Estudio bíblico Logos

Deuteronomio 6–8

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Exhortaciones y advertencias

»Estos, pues, son los mandamientos, los estatutos y los decretos que el Señor su Dios me ha mandado que les enseñe, para que los cumplan en la tierra que van a poseer,

para que temas al Señor tu Dios, guardando todos Sus estatutos y Sus mandamientos que yo te ordenoa, tú y tus hijos y tus nietos, todos los días de tu vidab, para que tus días sean prolongados.

»Escucha, pues, oh Israel, y cuida1 de hacerlo, para que te vaya bien y te multipliques en gran maneraa, en una tierra que mana leche y mielb, tal como el Señor, el Dios de tus padres, te ha prometido.

»Escucha, oh Israel, el Señor es nuestro Diosa, el Señor uno esb.

»Amarás al Señor tu Diosa con todo tu corazón, con toda tu almab y con toda tu fuerza.

»aEstas palabras que yo te mando hoy, estarán sobre tu corazón.

»Las enseñarás diligentemente a tus hijosa, y hablarás de ellas cuando te sientes en tu casa y cuando andes por el camino, cuando te acuestes y cuando te levantes.

»Las atarás como una señal a tu mano, y serán por insignias1 entre tus ojosa.

»Las escribirás en los postes de tu casa y en tus puertasa.

»Y sucederá que cuando el Señor tu Dios te traiga a la tierra que juró a tus padres Abraham, Isaac y Jacob, que te daría, una tierra con grandes y espléndidas ciudades que tú no edificastea,

y casas llenas de toda buena cosa que tú no llenaste, y cisternas cavadas que tú no cavaste, viñas y olivos que tú no plantaste, y comas y te saciesa;

entonces ten cuidado, no sea que te olvidesa del Señor que te sacó de la tierra de Egipto, de la casa de servidumbre1.

»Temerás1 sólo al Señor tu Dios; y a El adorarás2a y jurarás por Su nombreb.

»No seguirán a otros diosesa, a ninguno de los dioses de los pueblos que los rodean,

porque el Señor tu Dios, que está en medio de ti, es Dios celosoa, no sea que se encienda la ira del Señor tu Dios contra ti, y Él te borre1 de la superficie de la tierra.

»No pondrán a prueba al Señor su Diosa, como lo hicieron en Masahb.

»Ustedes deben guardar diligentemente los mandamientos del Señor su Dios, y Sus testimonios y Sus estatutos que te ha mandadoa.

»Harás lo que es justo y bueno a los ojos del Señor, para que te vaya bien, y para que entres y tomes posesión de la buena tierra que el Señor juró que daría a tus padresa,

echando fuera a todos tus enemigos de delante de ti, como el Señor ha dicho.

»Cuando en el futuro tu hijo te pregunte: “¿Qué significan los testimonios y los estatutos y los decretos que el Señor nuestro Dios les ha mandado?”,

entonces dirás a tu hijo: “Nosotros éramos esclavos de Faraón en Egipto, y el Señor nos sacó de Egipto con mano fuertea.

”Además, el Señor hizo grandes y temibles señales y maravillas delante de nuestros ojos contra Egipto, contra Faraón y contra toda su casa;

y nos sacó de allí para traernos y darnos la tierra que Él había jurado dar a nuestros padres”.

»Así que el Señor nos mandó que observáramos todos estos estatutos, y que temiéramos siempre al Señor nuestro Diosa para nuestro bien y para preservarnos la vidab, como hasta hoy.

»Y habrá justicia para nosotros si cuidamos de1 observar todos estos mandamientos delante del Señor nuestro Diosa, tal como Él nos ha mandado.

Advertencia contra la idolatría

»aCuando el Señor tu Dios te haya introducido en la tierra donde vas a entrar para poseerla y haya echado de delante de ti a muchas naciones: los hititas, los gergeseos, los amorreos, los cananeos, los ferezeos, los heveos y los jebuseos, siete nacionesb más grandes y más poderosas que tú,

y cuando el Señor tu Dios los haya entregado delante de ti, y los hayas derrotado1, los destruirás por completo2a. No harás alianza con ellosb ni te apiadarás de ellosc.

»No contraerás matrimonio con ellos; no darás tus hijas1 a sus hijos2, ni tomarás sus hijas3 para tus hijos4a.

