Estudio bíblico Logos

Efesios 2–5

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De muerte a vida por Cristo

Y Él les dio vida a ustedes, que estaban1 muertos en2 sus delitos y pecadosa,

en los cuales anduvieron en otro tiempoa según la corriente1 de este mundob, conforme al príncipe de la potestad del airec, el espíritu que ahora opera en los hijos de desobedienciad.

Entre ellos también todos nosotros en otro tiempo vivíamosa en las pasiones de nuestra carneb, satisfaciendo1 los deseos de la carne y de la mente, y éramos por naturalezac hijos de irad, lo mismo que los demáse.

Pero Dios, que es rico en misericordiaa, por causa del1 gran amor con que nos amób,

aun cuando estábamos muertos en1 nuestros delitosa, nos dio vida juntamente con Cristo (por gracia ustedes han sido salvados)b,

y con Él nos resucitóa y con Él nos sentó en los lugares celestialesb en Cristo Jesúsc,

a fin de poder mostrar en los siglos venideros las sobreabundantes riquezas de Su graciaa por Su bondad para con nosotros en Cristo Jesús.

Porque por gracia ustedes han sido salvadosa por medio de la feb, y esto no procede de ustedes, sino que es don de Diosc;

no por1 obrasa, para que nadie se gloríeb.

Porque somos hechura Suya, creadosa en Cristo Jesúsb para hacer buenas obrasc, las cuales Dios preparó de antemanod para que anduviéramos en ellase.

En Cristo hay paz y unidad

Por tanto, recuerden que en otro tiempoa, ustedes los gentiles en la carneb, que son llamados «Incircuncisión» por la tal llamada «Circuncisión», hecha en la carne por manos humanasc,

recuerden que en ese tiempo ustedes estaban separados de Cristo, excluidos de la ciudadanía de Israela, extraños a los pactosb de la promesa, sin tener esperanzac y sin Diosd en el mundo.

Pero ahora en Cristo Jesúsa, ustedes, que en otro tiempob estaban lejos, han sido acercadosc por1 la sangre de Cristod.

Porque Él mismo es nuestra paza, y de ambos pueblos hizo unob, derribando la pared intermedia de separación,

poniendo fin a la enemistad en Su carnea, la ley de los mandamientos expresados en ordenanzasb, para crear en Él mismo de los dos un nuevo hombrec, estableciendo así la pazd,

y para reconciliar con Diosa a los dos en un cuerpob por medio de la cruz, habiendo dado muerte en ella a la enemistadc.

Y vino y anuncióa pazb a ustedes que estaban lejos, y paz a los que estaban cercac.

Porque por medio de Cristo los unos y los otros1 tenemos nuestra entradaa al Padreb en un mismo Espírituc.

Así pues, ustedes ya no son extraños ni extranjerosa, sino que son conciudadanosb de los santos y son de la familia1 de Diosc.

Están edificadosa sobre el fundamentob de los apóstoles y profetasc, siendo Cristo Jesús mismo la piedra angulard,

en quien todo el edificio, bien ajustado, va creciendoa para ser un templo santo en el Señorb.

En Cristo también ustedes son juntamente edificadosa para morada de Dios en el Espíritub.

El ministerio de Pablo a los gentiles

Por esta causa yo, Pablo, prisioneroa de Cristo Jesúsb por amor de ustedesc los gentilesd

si en verdad han oído de la dispensación1 de la gracia de Dios que me fue dada para ustedesa;

que por revelacióna me fue dado a conocerb el misterioc, tal como antes les escribí brevemented.

En vista de lo cual, leyendo1, podrán2 entender mi comprensióna del3 misterio de Cristob,

que en otras generaciones no se dio a conocer a los hijos de los hombres, como ahora ha sido revelado a Sus santos apóstoles y profetasa por1 el Espíritu;

a saber, que los gentiles son coherederosa y miembros del mismo cuerpob, participando igualmente1c de la promesa en Cristo Jesúsd mediante el evangelio.

