Logos Bible Study

2º Samuel 5–7

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David, rey de Israel y de Judá

aEntonces todas las tribus de Israel fueron a David, en Hebrón, y le dijeron1: «Aquí estamos, hueso suyo y carne suya somosb.

»Ya desde antes, cuando Saúl aún era rey sobre nosotros, usted era el que guiaba a Israel en sus salidas y entradasa. Y el Señor le dijo: “Tú pastorearás a Mi pueblo Israelb, y serás príncipe sobre Israelc”».

Vinieron, pues, todos los ancianos de Israel al rey en Hebrón, y el rey David hizo un pacto con ellos en Hebrón delante del Señora; luego ungieron a David como rey sobre Israelb.

David tenía treinta años cuando llegó a ser reya, y reinó cuarenta añosb.

En Hebrón reinó sobre Judá siete años y seis meses, y en Jerusalén reinó treinta y tres años sobre todo Israela y Judá.

aY el rey y sus hombres fueron a Jerusalén para atacar a los jebuseosb, los habitantes de la tierra. Los jebuseos le dijeron a David1: «Usted no entrará aquí; aun los ciegos y los cojos lo rechazarán»; pues pensaban2: «David no puede entrar aquí».

No obstante, David conquistó la fortaleza de Sión, es decir, la ciudad de Davida.

Y dijo David aquel día: «Todo el que quiera herir a los jebuseos, que suba por el túnel del agua y llegue adonde están los cojos y los ciegos, a los cuales el alma de David aborrece». Por eso se dice: «Ni los ciegos ni los cojos entrarán en la casa».

David habitó en la fortaleza, y la llamó la ciudad de Davida. Y edificó1 David la muralla en derredor desde el Milo2b hacia adentro.

David se engrandecíaa cada vez más, porque el Señor, Dios de los ejércitos, estaba con él.

aEntonces Hiram, rey de Tiro, envió mensajeros a David con madera de cedros, carpinteros y canteros, y construyeron una casab para Davidc.

Y comprendió David que el Señor lo había confirmado por rey sobre Israel, y que había exaltado Su reino por amor a Su pueblo Israel.

aDespués que vino de Hebrón, David tomó más concubinas y mujeres de Jerusalén; y le nacieron a David más hijos e hijas.

Estos son los nombres de los que le nacieron en Jerusalén: Samúa, Sobab, Natán, Salomón,

Ibhar, Elisúa, Nefeg, Jafía,

Elisama, Eliada y Elifelet.

Al oír los filisteos que David había sido ungido rey sobre Israel, todos los filisteos subieron a buscar a Davida; y cuando David se enteró, bajó a la fortalezab.

Los filisteos llegaron y se esparcieron por el valle de Refaima.

Entonces David consultó al Señor: «¿Subiré contra los filisteos? ¿Los entregarás en mi mano?». Y el Señor dijo a Davida: «Subeb, porque ciertamente entregaré a los filisteos en tu mano».

Así que David fue a Baal Perazim, y allí los derrotó1; y dijo: «El Señor ha abierto brecha entre mis enemigos delante de mí, como brecha de aguas». Por eso llamó a aquel lugar Baal Perazim2a.

Los filisteos abandonaron allí sus ídolos, y David y sus hombres se los llevarona.

Después los filisteos subieron de nuevo, y se esparcieron por el valle de Refaima.

Cuando David consultó al Señora, Él le dijo: «No subas directamente; da un rodeo por detrás de ellos y sal a ellos frente a las balsameras.

»Y1 cuando oigas el sonido de marcha en las copas de las balsamerasa, entonces actuarás rápidamente, ya que el Señor habrá salido delante de tib para herir al ejército de los filisteos».

Entonces David lo hizo así, tal como el Señor le había ordenado, e hirió a los filisteos desde Gebaa hasta2 Gezerb.

David lleva el arca a Jerusalén

aVolvió David a reunir a todos los hombres escogidos de Israel, 30,000.

Y David se levantó y fue con todo el pueblo que estaba con él a1 Baala2 de Judá, para hacer subir desde allí el arca de Diosa, la cual es llamada por el Nombreb, el nombre del Señor de los ejércitos, que está3 sobre los querubinesc.

Pusieron1 el arca de Dios sobre un carro nuevoa, para que la pudieran llevar de la casa de Abinadab que estaba en la colina. Uza y Ahío, hijos de Abinadab, guiaban el carro nuevo.