»Porque ellos apartarán1 a tus hijos2 de seguirme para servir a otros dioses; entonces la ira del Señor se encenderá contra ti, y Él pronto te destruiráa.

»Pero así harán ustedes con ellos: derribarán sus altares, destruirán sus pilares sagrados, y cortarán sus imágenes de Asera1, y quemarán a fuego sus imágenes talladasa.

Un Pueblo Santo para el Señor

»Porque tú eres pueblo santo para el Señor tu Diosa; el Señor tu Dios te ha escogido para ser pueblo Suyo1 de entre todos los pueblos que están sobre la superficie de la tierrab.

»El Señor no puso Su amor en ustedes ni los escogióa por ser ustedes más numerosos que otro pueblo, pues eran el más pequeño de todos los pueblos;

mas porque el Señor los amó y guardó el juramento que hizo a sus padresa, el Señor los sacó con mano fuerte y los redimió de casa de servidumbre1, de la mano de Faraón, rey de Egiptob.

»Reconoce, pues, que el Señor tu Dios es Diosa, el Dios fielb, que guarda Su1 pacto y Su2 misericordia hasta mil generaciones con aquellos que lo aman y guardan Sus mandamientosc;

pero al que lo odia, le da el pago en su misma cara, destruyéndolo; y no se tarda en castigar al que lo odia, en su misma cara le dará el pagoa.

»Guarda, por tanto, el mandamiento y los estatutos y los decretos que yo te mando hoy, para cumplirlos.

Bendiciones de la obediencia

»aEntonces sucederá, que porque escuchas estos decretos y los guardas y los cumples, el Señor tu Dios guardará Su1 pacto contigo y Su2 misericordia que juró a tus padres.

»Te amaráa, te bendecirá y te multiplicaráb; también bendecirá el fruto de tu vientre y el fruto de tu tierra, tu cereal, tu vino nuevo, tu aceite, el aumento de tu ganado y las crías de tu rebaño en la tierra que Él juró a tus padres que te daría.

»Bendito serás más que todos los pueblos; no habrá varón ni hembra estéril en tia, ni en tu ganado.

»Y el Señor apartará de ti toda enfermedad; y no pondrá sobre ti ninguna de las enfermedades malignas de Egipto que has conocidoa, sino que las pondrá sobre los que te odian.

»Destruirás1 a todos los pueblos que el Señor tu Dios te entregue; tu ojo no tendrá piedad de ellos; tampoco servirás a sus diosesa, porque esto sería un tropiezo2 para tib.

»Si dijeras en tu corazón: “Estas naciones son más poderosas que yo, ¿cómo podré desposeerlasa?”.

»No tengas temor de ellas; recuerda bien lo que el Señor tu Dios hizo a Faraón y a todo Egiptoa:

las grandes pruebas que tus ojos vieron, las señales y maravillas, y la mano poderosa y el brazo extendido con el cual el Señor tu Dios te sacóa. Así el Señor tu Dios hará con todos los pueblos a los cuales temes.

»Además, el Señor tu Dios enviará la avispa contra ellosa, hasta que perezcan los que queden y se escondan de ti.

»No te espantes de1 ellos, porque en medio de ti está el Señor tu Diosa, Dios grande y temibleb.

»El Señor tu Dios echará estas naciones de delante de ti poco a poco; no podrás acabar con ellas rápidamente, no sea que las fieras del campo lleguen a ser demasiado numerosas para tia.

»Pero el Señor tu Dios las entregará delante de ti, y producirá entre ellas1 gran confusión hasta que perezcana.

»Entregará en tus manos a sus reyesa de modo que harás perecer sus nombres de debajo del cielo; ningún hombre podrá hacerte frente, hasta que tú los hayas destruido a todosb.

»Quemarás a fuegoa las esculturas1 de sus dioses; no codiciarás la plata ni el oro que las recubrenb, ni lo tomarás para tic, no sea que por ello caigas en un lazo, porque es abominación al Señor tu Diosd.

»No traerás cosa abominable a tu casa, pues serás anatema1 como ella; ciertamente la aborrecerás y la abominarás, pues es anatemaa.

Descripción de la tierra prometida

»Todos los mandamientos que yo te ordeno hoy, tendrán cuidado de ponerlos por obra, a fin de que vivan y se multipliquen, y entren y tomen posesión de la tierra que el Señor juró dar a sus padresa.