Es de este evangelio que fui hecho ministroa, conforme al don de la gracia de Dios que se me ha concedidob según la eficacia de Su poderc.

A mí, que soy menos que el más pequeño de todos los santosa, se me concedió esta gracia: anunciar a los gentilesb las inescrutables riquezas de Cristoc,

y sacar a la luz cuál es la dispensación1 del misterioa que por los siglos ha estado oculto en Diosb, creador de todas las cosasc.

De este modo, la infinita sabiduría de Diosa puede ser dada a conocerb ahora por medio de la iglesia a los principados y potestadesc en los lugares celestialesd,

conforme al propósito eterno1a que llevó a cabo2 en Cristo Jesús nuestro Señorb,

en quien tenemos libertad y accesoa a Dios con confianzab por medio de la fe en Él1.

Ruego, por tanto, que no desmayen1a a causa de mis tribulaciones por ustedesb, porque son su gloria.

Pablo ora otra vez por los efesios

Por esta causa, pues, doblo mis rodillasa ante el Padre de nuestro Señor Jesucristo1,

de quien recibe nombre toda familia1 en el cielo y en la tierra.

Le ruego que Él les conceda a ustedes, conforme a las riquezas de Su gloriaa, el ser fortalecidosb con poder por Su Espíritu en el hombre interiorc;

de manera que Cristo habite por la fe en sus corazonesa. También ruego que arraigadosb y cimentadosc en amor,

ustedes sean capaces de comprender con todos los santosa cuál es la anchura, la longitud, la altura y la profundidadb,

y de conocer el amor de Cristoa que sobrepasa el conocimientob, para que sean llenosc hasta la medida de toda la plenitud de Diosd.

Doxología

Y a Aquel que es poderosoa para hacer todo mucho más abundantementeb de lo que pedimos o entendemos1, según el poder que obra en nosotrosc,

a Él sea la gloria en la iglesia y en Cristo Jesús por todas las generaciones, por los siglos de los siglos. Aména.

La vida en Cristo

Yo, pues, prisionero del1 Señora, les ruegob que ustedes vivan2 de una manera dignac de la vocaciónd con que han sido llamadose.

Que vivan con toda humildad y mansedumbre, con pacienciaa, soportándose unos a otros en amorb,

esforzándose por preservar la unidad del Espíritu en1 el vínculo de la paza.

Hay un solo cuerpo y un solo Espíritua, así como también ustedes fueron llamados en una misma esperanza de su vocaciónb;

un solo Señora, una sola fe, un solo bautismo,

un solo Dios y Padre de todos, que está sobre todos, por todos y en todosa.

Pero a cada unoa de nosotros se nos ha concedido la graciab conforme a la medida del don de Cristoc.

Por tanto, dice:

«Cuando ascendió a lo alto,

Llevó cautiva un gran número de cautivosa,

Y dio dones a los hombresb».

Esta expresión: «Ascendió», ¿qué significa1, sino que Él también había descendidoa a las profundidades de la tierrab?

El que descendió es también el mismo que ascendió mucho más arriba de todos los cielosa, para poder llenarlo todob.

Y Él dio a algunos el ser apóstoles, a otros profetasa, a otros evangelistasb, a otros pastores y maestrosc,

a fin de capacitar a los santos para la obra del ministerio, para la edificacióna del cuerpo de Cristob;

hasta que todos lleguemos a la unidad de la fea y del pleno conocimiento del Hijo de Diosb, a la condición de un hombre maduroc, a la medida de la estatura de la plenitud de Cristod.

Entonces ya no seremos niñosa, sacudidos por las olas y llevados de aquí para allá por todo vientob de doctrina, por la astuciac de los hombres, por las artimañas engañosas del error1d.

