Lucas 12:8–34
Nueva Biblia de las AméricasOtras versiones
Español
Alemán
Árabe
Checo
Chino simplificado
Chino tradicional
Coreano
Francés
Griego
Húngaro
Inglés
- DARBY 1890 Darby Bible
- ASV American Standard Version
- AV 1873 The Cambridge Paragraph Bible of the Authorized English Version
- CSB Christian Standard Bible
- D-R Douay-Rheims Bible
- ESV English Standard Version
- GW GOD’S WORD Translation
- GNB Good News Translation
- HCSB The Holman Christian Standard Bible
- KJV 1900 King James Version
- LSB Legacy Standard Bible
- LEB The Lexham English Bible
- MSG The Message: The Bible in Contemporary Language
- NET The NET Bible
- NASB95 New American Standard Bible (1995)
- NCV New Century Version
- NIrV New International Reader’s Version (1998)
- NIV New International Version (2011)
- NKJV The New King James Version
- NLT New Living Translation
- NRSVue New Revised Standard Version: Updated Edition
- RSV The Revised Standard Version
- RSVCE The Revised Standard Version, Catholic Edition
- YLT Young’s Literal Translation
Italiano
Latín
Portugués
Ruso
»Les digo, que a todo el que me1 confiese delante de los hombres, el Hijo del Hombre lo2 confesará también ante los ángeles de Diosa;
pero el que me niegue delante1 de los hombres, será negadoa delante1 de los ángeles de Diosb.
»Y a todo el que diga una palabra contra el Hijo del Hombre, se le perdonará; pero al que blasfeme contra el Espíritu Santo, no se le perdonaráa.
»Cuando los lleven a las sinagogasa y ante los gobernantes y las autoridades, no se preocupenb de cómo o de qué hablarán en defensa propia, o qué van a decir;
porque el Espíritu Santo en esa misma hora les enseñará lo que deben decira».
Advertencia contra la avaricia
Uno de la multitud le dijo: «Maestro, dile a mi hermano que divida la herencia conmigo»
«¡Hombrea!», le dijo Jesús, «¿Quién me ha puesto por juez o árbitro sobre ustedes?».
También les dijo: «Estén atentos y cuídense de toda forma de avaricia; porque aun cuando alguien tenga abundancia, su vida no consiste en sus bienesa».
Entonces les contó una parábola: «La tierra de cierto hombre rico había producido mucho.
»Y él pensaba dentro de sí: “¿Qué haré, ya que no tengo dónde almacenar mis cosechas?”.
»Entonces dijo: “Esto haré: derribaré mis graneros y edificaré otros más grandes, y allí almacenaré todo mi grano y mis bienes.
”Y diré a mi alma: alma, tienes muchos bienes depositados para muchos años; descansa, come, bebe, diviértetea”.
»Pero Dios le dijo: “¡Necioa! Esta misma noche te reclaman el almab; y ahora, ¿para quién será lo que has provistoc?”.
»Así es el que acumula tesoro para sí, y no es rico para con Diosa».
Advertencia contra la ansiedad
A Sus discípulos Jesús les dijo: «aPor eso les digo que no se preocupen por su vida1, qué comerán; ni por su cuerpo, qué vestirán.
»Porque la vida es más que el alimento, y el cuerpo más que la ropa.
»Consideren los cuervos, que ni siembran ni siegan; no tienen bodega ni graneroa, y sin embargo, Dios los alimentab. ¡Cuánto más valen ustedes que las aves!
»¿Quién de ustedes, por ansioso que esté, puede añadir una hora1 al curso de su vida2a?
»Si ustedes, pues, no pueden hacer algo tan pequeño, ¿por qué se preocupan por lo demás?
»Consideren los lirios, cómo crecen1; no trabajan ni hilan. Pero les digo que ni Salomón en toda su gloriaa se vistió como uno de estos.
»Y si Dios viste así la hierba del campo, que hoy es y mañana es echada al horno, ¡cuánto más hará por ustedes, hombres de poca fea!
»Ustedes, pues no busquen qué han de comer, ni qué han de beber, y no estén preocupadosa.
»Porque los pueblos del mundo buscan ansiosamente todas estas cosas; pero el Padre de ustedes sabe que necesitan estas cosas.
»Pero busquen Su reino, y estas cosas les serán añadidasa.
»No temasa, rebaño pequeñob, porque el Padre de ustedes ha decidido1c darles el reino.
»Vendan sus posesiones y den limosnas; háganse bolsas que no se deterioran, un tesoro en los cielosa que no se agota, donde no se acerca ningún ladrón ni la polilla destruyeb.
»Porque donde esté el tesoro de ustedes, allí también estará su corazóna.
Notas al pie
Referencias cruzadas
- aMat. 10:32; Luc. 15:10; Rom. 10:9
- aMat. 10:33; Luc. 9:26
- bLuc. 15:10
- aMat. 12:31, 32; Mar. 3:28–30
- aMat. 10:17
- bMat. 6:25; 10:19; Mar. 13:11; Luc. 12:22; 21:14
- aMat. 10:20; Luc. 21:15
- aMiq. 6:8; Rom. 2:1, 3; 9:20
- a1Tim. 6:6–10
- aEcl. 11:9
- aJer. 17:11; Luc. 11:40
- bJob 27:8
- cSal. 39:6
- aLuc. 12:33
- aLuc. 12:22–31: Mat. 6:25–33
- aLuc. 12:18
- bJob 38:41
- aSal. 39:5
- a1Rey. 10:4–7; 2Crón. 9:3–6
- aMat. 6:30
- aMat. 6:31
- aMat. 6:33
- aMat. 14:27
- bJuan 21:15–17
- cEf. 1:5, 9
- aMat. 19:21; Luc. 11:41; 18:22
- bMat. 6:20; Luc. 12:21
- aMat. 6:21
Copyright 2005 por The Lockman Foundation