Y lo llevaron con el arca de Dios de la casa de Abinadab que estaba en la colina, y Ahío iba delante del arcaa.

David y toda la casa de Israel se regocijaban delante del Señor con toda clase de instrumentos hechos de madera de abeto1, y con liras, arpas, panderosa, castañuelas y címbalosb.

Pero cuando llegaron a la era de Nacóna, Uza extendió la mano hacia el arca de Dios, y la sostuvob porque los bueyes casi la volcaron.

Y se encendió la ira del Señor contra Uza, y Dios lo hirió allí por su1 irreverencia; y allí murió junto al arca de Diosa.

Entonces David se enojó porque el Señor había estallado en ira1 contra Uza, y llamó aquel lugar Pérez Uza2 hasta el día de hoy.

David tuvo temor del Señora aquel día, y dijo: «¿Cómo podrá venir a mí el arca del Señor?».

Y David no quiso trasladar el arca del Señor con él a la ciudad de David, sino que1 la hizo llevar2 a la casa de Obed Edom el geteoa.

Por tres meses permaneció el arca del Señor en la casa de Obed Edom el geteo; y bendijo el Señor a Obed Edom y a toda su casaa.

Y se dio aviso al rey David: «El Señor ha bendecido la casa de Obed Edom y todo lo que le pertenece a causa del arca de Dios». Entonces David fue, y con alegría hizo subir el arca de Dios de la casa de Obed Edoma a la ciudad de Davidb.

Y cuando los portadores del arca del Señora habían andado seis pasos, David sacrificó un bueyb y un carnero cebado.

David danzaba con toda su fuerza delante del Señora, y estaba vestido1 con un efod de linob.

David y toda la casa de Israel hacían subir el arca del Señor con aclamación y sonido de trompeta.

Sucedió que cuando el arca del Señor entraba a la ciudad de David, Micala, hija de Saúl, miró desde la ventana y vio al rey David saltando y danzando delante del Señor, y lo despreció en su corazón.

Metieron el arca del Señor y la colocaron en su lugar dentro de la tienda que David había levantado para ellaa, y David ofreció holocaustos y ofrendas de paz delante del Señorb.

Cuando David terminó de ofrecer el holocausto y las ofrendas de paz, bendijo al pueblo en el nombre del Señor de los ejércitosa.

Después repartió a todo el pueblo, a toda la multitud de Israel, tanto a hombres como a mujeres, una torta de pan, una de dátiles y una de pasas a cada uno. Entonces todo el pueblo se fue, cada uno a su casa.

Pero al regresar David para bendecir su casa, Mical, hija de Saúl, salió al encuentro de David, y le dijo: «¡Cómo se ha distinguido hoy el rey de Israel! Se descubrió hoy ante los ojos de las criadas de sus siervos, como se descubriría sin decoro un insensatoa».

Y David dijo a Mical: «Eso fue delante del Señor que me escogió en preferencia a tu padre y a toda su casa para constituirme por príncipe sobre el pueblo del Señora, sobre Israel. Por tanto, lo celebraré delante del Señor.

»Y aún seré menos estimado que esto, y seré humillado ante mis propios ojos, pero con las criadas de quienes has hablado, ante ellas seré honrado».

Y Mical, hija de Saúl, no tuvo hijos hasta el día de su muerte.

Promesa del Señor a david

aSucedió que cuando el rey David ya moraba en su casa, y el Señor le había dado descanso de sus enemigos por todos lados,

el rey dijo al profeta Natána: «Mira, yo habito en una casa de cedrob, pero el arca de Dios mora en medio de cortinasc».

Entonces Natán dijo al rey: «Vaya, haga todo lo que está en su corazóna, porque el Señor está con usted».

Y esa misma noche la palabra del Señor vino a Natán:

«Ve y dile a Mi siervo David: “Así dice el Señor: ‘¿Eres tú el que me va a edificar una casa para morar en ellaa?

’Pues no he morado en una casa desde el día en que saqué de Egipto a los israelitas hasta hoya, sino que he andado errante en una tienda, en un tabernáculo1b.

’Dondequiera que he ido con todos los israelitasa, ¿hablé palabra a alguna de las tribus de Israel, a la cual haya ordenado que pastoreara a Mi pueblo Israelb, diciéndoles: “¿Por qué ustedes no me han edificado una casa de cedro?” ’ ”.

»Ahora pues, así dirás a Mi siervo David: “Así dice el Señor de los ejércitos: ‘Yo te tomé del pastizal1, de seguir las ovejasa, para que fueras príncipe sobre Mi pueblo Israelb.

