2º Reyes 19:1–10
Nueva Biblia de las AméricasOther versions
Spanish
Arabic
Czech
English
- DARBY 1890 Darby Bible
- ASV American Standard Version
- AV 1873 The Cambridge Paragraph Bible of the Authorized English Version
- CSB Christian Standard Bible
- D-R Douay-Rheims Bible
- ESV English Standard Version
- GW GOD’S WORD Translation
- GNB Good News Translation
- HCSB The Holman Christian Standard Bible
- KJV 1900 King James Version
- LSB Legacy Standard Bible
- LEB The Lexham English Bible
- MSG The Message: The Bible in Contemporary Language
- NET The NET Bible
- NASB95 New American Standard Bible (1995)
- NCV New Century Version
- NIrV New International Reader’s Version (1998)
- NIV New International Version (2011)
- NKJV The New King James Version
- NLT New Living Translation
- NRSVue New Revised Standard Version: Updated Edition
- RSV The Revised Standard Version
- RSVCE The Revised Standard Version, Catholic Edition
- YLT Young’s Literal Translation
French
German
Hebrew
Hungarian
Italian
Korean
Latin
Portuguese
Russian
Simplified Chinese
Traditional Chinese
aCuando el rey Ezequías oyó esto rasgó sus vestidosb, se cubrió de cilicioc y entró en la casa del Señor.
Envió entonces a Eliaquim, mayordomo de la casa real, con el escriba Sebna y los ancianos de los sacerdotes, cubiertos de cilicioa, para hablar con el profeta Isaías, hijo de Amozb.
Y ellos le dijeron: «Así dice Ezequías: “Este día es día de angustia, de reprensión y de desprecio, pues hijos están para nacer, pero no hay fuerzas para dar a luz.
”Tal vez el Señor tu Dios oirá todas las palabras del Rabsacesa, a quien su señor, el rey de Asiria, ha enviado para injuriar al Dios vivo, y lo reprenderá por las palabras que el Señor tu Dios ha oídob. Eleva, pues, una oración por el remanente que aún quedac”».
Cuando llegaron los siervos del rey Ezequías ante Isaías,
este les dijo: «Así dirán a su señor: “Así dice el Señor: ‘No temas por las palabras que has oído, con las que los criados del rey de Asiriaa me han blasfemadob.
’Yo pondré en él un espíritu, oirá un rumora y se volverá a su tierra; y en su tierra lo haré caer a espadab’ ”».
Entonces el Rabsaces volvió y halló al rey de Asiria peleando contra Libnaa, pues había oído que el rey había partido de Laquisb.
Y les oyó decir acerca de Tirhaca, rey de Cus1: «Ha salido a pelear contra ti». Entonces envió de nuevo mensajeros a Ezequías, diciendo:
«Así dirán a Ezequías, rey de Judá: “No te engañe tu Dios en quien tú confíasa, diciendo: ‘Jerusalén no será entregada en mano del rey de Asiriab’.
Footnotes
- 1O Etiopía.
Cross references
Copyright 2005 por The Lockman Foundation