Más bien, al hablar la verdad en amora, creceremosb en todos los aspectos en Aquel que es la cabezac, es decir, Cristo,

de quien todo el cuerpo, estando bien ajustado y unido por la cohesión que las coyunturas proveen1, conforme al funcionamiento adecuado de cada miembro2, produce el crecimiento del cuerpoa para su propia edificación en amorb.

Nueva vida en Cristo

Esto digo, pues, y afirmo juntamente con el Señor: que ustedes ya no anden así como andan también los gentilesa, en la vanidad1 de su menteb.

Ellos tienen entenebrecidoa su entendimiento, están excluidos de la vida de Diosb por causa de la ignoranciac que hay1 en ellos, por la dureza de su corazónd.

Habiendo llegado a ser insensiblesa, se entregaron a la sensualidad para cometer con avidez toda clase de impurezasb.

Pero ustedes no han aprendidoa a Cristo1 de esta manera.

Si en verdad lo oyerona y han sido enseñados en Élb, conforme a la verdad que hay1 en Jesús,

que en cuanto a la anterior manera de vivir, ustedes se despojena del viejo hombreb, que se corrompe según los deseos engañosos1c,

y que sean renovados en el espíritu de su mentea,

y se vistan del nuevo hombrea, el cual, en la semejanza de Dios1, ha sido creadob en la justicia y santidad de la verdad.

Por tanto, dejando a un lado la falsedada, hablen verdad cada cual con su prójimob, porque somos miembrosc los unos de los otros.

Enójense, pero no pequena; no se ponga el sol sobre su enojo,

ni den oportunidad1 al diabloa.

El que roba, no robe más, sino más bien que trabajea, haciendo con sus manosb lo que es bueno, a fin de que tenga qué compartir con el que tiene necesidadc.

No salga de la boca de ustedes ninguna palabra mala1a, sino solo la que sea buena para edificación, según la necesidad2 del momento, para que imparta gracia a los que escuchanb.

Y no entristezcan al Espíritu Santoa de Dios, por1 el cual fueron selladosb para el día de la redención.

Sea quitada de ustedesa toda amargurab, enojo, ira, gritos, insultos, así como toda maliciac.

Sean más bien amables unos con otros, misericordiosos, perdonándose unos a otrosa, así como también Dios los1 perdonó en Cristob.

El andar de los hijos de Dios

Sean, pues, imitadores de Diosa como hijos amados;

y anden en amora, así como también Cristo les1 amób y se dio a sí mismo por nosotrosc, ofrenda y sacrificio a Diosd, como fragante aroma2e.

Pero que la inmoralidad, y toda impureza o avaricia, ni siquiera se mencionen entre ustedesa, como corresponde a los santos.

Tampoco haya obscenidades, ni necedadesa, ni groserías, que no son apropiadasb, sino más bien acciones de graciasc.

Porque con certeza ustedes saben esto: que ningún inmoral, impuro o avaro, que es idólatraa, tiene herencia en el reino de Cristob y de Dios.

Que nadie los engañe con palabras vanasa, pues por causa de estas cosas la ira de Diosb viene sobre los hijos de desobedienciac.

Por tanto, no sean partícipes con ellosa;

porque antes ustedes erana tinieblas, pero ahora son luzb en el Señor; anden como hijos de luzc.

Porque el fruto de la luz1a consiste en toda bondadb, justicia y verdad.

