Números 16:1–40
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Y se rebeló Coré, hijo de Izhara, hijo de Coat, hijo de Leví, con Datán y Abiram, hijos de Eliabb, y On, hijo de Pelet, hijos de Rubén,
y se alzaron contra Moisés, junto con algunos de los israelitas, 250 jefes de la congregación, escogidos en la asambleaa, hombres de renombre.
Y se juntaron contra Moisés y Aaróna, y les dijeron: «¡Basta ya de ustedesb! Porque toda la congregación, todos ellos son santos, y el Señor está en medio de ellosc. ¿Por qué, entonces, ustedes se levantan por encima de la asamblea del Señor?».
Cuando Moisés escuchó esto, cayó sobre su rostroa;
y habló a Coré y a todo su grupo y dijo: «Mañana temprano el Señor mostrará quién es de Él, y quién es santo, y lo acercará a Éla; aquél a quien Él escojab, lo acercará a Él.
»Hagan esto, Coré y todo el grupo suyo: tomen incensarios para ustedes,
y pongan fuego en ellos, y echen incienso sobre ellos mañana en la presencia del Señor; y el hombre a quien el Señor escoja será el que es santo. ¡Basta ya de ustedesa, hijos de Leví!».
Entonces Moisés dijo a Coré: «Oigan ahora, hijos de Leví.
»¿No les es suficientea que el Dios de Israel los haya separado del resto de la congregación de Israel, para acercarlos a Él, a fin de cumplir el ministerio del tabernáculo del Señor, y para estar ante la congregación para ministrarlesb,
y que se te ha acercado a ti, Coré, y a todos tus hermanos, hijos de Leví, contigo? ¿Y pretenden también el sacerdocioa?
»Por tanto, tú y toda tu compañía se han juntado contra el Señor; pues en cuanto a Aarón, ¿quién es él para que murmurena contra élb?».
Entonces Moisés mandó llamar a Datán y a Abiram, hijos de Eliab, pero ellos dijeron: «No iremos.
»¿No es suficiente que nos hayas sacado de una tierra que mana leche y miela para que muramos en el desiertob, sino que también quieras enseñorearte sobre nosotros?
»En verdad, tú no nos has traído a una tierra que mana leche y miela, ni nos has dado herencia de campos y viñasb. ¿Les sacarías los ojos a estos hombresc? ¡No iremos!».
Moisés se enojó mucho y dijo al Señor: «¡No aceptes su ofrendaa! No he tomado de ellos ni un solo asnob, ni le he hecho daño a ninguno de ellos».
Y dijo Moisés a Coré: «Tú y toda tu compañía preséntense mañana delante del Señor; tú, ellos y Aarón.
»Cada uno de ustedes tome su incensario y ponga incienso en él, y cada uno de ustedes traiga su incensario delante del Señor, 250 incensarios; tú también, y Aarón, cada uno traiga su incensario».
Y cada uno tomó su incensario y puso fuego en él, y echó incienso en él; y se pusieron a la puerta de la tienda de reunión con Moisés y Aarón.
Así reunió Coré a toda la congregación en contra de ellos a la puerta de la tienda de reunión, y la gloria del Señor apareció a toda la congregacióna.
Castigo de Coré, sus compañeros y sus familias
Entonces el Señor habló a Moisés y a Aarón:
«Apártense de entre esta congregación, para que Yo la destruyaa en un instanteb».
Pero ellos cayeron sobre sus rostros, y dijeron: «Oh Dios, Dios de los espíritus de toda carnea, cuando un hombre peque, ¿te enojarás con toda la congregaciónb?».
Entonces respondió el Señor a Moisés:
«Habla a la congregación, y diles: “Aléjensea de los alrededores de las tiendas de Coré, Datán y Abiram”».
Entonces se levantó Moisés y fue a Datán y a Abiram, y le seguían los ancianos de Israel,
y habló a la congregación: «Apártensea ahora de las tiendas de estos malvados, y no toquen nada que les pertenezca, no sea que perezcanb con todo su pecado».
