
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Jesús recorre Galilea predicando
(Lc. 4.42–44)
35Levantándose muy de mañana, siendo aún muy oscuro, salió y se fue a un lugar desierto, y allí oraba. 36Y le buscó Simón, y los que con él estaban; 37y hallándole, le dijeron: Todos te buscan. 38El les dijo: Vamos a los lugares vecinos, para que predique también allí; porque para esto he venido. 39Y predicaba en las sinagogas de ellos en toda Galilea, y echaba fuera los demonios.h
Jesús sana a un leproso
(Mt. 8.1–4; Lc. 5.12–16)
40Vino a él un leproso, rogándole; e hincada la rodilla, le dijo: Si quieres, puedes limpiarme. 41Y Jesús, teniendo misericordia de él, extendió la mano y le tocó, y le dijo: Quiero, sé limpio. 42Y así que él hubo hablado, al instante la lepra se fue de aquél, y quedó limpio. 43Entonces le encargó rigurosamente, y le despidió luego, 44y le dijo: Mira, no digas a nadie nada, sino ve, muéstrate al sacerdote, y ofrece por tu purificación lo que Moisés mandó,i para testimonio a ellos. 45Pero ido él, comenzó a publicarlo mucho y a divulgar el hecho, de manera que ya Jesús no podía entrar abiertamente en la ciudad, sino que se quedaba fuera en los lugares desiertos; y venían a él de todas partes.
Cross references
Copyright 1960 Sociedades Bíblicas Unidas