…

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Notas al pie

  1. 1 estando.
  2. 2O a causa de.
  3. 1 la época.
  4. 1 haciendo.
  5. 1 de Su.
  6. 1O a causa de.
  7. 1 de; como resultado de.
  8. 1O en.
  9. 1 ambos.
  10. 1 los de la casa.
  11. 1O administración.
  12. 1 A lo cual, cuando lean.
  13. 2O pueden.
  14. 3 en el.
  15. 1O en.
  16. 1 y copartícipes.
  17. 1O administración.
  18. 1 de los siglos.
  19. 2O formó.
  20. 1 de Él.
  21. 1O que yo no desmaye.
  22. 1Los más antiguos no incluyen: de nuestro Señor Jesucristo.
  23. 1O la familia entera.
  24. 1 pensamos.
  25. 1O en el, o por el.
  26. 2 anden.
  27. 1O con.
  28. 1 ¿qué es.
  29. 1 artimaña en relación al artificio del engaño.
  30. 1 por toda coyuntura de provisión.
  31. 2 parte.
  32. 1 superficialidad.
  33. 1 está.
  34. 1I.e. el Mesías.
  35. 1 está.
  36. 1 las pasiones de engaño.
  37. 1 según Dios.
  38. 1 lugar.
  39. 1 corrompida.
  40. 2 de la necesidad.
  41. 1O en, o con.
  42. 1Algunos antiguos dicen: nos.
  43. 1Algunos antiguos dicen: nos.
  44. 2 para olor de fragancia.
  45. 1Algunos dicen: del Espíritu.