»Y te acordarás de todo el camino por donde el Señor tu Dios te ha traído por el desierto durante estos cuarenta añosa, para humillarte, probándoteb, a fin de saber lo que había en tu corazón, si guardarías o no Sus mandamientos.

»Él te humilló, y te dejó tener hambre, y te alimentó con el maná que tú no conocías, ni tus padres habían conocido, para hacerte entender1 que el hombre no solo vive de pan, sino que vive2 de todo lo que procede de la boca del Señora.

»Tu ropa no se gastó sobre ti, ni se hinchó tu pie durante estos cuarenta añosa.

»Por tanto, debes comprender1 en tu corazón que el Señor tu Dios te estaba disciplinando, así como un hombre disciplina a su hijoa.

»Guardarás, pues, los mandamientos del Señor tu Dios, para andar en Sus caminos y para temerlo1.

»Porque el Señor tu Dios te trae a una tierra buena, a una tierra de corrientes de aguas, de fuentes y manantiales que fluyen por valles y colinas;

una tierra de trigo y cebada, de viñas, higueras y granados; una tierra de aceite de oliva y1 miel;

una tierra donde comerás el pan sin escasez, donde nada te faltaráa; una tierra cuyas piedras son hierro, y de cuyos montes puedes sacar cobre.

»Cuando hayas comido y te hayas saciadoa, bendecirás al Señor tu Dios por la buena tierra que Él te ha dado.

El peligro de olvidar a Dios

»Cuídate de no olvidar al Señor tu Diosa dejando de guardar Sus mandamientos, Sus ordenanzas y Sus estatutos que yo te ordeno hoy;

no sea que cuando hayas comido y te hayas saciadoa, y hayas construido buenas casas y habitado en ellas,

y cuando tus vacas y tus ovejas se multipliquen, y tu plata y oro se multipliquen, y todo lo que tengas se multiplique,

entonces tu corazón se enorgullezca1, y te olvides del Señor tu Diosa que te sacó de la tierra de Egipto de la casa de servidumbre2.

»Él te condujo a través del inmenso y terrible desiertoa, con sus serpientes abrasadorasb y escorpiones, tierra sedienta donde no había agua; Él sacó para ti agua de la roca de pedernalc.

»En el desierto te alimentó con el maná que tus padres no habían conocidoa, para humillarte y probarteb, y para finalmente1 hacerte bien.

»No sea que digas en tu corazóna: “Mi poder y la fuerza de mi mano me han producido esta riqueza”.

»Pero acuérdate del Señor tu Dios, porque Él es el que te da poder para hacer riquezasa, a fin de confirmar Su pacto, el cual juró a tus…

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Notas al pie

  1. aO frontales.
  2. 1 de esclavos.
  3. 2O Reverenciarás.
  4. aO servirás.
  5. 2 herido.
  6. aO ciertamente los dedicarás al anatema.
  7. 2 tu hija.
  8. 3 su hijo.
  9. 4 su hija.
  10. 2 él apartará.
  11. a símbolos de madera de una deidad femenina.
  12. bO su tesoro especial.
  13. 2 el.
  14. 2 el.
  15. bO imágenes talladas.
  16. aO destruido.
  17. 2 saber.
  18. 1O reverenciarlo.
  19. aO de olivo, aceite y.