’Y he estado contigo por dondequiera que has idoa y he exterminado1 a todos tus enemigos de delante de tib, y haré de ti un gran nombre como el nombre de los grandes que hay en la tierra.

’Asignaré también un lugar para Mi pueblo Israel, y lo plantaré allí a fin de que habite en su propio lugar y no sea perturbado de nuevoa, ni los malvados1 los aflijan más como antesb,

desde el día en que ordené que hubiera jueces sobre Mi pueblo Israela. A ti te daré reposo de todos tus enemigosb. El Señor también te hace saber que el Señor te edificará una casac.

’Cuando tus días se cumplan y reposes con tus padresa, levantaré a tu descendiente1 después de ti, el cual saldrá de tus entrañas, y estableceré su reinob.

’Él edificará casa a Mi nombrea, y Yo estableceré el trono de su reino para siempreb.

’Yo seré padre para él y él será hijo para Mía. Cuando cometa iniquidad, lo castigaré con vara de hombres y con azotes de hijos de hombresb,

pero Mi misericordia no se apartará de él, como la aparté de Saúla a quien quité de delante de ti.

’Tu casa y tu reino permanecerán para siempre delante de Mí1; tu trono será establecido para siemprea’ ”».

Conforme a todas estas palabras y conforme a toda esta visión, así Natán habló a David.

Entonces el rey David entró y se sentó delante del Señor y dijo: «¿Quién soy yo, oh Señor Dios1a, y qué es mi casa para que me hayas traído hasta aquí?

»Y aun esto fue insignificante ante Tus ojos, oh Señor Dios, pues también has hablado de la casa de Tu siervo concerniente a un futuro lejanoa. Y esta es la ley de los hombres1, oh Señor Diosb.

»¿Y qué más podría decirte David? Pues Tú conoces a Tu siervo, oh Señor Diosa.

»A causa de Tu palabra, conforme a Tu propio corazón, Tú has hecho toda esta grandeza, para que lo sepa Tu siervoa.

»Oh Señor Dios, por eso Tú eres grande; pues no hay nadie como Túa, ni hay Dios fuera de Tib, conforme a todo lo que hemos oído con nuestros oídosc.

»¿Y qué otra nación en la tierra es como Tu pueblo Israel, al cual viniste1 a redimir para Ti2 como pueblo, a fin de darte3 un nombrea, y hacer grandes cosas a…

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Footnotes

  1. 1 dijeron, diciendo.
  2. 1 a David, diciendo.
  3. 2 diciendo.
  4. 1O fortificó.
  5. 2 la ciudadela.
  6. 1 David los hirió.
  7. 2 el señor que abre brecha.
  8. 1 Y será que.
  9. 2 hasta tu llegada a.
  10. 1 desde.
  11. 2 Quiriat Jearim.
  12. 3 está sentado.
  13. 1 E hicieron andar.
  14. 1O ciprés.
  15. 1 la.
  16. 1 el SEÑOR irrumpió por una brecha.
  17. 2 la brecha de Uza.
  18. 1 y David.
  19. 2 desviar.
  20. 1 y David estaba ceñido.
  21. 1O una morada.
  22. 1O del redil.
  23. 1 cortado.
  24. 1 hijos de maldad.
  25. 1 simiente.
  26. 1Así en algunos y versiones antiguas; en el , ti.
  27. 1 YHWH, generalmente traducido SEÑOR, y así en el resto del
  28. 1O costumbre del hombre.
  29. 1 Dios vino.
  30. 2 para sí.
  31. 3 darse.