Referencias cruzadas

  1. aLuc. 15:24, 32; Ef. 2:5; Col. 2:13
  2. aRom. 13:13; 1Cor. 6:11; Ef. 2:3, 11, 13; 5:8; Col. 3:7; 1Ped. 4:3
  3. bEf. 1:21
  4. cJuan 12:31; Ef. 6:12
  5. dEf. 5:6
  6. aEf. 2:2
  7. bGál. 5:16, 17
  8. cRom. 2:14; Gál. 2:15
  9. dRom. 5:9; Col. 1:21; 2Ped. 2:14
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  13. aEf. 2:1
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  15. aCol. 2:12
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  17. cEf. 1:1; 2:10, 13
  18. aRom. 2:4; Ef. 1:7; Tito 3:4
  19. aHech. 15:11; Ef. 2:5
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  21. cJuan 4:10; Heb. 6:4
  22. aRom. 3:28; 2Tim. 1:9; Tito 3:5
  23. b1Cor. 1:29
  24. aEf. 2:15; 4:24; Col. 3:10
  25. bEf. 1:1; 2:6, 13
  26. cTito 2:14
  27. dEf. 1:4
  28. eEf. 4:1
  29. aRom. 13:13; 1Cor. 6:11; Ef. 2:2, 3, 13; 5:8; Col. 3:7; 1Ped. 4:3
  30. b1Cor. 12:2; Ef. 5:8
  31. cRom. 2:28, 29; Col. 2:11, 13
  32. aRom. 9:4; Col. 1:21
  33. bGál. 3:17; Heb. 8:6
  34. c1Tes. 4:13
  35. dGál. 4:8; 1Tes. 4:5
  36. aEf. 1:1; 2:6
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  38. cIsa. 57:19; Hech. 2:39; Ef. 2:17
  39. dRom. 3:25; Col. 1:20
  40. aIsa. 9:6; Ef. 2:15; Col. 3:15
  41. b1Cor. 12:13; Gál. 3:28
  42. aEf. 2:16; Col. 1:21, 22
  43. bCol. 2:14, 20
  44. cGál. 3:28; Ef. 2:10; 4:24; Col. 3:10, 11
  45. dIsa. 9:6; Ef. 2:14; Col. 3:15
  46. a2Cor. 5:18; Col. 1:20, 22
  47. b1Cor. 10:17; Ef. 4:4
  48. cEf. 2:15
  49. aRom. 10:14
  50. bHech. 10:36; Ef. 2:14
  51. cIsa. 57:19; Ef. 2:13
  52. aRom. 5:2; Ef. 3:12
  53. bCol. 1:12
  54. c1Cor. 12:13; Ef. 4:4
  55. aEf. 2:12; Heb. 11:13; 1Ped. 2:11
  56. bFil. 3:20; Heb. 12:22, 23
  57. cGál. 6:10
  58. a1Cor. 3:9
  59. bMat. 16:18; 1Cor. 3:10; Apoc. 21:14
  60. c1Cor. 12:28; Ef. 3:5
  61. dSal. 118:22; Luc. 20:17; 1Cor. 3:11
  62. aEf. 4:15, 16; Col. 2:19
  63. b1Cor. 3:16, 17
  64. a1Cor. 3:9
  65. b1Cor. 3:16; 2Cor. 6:16; Ef. 3:17
  66. aHech. 23:18; Ef. 4:1; 2Tim. 1:8; Filem. 1, 9, 23
  67. bGál. 5:24
  68. c2Cor. 1:6; Ef. 3:13
  69. dEf. 3:8
  70. aEf. 1:10; 3:9; Col. 1:25; 1Tim. 1:4
  71. aHech. 22:17, 21; 26:16 y ; Gál. 1:12
  72. bEf. 1:9; 3:4, 9
  73. cRom. 11:25; Ef. 6:19; Col. 1:26, 27
  74. dEf. 1:9, 10; Heb. 13:22
  75. a2Cor. 11:6
  76. bRom. 11:25; Ef. 6:19; Col. 1:26, 27
  77. a1Cor. 12:28; Ef. 2:20
  78. aGál. 3:29
  79. bEf. 2:16
  80. cEf. 5:7
  81. dGál. 5:24
  82. a1Cor. 3:5; Col. 1:23, 25
  83. bHech. 9:15; Rom. 12:3; Ef. 3:2
  84. cEf. 1:19; 3:20
  85. a1Cor. 15:9
  86. bHech. 9:15; Ef. 3:1, 2
  87. cRom. 2:4; Ef. 1:7; 3:16
  88. aRom. 11:25; Ef. 6:19; Col. 1:26, 27; 4:3
  89. bCol. 3:3
  90. cApoc. 4:11
  91. aRom. 11:33; 1Cor. 2:7
  92. bEf. 1:23; 1Ped. 1:12
  93. cEf. 1:21; 6:12; Col. 2:10, 15
  94. dEf. 1:3
  95. aEf. 1:11
  96. bGál. 5:24; Ef. 3:1
  97. aEf. 2:18
  98. b2Cor. 3:4; Heb. 4:16; 10:19; 1Jn. 2:28
  99. a2Cor. 4:1
  100. bEf. 3:1
  101. aFil. 2:10
  102. aEf. 1:18; 3:8
  103. b1Cor. 16:13; Fil. 4:13; Col. 1:11
  104. cRom. 7:22
