Salmo 119:89–104
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- RSV The Revised Standard Version
- RSVCE The Revised Standard Version, Catholic Edition
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Lámed.
Para siempre, oh Señor,
Tu palabra está firme en los cielosa.
Tu fidelidad permanece por todas las generacionesa;
Tú estableciste la tierrab, y ella permanecec.
Por Tus ordenanzasa permanecen hasta hoy,
Pues todas las cosas te sirvenb.
Si Tu ley no hubiera sido mi deleitea,
Entonces habría perecido en mi aflicciónb.
Jamás me olvidaré de Tus preceptosa,
Porque por ellos me has vivificadob.
Tuyo soy, Señor, sálvamea,
Pues Tus preceptos he buscadob.
Los impíos me esperan para destruirmea;
Tus testimonios consideraré.
He visto un límite a toda perfección;
Tu mandamiento es sumamente amplio.
Mem.
¡Cuánto amo Tu leya!
Todo el díab es ella mi meditación.
Tus mandamientosa me hacen más sabio que mis enemigos,
Porque son míos para siempre.
Tengo más discernimiento que todos mis maestros,
Porque Tus testimonios son mi meditacióna.
Entiendo más que los ancianosa,
Porque Tus preceptos he guardadob.
De todo mal camino he refrenado mis piesa,
Para guardar Tu palabra.
No me he desviado de Tus ordenanzasa,
Porque Tú me has enseñado.
¡Cuán dulces son a mi paladar Tus palabrasa!,
Sí, más que la miel a mi boca.
De Tus preceptos recibo entendimientoa,
Por tanto aborrezco todo camino de mentirab.
Referencias cruzadas
- aSal. 89:2; 119:160; Isa. 40:8; Mat. 24:35; 1 Ped. 1:25
- aSal. 36:5; 89:1, 2
- bSal. 148:6
- cEcl. 1:4
- aJer. 31:35; 33:25
- bSal. 104:2–4
- aSal. 119:16
- bSal. 119:50
- aSal. 119:16, 83
- bSal. 119:25
- aSal. 119:146
- bSal. 119:45
- aSal. 40:14; Isa. 32:7
- aSal. 119:47, 48, 127, 163, 165
- bSal. 1:2; 119:15
- aDt. 4:6; Sal. 119:130
- aSal. 119:15
- aJob 32:7–9
- bSal. 119:22, 56
- aPrv. 1:15
- aDt. 17:20; Jos. 23:6; 1 Rey. 15:5
- aSal. 19:10; Prv. 8:11; 24:13, 14
- aSal. 119:130
- bSal. 119:128
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