2º Reyes 17:24–41
Nueva Biblia de las AméricasOther versions
Spanish
Arabic
Czech
English
- DARBY 1890 Darby Bible
- ASV American Standard Version
- AV 1873 The Cambridge Paragraph Bible of the Authorized English Version
- CSB Christian Standard Bible
- D-R Douay-Rheims Bible
- ESV English Standard Version
- GW GOD’S WORD Translation
- GNB Good News Translation
- HCSB The Holman Christian Standard Bible
- KJV 1900 King James Version
- LSB Legacy Standard Bible
- LEB The Lexham English Bible
- MSG The Message: The Bible in Contemporary Language
- NET The NET Bible
- NASB95 New American Standard Bible (1995)
- NCV New Century Version
- NIrV New International Reader’s Version (1998)
- NIV New International Version (2011)
- NKJV The New King James Version
- NLT New Living Translation
- NRSVue New Revised Standard Version: Updated Edition
- RSV The Revised Standard Version
- RSVCE The Revised Standard Version, Catholic Edition
- YLT Young’s Literal Translation
French
German
Hebrew
Hungarian
Italian
Korean
Latin
Portuguese
Russian
Simplified Chinese
Traditional Chinese
El rey de Asiria trajo hombres de Babilonia, de Cuta, de Ava1a, de Hamatb y de Sefarvaim, y los puso en las ciudades de Samaria en lugar de los israelitas. Y tomaron posesión de Samaria y habitaron en sus ciudadesc.
Al principio de habitar ellos allí, no temieron al Señora, así que el Señor envió leones entre ellos que mataron a muchos de ellos.
Entonces hablaron al rey de Asiria: «Las naciones que ha llevado al destierro a las ciudades de Samaria, no conocen la costumbre del dios de la tierra; por eso él ha enviado leones entre ellos, y es la causa por la que los leones los matan porque ellos no conocen la costumbre del dios de la tierra».
Y el rey de Asiria ordenó: «Lleven allá a uno de los sacerdotes que ustedes llevaron al destierro, y que él vaya y habite allí; y que les enseñe la costumbre del dios de la tierra».
Y vino uno de los sacerdotes que habían llevado al destierro desde Samaria, y habitó en Betel1, y les enseñó cómo habían de temer al Señor.
Pero cada nación continuó haciendo sus propios dioses, y los pusieron en las casas de los lugares altos que los samaritanos habían hechoa, cada nación en las ciudades en que habitaban.
Y los hombres de Babilonia hicieron a Sucot Benot; los hombres de Cutaa hicieron a Nergal; los hombres de Hamat hicieron a Asima;
y los aveos hicieron a Nibhaz y a Tartac; y los de Sefarvaim quemaban a sus hijos en el fuegoa como ofrenda a Adramelecb y Anamelec, dioses de Sefarvaimc.
También temían al Señora pero nombraron de entre sí sacerdotes de los lugares altos, que oficiaban por ellos en las casas de los lugares altosb.
Temían al Señor pero servían a sus dioses conforme a la costumbre de las naciones de donde habían sido llevados al destierro.
Hasta el día de hoy siguen haciendo conforme a sus antiguas costumbres. No temen1 al Señor, ni siguen sus estatutos ni sus ordenanzas ni la ley ni el mandamiento que el Señor había ordenado a los hijos de Jacob, a quien puso el nombre de Israela,
con los cuales el Señor hizo un pacto y les ordenó: «No temerán1 a otros diosesa ni se inclinarán ante ellos, no los servirán ni les ofrecerán sacrificiosb.
»Sino que al Señor, que los hizo subir de la tierra de Egiptoa con gran poder y con brazo extendidob, a Él temerán1 y ante Él se inclinaránc y a Él ofrecerán sacrificios.
»Y los estatutos, las ordenanzas, la ley y el mandamiento que Él les escribióa, cuidarán de cumplirlos siempre, y no temerán a otros dioses.
»Y el pacto que he hecho con ustedes, no lo olvidarán, ni temerán a otros diosesa.
»Sino que al Señor su Dios temerán, y Él los librará de mano de todos sus enemigos».
Pero ellos no escucharon, sino que hicieron conforme a su antigua costumbre.
Y aunque estas naciones temían al Señor, también servían a sus ídolosa; y de la misma manera que hicieron sus padres, así hacen hasta hoy sus hijos y sus nietos.
Footnotes
Cross references
- a2 Rey. 18:34
- b1 Rey. 8:65
- cEsd. 4:2, 10
- a2 Rey. 17:32–41
- a1 Rey. 12:31; 13:32
- a2 Rey. 17:24
- a2 Rey. 17:17
- b2 Rey. 19:37
- c2 Rey. 17:24
- aSof. 1:5
- b1 Rey. 12:31
- aGn. 32:28; 35:10
- aJue. 6:10
- bEx. 20:5; Dt. 5:9
- aEx. 14:15–30
- bEx. 6:6; 9:15
- cLev. 19:32; Dt. 6:13
- aDt. 5:32
- aDt. 4:23; 6:12
- aSof. 1:5; Mat. 6:24
Copyright 2005 por The Lockman Foundation