Cantares 5–6
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EL ESPOSO:
«He entrado en mi huertoa, hermana mía, esposa míab;
He recogido mi mirrac con mi bálsamo.
He comido mi panal y mi miel;
He bebido mi vino y mi leched.
Beban y embriáguense, oh amados».
El tormento de la separación
«Yo dormía, pero mi corazón velaba,
¡Una voz! ¡Mi amado toca a la puerta!
“Abreme, hermana míaa, amada mía,
Paloma mía, perfecta míab,
Pues mi cabeza está empapada de rocío,
Mis cabellosc empapados de la humedad de la noche”.
»Me he quitado la ropa,
¿Cómo he de vestirme de nuevoa?
Me he lavado los piesb,
¿Cómo he de ensuciarlos de nuevo?
»Mi amado metió su mano por la abertura de la puerta,
Y se estremecieron por él mis entrañasa.
»Yo me levanté para abrir a mi amado;
Y mis manos destilaron mirraa,
Y mis dedos mirra líquida,
Sobre las manecillas de la cerradura.
»Abrí yo a mi amado,
Pero mi amado se había retirado, se había idoa.
Tras su hablar salió mi almab.
Lo busqué, y no lo halléc;
Lo llamé, y no me respondiód.
»Me hallaron los guardas que rondan la ciudada,
Me golpearon y me hirieron;
Me quitaron de encima mi chal los guardas de las murallas.
»Yo les ruego, oh hijas de Jerusaléna,
Si encuentran a mi amado,
¿Qué le han de decir?:
Que estoy enferma de amorb».
EL CORO:
«¿Qué clase de amado es tu amado,
Oh la más hermosa de las mujeresa?
¿Qué clase de amado es tu amado,
Que así nos ruegas?».
LA ESPOSA:
«Mi amado es apuesto y sonrosadoa,
Distinguidob entre diez mil.
»Su cabeza es como oro, oro puro,
Sus cabellosa, como racimos de dátiles,
Negros como el cuervo.
»Sus ojos son como palomasa
Junto a corrientes de agua,
Bañados en leche,
Colocados en su engasteb.
»Sus mejillas, como eras de bálsamo,
Como riberas de hierbasa aromáticas;
Sus labios son liriosb
Que destilan mirra líquidac.
»Sus manos son barras de oro
Engastadas de beriloa;
Su vientre es marfil tallado
Recubierto de zafirosb.
»Sus piernas son columnas de alabastro
Asentadas sobre basas de oro puro;
Su aspecto es como el Líbanoa,
Gallardo como los cedrosb.
»Su paladara es dulcísimo,
Y todo él, deseableb.
Este es mi amado y este es mi amigo,
Hijas de Jerusalén».
Mutuo encanto de los esposos
«¿Adónde se ha ido tu amadoa,
Oh la más hermosa de las mujeresb?
¿Adónde se ha dirigido tu amado,
Para que lo busquemos contigo?».
LA ESPOSA:
«Mi amado ha descendido a su huertoa,
A las eras de bálsamo,
A apacentar su rebañob en los huertos
Y recoger liriosc.
»Yo soy de mi amado y mi amado es mío,
Él apacienta su rebaño entre los liriosa».
EL ESPOSO:
«Eres hermosaa como Tirsab, amada mía,
Imponente como un ejército con estandartese.
»Aparta de mí tus ojos,
Porque ellos me han confundido;
Tu cabellera es como un rebaño de cabras
Que descienden de Galaada.
»Tus dientes son como rebaño de ovejas
Que suben del lavadero,
Todas tienen mellizas,
Y ninguna de ellas ha perdido su críaa.
»Tus mejillas son como mitades de granada
Detrás de tu veloa.
»Sesenta son las reinas y ochenta las concubinasa,
Y las doncellasb, sin número;
Pero sin igual es mi paloma, mi perfectaa,
Es la hija única de su madre,
La preferida de la que la dio a luz.
Las doncellas la vieron y la llamaron bienaventuradab,
También las reinas y las concubinasc, y la alabaron, diciendo:
“¿Quién es esta que se asoma como el alba,
Hermosa como la luna llenaa,
Refulgente como el solb,
Imponente como escuadrones abanderadosc?”.
»Descendí al huerto de los nogales
Para ver el verdor del valle,
Para ver si la vid había retoñado,
Si los granadosa habían florecido.
»Sin que me diera cuenta, mi alma me colocó
Sobre los carros de mi noble pueblo1».
EL CORO:
1«¡Regresa, regresa, oh Sulamita;
Regresa, regresa, para que te contemplemos!».
EL ESPOSO:
«¿Por qué han de contemplara a la Sulamita,
Como en la danzab de los dos coros?
Footnotes
- 1O los carros de Aminadab.
Cross references
- aCant. 6:2
- bCant. 4:9
- cCant. 1:13; 4:14
- dCant. 4:11
- ePrv. 9:5; Isa. 55:1
- fJue. 14:11, 20; Juan 3:29
- aCant. 4:9
- bCant. 2:14; 6:9
- cCant. 5:11
- aLuc. 11:7
- bGn. 19:2
- aJer. 31:20
- aCant. 5:13
- aCant. 6:1
- bCant. 5:2
- cCant. 3:1
- dPrv. 1:28
- aCant. 3:3
- aCant. 2:7; 3:5
- bCant. 2:5
- aCant. 1:8; 6:1
- a1 Sam. 16:12
- bSal. 45:2
- aCant. 5:2
- aCant. 1:15; 4:1
- bEx. 25:7
- aCant. 6:2
- bCant. 2:1
- cCant. 5:5
- aEx. 28:20; 39:13; Ezq. 1:16; Dan. 10:6
- bEx. 24:10; 28:18; Job 28:16; Isa. 54:11
- aCant. 7:4
- b1 Rey. 4:33; Sal. 80:10; Ezq. 17:23; 31:8
- aCant. 7:9
- b2 Sam. 1:23
- aCant. 5:6
- bCant. 1:8
- aCant. 4:16; 5:1
- bCant. 1:7
- cCant. 2:1; 5:13
- aCant. 2:16; 4:5; 7:10
- aCant. 1:15
- b1 Rey. 14:17
- cCant. 1:5
- dSal. 48:2; 50:2
- eCant. 6:10
- aCant. 4:1
- aCant. 4:2
- aCant. 4:3
- a1 Rey. 11:3
- bCant. 1:3
- aCant. 2:14; 5:2
- bGn. 30:13
- c1 Rey. 11:3
- aJob 31:26
- bMat. 17:2; Apoc. 1:16
- cCant. 6:4
- aCant. 4:13; 7:12
- 1En el texto 7:1.
- aGn. 32:2; 2 Sam. 17:24
- bJue. 21:21
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