Referencias cruzadas

  1. aDt. 4:1, 40; 12:25, 28; 22:7; Ef. 6:3
  2. bEx. 20:20; Dt. 10:12; Sal. 111:10; 128:1; Ecl. 12:13
  3. 1Dt. 4:9
  4. a y guarda.
  5. bDt. 5:33
  6. aEx. 3:8, 17
  7. bMat. 22:37; Mar. 12:29, 30; Luc. 10:27
  8. aDt. 4:35, 39; Juan 10:30; 1 Cor. 8:4; Ef. 4:6
  9. bMat. 22:37; Mar. 12:30; Luc. 10:27
  10. aDt. 4:29; 10:12
  11. aDt. 11:18–20
  12. 1Dt. 4:9; 11:19; Ef. 6:4
  13. aEx. 12:14; 13:9, 16; Dt. 11:18; Prv. 3:3; 6:21; 7:3
  14. aDt. 11:20
  15. aDt. 9:1; 19:1; Jos. 24:13; Sal. 105:44
  16. aDt. 8:10; 11:15; 14:29
  17. 1Dt. 4:9
  18. bDt. 13:4; Mat. 4:10; Luc. 4:8
  19. aDt. 5:11; 10:20; Sal. 63:11; Mat. 5:33
  20. aJer. 25:6
  21. 1Dt. 4:24; 5:9
  22. a destruya.
  23. bMat. 4:7; Luc. 4:12
  24. aEx. 17:7
  25. aDt. 11:22; Sal. 119:4
  26. aDt. 4:40
  27. aEx. 13:8, 14
  28. bDt. 10:12; Jer. 32:39
  29. 1Sal. 41:2; Luc. 10:28
  30. a guardamos para.
  31. aDt. 24:13; Rom. 10:3
  32. bEx. 34:11–17; Dt. 20:16–18
  33. 1Hech. 13:19
  34. bNúm. 31:17; Jos. 11:11
  35. cEx. 23:32
  36. 1Dt. 7:16; 13:8
  37. a tu hijo.
  38. 1Ex. 34:15, 16; Jos. 23:12; Esd. 9:2
  39. a tu hijo.
  40. 1Dt. 4:26
  41. aEx. 23:24; 34:13; Dt. 12:3
  42. 1Ex. 19:6; Dt. 14:2, 21; Sal. 50:5; Jer. 2:3
  43. aEx. 19:5; Dt. 4:20; 14:2; 26:18; Sal. 135:4; Tito 2:14; 1 Ped. 2:9
  44. aDt. 4:37
  45. 1Ex. 32:13
  46. b de esclavos.
  47. aEx. 13:3
  48. bDt. 4:35, 39
  49. 1Isa. 49:7; 1 Cor. 1:9; 1 Tes. 5:24; 2 Tim. 2:13
  50. c la.
  51. aEx. 20:6; Dt. 5:10; Dan. 9:4
  52. aIsa. 59:18; Nah. 1:2
  53. 1Lev. 26:3–13; Dt. 28:1–14
  54. a la.
  55. bSal. 146:8; Prv. 15:9; Juan 14:21
  56. aLev. 26:9; Dt. 13:17; 30:5
  57. aEx. 23:26
  58. 1Ex. 15:26
  59. a devorarás.
  60. 2Dt. 7:2
  61. b trampa.
  62. aEx. 23:33; Jue. 8:27; Sal. 106:36
  63. aNúm. 33:53
  64. aSal. 105:5
  65. aDt. 4:34
  66. 1Ex. 23:28; Jos. 24:12
  67. a de delante de.
  68. bEx. 29:45; Jos. 3:10
  69. aDt. 10:17; Neh. 1:5; 9:32
  70. 1Ex. 23:29, 30
  71. a las confundirá con.
  72. aEx. 23:27; Jos. 10:10
  73. bJos. 6:2; 10:23–25
  74. aDt. 11:25; Jos. 1:5; 10:8; 23:9
  75. 1Ex. 32:20; Dt. 12:3; 1 Crón. 14:12
  76. cEx. 20:17
  77. dDt. 7:16; Jue. 8:27
  78. 1Dt. 17:1
  79. aLev. 27:28, 29
  80. aDt. 4:1
  81. bDt. 8:16; Sal. 136:16; Amós 2:10
  82. 1Ex. 15:25; 20:20; 2 Crón. 32:31
  83. a el hombre vive.
  84. aMat. 4:4; Luc. 4:4
  85. 1Dt. 29:5; Neh. 9:21
  86. a saber.
  87. 1Dt. 4:36; 2 Sam. 7:14; Prv. 3:12; Heb. 12:6; Apoc. 3:19
  88. aDt. 11:9–12; Jer. 2:7
  89. aDt. 6:11
  90. aDt. 4:9
  91. 1Prv. 30:9; Os. 13:6
  92. a se levante.
  93. 2Dt. 8:11; Sal. 106:21
  94. a de esclavos.
  95. bDt. 1:19; Jer. 2:6
  96. cNúm. 21:6
  97. aEx. 17:6; Núm. 20:11; Dt. 32:13; Sal. 78:15; 114:8
  98. bEx. 16:15
  99. 1Dt. 8:2
  100. a en tu fin.
  101. aDt. 9:4