Cross references

  1. a2 Sam. 5:1–3: 1 Crón. 11:1–3
  2. b2 Sam. 19:13
  3. a1 Sam. 18:5, 13, 16
  4. bGn. 49:24; 2 Sam. 7:7
  5. c1 Sam. 25:30
  6. a2 Sam. 3:21
  7. b1 Sam. 16:13; 2 Sam. 2:4
  8. aGn. 41:46; Núm. 4:3; Luc. 3:23
  9. b1 Rey. 2:11; 1 Crón. 26:31
  10. a2 Sam. 2:11; 1 Crón. 3:4; 29:27
  11. a2 Sam. 5:6–10: 1 Crón. 11:4–9
  12. bJos. 15:63; 18:28; Jue. 1:21
  13. a2 Sam. 6:12, 16; 1 Rey. 2:10; 9:24
  14. a2 Sam. 5:7
  15. b1 Rey. 9:15, 24
  16. a2 Sam. 3:1
  17. a2 Sam. 5:11–25: 1 Cró 14:1–16
  18. b1 Rey. 5:1, 10, 18
  19. cSal. 30:Subtítulo
  20. aDt. 17:17; 1 Crón. 3:5–9; 14:3–7
  21. a1 Sam. 29:1
  22. b2 Sam. 23:14; 1 Crón. 11:16
  23. aGn. 14:5; Jos. 15:8; 17:15; 18:16
  24. a1 Sam. 23:2
  25. b2 Sam. 2:1
  26. a1 Crón. 14:11; Isa. 28:21
  27. a1 Crón. 14:12
  28. a2 Sam. 5:18
  29. a2 Sam. 5:19
  30. a2 Rey. 7:6
  31. bJue. 4:14
  32. aIsa. 28:21
  33. bJos. 12:12; 21:21
  34. a2 Sam. 6:1–11: 1 Crón. 13:5–14
  35. aJos. 15:9, 10; 1 Sam. 7:1
  36. bLev. 24:16
  37. cEx. 25:22
  38. aNúm. 7:4–9; 1 Sam. 6:7
  39. a1 Sam. 7:1; 1 Crón. 13:7
  40. a1 Sam. 18:6, 7
  41. b1 Crón. 13:8
  42. a1 Crón. 13:9
  43. bNúm. 4:15, 19, 20
  44. a1 Sam. 6:19
  45. aSal. 119:120; Luc. 5:8
  46. a1 Crón. 26:4–8
  47. aGn. 30:27; 39:5
  48. a1 Crón. 15:25–16:3
  49. b1 Rey. 8:1
  50. aNúm. 4:15; Jos. 3:3; 1 Crón. 15:2, 15
  51. b1 Rey. 8:5
  52. aEx. 15:20, 21; Jue. 11:34
  53. bEx. 19:6; 1 Sam. 2:18, 28
  54. a2 Sam. 3:14
  55. a1 Crón. 15:1; 2 Crón. 1:4
  56. b1 Rey. 8:62–65
  57. a1 Rey. 8:14, 15
  58. aJue. 9:4; 2 Sam. 6:14, 16; Ecl. 7:17
  59. a1 Sam. 13:14; 15:28
  60. a2 Sam. 7:1–29: 1 Crón. 17:1–27
  61. a2 Sam. 7:17; 12:1; 1 Rey. 1:22; 1 Crón. 29:29; 2 Crón. 9:29
  62. b2 Sam. 5:11
  63. cEx. 26:1
  64. a1 Rey. 8:17, 18; 1 Crón. 22:7
  65. a1 Rey. 5:3, 4; 8:19
  66. aJos. 18:1; 1 Rey. 8:16
  67. bEx. 40:18, 34
  68. aLev. 26:11, 12
  69. b2 Sam. 5:2
  70. a1 Sam. 16:11, 12; Sal. 78:70, 71
  71. b2 Sam. 6:21
  72. a1 Sam. 5:10
  73. bSal. 18:37–42
  74. aEx. 15:17; Isa. 5:2, 7
  75. bSal. 89:22, 23; Isa. 60:18
  76. aJue. 2:14–16; 1 Sam. 12:9–11
  77. b2 Sam. 7:1
  78. c1 Sam. 25:28; 2 Sam. 7:27
  79. aDt. 31:16; Hech. 13:36
  80. b1 Rey. 2:1; 8:20; Sal. 132:11
  81. a1 Rey. 6:12; 8:19
  82. bIsa. 9:7; 49:8
  83. aSal. 89:26, 27; 2 Cor. 6:18; Heb. 1:5
  84. b1 Rey. 11:34; Sal. 89:30–33
  85. a1 Sam. 15:23; 16:14
  86. a2 Sam. 7:13; Sal. 89:36, 37
  87. aEx. 3:11; 1 Sam. 18:18
  88. a2 Sam. 7:11–16; 1 Crón. 17:17
  89. bIsa. 55:8, 9
  90. a1 Sam. 16:7; Juan 21:17
  91. a1 Crón. 17:19; Ef. 4:32
  92. aDt. 3:24; Sal. 48:1; 86:10
  93. bEx. 15:11; 1 Sam. 2:2
  94. cEx. 10:2; Sal. 44:1
  95. aDt. 4:32–38