Marcos 2:23–3:5
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Los discípulos recogen espigas en el día de reposo
(Mt. 12.1–8; Lc. 6.1–5)
23Aconteció que al pasar él por los sembrados un día de reposo,* sus discípulos, andando, comenzaron a arrancar espigas.a 24Entonces los fariseos le dijeron: Mira, ¿por qué hacen en el día de reposo* lo que no es lícito? 25Pero él les dijo: ¿Nunca leísteis lo que hizo David cuando tuvo necesidad, y sintió hambre, él y los que con él estaban; 26cómo entró en la casa de Dios, siendo Abiatar sumo sacerdote, y comió los panes de la proposición, de los cuales no es lícito comer sino a los sacerdotes,b y aun dio a los que con él estaban?c 27También les dijo: El día de reposo* fue hecho por causa del hombre, y no el hombre por causa del día de reposo.* 28Por tanto, el Hijo del Hombre es Señor aun del día de reposo.*
El hombre de la mano seca
(Mt. 12.9–14; Lc. 6.6–11)
3
1Otra vez entró Jesús en la sinagoga; y había allí un hombre que tenía seca una mano. 2Y le acechaban para ver si en el día de reposo* le sanaría, a fin de poder acusarle. 3Entonces dijo al hombre que tenía la mano seca: Levántate y ponte en medio. 4Y les dijo: ¿Es lícito en los días de reposo* hacer bien, o hacer mal; salvar la vida, o quitarla? Pero ellos callaban. 5Entonces, mirándolos alrededor con enojo, entristecido por la dureza de sus corazones, dijo al hombre: Extiende tu mano. Y él la extendió, y la mano le fue restaurada sana.
Footnotes
Cross references
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