Se retiraron, pues, de los alrededores de las tiendas de Coré, Datán y Abiram; y Datán y Abiram salieron y se pusieron a la puerta de sus tiendas, junto con sus mujeres, sus hijosa y sus pequeños.
Y Moisés dijo: «En esto conocerán que el Señor me ha enviadoa para hacer todas estas obras, y que no es iniciativa mía.
»Si éstos mueren como mueren todos los hombresa o si sufren la suerte de todos los hombres, entonces el Señor no me envió.
»Pero si el Señor hace algo enteramente nuevoa y la tierra abre su boca y los traga con todo lo que les pertenece, y descienden vivos al Seol1b, entonces sabrán que estos hombres han despreciado al Señor».
Y aconteció que cuando terminó de hablar todas estas palabras, la tierra debajo de ellos se partió,
y la tierra abrió su boca y se los tragó, a ellosa y a sus casas y a todos los hombres de Coréb con todos sus bienes.
Ellos y todo lo que les pertenecía descendieron vivos al Seol; y la tierra los cubrió y perecieron de en medio de la asamblea.
Todos los israelitas que estaban alrededor de ellos huyeron a sus gritos, pues decían: «¡No sea que la tierra nos trague!».
Salió también fuego del Señor y consumióa a los 250 hombresb que ofrecían el incienso.
1Entonces el Señor habló a Moisés y dijo:
«Dile a Eleazar, hijo del sacerdote Aarón, que levante los incensarios de en medio de la hoguera, pues son santos; y esparce allí las brasas.
»En cuanto a los incensarios de estos que han pecado a costa de sus vidas, que se hagan de ellos láminas batidas para cubrir el altar, puesto que los presentaron ante el Señor y son santos; y serán por señal a los israelitasa».
El sacerdote Eleazar tomó los incensarios de bronce que habían presentado los que fueron quemados, y a golpe de martillo los hicieron una cubierta para el altar,
como recordatorio (memorial) para los israelitas de que ningún laico1, que no fuera descendiente de Aarón, debería acercarsea a quemar incienso delante del Señorb, para que no le sucediera como a Coré y a su grupo, tal como el Señor se lo había dicho por medio de Moisés.
Footnotes
Cross references
- aEx. 6:21; Jud. 11
- bNúm. 26:9; Dt. 11:6
- aNúm. 1:16; 26:9
- aNúm. 12:2; Sal. 106:16
- bNúm. 16:7
- cNúm. 5:3
- aNúm. 14:5
- aLev. 10:3; Sal. 65:4
- bNúm. 17:5, 8
- aNúm. 16:3
- aIsa. 7:13
- bNúm. 3:6, 9; Dt. 10:8
- aNúm. 3:10; 18:1–7
- a1 Cor. 10:10
- bEx. 16:7
- aNúm. 11:4–6
- bEx. 16:3; Núm. 14:2, 3
- aNúm. 13:27; 14:8
- bEx. 22:5; 23:10, 11; Núm. 20:5
- cJue. 16:21; 1 Sam. 11:2
- aGn. 4:4, 5
- b1 Sam. 12:3
- aNúm. 14:10; 16:42; 20:6
- aEx. 32:10, 12
- bNúm. 16:45
- aNúm. 27:16
- bGn. 18:23–32; Lev. 4:3
- aNúm. 16:45
- aIsa. 52:11
- bGn. 19:15, 17
- aNúm. 26:11
- aEx. 3:12–15; 4:12, 15
- aEcl. 3:19
- aJob 31:2, 3
- bSal. 55:15
- aNúm. 26:10; Dt. 11:6; Sal. 106:17
- bNúm. 26:11
- aNúm. 11:1–3; 26:10
- bNúm. 16:2
- 1En el texto 17:1.
- aEzq. 14:8; 2 Ped. 2:6
- aNúm. 1:51
- bEx. 30:7–10
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