Mateo 15:21–39
Nueva Biblia de las AméricasOtras versiones
Español
Alemán
Árabe
Checo
Chino simplificado
Chino tradicional
Coreano
Francés
Griego
Húngaro
Inglés
- DARBY 1890 Darby Bible
- ASV American Standard Version
- AV 1873 The Cambridge Paragraph Bible of the Authorized English Version
- CSB Christian Standard Bible
- D-R Douay-Rheims Bible
- ESV English Standard Version
- GW GOD’S WORD Translation
- GNB Good News Translation
- HCSB The Holman Christian Standard Bible
- KJV 1900 King James Version
- LSB Legacy Standard Bible
- LEB The Lexham English Bible
- MSG The Message: The Bible in Contemporary Language
- NET The NET Bible
- NASB95 New American Standard Bible (1995)
- NCV New Century Version
- NIrV New International Reader’s Version (1998)
- NIV New International Version (2011)
- NKJV The New King James Version
- NLT New Living Translation
- NRSVue New Revised Standard Version: Updated Edition
- RSV The Revised Standard Version
- RSVCE The Revised Standard Version, Catholic Edition
- YLT Young’s Literal Translation
Italiano
Latín
Portugués
Ruso
Jesús sana a la hija de una cananea
aSaliendo Jesús de allí, se retiró a la región de Tiro y de Sidónb.
Entonces una mujer cananea que había salido de aquella región, comenzó a gritar: «Señor, Hijo de Davida, ten misericordia de mí; mi hija está terriblemente endemoniadab»
Pero Él no le contestó nada. Y acercándose Sus discípulos, le rogaban: «Atiéndela1, pues viene gritando tras nosotros»
Y Jesús respondió: «No he sido enviado sino a las ovejas perdidas de la casa de Israela».
Pero acercándose ella, se postró1 ante Éla, diciendo: «¡Señor, ayúdame!»
Y El le dijo: «No está bien tomar el pan de los hijos, y echárselo a los perrillos».
Ella respondió: «Sí, Señor; pero1 también los perrillos comen de las migajas que caen de la mesa de sus amos»
Entonces Jesús le dijo: «Oh mujer, grande es tu fea; que te suceda como deseas». Y su hija quedó sana desde aquel momento1.
Jesús sana a muchos junto al mar de Galilea
aPasando Jesús de allí, vino junto al mar de Galileab, y subiendo al monte, se sentó allí.
Y vinieron a Él grandes multitudes trayendo consigo cojos, lisiados, ciegos, mudos y muchos otros enfermos y los pusieron a Sus pies y Él los sanóa;
de modo que la muchedumbre se maravilló al ver que los mudos hablaban, los lisiados quedaban restaurados1, los cojos caminaban y los ciegos veían; y glorificaron al Dios de Israela.
Alimentación de los cuatro mil
aEntonces Jesús, llamando junto a Él a Sus discípulos, les dijo: «Tengo compasión de la multitudb, porque ya hace tres días que están aquí y no tienen qué comer; y no quiero despedirlos sin comer, no sea que desfallezcan en el camino».
Y los discípulos le dijeron*: «¿Dónde podríamos conseguir en el desierto tantos panes para saciar a una multitud tan grande?»
«¿Cuántos panes tienen?», les preguntó* Jesús. Ellos respondieron: «Siete, y unos pocos pececillos».
Y Él mandó a la multitud que se sentara en el suelo;
tomó los siete panes y los peces, y después de dar graciasa, los partió y empezó a darlos a los discípulos, y los discípulos a las multitudes.
Comieron todos y se saciaron; y recogieron de lo que sobró de los pedazos, siete canastas llenasa.
Los que comieron fueron 4,000 hombres, sin contar las mujeres y los niños.
Después de despedir a la muchedumbre, subió a la barcaa y se fue a la región de Magadán1b.
Notas al pie
Referencias cruzadas
- aMat. 15:21–28: Mar. 7:24–30
- bMat. 11:21
- aMat. 9:27
- bMat. 4:24
- aMat. 10:6
- aMat. 8:2
- aMat. 9:22
- aMat. 15:29–31; Mar. 7:31–37
- bMat. 4:18
- aMat. 4:23
- aMat. 9:8
- aMat. 15:32–39: Mar. 8:1–10; Mat. 14:13–21
- bMat. 9:36
- aMat. 14:19; 26:27; Luc. 22:17, 19; Juan 6:11, 23; Hech. 27:35; Rom. 14:6
- aMat. 16:10; Mar. 8:8, 20; Hech. 9:25
- aMar. 3:9
- bMar. 8:10
Copyright 2005 por The Lockman Foundation