  105. aJuan 14:23; Rom. 8:9, 10; 2Cor. 13:5; Ef. 2:22
  106. b1Cor. 3:6; Col. 2:7
  107. cCol. 1:23
  108. aEf. 1:15
  109. bJob 11:8, 9
  110. aRom. 8:35, 39
  111. bFil. 4:7
  112. cCol. 2:10
  113. dEf. 1:23
  114. aRom. 16:25
  115. b2Cor. 9:8
  116. cEf. 3:7
  117. aRom. 11:36
  118. aEf. 3:1
  119. bRom. 12:1
  120. cEf. 2:10; Col. 1:10; 2:6; 1Tes. 2:12
  121. dRom. 11:29
  122. eRom. 8:28, 29
  123. aCol. 3:12, 13
  124. bEf. 1:4
  125. aCol. 3:14, 15
  126. a1Cor. 12:4 y ; Ef. 2:16, 18
  127. bEf. 1:18
  128. a1Cor. 8:6
  129. aRom. 11:36; Col. 1:16
  130. a1Cor. 12:7, 11
  131. bEf. 3:2
  132. cRom. 12:3
  133. aJue. 5:12; Col. 2:15
  134. bSal. 68:18
  135. aJuan 3:13
  136. bSal. 63:9; Isa. 44:23
  137. aEf. 1:20, 21; Heb. 4:14; 7:26; 9:24
  138. bEf. 1:23
  139. aHech. 13:1; 1Cor. 12:28
  140. bHech. 21:8
  141. cHech. 13:1; Ef. 4:8
  142. a2Cor. 13:9
  143. b1Cor. 12:27; Ef. 1:23
  144. aEf. 4:3, 5
  145. bJuan 6:69; Ef. 1:17; Fil. 3:10
  146. c1Cor. 14:20; Col. 1:28; Heb. 5:14
  147. dJuan 1:16; Gál. 4:19; Ef. 1:23
  148. a1Cor. 14:20
  149. bSant. 1:6; Jud. 12
  150. c1Cor. 3:19; 2Cor. 4:2; 11:3
  151. dEf. 6:11
  152. aEf. 1:4
  153. bEf. 2:21
  154. cEf. 1:22
  155. aRom. 12:4, 5; 1Cor. 10:17; Col. 2:19
  156. bEf. 1:4
  157. aEf. 2:2; 4:22
  158. bRom. 1:21; Col. 2:18; 1Ped. 1:18; 2Ped. 2:18
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  160. bEf. 2:1, 12
  161. cHech. 3:17; 17:30; 1Cor. 2:8; Heb. 5:2; 9:7; 1Ped. 1:14
  162. dMar. 3:5; Rom. 11:7, 25; 2Cor. 3:14
  163. a1Tim. 4:2
  164. bRom. 1:24; Col. 3:5
  165. aMat. 11:29
  166. aRom. 10:14; Ef. 1:13; 2:17; Col. 1:5
  167. bCol. 2:7
  168. aEf. 4:25, 31; Col. 3:8; Heb. 12:1; Sant. 1:21; 1Ped. 2:1
  169. bRom. 6:6
  170. c2Cor. 11:3; Heb. 3:13
  171. aRom. 12:2
  172. aRom. 6:4; 7:6; 12:2; 13:14; 2Cor. 5:17; Col. 3:10
  173. bEf. 2:10
  174. aEf. 4:22, 31; Col. 3:8; Heb. 12:1; Sant. 1:21; 1Ped. 2:1
  175. bZac. 8:16; Ef. 4:15; Col. 3:9
  176. cRom. 12:5
  177. aSal. 4:4
  178. aRom. 12:19; Sant. 4:7
  179. aHech. 20:35; 1Cor. 4:12; Gál. 6:10
  180. b1Tes. 4:11; 2Tes. 3:8, 11, 12; Tito 3:8, 14
  181. cLuc. 3:11; 1Tes. 4:12
  182. aMat. 12:34; Ef. 5:4; Col. 3:8
  183. bEcl. 10:12; Rom. 14:19; Col. 4:6
  184. aIsa. 63:10; 1Tes. 5:19
  185. bJuan 3:33; Ef. 1:13
  186. aEf. 4:22
  187. bRom. 3:14; Col. 3:19
  188. cCol. 3:8; 1Ped. 2:1
  189. a1Cor. 13:4; Col. 3:12, 13; 1Ped. 3:8
  190. bMat. 6:14, 15; 2Cor. 2:10
  191. aMat. 5:48; Luc. 6:36; Ef. 4:32
  192. aRom. 14:15; Col. 3:14
  193. bJuan 13:34; Rom. 8:37
  194. cJuan 6:51; Rom. 4:25; Gál. 2:20; Ef. 5:25
  195. dHeb. 7:27; 9:14; 10:10, 12
  196. eEx. 29:18, 25; 2Cor. 2:14
  197. aCol. 3:5
  198. aMat. 12:34; Ef. 4:29; Col. 3:8
  199. bRom. 1:28
  200. cEf. 5:20
  201. a1Cor. 6:9; Col. 3:5
  202. bCol. 1:13
  203. aCol. 2:8
  204. bRom. 1:18; Col. 3:6
  205. cEf. 2:2
  206. aEf. 3:6
  207. aEf. 2:2
  208. bHech. 26:18; Col. 1:12, 13
  209. cLuc. 16:8; Juan 12:36; Rom. 13:12
  210. aGál. 5:22
  211. bRom. 15:14